Gallagher crecido y «un poco» de cambio en el pontificado, las notas médicas y el helicóptero, encuentro con las víctimas, un calendario de dos meses que acaba el día 8, los 400 años de San Pedro, el liquidador del Sodalicio, el «espíritu de Asís», Fernández pide ayuda para que lean su documento, los espectáculos sinodales, y Schneider muy comedido,

Gallagher crecido y «un poco» de cambio en el pontificado, las notas médicas y el helicóptero, encuentro con las víctimas, un calendario de dos meses que acaba el día 8, los 400 años de San Pedro,  el liquidador del Sodalicio, el «espíritu de Asís», Fernández pide ayuda para que lean su documento, los espectáculos sinodales, y Schneider muy comedido,
Otro intenso día, con audiencia en la plaza, a primeras horas de la mañana se van acercando los fieles después de una noche fresca. La plaza promete una asistencia rodeando el obelisco y el nacimiento empieza el montaje. La noticia más interesante de hoy es la comparecencia ayer de Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales,  ante la Asociación de la Prensa Extranjera en Italia y dijo del cáncer del Papa que es «un poco un cambio de reglas». Literalmente, en inglés: «it’s a bit of a gamechanger». Guarden ese «un poco», porque es lo primero que se pierde en la información publicada. Lo demás del día: el programa oficial del 14 de noviembre y la nota médica del 23 de octubre siguen sin que nadie los ponga en la misma página; el Papa manda a Asís un videomensaje con una frase que no es suya; la Sala Stampa publica el calendario litúrgico de dos meses y se detiene el 8 de diciembre; los encuentros con víctimas de abusos se anuncian por un cauce que el Bollettino no recoge; el cardenal Fernández admite que su último documento no le interesa a nadie y pide ayuda para promoverlo; monseñor Schneider predica en Santa María la Mayor y no dice ni una palabra de lo que todos esperábamos; y el Papa recibe al abad budista de Gandan.

El matiz que muere en tres pasos

La frase de Gallagher la recogen AP, con firma de Nicole Winfield, y Reuters, con firma de Joshua McElwee. Los dos entrecomillan «gamechanger» y los dos, al llevarlo al titular, le quitan el «a bit of». Primera estación. Segunda: Alto funcionario del Vaticano dice que el cáncer de León XIV cambia las reglas del papado, en Los Angeles Times en español, y el mismo despacho en El Nuevo Herald. Ahí ya no hay comillas y ya no es traducción: es una afirmación categórica sobre la institución. Tercera: Il tumore del Papa un vero punto di svolta, en Corriere Roma, donde no sólo desaparece el atenuante sino que se añade un «vero» que él no dijo. Donde el arzobispo matizó, el titular refuerza. Es la tercera jornada consecutiva en que apuntamos la misma operación. El lunes fue un titular que ascendía al doctor Carbone a «médico personal» cuando el cuerpo de la pieza se conformaba con «el médico» y la fuente no le daba cargo. Hoy es un adverbio de cantidad que se evapora en dos idiomas. No denunciamos mala fe: los rótulos tienen una gramática propia, que consiste en suprimir cuantificadores. Pero conviene saber que el lector que sólo lee titulares está leyendo otra cosa y termina con una idea distorsionada de la realidad.

Y no dijo una palabra de renuncia

Esto importa porque el titular español invita a pensarlo y porque la pregunta flota desde el 13 de octubre: ni en el despacho de AP ni en el de Reuters hay una sola mención a la renuncia, a la dimisión ni a la duración del pontificado. Quien lea «cambia las reglas del papado» pensará en abdicación y Gallagher no fue por ahí. Por dónde fue, en sus palabras: el Papa «es un pobre mortal como el resto de nosotros», y la enfermedad «va a cambiar cómo lo vemos y posiblemente cómo se ve él a sí mismo». Dijo también que hay «motivos para un optimismo considerable», que el Papa «no es impetuoso» y que «casi todo lo que digo ya lo sabe», que es el elogio más revelador que un diplomático puede hacer de su superior. Y cerró el capítulo curial con una frase que vale el viaje: «no creo que la Curia se lo coma». Sobre el viaje: «todo el consejo médico es muy positivo, desde el punto de vista clínico, así que siente que puede ir», y «creo que hace este viaje simplemente porque quiere hacerlo». Sobre China, «no es fácil, el diálogo no es fácil, las imperfecciones del acuerdo son evidentes», con el compromiso de perseverar. Y sobre Guadalupe, que «tiene bastantes ganas» de visitar el santuario «en algún momento». Nada de nombramientos.

