El Papa no dijo nada sobre el ICE, esta mañana la vista de Becciu, Parolin habla del siglo XX, el Papa vuelve a las parroquias de Roma, el Confiteor arco iris y la cena de Burke que nadie firma

Schneider y un adjetivo que cambia de sujeto; Mutsaerts replica a Roche que unidad no es uniformidad; Bartolomé en Asís: «hemos seguido reuniéndonos, pero no hemos logrado nada decisivo»; el papamóvil cumple noventa y seis años; y Smerilli niega ser enviada del Papa

El Papa no dijo nada sobre el ICE, esta mañana la vista de Becciu, Parolin habla del siglo XX, el Papa vuelve a las parroquias de Roma, el Confiteor arco iris  y la cena de Burke que nadie firma

Jueves, y la mañana trae dos temas principales: se reanuda en el Vaticano el proceso de apelación del cardenal Becciu y la otra es menos vistosa: ayer, el Papa no dijo una palabra sobre los centros de detención de inmigrantes en los Estados Unidos, y dos titulares de medios serios dan a entender lo contrario. Con ése van siete casos en una semana en los que se intenta manipular la realidad, y ya no es una racha.

Lo demás del día: Parolin habla en la Gregoriana del siglo XX, el Vicariato anuncia cinco visitas parroquiales de Adviento que el calendario litúrgico no recogía; el papamóvil cumple un siglo que en realidad son noventa y seis años; Bartolomé dice en Asís que llevan cuarenta años reuniéndose sin lograr nada decisivo; Cupich entrega hoy un premio discutido; un Confiteor adaptado que no nombra a ningún santo, al contrario de lo que se publica; y una cena del cardenal Burke vuelve a circular sin una sola fuente con nombre.

El Papa no dijo nada, y dos titulares dicen que sí

No nos podemos quedar con los titulares. Empecemos por el hecho, que es pequeño y conmovedor. Al terminar la audiencia general del miércoles, en la fila de saludos de la plaza de San Pedro, el Papa dio la mano a unas treinta personas llegadas de Chicago, de la Coalition for Spiritual and Public Leadership, que dirige Michael N. Okińczyc-Cruz. Le entregaron un álbum de fotos y cartas escritas por inmigrantes detenidos, se hicieron una foto y siguieron su camino. Entre ellos iban el obispo auxiliar José María García Maldonado, el provincial de los claretianos y dos religiosas. No es la primera entrega de cartas: Okińczyc-Cruz ya le entregó otras en septiembre.

Ahora los títulos. Il saluto del Papa agli attivisti per i migranti nel centro detenzione dell’ICE a Chicago en Vatican News y Il Papa saluta gli attivisti per i migranti nel centro detenzione dell’ICE en ANSA. Las dos frases, leídas como están escritas, colocan a los interlocutores del Papa dentro de un centro de detención de Chicago. Estaban en la plaza de San Pedro, a siete mil kilómetros. Es un problema de sintaxis, no de mala fe, y produce exactamente el efecto de una noticia que no ha ocurrido.

Y hay una segundo aspecto más inquietante sobre la que el Papa no dijo nada. Ninguna de las piezas le atribuye una sola frase sobre el asunto. Las únicas citas son de los propios visitantes. El texto de la catequesis de ese día, que versa sobre la fe y la cultura, no contiene las palabras inmigrante, detención, ICE, Chicago, Estados Unidos, deportación ni familias separadas, ni incluye saludo alguno a un grupo de Chicago.  Lo que ha sucedido es que un apretón de manos se ha convertido en un pronunciamiento, y la localización de unos visitantes se ha convertido en la localización de la noticia. Lo señalamos sin satisfacción, porque el gesto era bueno y la causa es seria, y precisamente por eso no necesita que se le añada nada.

