El blog italiano Messa in Latino ha publicado el miércoles 28 de octubre las copias de las cartas cruzadas entre la Secretaría de Estado y el capellán de la peregrinación tradicional Ad Petri Sedem, el sacerdote francés Claude Barthe, que desembocaron en la prohibición de que los peregrinos entraran en procesión en la basílica de San Pedro. El dosier incluye un documento inédito: la carta que Barthe dirigió a León XIV el 12 de junio para pedirle que renovara «paternalmente la autorización concedida el año pasado» para celebrar la Misa tradicional en la basílica vaticana. La respuesta no llegó del Papa, sino de la Secretaría de Estado, y fue negativa dos veces.
En su carta al Pontífice, escrita en francés y publicada por el blog en traducción italiana, Barthe recuerda que la peregrinación conduce cada año a los fieles a Roma, ante la tumba del Apóstol, y que se les ha concedido la gracia de celebrar en San Pedro la Misa tradicional todos los años salvo en 2023 y 2024. En octubre de 2025 la celebró el cardenal Raymond Leo Burke en el altar de la Cátedra, con autorización de León XIV. El capellán apelaba ahora directamente al Papa para que repitiera ese permiso.
La primera respuesta lleva fecha del 7 de agosto, el número de protocolo 55.786 y la firma del sustituto para los Asuntos Generales, el arzobispo Paolo Rudelli. Constata que Barthe había pedido celebrar una misa en la basílica de San Pedro y le comunica que «por este año, no podemos acoger su petición», en palabras traducidas del italiano por esta redacción. No da ningún motivo.
Barthe volvió a escribir a Rudelli el 8 de septiembre con una petición mucho más reducida. Ya no pedía un altar: solo que los peregrinos pudieran entrar en procesión en la basílica el sábado 24 de octubre, rezar por el Papa ante el altar de la Confesión y adorar al Santísimo Sacramento en el altar de la Cátedra. Añadía que la sacristía de la basílica les había comunicado que eso sería posible a la una de la tarde. La segunda respuesta de Rudelli, fechada el 30 de septiembre y con el protocolo 58.510, es de dos líneas, según la copia que ya había difundido Diane Montagna: «no es posible acoger favorablemente su petición». Según Messa in Latino, esa carta se entregó después del 10 de octubre, a dos semanas de la peregrinación.
Montagna, que tuvo acceso a ese documento, lo había adelantado el domingo 25. Lo nuevo es la carta al Papa, el texto de la negativa de agosto y la secuencia completa. El blog no explica quién le ha facilitado las copias y sostiene que su contenido desmiente las muchas insinuaciones que, en los últimos días, buscan desacreditar la peregrinación, sin precisar a cuáles se refiere.
La negativa afectó a más de 1.500 peregrinos, según el vaticanista Edward Pentin, que informó en el National Catholic Register de que el portavoz vaticano, Matteo Bruni, no había respondido a sus preguntas sobre los motivos. El presidente del Coetus Internationalis Summorum Pontificum, Christian Marquant, negó al mismo medio que el Vaticano hubiera ofrecido a los organizadores otras fechas. Según Pentin, ese mismo sábado estaba programada en el altar de la Cátedra una Lectio Francisci por el octavo centenario de la muerte de san Francisco, aunque no coincidía con el horario que pedían los peregrinos.
El sábado 24, la procesión se detuvo junto al obelisco de la plaza de San Pedro, y la misa del obispo Athanasius Schneider se celebró en Santa María la Mayor, en unas condiciones que el Coetus aseguró el martes que estaban pactadas desde el principio con la basílica liberiana. Ninguna de las cartas publicadas atribuye la decisión al Papa: las dos llevan la firma del sustituto.
Barthe pidió al Papa en junio que renovara la Misa tradicional en San Pedro; le contestó dos veces la Secretaría de Estado, con dos cartas escuetas y sin un solo motivo.
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