Oleshky: «no creo que estuviéramos»

Preguntado por la tregua que permitió entrar ayuda en Oleshky, Gallagher respondió, según Reuters: «I don’t think we were», «no creo que estuviéramos». El titular italiano respeta el «non credo», cosa que hay que reconocerle después del párrafo anterior. Hay que leer con cuidado qué niega y qué no. No niega las llamadas del Papa a Putin y a Zelenski, que Reuters da por buenas en el mismo párrafo. Lo que niega es un papel negociador. Y Anadolu añade, en paráfrasis y no entre comillas, que la Santa Sede no se consideraba con un papel en la negociación y que ninguna de las dos partes quería al Vaticano como mediador o facilitador. Eso último, si se confirma con texto, es mucho más que Oleshky: es una declaración sobre el lugar de la Santa Sede en el proceso entero. Vatican News atribuyó el 23 de octubre la mediación determinante a los Estados Unidos, con participación de Melania Trump, y situó al Papa como quien pidió la tregua, no como quien la medió. Gallagher el 27 es coherente con esa línea. De modo que su frase no rectifica nada: confirma que la Santa Sede nunca reivindicó públicamente esa mediación, por más que desde Washington se reivindicara otra. Aprovechamos para afinar dos cosas nuestras, que es lo que se hace cuando se tiene el documento delante. Escribimos ayer que Putin apoyó la iniciativa de la Santa Sede el 16 de octubre, y se sostiene: la nota del Kremlin dice que «se ha acogido favorablemente la intención del Vaticano de contribuir a crear las condiciones necesarias» para la seguridad de la población y el suministro de lo indispensable, y que «se ha acordado colaborar a ese respecto». Pero lo apoyado fue esa intención, no la tregua: la nota del Kremlin no menciona en ningún momento la petición de tregua que la Sala Stampa sí consignó ese mismo día. Y añade algo que no conviene omitir: Putin atribuyó la situación humanitaria de Oleshky a la responsabilidad del «régimen de Kiev».

Y una observación sobre quién habló

Hagamos la cuenta de los asuntos que Gallagher trató en una sola comparecencia: la salud del Papa, cómo cambia la enfermedad el modo en que el Papa se ve a sí mismo, el viaje a América Latina, el funcionamiento de la Curia Romana, el acuerdo con China, la solución de dos Estados en Oriente Medio, las condiciones en Cisjordania, un posible viaje a Guadalupe y la mediación en Ucrania. El cargo de Gallagher es secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, es decir el número dos de la Secretaría de Estado y el responsable de la diplomacia. China, Oriente Medio y Ucrania son suyos. La salud del Papa es otro terreno y de hecho el Papa tiene un médico que firma comunicados. El funcionamiento de la Curia es terreno del secretario de Estado. Y cómo se ve el Papa a sí mismo no es terreno de nadie. Lo cierto es que la amplitud de lo que ayer dijo excede su competencia, y en lo que hemos podido leer de esta semana no aparece una intervención pública equivalente del secretario de Estado. Puede explicarse por el formato —ante la prensa extranjera se pregunta de todo y se contesta de todo— y probablemente se explique así. Pero el dato de que quien habla del pontificado sea el segundo y no el primero es un dato, y hay quien lleva semanas apuntando que el cardenal Parolin cumple setenta y dos años en enero y a Gallagher, habitualmente muy discreto, se le ve muy crecido y seguro. No podemos decir mucho más, ni mucho menos, en los sacros palacios hay lecturas para todos los gustos, lo señalamos a los lectores y nos parece incluso la existencia de esta comparecencia, un hecho muy significativo.