Lo que sí dijo, y fue hace un año

La sustancia existe, pero no es de ayer. El 4 de noviembre de 2025, en Castel Gandolfo y a preguntas de los periodistas, el Papa dijo que «también hay que tener en cuenta los derechos espirituales de las personas que han sido detenidas» y que «desde luego invitaría a las autoridades a permitir que los agentes de pastoral atiendan las necesidades de esas personas». Añadió que mucha gente que ha vivido «años y años y años sin causar nunca problemas» se ha visto profundamente afectada, y que a menudo han estado separados de sus familias «durante bastante tiempo».

Y el 18 de noviembre, sobre el mensaje pastoral de los obispos estadounidenses, trazó el límite por los dos lados con una precisión que conviene recordar ahora que se le atribuyen cosas que no dijo: «nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas» y «creo que todo país tiene derecho a determinar quién entra, cómo y cuándo»; y a la vez, «tenemos que buscar modos de tratar a las personas humanamente» y «si hay personas en Estados Unidos ilegalmente, hay maneras de tratar eso: hay tribunales, hay un sistema de justicia».

Broadview: lo acreditado y lo alegado

Conviene separar los planos, porque el asunto se cuenta entero o no se cuenta. La instalación es el Broadview Processing Center, en Broadview, Illinois, a unos quince kilómetros de Chicago. El Departamento de Seguridad Interior sostiene que no es un centro de detención sino una oficina de campo y una instalación temporal de procesamiento, y ése fue el argumento con el que denegó el acceso religioso en noviembre de 2025.

Lo acreditado judicialmente es el acceso pastoral, no las condiciones. La coalición y otros líderes religiosos demandaron al gobierno federal; el acceso se denegó en Navidad de 2025, se concedió por orden judicial para el Miércoles de Ceniza y para la Semana Santa, y desde el 15 de mayo de 2026 rige un acuerdo que permite visitas diarias, hasta cinco responsables religiosos al día, en dos franjas de mañana y tarde, con espacio para celebraciones y esfuerzos razonables para garantizar la privacidad de la confesión. Es un acuerdo temporal vinculado a un litigio todavía pendiente. Las cifras que circulan —más de ciento treinta y cinco visitas y setecientos veinticinco inmigrantes atendidos desde mayo— son recuento de la propia organización denunciante, sin auditoría independiente. Y de reacción oficial al saludo de ayer no hemos encontrado ninguna, lo cual no es lo mismo que decir que haya silencio.

Becciu: la vista es esta mañana

Riprende il processo Becciu, sotto esame gli omissis e i diritti della difesa en Ticinonline, sobre despacho de agencia, y Caso Becciu, domani l’udienza d’appello. Il legale: «L’intera condanna può cadere per un vizio negli atti» en Quotidiano Nazionale, firmado por Alessandro Da Rold. Las dos piezas son del 28 y las dos dicen «mañana»: no hubo sesión el miércoles y la vista es hoy. Lo escribimos en futuro porque esta edición sale antes de que empiece. El objeto de la sesión son los omissis, y son exactamente los actos que la defensa reclama desde el principio: los que el promotor de justicia no depositó completos, incluidos pasajes omitidos en los interrogatorios de monseñor Alberto Perlasca, cuya posición fue archivada y que permanece en el procedimiento como testigo y principal acusador.

Lo que pide la defensa de Becciu

El abogado Fabio Viglione no pide la absolución, ni la nulidad, ni la rebaja de pena. Preguntado por qué espera de hoy, responde que espera «que la Corte dé plena aplicación a su propia ordenanza del 17 de marzo». El razonamiento es éste: la Corte reconoció entonces la nulidad de la citación a juicio por no haberse depositado íntegramente los actos; esa nulidad «sólo habría podido sanarse mediante el depósito de los documentos en su integridad»; y «aquella orden de depósito no se ha ejecutado íntegramente y, por tanto, esa nulidad no ha sido sanada». De ahí la frase del titular: la condena entera puede caer por un vicio en los actos.

