El papa León XIV nombró el lunes 19 de octubre miembro de la Comisión Teológica Internacional al sacerdote brasileño Tiago de Fraga Gomes, de 39 años, presbítero de la diócesis de Osório, en el estado de Rio Grande do Sul, y profesor adjunto de la Escuela de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (PUCRS), en Porto Alegre. Es uno de los 24 nuevos miembros que publicó ese día el boletín de la Sala de Prensa de la Santa Sede, nombrados según los estatutos de la Comisión a propuesta del prefecto de Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández. Buena parte de su obra académica, desde la tesis de maestría de 2015 hasta un artículo publicado este mismo año, está dedicada a la teología del pluralismo religioso del dominico francés Claude Geffré, y en ella sostiene que «ninguna religión histórica es absoluta» y que la singularidad de Jesús de Nazaret «no puede ser absolutizada hasta el punto de excluir a las demás religiones».
Las dos frases proceden de «Diálogo entre las religiones a partir de la economía del Logos encarnado. Referencias cristológicas desde Claude Geffré y Nostra aetate», un artículo que firmó con Vanessa Mirapalheta Oliveira y que la revista Fronteiras, de la Universidad Católica de Pernambuco, publicó el 30 de enero de 2026. El resumen explica que el texto parte de la paradoja cristológica, que define como «la plenitud cualitativa, pero no cuantitativa, de la Revelación en Cristo», para sostener que ninguna religión histórica es absoluta y que el cristianismo, por coherencia con su lógica encarnacional, debe abrirse al diálogo. Presenta como aportación propia una hermenéutica que «concibe el pluralismo como lugar teológico». La frase sobre la singularidad de Jesús figura en la conclusión, en la página 330.
El artículo recoge también la posición de la Iglesia. En la página 310 afirma que «la Iglesia reafirma que Cristo es el único mediador universal de la salvación», y en la 320 precisa que, para Geffré, «no se trata de vías paralelas de salvación». Para exponer la doctrina católica sobre las religiones cita dos documentos vaticanos de 1984 y 1991, Diálogo y misión y Diálogo y anuncio. No cita la declaración Dominus Iesus ni la notificación de Doctrina de la Fe sobre el jesuita belga Jacques Dupuis, al que sí invoca como autoridad en varias páginas.
Según el artículo, Dupuis «amplía» la perspectiva de Geffré al defender que la acción universal del Espíritu «se anticipa al acontecimiento Jesucristo» (página 318), y sostiene que «el acontecimiento-Cristo, aunque central y definitivo, está circunscrito a una particularidad histórica» (página 319). La bibliografía incluye la traducción brasileña de su libro Hacia una teología cristiana del pluralismo religioso.
Ese libro fue objeto de una notificación de la Congregación para la Doctrina de la Fe fechada el 24 de enero de 2001 y firmada por su entonces prefecto, el cardenal Joseph Ratzinger. El texto declara contrario a la fe sostener que la revelación de Jesucristo sea «limitada, incompleta e imperfecta» (número 3); rechaza que la acción salvífica del Espíritu Santo «se pueda extender más allá de la única economía salvífica universal del Verbo encarnado» (número 5), y afirma que no tiene fundamento en la teología católica considerar las religiones, «en cuanto tales, como vías de salvación» (número 8).
Cinco meses antes, el 6 de agosto de 2000, la misma Congregación había publicado la declaración Dominus Iesus, ratificada por Juan Pablo II con su autoridad apostólica. El documento advierte contra las teorías de tipo relativista que tratan de justificar el pluralismo religioso «no sólo de facto sino también de iure» (número 4), declara «contraria a la fe de la Iglesia la tesis del carácter limitado, incompleto e imperfecto de la revelación de Jesucristo» (número 6) y critica que en teología se pida evitar términos como «unicidad», «universalidad» y «absolutez» (número 15).
La propia Comisión Teológica Internacional dedicó a la cuestión en 1997 el documento El cristianismo y las religiones, aprobado por sus miembros en 1996 y publicado con la autorización de Ratzinger, su presidente. Aquel texto sostiene que solo en Jesús pueden salvarse los hombres, que no hay caminos hacia Dios que no confluyan en el único camino que es Cristo y que, aunque no puede excluirse el valor salvífico de las religiones, eso no significa que todo en ellas sea salvífico. También reprocha a la teología pluralista que suponga, erróneamente, que solo ella favorece el diálogo.
El artículo de 2026 es el último eslabón de una línea de investigación que Fraga Gomes ha mantenido durante diez años. En 2015 obtuvo la maestría en la PUCRS con la tesis «La teología hermenéutica de Claude Geffré y su relevancia para la teología de la revelación», y en 2020 el doctorado con «El Logos se hizo dia-logos: economía del Logos encarnado y diálogo interreligioso en busca de la paz en Claude Geffré», dirigida por el profesor Érico João Hammes. El resumen de la tesis doctoral propone «una hermenéutica pluralista de la economía de la revelación» ante el pluralismo religioso actual.
En un artículo publicado en 2018 en la revista Teocomunicação, de la PUCRS, titulado «El pluralismo religioso en el horizonte de un ecumenismo planetario en Claude Geffré», escribió que «es preciso superar toda forma de fundamentalismo escriturístico y de integrismo doctrinal» y que de ello depende la construcción de «un ecumenismo planetario» y de un ethos mundial. Un año después, en un texto firmado con Hammes en la revista Pistis & Praxis, recogía la tesis de que la teología está llamada «a reinterpretar la unicidad del cristianismo», aunque precisaba que Geffré defiende mantener «la unicidad y la singularidad de la mediación de Cristo». Tampoco ese artículo cita Dominus Iesus.