A vueltas con el helicóptero: Asís, Succhabamba

El 22 de octubre AgenSIR publicó una entrevista con el jesuita Juan Bytton, secretario general de la visita apostólica del arzobispado de Lima, cuyo propio titular ya decía que habría «per ogni evenienza un elicottero equipaggiato come ambulanza». Bytton precisó tres cosas: que el aparato es de la Fuerza Aérea del Perú y va equipado como ambulancia, que la cabina no es presurizada, y que acompañará una ambulancia con soporte respiratorio. Y situó Santa Cruz de Succhabamba, a dos mil treinta y cinco metros, como el punto más delicado del itinerario, vinculándolo él mismo a la operación del Papa. El 23 de octubre la Sala Stampa publicó dos notas distintas, las dos tituladas «Comunicazione ai giornalisti», y hemos venido tratándolas como una sola. No son lo mismo y la diferencia importa. La primera es médica y va firmada: «el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora comunican lo siguiente acerca del curso postoperatorio del Papa». Informa de una radiografía de tórax de control que «ha confirmado el óptimo curso del postoperatorio» y añade que, «considerado el breve tiempo transcurrido desde la intervención, los médicos que le atienden han considerado oportuno aconsejar que no se realice, a título precautorio, el previsto viaje en helicóptero del próximo 27 de octubre». No menciona Asís ni una vez. El objeto de la recomendación es un vuelo en helicóptero, nombrado como tal. La segunda no lleva firma y es la que habla de Asís: «para favorecer la recuperación tras la intervención de cirugía torácica del martes de la semana pasada, siguiendo el consejo de los médicos, el papa León XIV no podrá estar presente en Asís el 27 de octubre». Anuncia que hará llegar «un mensaje suyo de cercanía», sin decir en qué forma. No menciona el helicóptero. Ninguna de las dos notas da una razón fisiológica: no hay pulmón, ni presurización, ni altitud, ni duración del vuelo. El único motivo aducido es el tiempo transcurrido desde la operación, y el único adverbio es «precautoriamente». Y el documento oficial dice «cirugía torácica», no «pulmón», que es lo que han escrito algunos medios italianos. El programa oficial del sábado 14 de noviembre es otra cosa y contempla dos vuelos en cabina no presurizada a dos mil treinta y cinco metros, dieciocho días después de que un vuelo de veinte minutos a Asís se considerara imprudente. El programa oficial no menciona la altitud en ningún punto, y que ni las crónicas de los encuentros con víctimas, ni la de la avanzada vaticana en Lima, ni el comunicado del 26 que ratificó el viaje han vuelto a juntar las dos cosas desde que Bytton lo hizo hace seis días.  

El videomensaje de Asís, y una frase que no es suya

El Papa no fue a Asís. Envió un videomensaje a los participantes en el encuentro internacional «Paz desarmada y desarmante», celebrado del 25 al 27 de octubre por la Comunidad de San Egidio con motivo de los cuarenta años de la jornada de oración convocada por Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986. Es B0844 del Bollettino del 27, y lo recoge Leone XIV: all’incontro di Assisi, «non c’è nessuna guerra santa: solo la pace è santa!» en AgenSIR, con firma de Riccardo Benotti, que etiqueta la pieza como videomensaje y es la única de las cuatro crónicas del día que explica por qué el Papa no fue: «por consejo de los médicos no ha podido llegar a Asís tras la intervención quirúrgica del 13 de octubre». Hay algo que reprochar y es que Online News titula «Papa Leone XIV da Assisi», que afirma una presencia inexistente. L’Osservatore Romano publicó el 6 de octubre una pieza firmada por Francesca Sabatinelli anunciando que «el Papa estará en Asís el 27 de octubre», y no la ha actualizado. Y la propia página del encuentro seguía anunciando la ceremonia conclusiva «con la participación del papa León XIV». El mensaje es sustancioso y conviene darlo con su párrafo entero, porque la frase suelta pierde el argumento. «Debemos reconstruir la paz en todas partes, no preparar más guerras. La guerra nunca puede hacerse en nombre de Dios. Para nosotros los creyentes, combatir en nombre de la religión significa, en realidad, golpear a la religión misma. No hay ninguna guerra santa: sólo la paz es santa.» La cita interior es de su propia encíclica Magnifica humanitas, y del mismo texto saca el diagnóstico de que «se ha producido una preocupante rehabilitación de la guerra como instrumento de política internacional». Lo demás del mensaje: abre con «habría deseado estar con vosotros, junto a la tumba de san Francisco», define el espíritu de Asís como «rechazo de la legitimación religiosa de la guerra», cita el Catecismo sobre que «la acumulación de armas parece a muchos un modo paradójico de disuadir de la guerra a eventuales adversarios», pide que Dios «toque el corazón de quien quiere la guerra y el terrorismo» y cierra con la bienaventuranza de los que trabajan por la paz. Una cosa que no hace: explicar por qué no está allí. El «habría deseado» es la única alusión, y no da motivo. Y aquí el dato que no hemos visto en ninguna crónica: la frase no es original. Es la inversión de una del Papa Francisco, pronunciada en Asís el 20 de septiembre de 2016, en el encuentro «Sed de paz»: «sólo la paz es santa, no la guerra». León XIV conserva intacto el segundo miembro y convierte el primero en negación expresa de la guerra santa. Es una cita que se declara sin declararse, lo cual en el género es más elegante que ponerle comillas.