La línea más afilada es sobre quién decide qué ve la defensa: «es precisamente esa pretensión de seleccionar unilateralmente lo que la defensa puede conocer la que la Corte censuró», y «ninguna norma atribuye poderes selectivos a la Acusación sobre los actos de instrucción». Y hace con Perlasca un argumento que merece recogerse entero: si se estimó que Perlasca no estaba en condiciones de comprender las consecuencias de las inversiones y se archivó su posición, con mayor razón habría debido ocurrir lo mismo con el cardenal, que «nunca se apartó de lo que proponía la Oficina dirigida precisamente por Perlasca». Lo que sí es dato de la sentencia, y no de la defensa, es que el tribunal de primera instancia excluyó el enriquecimiento personal al condenarlo. Y lo que ninguna fuente dice, es si la pena de cinco años y medio está en ejecución o suspendida mientras pende el recurso.

Y la condena no está anulada, por tercera vez

Lo publicamos el lunes y lo repetimos hoy porque la víspera de una vista es cuando el error vuelve. En marzo, varios medios titularon que la condena quedaba anulada o que se anulaba el primer grado. La ordenanza del 17 de marzo dice otra cosa: declara una nulidad «relativa», por tanto no total, no declara la nulidad del juicio entero, y el juicio y la sentencia «mantienen sus efectos». Lo que ordena es renovar el debate ante la propia Corte de Apelación. El recurso del promotor de justicia fue declarado inadmisible y la Casación vaticana lo confirmó el 12 de enero, tomando nota además de su abstención; consecuencia que la Corte dejó escrita, no puede reabrirse la responsabilidad de los absueltos. Y en la tabla de penas hay una cifra que dice bastante sobre las prioridades del caso: los dos responsables sucesivos de la autoridad vaticana de información financiera quedaron en mil setecientos cincuenta euros de multa cada uno por no comunicar una operación sospechosa.

La catequesis del Papa León: la fe llamada a hacerse cultura

La audiencia fue en la plaza, con el Papa presente y unas veinticinco mil personas, y la catequesis es la séptima sobre Gaudium et spes, dedicada a la relación entre la fe y la cultura. El fundamento que da es la Encarnación: «si la Palabra divina se hizo carne y vino a habitar entre nosotros, entonces la fe es también ella una realidad encarnada, entretejida con la cultura en la que está inmersa». Y la fe «está llamada también a convertirse en cultura», habitándolas y moldeándolas desde dentro «según la forma de Jesucristo, es decir, con la caridad, el servicio, el reconocimiento filial de la paternidad de Dios».

Cita de Juan Pablo II la frase que sostiene todo el argumento, «una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente acogida, no enteramente pensada, no fielmente vivida». Recuerda que Gaudium et spes pide que se reconozca «la participación propia y necesaria de las mujeres en la vida cultural» y que los teólogos «procuren colaborar con los hombres que destacan en las otras ciencias». Y la frase operativa, que es la que ha dado los titulares: la Constitución «nos recomienda no vivir la fe en un espíritu de contraposición o de hostilidad hacia el mundo, la cultura y sus expresiones humanas». Y seguimos con problemas en la información. Papa: «Non vivere fede in spirito di contrapposizione al mondo», en AsiaNews, entrecomilla lo que no es cita.  Y Leone XIV: «Superare l’analfabetismo». La fede non deve vivere in contrapposizione al mondo, hace la operación más fina del día: entrecomilla como texto de Papa  una exhortación conciliar.

Schneider: el adjetivo que cambia de sujeto

Bishop Schneider: Vatican complicit in migrant «invasion», «dechristianization», de Antonino Cambria es la crónica de una entrevista de monseñor Athanasius Schneider con Michael Matt, de The Remnant, emitida el sábado 24. Es el mismo día en que predicó en Santa María la Mayor.  Lo que dijo, en sus palabras: que la llamada inmigración «no es inmigración, es una invasión», y que «muchos responsables en el Vaticano se dejan engañar o están en parte de acuerdo con el proceso de descristianización de Europa». Las dos expresiones son suyas y así hay que darlas. Hay cosas que no dijo y son titulares «Cómplice» es palabra suya, pero se la dijo al gobierno francés a propósito de los disturbios, no al Vaticano; de la Santa Sede dice «colaborando», «se dejan engañar», «en parte de acuerdo» y «apoyando».  Y por el camino borran  las cautelas, «sospecho», y convierte «muchos responsables en el Vaticano» en «el Vaticano».  Incluso una crítica nominal a León XIV que el artículo contiene no es de Schneider.

