El recorte a los recortes en el Vaticano, León XIV deshace a Francisco sin decirlo, la ola en la biblioteca, obispos que se van, Europa y la iglesia sinodal, los problemas de viaje a Francia, los católicos en Londres.

El recorte a los recortes en el Vaticano, León XIV deshace a Francisco sin decirlo, la ola en la biblioteca, obispos que se van, Europa y la iglesia sinodal, los problemas de viaje a Francia, los católicos en Londres.

Hoy son san Cornelio y san Cipriano, el papa y el obispo que discutieron cómo se readmite a los que habían caído en traición a la Fe y en qué condiciones. Buena lectura.

Un recorte a los recortes

Stipendi, Leone XIV dà un taglio ai tagli di Francesco, sobre el motu proprio del lunes. Con el documento delante conviene precisar lo que resume Il Sole 24 Ore: la abrogación de Un futuro sostenibile rige desde el 1 de septiembre, pero quedan a salvo «de modo definitivo» los efectos producidos durante los cinco años de vigencia, incluida la suspensión de los aumentos bienales de antigüedad del artículo 5, que «queda definitivamente adquirida». Rectificamos aquí nuestro propio dato de ayer: son bienios, no trienios, y la diferencia no es menor. Leggo lo formula con precisión: se vuelve a la normalidad, pero sin rebobinar la cinta. Y el Papa no desautoriza a su predecesor; reconoce que la medida hacía falta entonces y sencillamente, ahora ya no.

Lo que los empleados no van a recuperar

La otra mitad de la historia la publica la Asociación de Empleados Laicos Vaticanos: Vaticano: è possibile recuperare il biennio perduto dai dipendenti?. El bienio congelado no es una paga suspendida: forma parte de la retribución y entra en la base de cálculo de la pensión y de la liquidación, de modo que rebajarlo rebaja las dos. En un cálculo propio del sindicato, un empleado de nivel IV con treinta años de servicio por delante pierde unos 14.430 euros de sueldo, 1.400 de liquidación y 6.734 de pensión: 22.564 en total. Recuperarlo trabajando dos años más es prácticamente imposible, porque en el Vaticano se entra a trabajar bien pasados los treinta y el tope de antigüedad está en los cuarenta años. Añádase que el fondo de pensiones sigue bajo administrador único y que el mismo sindicato lleva dos años pidiendo ver sus cuentas. Los cardenales de Curia recuperan el 10 %. Los empleados, el bienio, no.

Deshacer sin decirlo

La Verità dedica su pieza Leone XIV e Bergoglio a la lectura de conjunto, que es la que interesa. Ordenemos los hechos, que son varios y van en la misma dirección. En septiembre de 2025, Coniuncta cura desmontó el monopolio del IOR sobre las inversiones impuesto por Francisco en 2022. En diciembre, un quirógrafo suprimió la Comisión para las Donaciones creada por su predecesor. El lunes cayeron los recortes salariales y el proyecto del Laterano. Todo ello sin un solo nombramiento de vértice: a dieciséis meses de la elección, la Curia sigue esperando consistorio y relevos. La discontinuidad se está ejecutando por vía administrativa, que es la que no da titulares y no necesita explicación.

La ola sobre la Biblioteca

Leone XIV alla Biblioteca Vaticana y la entrevista de Repubblica al artista JR. El lunes, el mismo día en que firmaba el quirógrafo sobre los nuevos depósitos, el Papa entró por primera vez en la Biblioteca Apostólica para inaugurar AQVA. Catastrofe e meraviglia, primer capítulo de un ciclo de cinco años que seguirá con el fuego, la luz, los insectos y el hombre. En el Cortile del Belvedere, JR ha desplegado sobre la fachada renacentista una ola en blanco y negro de setenta metros tomada de un grabado de Gustave Doré para la Biblia francesa de 1866. El viceprefecto don Giacomo Cardinali lo explica sin metáforas: la biblioteca ha decidido mirar de frente a sus propios miedos, y para un bibliotecario el agua es el pánico absoluto, porque no se controla y no se para. JR añade el suyo: la ola habla también de una inteligencia artificial que está absorbiendo todos esos libros sin que nadie la controle del todo. Al visitar el depósito, el Papa recordó que su madre fue bibliotecaria. Dos apuntes de precisión, porque la prensa no se ha puesto de acuerdo: la obra se titula Diluvium, aunque alguna agencia la llamó Onda, y mide treinta metros de alto, no trece según la ficha del propio proyecto. Abre al público el 25 de septiembre, nuestra imagen de hoy.

Alemania: los obispos que se marchan antes de tiempo

Sui vescovi che si dimettono in Germania. El fenómeno tiene cifras. El 19 de agosto el Papa aceptó la renuncia de Karl-Heinz Wiesemann, obispo de Espira, 66 años, nueve antes de la edad ordinaria; el propio interesado habló de un desgaste físico y sobre todo emocional y de no tener ya fuerzas «para llegar hasta la plena aplicación de las reformas estructurales pendientes». El 2 de septiembre le siguió Heinrich Timmerevers, de Dresde-Meissen, 74 años, un año antes de lo previsto y tres días antes de la fiesta por sus veinticinco años de episcopado; allí pesaban la nueva curia de 48 millones y la investigación de abusos bloqueada. Settimana News ha dedicado al asunto una entrevista sobre el burnout episcopal. Dos obispos que se van antes de tiempo, uno por agotamiento y otro con las cuentas y los abusos de fondo: la Iglesia alemana no se está quedando sin obispos por falta de sinodalidad.