Los cuarenta años de Asís, y el que falta

Da Giovanni Paolo II a Leone XIV, quarant’anni di «Spirito di Assisi», de Fabio Colagrande en Vatican News, reparte un acento por pontificado: Juan Pablo II el significado teológico, Benedicto XVI la apertura a los no creyentes, Francisco la fraternidad, León XIV las raíces religiosas como antídoto del odio. Recoge la fórmula que el cardenal Etchegaray atribuía a Juan Pablo II y que sigue siendo la clave de todo el asunto: «estar juntos para orar, pero no orar juntos». Enumera 1986, 2002, 2011 y 2016. Falta 1993. La jornada de oración por Bosnia-Herzegovina, del 9 y 10 de enero de ese año, es la tercera de la serie y la segunda convocada por Juan Pablo II, y está en vatican.va. En un recuento de aniversario, saltarse la convocatoria que nació de una guerra europea en curso es una laguna con cierto sentido del humor involuntario.

La voz discordante, y una frase con dos padres

Lo «Spirito di Assisi» tradisce le intenzioni di papa Wojtyła, editorial de Stefano Fontana es la única pieza del día que discute el asunto en lugar de celebrarlo, y merece darse completa porque su argumento no es el agravio. Sostiene que la expresión «espíritu de Asís», escrita con frecuencia con mayúscula, lo ha dominado todo estos días —las entrevistas de Marco Impagliazzo, el elogio de Mattarella a la comunidad de Trastévere, los carteles, los títulos de las conferencias— y que ese uso repite una operación conocida: la del «espíritu del Concilio», que sitúa el sentido de un acontecimiento no en lo que enseñó sino en el hecho mismo de haberse reunido. Le traza la genealogía: la Escuela de Bolonia y el instituto fundado por Giuseppe Dossetti, y el Gegen Geist, el «espíritu contra», de Brunero Gherardini. De 1986 dice que fue «un paso arriesgado», que las imágenes del Papa equiparado a animistas y budistas suscitaron perplejidad y que los símbolos religiosos paganos sobre altares católicos produjeron rechazo. Y su tesis fuerte, que es comprobable y por tanto discutible, es ésta: Juan Pablo II no quiso lanzar ningún «espíritu», y las precisiones doctrinales posteriores —la primera de todas la declaración Dominus Iesus de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del año 2000— tuvieron por objeto aclarar y quizá corregir la lectura que se había promovido, precisamente para amortiguar su interpretación como «Espíritu». Aporta además dos cifras del encuentro que nadie más da: ciento cincuenta y cinco ponencias y veinticuatro foros. Y aquí está el contraste del día, que ninguno de los dos advierte. La fórmula «estar juntos para orar, pero no orar juntos» aparece el mismo 27 de octubre en las dos piezas con dos padres distintos y dos usos opuestos. Vatican News la da como fórmula de Juan Pablo II, recogida por el cardenal Etchegaray, y la presenta como el principio fundante del espíritu de Asís. Fontana la atribuye al libro de Ratzinger de 2003 Fe, verdad, tolerancia y la presenta como el freno que Ratzinger le puso. Las dos cosas pueden ser verdad a la vez, porque una fórmula se acuña y después se repite, y no vamos a resolver la paternidad. Lo que registramos es que la misma frase sirve el mismo día a dos argumentos contrarios, y que ninguna de las dos piezas menciona a la otra.

Marengo, Mongolia, y un slug que miente

La segunda pieza de Vatican News sobre Asís, firmada por Guglielmo Gallone como enviado, se titula Assisi, Marengo: la Mongolia esempio del contributo delle religioni a costruire la pace. Su dirección web, en cambio, anuncia Italia y Europa, que no son tema del artículo: Italia sale sólo como ubicación de Asís y Europa no sale. Quien cite por la dirección citará otra cosa. El cardenal Giorgio Marengo, al que no he que perder de vista, habló de Mongolia, de la Iglesia católica como minoría pequeña junto a una mayoría budista, y de la audiencia papal al responsable del monasterio de Gandan. Dos frases suyas merecen conservarse: «en Mongolia, cuando se camina, se tiene la percepción de que el cielo es más real que la tierra», y «las nubes pasan, el cielo permanece». Sostuvo además que el espíritu de Asís «aun sin hacer ruido, está moldeando la vida de muchísimas personas».