Parolin habla del siglo XX

Parolin: i totalitarismi storici sconfitti, ma non la tentazione di «essere come Dio», Es una intervención  del congreso «La Santa Sede ante los sistemas totalitarios en el siglo XX», de la Gregoriana y el Pontificio Comité de Ciencias Históricas, que se celebra ayer y hoy. No es un saludo: es una lección inaugural, y despliega de Pío XI a Juan Pablo II.

De la Ostpolitik de Pablo VI dice que aquella elección «fue justa, según el juicio unánime de la historiografía», y «unánime» es una palabra muy grande para esa bibliografía. Y de la esperanza de recristianización de Juan Pablo II dice que «quedó, sin embargo, defraudada», que viniendo del secretario de Estado no es un juicio menor. Sostiene además que los regímenes pusieron «la clase social, la raza o el Estado en el altar en lugar de Dios» y que de Pío XII cabe hablar de «una diplomacia caritativa sin precedentes». Lo más curioso viniendo de quien viene y en un congreso es que es que no menciona los archivos ni una vez. Ni apertura de fondos, ni consulta, ni publicación de documentos, ni proyecto. Tampoco nombra ningún régimen actual ni menciona Ucrania. Ayer observamos que del futuro del pontificado hablaba el número dos de la Secretaría de Estado ante la prensa extranjera. Hoy habla el número uno, y habla del siglo pasado.

El Papa León vuelve a las parroquia de Roma

Il Papa torna nelle parrocchie romane, visite nelle domeniche d’Avvento: el Vicariato de Roma anunció el miércoles cinco visitas pastorales. Sant’Andrea delle Fratte el viernes 27 de noviembre, San Carlo da Sezze en Acilia el 29, Sant’Eligio en Lunghezza el 6 de diciembre, Santa Lucia junto a piazzale Clodio el 13 y San Roberto Bellarmino en los Parioli el 20.  Que esto no figure en el calendario litúrgico del 27 no es una anomalía. El calendario de enero-febrero tampoco incluía las visitas parroquiales de Cuaresma, que el Vicariato anunció aparte catorce días más tarde.

La Misa del 5, sin Francisco en el rótulo

Leone XIV: il 5 novembre messa in suffragio dei cardinali e vescovi defunti nel corso dell’anno en AgenSIR, que identifica correctamente la fuente: un aviso de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas firmado por monseñor Diego Ravelli y publicado en el Bollettino del 28.  El dato está en la comparación. El año pasado esa Misa fue el 3 de noviembre a las once y era por «el Romano Pontífice difunto Francisco y los cardenales y obispos difuntos en el curso del año». Este año el nombre de Francisco ya no figura en el rótulo, que es lo canónicamente correcto porque ya no murió en el curso del año. Es la primera de estas Misas desde su muerte en que no se le nombra.

Un siglo de papamóvil que son noventa y seis años

Udienza ai dirigenti di Mercedes-Benz: el Papa los recibió el miércoles en la auletta del Aula Pablo VI, con motivo de la exposición «Un secolo di papamobile» de los Museos Vaticanos, inaugurada ese mismo día en un pabellón de cristal del Giardino Quadrato. El primer automóvil usado con regularidad por un Papa es un Nürburg 460, limusina pullman, regalado a Pío XI el 23 de mayo de 1930. De 1930 a 2026 van noventa y seis años.  Lo que el Papa dijo literalmente es que el papamóvil «ha pasado de ser un medio de transporte a convertirse en un instrumento de encuentro», y pidió seguir poniendo la innovación tecnológica «al servicio de la dignidad humana, del cuidado de la creación y del bien común». El titular que circula, «la innovación tecnológica siempre al servicio del bien común», es redacción de agencia: recorta la dignidad humana y la creación, que es justo lo que la frase tenía dentro.