El segundo frente de su producción reciente es Amoris laetitia. En diciembre de 2025, a pocos meses del décimo aniversario de la exhortación, la Revista de Cultura Teológica de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo publicó «El aggiornamento en la exhortación Amoris laetitia 60 años después del Concilio Vaticano II», escrito con Jonas Emerim Velho. Los autores defienden «una postura pastoral de acogida de las familias en situaciones irregulares, y no de condena», y piden que esas situaciones, «después de un proceso de discernimiento, sean toleradas con misericordia». En la conclusión, en la página 79, escriben: «Hay aquí la posibilidad de integración en la vida eclesial, ya sea en la participación en grupos y actividades, o incluso sacramental».
El artículo no cita el número 84 de Familiaris consortio, en el que Juan Pablo II estableció que los divorciados vueltos a casar solo pueden acceder a los sacramentos si asumen el compromiso de vivir en plena continencia. La posibilidad de una integración sacramental en ciertos casos coincide con los criterios de los obispos de la región de Buenos Aires que Francisco aprobó en 2016 en una carta y que en 2017 mandó publicar en Acta Apostolicae Sedis. Diez años después, la cuestión sigue abierta: en el encuentro sobre Amoris laetitia que León XIV reunió en el Vaticano del 7 al 14 de octubre, la comunión de los divorciados vueltos a casar se discutió de forma controvertida, según reconoció después el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Heiner Wilmer.
Sus publicaciones de los últimos años tocan además otros asuntos. En diciembre de 2023 firmó en la revista Caminhos, con Marcelo Dantas da Silva Júnior, el artículo «Bolsonarismo y Evangelio de la paz como sistemas antagónicos», que sostiene que el discurso del expresidente Jair Bolsonaro mostraba «una completa disonancia con el Evangelio de Cristo», habla de la idolatría creada en torno a su figura y concluye que, por ser estructuras ideológicas antagónicas, «es imposible amalgamarlas». En abril de 2022 publicó, con Everton Ricardo Berny Machado, un estudio sobre la teología de la Eucaristía en Teilhard de Chardin, al que atribuye haber contribuido «considerablemente al diálogo entre ciencia y fe» y cuya visión de la Eucaristía «en su dimensión cósmica» pone en relación con el Vaticano II. El texto no menciona el monitum con el que el Santo Oficio advirtió en 1962 de ambigüedades y errores graves en las obras del jesuita francés, aunque Benedicto XVI y Francisco aludieron después en términos positivos a su visión cósmica.
En 2026 ha publicado también un artículo sobre el paso «del jurisdicismo a la sinodalidad», en el que describe como una «revolución copernicana» el desplazamiento de la eclesiología del Vaticano II respecto de la autoridad normativa, y otro, con Clélia Peretti, sobre la teología de la esperanza en diálogo con Moltmann, Metz, Gustavo Gutiérrez y Ernst Bloch, además de Spe salvi y santo Tomás, según el cual «la esperanza se encarna en sujetos marginados». Entre sus trabajos figuran igualmente estudios sobre Caritas in veritate, sobre la teología del derecho canónico, sobre la acogida de los migrantes a la luz de Fratelli tutti y sobre la teología del milagro.
Fraga Gomes nació en Osório el 20 de mayo de 1987, según la ficha de su diócesis. Estudió en los seminarios de Gravataí y Viamão, se licenció en Filosofía y en Teología por la PUCRS, fue ordenado diácono en agosto de 2012 y sacerdote el 21 de diciembre de ese año en la catedral de Osório, diócesis sufragánea de Porto Alegre. Fue vicario parroquial en Maquiné y, desde 2014, párroco de Nossa Senhora da Piedade, en Barra do Ouro. Sus notas biográficas más recientes lo presentan como doctor por la PUCRS con una estancia en la Universidad del Ruhr en Bochum, posdoctor por la PUC de Río de Janeiro, coordinador del programa de posgrado en Teología de la PUCRS y secretario general de la asociación brasileña de posgrado e investigación en Teología y Ciencias de la Religión (ANPTECRE).
En 2023 firmaba como secretario nacional de la Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil. Ese año publicó un artículo con Antonio Luiz Catelan Ferreira, obispo auxiliar de Río de Janeiro y miembro brasileño de la Comisión Teológica Internacional en el quinquenio 2021-2026, que no figura entre los seis miembros que continúan en la nueva composición, según Vatican News.
Tras conocerse el nombramiento, Fraga Gomes declaró a la regional sur de la conferencia episcopal brasileña que espera «poder colaborar para el crecimiento de nuestra amada Iglesia» y que se pone «al servicio para que Cristo sea cada vez más conocido y amado».
La Comisión a la que se incorpora tiene, según el artículo 1 de sus estatutos, la tarea de estudiar «las cuestiones doctrinales de especial importancia» para ayudar al Magisterio y, en particular, a Doctrina de la Fe, y el artículo 3 pide a sus miembros que se distingan por su «ciencia, prudencia y fidelidad al Magisterio de la Iglesia». En abril de 2025 publicó, con motivo de los 1.700 años del Concilio de Nicea, el documento Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador, dedicado a la confesión de fe en Cristo.
Este medio no ha encontrado ninguna sanción ni investigación de Doctrina de la Fe sobre sus escritos, ni pronunciamientos suyos sobre moral sexual o cuestiones de género. Tampoco ha encontrado ningún texto en el que discuta las objeciones de Dominus Iesus o de la notificación sobre Dupuis a la teología del pluralismo religioso que estudia desde 2015.
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