El calendario de dos meses que se detiene el 8 de diciembre

La Sala Stampa publicó ayer el calendario de las celebraciones litúrgicas presididas por el Papa para noviembre y diciembre, B0843, firmado por monseñor Diego Ravelli, maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias. Cinco entradas: el 2 de noviembre a las cuatro de la tarde, Misa en el cementerio del Verano; el 5 a las nueve, Misa de sufragio por los cardenales y obispos difuntos del año, en San Pedro y con rango de Capilla Papal; del 6 al 17, el viaje apostólico; el 18 a las cinco de la tarde, Misa en San Pedro por el cuarto centenario de la dedicación; y el 8 de diciembre a las cuatro, acto de veneración a la Inmaculada en la plaza de España. Il calendario delle celebrazioni liturgiche di novembre e dicembre lo recoge en Vatican News.  Dos silencios, y los dos están dentro del propio documento. El primero: el viaje aparece como un bloque de doce días sin hora, sin lugar y sin una sola celebración detallada. Doce días en tres países y el maestro de ceremonias no consigna ninguna. El segundo: el calendario se titula noviembre-diciembre y la última entrada es el 8 de diciembre. Ni Adviento, ni la Nochebuena, ni la Navidad. Tres semanas de diciembre en blanco en un documento que las anuncia en el título. Sorprende que no hay cláusula de salvedad, ni un «el programa podría sufrir variaciones», ni una nota al pie. A dos semanas de un quirófano y a nueve días de un viaje transatlántico, la Prefectura publica su calendario como firme. Es una decisión, y es la contraria a la del comunicado del 26, que dedicaba un párrafo entero a explicar que la agenda cotidiana se adapta de acuerdo con los médicos.

Los 400 años cuadran al día, y la Misa no es Capilla Papal

Il Papa celebrerà a San Pietro per i 400 anni dalla dedicazione della Basilica en ANSA. La cuenta es exacta y vale la pena darla, porque no la da nadie: la basílica fue consagrada el 18 de noviembre de 1626 por Urbano VIII.  El viaje termina el 17. La solemnidad se preside el 18 a las cinco de la tarde. Menos de veinticuatro horas entre aterrizar de doce días en Uruguay, Argentina y Perú, con los Andes por medio, y presidir en San Pedro el acto central del cuarto centenario. El dato está en la misma página del Bollettino que el viaje, y ninguna de las fuentes que hemos podido leer pone el 17 junto al 18. La Misa del 18, la del centenario, no está consignada como Capilla Papal. La del 5 de noviembre, un sufragio de rango aparentemente menor, sí lo está. La hora, inusualmente tardía para San Pedro, puede responder simplemente a que es una Misa vespertina de solemnidad.  

La Misa del cementerio de Verano

Papa Leone XIV celebra la Messa al Cimitero del Verano, en la web de la diócesis de Roma, con firma de Giulia Rocchi, lleva el titular en presente y el cuerpo en futuro: la Misa es el lunes 2 de noviembre a las cuatro. Lo que la diócesis añade y el Bollettino no da: antes de la Misa el Papa se recogerá en oración ante una tumba, con homenaje floral; concelebran el cardenal vicario Baldo Reina, el vicegerente Renato Tarantelli Baccari y el párroco de San Lorenzo extramuros; el servicio litúrgico lo hacen alumnos de los seminarios romanos; y el acceso es libre hasta agotar plazas.

Los encuentros con víctimas que el programa no recoge

Leone XIV: nel viaggio in America Latina incontri con vittime di abusi en AgenSIR, con firma R. B., y El papa se reunirá con sobrevivientes de abusos en viaje a América Latina, despacho de Associated Press. Los dos atribuyen la noticia a un comunicado de la Sala Stampa del 27 de octubre. AgenSIR es explícito: «lo comunica la Sala stampa della Santa Sede». El Bollettino del 27 tiene dos entradas, el calendario y el videomensaje de Asís, y ninguna es ese comunicado. No hay «Comunicato della Sala Stampa» ese día, ni aviso, ni nota. Tres medios atribuyen a la oficina de prensa un texto que su registro público no contiene. Puede haberse distribuido a los acreditados sin entrada en el Bollettino, o aparecer hoy; no elegimos entre las dos hipótesis. Pero el Bollettino manda sobre la crónica, y aquí el Bollettino no dice nada. Dos cautelas más, que son de redacción y las cumplimos. El anuncio no fija país, ni ciudad, ni hora, de modo que no altera una línea del cronograma publicado y la aparente contradicción con el comunicado del 26 es más débil de lo que parece. Y la frase que circula como palabras del Papa —que la Iglesia sea «un lugar seguro y espiritualmente sano, que viva y comunique el Evangelio»— no es cita suya: AgenSIR la introduce diciendo que los encuentros responden a la voluntad del Papa, sin verbo de decir, y las dos versiones italianas que circulan divergen en dos verbos.