Bartolomé: «no hemos logrado nada decisivo»

Patriarch Bartholomaios: Christen haben zu wenig für Frieden getan, despacho de KNA. El Patriarca Ecuménico de Constantinopla habló el martes por la tarde en la basílica de San Francisco, en el cuarenta aniversario del primer encuentro mundial de oración por la paz, y dijo la frase más dura y más honrada de toda la semana de Asís, siempre es de agradecer: «¿a qué nos hemos acostumbrado?», y «hemos seguido reuniéndonos, pero no hemos logrado nada decisivo».

Pidió «atravesar el fango del conflicto sin dejarse contagiar por el virus del odio» y señaló expresamente los fundamentalismos, «también cristianos». Un aviso de lectura: el titular alemán generaliza a «los cristianos», y él no reprocha a ninguna Iglesia en particular ni, mucho menos, a Roma. Es autocrítica dicha desde dentro y entre iguales, que es la única que suele servir para algo.

Smerilli no es enviada del Papa

Sor Alessandra Smerilli, la economista de León XIV para el área social del Vaticano, entrevista de Facundo Chaves en Infobae, del 28.  La han  presentado como enviada de León XIV a Buenos Aires, y ella lo niega expresamente. «Debo precisar que el papa León XIV no me envió directamente aquí para preparar la visita. Fui invitada por los obispos, por la Conferencia Episcopal y por la Universidad Católica Argentina.» Dará la conferencia inaugural en la UCA presentando Magnifica humanitas, se verá con jóvenes emprendedores y con los movimientos populares. «Una madeja no se desata tirando. Se desata aflojando y respetando el orden en que el hilo se enredó. Quien tira obtiene un nudo más apretado.» Y el remate: «lo contrario del nudo no es el hilo suelto: es el tejido. El desarrollo desata los nudos, no los vínculos.» Sobre las críticas a los movimientos sociales argentinos no entra al fondo, dice que todavía no conoce la realidad concreta y se limita a que «en cada realidad existe una semilla de bien que es necesario saber reconocer».

Tres cosas más. Sostiene que hay «una perfecta continuidad» entre Francisco y León XIV en esta materia y que «la visión es la misma». De las protestas europeas dice que «son siempre una señal de un gran malestar social y de una rabia que no consigue expresarse de otra manera», protagonizadas sobre todo por jóvenes que «no consiguen ser escuchados»: compárese con la lectura que de los mismos disturbios hace Schneider más arriba, porque son los mismos hechos y dos diagnósticos incompatibles, dichos la misma semana. Y una frase suya que leemos con una sonrisa torcida: que en el Vaticano hubo «momentos de zozobra» por la operación, pero que «la comunicación por parte de los médicos fue sencilla y puntual». Desde dentro se vio así. Desde fuera llevamos una semana desenredando dos notas del mismo día que todo el mundo tomaba por una y tres palabras que cambiaron entre un comunicado y el siguiente.

El informe de ACS

Perseguitati e dimenticati? Luce sui paesi in cui i cristiani sono sempre più oppressi, de Anna Bono  sobre el informe bienal de la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. Los datos de la propia nota de ACS: cuatrocientos trece millones de cristianos en países con violaciones graves de la libertad religiosa, unos doscientos veinte directamente expuestos a persecución, discriminación o violencia, dieciocho países examinados, empeora la situación en el cincuenta y cinco por ciento de los casos y no mejora significativamente en ninguno. El periodo va de agosto de 2024 a junio de 2026. Advierte contra atribuir la violencia sólo a la religión, porque se solapan la identidad étnica, la inestabilidad política, la pobreza y la competencia por la tierra y los recursos. Recuerda también el decimoquinto aniversario del asesinato de Shahbaz Bhatti.