Wilmer: Europa necesita «absolutamente» una Iglesia sinodal

Bischof Wilmer: Europa braucht «unbedingt eine synodale Kirche». Heiner Wilmer, obispo de Münster desde junio y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, participa hasta mañana en el taller internacional Shaping Synodality in Europe, en el castillo de Puchberg, cerca de Wels: unos 180 participantes de más de treinta países trabajando en una hoja de ruta para aplicar el Sínodo. Su argumento no es doctrinal sino geopolítico: Europa se fragmenta, amenaza con disolverse en pequeños Estados y escaramuzas, y necesita orientación evangélica, que sólo llega si la Iglesia camina junta. La frase que conviene retener es la otra, la que dio a Radio Vaticana: lo importante es no adelantarse en solitario. Viniendo de quien preside el episcopado del Camino Sinodal, suena menos a programa que a compromiso.

Un contable para Metuchen

Pope Leo appoints new bishop for Metuchen. El nombrado es Michael Saporito, 64 años, nacido en Newark, obispo auxiliar de esa archidiócesis desde 2020 a las órdenes del cardenal Joseph Tobin. La diócesis de Nueva Jersey llevaba sin titular desde noviembre de 2025, cuando James Checchio pasó a Nueva Orleans; son 670.000 católicos, 192 sacerdotes y 196 diáconos. El detalle que nos interesa: Saporito trabajó tres años como contable antes de entrar en el seminario y se ordenó a los treinta. El mismo día, el Papa aceptó la renuncia de Francis Malone, obispo de Shreveport, que tiene 76. Su superior de los últimos seis años, por cierto, es el cardenal que coordina el Grupo de Estudio n. 6 del que hablábamos ayer.

El viaje a Francia no empieza bien

Il viaggio in Francia del Papa non comincia benissimo, a nueve días de la salida. El inventario de nubes es largo y ninguna es nueva. La Asamblea Nacional aprobó en julio la ley sobre el final de la vida y el episcopado respondió con un comunicado durísimo firmado por el cardenal Aveline y sus dos vicepresidentes: «una grave ruptura en la historia de nuestro país». El colectivo histórico de víctimas de Bétharram, más de doscientas personas, tomó nota «con consternación» de que no será recibido, porque el Papa verá a siete víctimas a título individual y a ningún colectivo. Los mosaicos de Rupnik siguen ahí. Y el presupuesto de 27 millones está por recaudar con un millón de asistentes previstos. Un viaje que nació como el de la reconciliación con el Elíseo llega, por tanto, con la agenda ocupada por otras cosas.

Aparecida los deja, Lourdes los quita

Aparecida li lascia, Lourdes li toglie: i diversi destini dei mosaici legati a Rupnik, pone en paralelo lo que contamos el lunes: el santuario brasileño descubrió el sábado cuatro mil metros cuadrados de fachada del Centro Aletti dedicados al juicio universal, mientras el obispo de Tarbes y Lourdes mantiene tapados los suyos durante la visita papal y después. La comparación es pertinente y la conclusión, incómoda para todos: no hay criterio universal, hay decisiones locales. Lo que en un continente es victoria de Dios sobre el mal, en otro es un panel de contrachapado.

Londres deroga el veto de 1829

Regno Unito, verso l’abolizione di una norma anticattolica. El primer proyecto de ley del Gobierno de Andy Burnham, primer católico que llega a primer ministro británico en cinco siglos, derogará la excepción de la Roman Catholic Relief Act de 1829 y de la Jews Relief Act de 1858 que impide a católicos y judíos aconsejar al soberano sobre los nombramientos de obispos, arzobispos y deanes de la Iglesia de Inglaterra. Burnham delegó esa función en el Lord Canciller Alex Norris al llegar a Downing Street y anunció la reforma en una declaración escrita al Parlamento el 10 de septiembre. El veto no afectó ni a Sunak, hindú, ni a Starmer, ateo: sólo alcanza a católicos y judíos. Antes de descorchar nada, conviene leer a Crux, que recuerda lo obvio: que caiga la última discriminación legal no significa que el catolicismo británico esté resucitando.

El Papa, entre los mejor vestidos

Papa Leone XIV, lo stile, en Vanity Fair, que recupera su lista de los mejor vestidos siete años después de la última. León XIV aparece sexto en la categoría Originals, por detrás de Spike Lee y de una patinadora olímpica, y la razón es la sotana color crema con zapatillas Nike de sus años de padre Bob, más los cascos de béisbol de los White Sox. La revista habla de «informalidad irónica». Anotamos la contradicción, que es lo único interesante del asunto: mientras Vanity Fair le premia las zapatillas, Vogue le atribuye justo lo contrario, el regreso a los ornamentos de lujo frente a la sobriedad de Francisco. Uno de los dos elogios sobra.

«¿A quién compararé los hombres de esta generación?»

 

 

 

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