El Sodalicio pide que el Papa respalde a su liquidador

Un grupo de víctimas del Sodalicio de Vida Cristiana difundió en Lima un escrito de seis páginas pidiendo al Papa que respalde al sacerdote español Jordi Bertomeu, comisario pontificio encargado de liquidar los bienes del grupo disuelto, y que se financien las reparaciones. Sostienen que los bienes fueron privatizados por los últimos dirigentes, y afirman que en mayo Bertomeu escuchó a más de doscientas cincuenta personas y dijo que la información se trasladaría a la justicia de los Estados Unidos. Lo registramos con la precisión que esta materia exige y que conviene dejar explícita: son reclamaciones de un colectivo de víctimas, no denuncias formalizadas, ni imputaciones, ni condenas. AP no imputa nada a nadie, no da cifra de implicados y no aporta el estado procesal de ningún caso. De Argentina dice sólo que hay víctimas exigiendo actuaciones. De Uruguay, nada. Y la versión española del despacho advierte en su propia página que es traducción asistida por inteligencia artificial, así que el original es el inglés.

La avanzada en Lima

Perù: delegazione vaticana a Lima per preparare la visita di Leone XIV en Il Mattino di Padova, sobre información de ANSA y de El Comercio. La delegación llegó el 26, se aloja en la nunciatura y empezó el 27 la inspección del centro histórico: seguridad, logística, rutas de entrada y salida. Catedral, palacio municipal, palacio de gobierno y santuario de las Nazarenas, con la catedral cerrada temporalmente al público. Seguirán por Cusco, Pucallpa, Chiclayo y Cajamarca hasta Santa Cruz de Succhabamba. La pieza no da un solo nombre de la delegación vaticana, ni recoge una sola declaración suya.  

Fernández admite que su documento no interesa, y pide ayuda

Cardinal Fernández admits low interest in his latest document, de Michael Haynes en The Catholic Herald. El documento es Venite ad me, «consideraciones sobre la transmisión de la fe en un cambio de época», publicado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe el 22 de octubre. Y es importante el género: no es declaración, ni nota, ni instrucción. El propio texto se presenta como «un conjunto de consideraciones», según America, destinadas a estimular la reflexión. Sin fuerza normativa y sin número de protocolo conocido. Parece que el prefecto ha recurrido a la Secretaría de Estado en busca de ayuda para promover su trabajo. Esa es la noticia, y es considerable: el dicasterio doctrinal pidiendo auxilio a la cancillería para que alguien lea un documento que elaboró a partir de una consulta a los obispos diocesanos y a las conferencias episcopales. El artículo es de pago a partir del sexto párrafo, y en lo accesible Haynes informa de la admisión sin precisar dónde se produjo: no hay entrevista nombrada, ni acto, ni fecha, ni una sola palabra de Fernández entre comillas. Tampoco hay cifras de cuántas diócesis respondieron. De modo que damos la noticia tal como la da él y no entrecomillamos nada que no hayamos leído. Dos datos verificados son que el  encargo del documento se atribuye a Francisco; America añade que León XIV aprobó su publicación en una audiencia del 21 de agosto. El Bollettino de ese día confirma la audiencia —Fernández con monseñor Armando Matteo, secretario para la Sección Doctrinal— y no menciona aprobación de ningún documento. Y conviene poner al lado lo que el cardenal Schönborn dijo el fin de semana en Viena: que el Catecismo sigue siendo el instrumento idóneo para la transmisión de la fe. Un dicasterio publica consideraciones sobre transmitir la fe que nadie lee, y a los tres días un cardenal recuerda que para eso ya está el catecismo.

Una carta a Grech contra los «espectáculos sinodales»

Reformer schreiben Kardinal – Warnung vor «synodalen Schauspielen», despacho de KNA recogido por katholisch.de, con un antetítulo que ya resume el tono: muchos obispos, «unilaterales y autocráticos». El destinatario es el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos. Los remitentes son los grupos de reforma encabezados por We Are Church International, con difusión de su rama alemana; la carta está publicada y lleva fecha del 24 de octubre. No nombra firmantes individuales. El argumento, en sus términos: muchos de los sínodos diocesanos prescritos «están en realidad controlados por los obispos», que fijan agendas, participantes, procedimientos y resultados, de modo que lo que queda es una «farsa sinodal». Piden que Grech garantice un compromiso con la sinodalidad «en la práctica y en la cultura», la inclusión de «todo el Pueblo de Dios», la derogación de las normas canónicas que excluyen a las mujeres de las tareas de dirección y del ministerio, y respaldo papal fuerte a las leyes de sinodalidad propuestas por la Comisión Canónica, que «fracasarían sin un fuerte apoyo papal». No consta respuesta.