Cupich entrega hoy un premio, y la objeción tiene un flanco

Cardinal Cupich awards Democrat billionaire who funds abortion, El premio es el Nostra Aetate de la archidiócesis de Chicago, el premiado es Michael J. Sacks, consejero delegado de GCM Grosvenor, y la entrega es en la gala anual del seminario de Mundelein. Hay un informe de Crain’s Chicago Business del 29 de septiembre, según el cual Sacks donó seiscientos mil dólares para apuntalar la infraestructura de acceso al aborto en Illinois, y en una base de datos militante para un dato electoral de 2012.

Cupich respondió por escrito el 26, invocando Nostra Aetate: que honrar a personas que no comparten las enseñanzas católicas fundamentales «reconoce su dignidad», y que «no puede haber diálogo si el respeto queda condicionado al acuerdo completo sobre la doctrina de la Iglesia o la política».  La norma que se invoca contra el premio, la declaración de los obispos estadounidenses de 2004 sobre no honrar a quien actúa contra principios morales fundamentales, está pensada para políticos católicos, y Sacks no es ni una cosa ni la otra. Ahí tiene el cardenal su réplica.

El Confiteor que no nombra a ningún santo

James Martin’s «ministry» posts «LGBTQ confiteor» calling on «queer saints», Conviene decir qué es exactamente: no es un texto litúrgico, no es una publicación en redes y no es del padre James Martin. Es un ensayo firmado por Ariell Watson Simon, publicado el 25 de octubre en la web de Outreach, que Martin fundó y que forma parte de America Media.  La oración no nombra a ningún santo. Dice «todos mis antepasados espirituales, santos queer», en genérico. Los nombres de Sergio y Baco y de Perpetua y Felicidad, que circulan asociados a este texto sonde otra autora y de un congreso del pasado junio. Quien escriba que esta oración invoca a Sergio y Baco reproduce un error.  La adaptación suprime a la Virgen, a los ángeles y a los santos; cambia el «por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa» por «por mi miedo, por mi complacencia, por mis peores errores»; y sustituye el «rogad por mí a Dios nuestro Señor» por «recéis conmigo, para que juntos podamos construir un mañana mejor». Es decir: elimina la intercesión ante Dios y la convierte en una tarea compartida.

La cena de Burke, y por qué no la contamos

Vuelve a circular, con un artículo del 27 de octubre, el relato de dos cenas que el cardenal Raymond Burke habría ofrecido en su apartamento romano a comienzos de mayo de 2025, durante las Congregaciones Generales, en las que cardenales conservadores habrían examinado a Robert Prevost y dirigido hacia él entre veinte y veinticinco votos. El origen no es de esta semana: es un retroscena de Francesco Capozza publicado en Il Tempo el 21 de agosto, que Rorate Caeli tradujo el 25 de octubre.

El relato no cita una sola fuente con nombre: «quien estaba presente nos ha revelado», «según algunos de los participantes», y la frase estrella —«no podemos fiarnos de él, votemos a cualquiera menos a Parolin»— se atribuye a un cardenal sin identificar. Dice que el cardenal Erdő encabezó el primer escrutinio con Parolin y Prevost detrás por un puñado de votos, y también que Prevost había obtenido bastantes más votos que Parolin en ese mismo escrutinio. Las dos cosas no pueden ser. El propio autor del artículo de esta semana concede que la reconstrucción «sigue sin verificar». Y la objeción más útil la ha publicado Phil Lawler, que considera el relato plausible y buen periodismo pero no un relato completo, y añade tres cosas de sentido común: que los cardenales que hablaron pueden haber exagerado su propia influencia, que los comensales no formaban un bloque, y que un acuerdo de sobremesa no obliga el voto secreto de nadie. Ninguno de los nombrados ha dicho nada.