Y el mismo día, la sinodalidad vista desde el otro extremo

Rafael Luciani: «León XIV tiene el reto de consolidar la sinodalidad en la Iglesia», de Paola Calderón Gómez en la agencia del CELAM. Es crónica de una intervención en la Jornada Nacional de Formación sobre la Sinodalidad Eclesial, en Puerto Rico, y conviene saber que no cita a Luciani entre comillas ni una sola vez: todo es paráfrasis de la redactora. Las únicas comillas del texto son palabras de León XIV que él glosa, del Urbi et Orbi de mayo de 2025 y de una homilía de octubre. Luciani es director del Cebitepal del CELAM desde 2025 y, sobre todo, perito de la Comisión Teológica de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos desde 2021. No es un comentarista externo. Su diagnóstico, en paráfrasis: la elección de León XIV inaugura una quinta fase en la recepción del Concilio; hay que completar la aplicación de Praedicate Evangelium; el inglés como lengua operativa y el español como lengua de identidad; y la sustitución del Consejo de Cardenales por cauces tradicionales de consulta, consistorios extraordinarios incluidos. No menciona la asamblea de 2028 ni ningún plazo, y no critica a nadie por su nombre. El mismo 27 de octubre, unos escriben a Grech para avisarle de que la sinodalidad se está escenificando y otro explica que el reto del pontificado es consolidarla. Dos lecturas de la misma palabra desde los dos extremos, y ninguna de las dos habla de la otra.

Schneider no dijo nada de lo que esperábamos

Esto es la corrección más útil que podemos hacer hoy, porque la expectativa era unánime y falsa. La homilía de monseñor Athanasius Schneider en la 15ª Peregrinatio ad Petri Sedem, predicada el sábado 24 en Santa María la Mayor no menciona la exclusión de San Pedro. Ni una alusión. No habla de excomunión. No usa la palabra persecución. No habla de obediencia. Y no critica al Papa: León XIV aparece una sola vez y en términos neutros, como quien tuvo la forma tradicional en su infancia y en su primera comunión. Lo que hay es una tesis, y es más interesante que la queja. Sostiene que san Pío V «no emprendió una reforma del rito de la Misa en sentido estricto» y que, «en cierto sentido, canonizó el rito tradicional»; que su constitución apostólica Quo primum fue concebida de modo que «no pudiera ser revocada en el futuro»; que ningún papa la ha revocado; y que Summorum Pontificum confirmó que el rito nunca fue abrogado. De ahí la petición: «pleno uso, sin discriminaciones». Es una tesis sobre los límites del poder papal en materia litúrgica, no una protesta disciplinar, y pide ser discutida en ese plano. Sus expresiones más duras son dos, y van dirigidas a la situación, no a una persona: «católicos de segunda clase» y «rígidas restricciones normativas y discriminaciones pastorales». Apela a «quienes ocupan posiciones de responsabilidad» para que traigan la «paz litúrgica», y dice que los fieles no se sienten comprendidos «por la Iglesia de Roma». Hay además un movimiento retórico que conviene identificar como tal: recuerda el elogio del Papa Francisco a las liturgias orientales.

Un saludo no es una audiencia

Il gruppo direttivo del Dialogo Metodista-Cattolico a Londra, Cambridge e Roma en Riforma. Es la Comisión Internacional Metodista-Católica Romana, constituida en 1967, que ha cerrado a primeros de octubre su duodécima fase. La copresiden el reverendo Edgardo A. Colón-Emeric, decano de la Divinity School de Duke, y Shane Mackinlay, hoy arzobispo de Brisbane, nombrado copresidente cuando era obispo de Sandhurst. Prepara un informe titulado One in Faith and Ministry to the World, del que entregaron borrador en Londres, sin fecha de publicación. La precisión está en el subtítulo de la pieza, que anuncia «encuentro en el Vaticano con el papa León». No hubo audiencia. Hubo un saludo personal en la audiencia general del miércoles 21, que es otra cosa y que no deja rastro. Sí hubo reunión con el cardenal Koch en el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y un seminario en el Angelicum.