Mutsaerts replica a Roche: unidad no es uniformidad

Mutsaerts: l’unità cattolica non significa uniformità rituale, recoge la réplica de monseñor Robert Mutsaerts, obispo auxiliar de ‘s-Hertogenbosch, a unas declaraciones del cardenal Arthur Roche. Conviene dar primero lo que dijo Roche, porque es fuerte y es del 13 de octubre, en entrevista con AdVaticanum: que había que llamar a la Iglesia al Concilio, «y el Concilio es la más alta forma de legislación dentro de la Iglesia católica, que se ignora a riesgo de la propia alma»; y que quien lo rechaza o se le resiste «se aleja del centro del catolicismo».

La réplica, desde su propio blog, hace tres distinciones y las tres son discutibles en el buen sentido de la palabra. La primera: «el apego a una tradición litúrgica no equivale al rechazo del Magisterio», y es «precisamente esa distinción la que corre el riesgo de perderse en el debate actual». La segunda la formula concediendo lo que hay que conceder: quien niega categóricamente la validez de la nueva Misa, rechaza la autoridad papal o afirma que la Iglesia católica ya no lo es después del Concilio «asume ciertamente una posición problemática», pero quien ama la Misa tradicional, acepta la doctrina católica y permanece fiel al Papa «no puede ser acusado sin más de lo mismo».

La tercera es la que da el titular: «la unidad católica nunca ha sido sinónimo de uniformidad litúrgica». Repasa los ritos orientales y occidentales, del bizantino al ambrosiano, que nadie discute, y pregunta: «si la diversidad litúrgica no daña necesariamente la unidad de la Iglesia, por qué habría de dañarla la liturgia romana, vieja de siglos». Y cierra con el argumento más incómodo, que es de letra conciliar y no de nostalgia: el Concilio previó una reforma de la liturgia pero estableció a la vez que el latín se mantuviera en los ritos latinos y que el canto gregoriano tuviera un lugar de preeminencia, de modo que «gran parte de lo que hoy se considera típicamente tradicionalista era del todo obvio para los Padres conciliares». De ahí su conclusión: «es curioso que el apego a la liturgia más antigua se presente como resistencia al Concilio mismo».

Y «Gaudium et spes» en dirección contraria

Intrinsecamente cattivo? Una domanda /1,  Reseña un libro de Aristide Fumagalli para sostener que la doctrina del intrinsece malum se apoya en instrumentos naturalistas envejecidos que separan el acto de sus circunstancias, de las intenciones y del contexto, y concluye que «la opción personalista es la única plausible». Cita Veritatis splendor, Amoris laetitia y Gaudium et spes. En una sola jornada el Concilio Vaticano II ha servido para tres cosas distintas y por tres manos distintas: el Papa glosa Gaudium et spes para decir que la fe está llamada a hacerse cultura; un teólogo moral usa Gaudium et spes para discutir la categoría de acto intrínsecamente malo; y un obispo holandés usa Sacrosanctum Concilium para sostener que lo que hoy se llama tradicionalismo era obvio para los Padres conciliares. El prefecto del Culto Divino advierte que el Concilio se ignora a riesgo de la propia alma. Cuatro usos del mismo acontecimiento en veinticuatro horas, y ninguno de los cuatro cita a los otros. Eso no es una anomalía ni un escándalo: es, probablemente, la descripción más exacta disponible de lo que significa recibir un concilio sesenta años después.

Y vamos terminando. A las nueve empieza la vista de Becciu y mañana sabremos si la Corte aplica su propia ordenanza; el 5 de noviembre hay Misa a las nueve en el altar de la Cátedra, sin el nombre de Francisco en el rótulo por primera vez; y quedan ocho días para el viaje a América, con la jornada del 14 de noviembre, el punto más complicado de un viaje complicado y todavía sin que nadie la comente.

Buen día.

«Bendito el que viene en nombre del Señor».

Ayuda a Infovaticana a seguir informando