«Todo como antes», y un plazo de febrero

Leone XIV alla vigilia della stagione più complessa es una síntesis con comentario de un artículo de Andrea Gagliarducci en MondayVatican titulado «Leo XIV: everything is as it was». La tesis es que, cerrado el paréntesis sanitario, el pontificado entra en su estación más compleja y serán los nombramientos pendientes los que revelen su dirección, con la liturgia como terreno decisivo. De ahí sacamos un solo dato comprobable y lo damos como lo que es, afirmación del autor sin respaldo vaticano localizado: que antes de febrero deberán elegirse los nuevos prefectos de los dicasterios para los Laicos, la Familia y la Vida. Los nombramientos que ya cita sí están hechos: Richard Moth en Londres, Stanislav Přibyl en Praga, Vittorio Francesco Viola como arcipreste de San Pedro. Lo demás —el papel futuro de Parolin, un consistorio, las sedes de París, Milán, Barcelona o Esztergom-Budapest— es conjetura del autor.

El abad de Gandan, que no figura en ningún registro

Leone XIV ha ricevuto in Vaticano il principale abate buddista della Mongolia .La audiencia existe y está bien contada, pero la fecha del titular induce a error.  La publicó antes la Agencia Fides, con firma de Marie-Lucile Kubacki, el propio 26 y diciendo «esta mañana». Es justo decirlo: esta vez el medio no adelanta nada sin respaldo, va por detrás de Fides y por detrás del Bollettino. El abad es el venerable D. Javzandorj, trigésimo titular del título Khamba Nomun Khan y abad del monasterio de Gandantegchinlen. Y aquí el dato fino: la audiencia sí consta en el Bollettino del 26, en B0840, pero consignada como «Em.mo Card. Giorgio Marengo, I.M.C., Prefetto Apostolico di Ulaanbaatar (Mongolia), e Seguito». El abad budista del principal monasterio de Mongolia entra en el registro oficial de la Santa Sede como parte de un séquito. No tenemos las palabras del Papa ni del abad: todo lo entrecomillado es de Marengo. Y una suya merece quedar, porque es la descripción más exacta que un cardenal ha hecho estos días del estado de las cosas: el Papa ha recibido al abad «pese a su ritmo tan intenso y a la evolución, por todos conocida, hacia el pleno restablecimiento de su salud».

Luminosa, y dos cosas que no vamos a escribir

Il Vaticano dichiara venerabile Margarita Bavosi en Città Nuova, con firma de Candela Copparoni. El decreto es del 24 de octubre y la describe así: «Margarita Bavosi, detta Luminosa, fedele laica, consacrata dell’Opera di Maria», nacida en Buenos Aires el 19 de septiembre de 1941 y muerta en Albano Laziale el 7 de marzo de 1985, a los cuarenta y tres años. El apodo está en el decreto oficial, no lo pone el periodismo, y se lo dio Chiara Lubich «en señal de aquella luz que contagiaba a todos». No es la primera venerable del Movimiento de los Focolares: Chiara Badano fue declarada venerable en 2008 y beatificada en 2010. Y no hay «primera venerable después de Chiara Lubich», porque Chiara Lubich no es venerable: su causa cerró la fase diocesana el 10 de noviembre de 2019 y sigue en estudio en Roma.

Brasil, de paso y con una corrección de nombre

Brasile: l’incredibile vittoria di Lula. Che però perde il Congresso, de Luca Volontè. Lo traemos porque el continente es el del viaje y porque hay un nombre que se está contando mal: el rival de Lula en la segunda vuelta del 25 de octubre no fue Jair Bolsonaro sino su hijo Flávio. Los números: 51,79 por ciento para Lula, 48,21 para Bolsonaro, con un margen de unos cuatro millones y medio de votos y tres puntos y medio. Lula gobernará sin mayoría, porque el nuevo Congreso ha virado a la derecha, y eso es el dato duradero.

El remate

Balance del día: un arzobispo dice «un poco» y tres titulares le quitan el adverbio; un Papa manda a Asís una frase de su predecesor y nadie lo advierte; el maestro de ceremonias publica un calendario de dos meses que se queda en el día 8; tres agencias citan un comunicado que el registro oficial no tiene; un prefecto admite que su documento no interesa y pide ayuda a la Secretaría de Estado; un obispo predica en Santa María la Mayor y resulta que no dijo nada de lo que se le atribuía; y la audiencia el abad del principal monasterio budista de Mongolia. Lo que sigue en pie después de las dos enmiendas es lo que importaba. Unos médicos con nombre aconsejaron el 23 de octubre no hacer un vuelo en helicóptero por lo reciente de la operación. El programa que se ratificó el 26 contiene dos vuelos en helicóptero el 14 de noviembre. Nadie ha puesto las dos frases en la misma página y quedan nueve días para la salida.   Buen día. «Llamó a sus discípulos y escogió a doce de entre ellos, a los que dio el nombre de apóstoles».

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