El Vaticano prohíbe a los peregrinos de la Misa tradicional entrar en San Pedro este sábado

El Vaticano prohíbe a los peregrinos de la Misa tradicional entrar en San Pedro este sábado
Summorum Pontificum 2021 Foto: Edward Pentin

La Secretaría de Estado del Vaticano ha prohibido a los participantes en la peregrinación internacional Summorum Pontificum entrar en procesión a la Basílica de San Pedro este sábado 24 de octubre para rezar ante la tumba del Apóstol. La decisión, comunicada a los organizadores en los últimos días, amplía las restricciones impuestas a los fieles vinculados a la liturgia tradicional, a quienes ya se había denegado la celebración de la Misa según el Misal de 1962 en la basílica vaticana.

Según ha informado la periodista Diane Montagna, la prohibición fue transmitida mediante una carta de la Secretaría de Estado cuyo contenido dio a conocer este viernes Christian Marquant, presidente de la asociación francesa Paix Liturgique y uno de los principales organizadores de la peregrinación.

«No se permite que su procesión entre en la Basílica de San Pedro», señala la comunicación vaticana, según el testimonio de Marquant.

El presidente de Paix Liturgique anunció la decisión durante el encuentro celebrado este viernes en el Instituto Patrístico Augustinianum de Roma. «Mañana no entraremos en San Pedro», afirmó ante los participantes, a quienes explicó que también se habían formulado acusaciones de que la Misa celebrada el año pasado había sido «instrumentalizada».

De la prohibición de celebrar la Misa al veto de la procesión

La XV Peregrinación Internacional Summorum Pontificum Ad Petri Sedem, que se celebra en Roma del 23 al 25 de octubre, reúne a sacerdotes, religiosos y fieles laicos de distintos países que desean manifestar su vinculación con la liturgia tradicional y su comunión con el sucesor de Pedro.

Los organizadores habían solicitado repetir la Misa pontifical celebrada en octubre de 2025 por el cardenal Raymond Leo Burke en el Altar de la Cátedra de San Pedro. Sin embargo, una carta de la Secretaría de Estado fechada el 7 de agosto comunicó que este año no se autorizaba la celebración de la Misa tradicional en la basílica.

La celebración principal fue trasladada a Santa María la Mayor, donde está previsto que monseñor Athanasius Schneider, obispo auxiliar de Astaná, presida este sábado una Misa pontifical según el rito romano tradicional.

Pese a la negativa, los peregrinos mantenían en su programa la procesión hasta San Pedro para rezar ante la tumba del Apóstol, una práctica habitual en esta peregrinación desde su creación en 2012.

De hecho, el pasado 14 de octubre, Joseph Shaw, presidente de la Federación Internacional Una Voce, había explicado que los peregrinos podrían acceder a la basílica para venerar la tumba de san Pedro.

La nueva prohibición afecta precisamente a ese acceso organizado, que hasta ahora se había mantenido incluso en las ediciones en las que no se permitió celebrar la Misa tradicional en San Pedro.

Del permiso de León XIV en 2025 a la prohibición de entrada en 2026

El contraste con lo ocurrido hace un año resulta especialmente significativo. El 25 de octubre de 2025, León XIV autorizó al cardenal Raymond Leo Burke a celebrar una Misa pontifical tradicional en la Basílica de San Pedro, concretamente en el Altar de la Cátedra.

La celebración reunió a numerosos sacerdotes y fieles vinculados al rito romano tradicional y constituyó uno de los actos principales de la peregrinación de aquel año.

Ahora, doce meses después, los participantes no solamente carecen de autorización para repetir aquella Misa, sino que tampoco podrán acceder en procesión a la basílica para rezar ante la tumba del primer Papa.

Según ha informado también Franca Giansoldati en Il Messaggero, los organizadores habían recibido meses atrás una autorización del entonces arcipreste de la Basílica de San Pedro, el cardenal Mauro Gambetti, para realizar una breve celebración en uno de los altares laterales.

La posterior negativa de la Secretaría de Estado dejó sin efecto las expectativas de los promotores, que habían organizado la peregrinación contando con la posibilidad de mantener los actos habituales.

Marquant atribuye a León XIV una crítica a la Misa del año pasado

Durante su intervención en el Augustinianum, Christian Marquant también se refirió a las gestiones realizadas para trasladar directamente a León XIV las preocupaciones de los católicos vinculados a la liturgia tradicional.

Según su relato, monseñor Athanasius Schneider planteó al Pontífice durante una audiencia celebrada en diciembre el deseo de numerosos fieles de poder participar en la Misa según el Misal de 1962.

Marquant afirmó que, durante aquella conversación, el Papa habría calificado la celebración del año anterior en San Pedro de «instrumentalizada».

«Quizá le molestara la gran afluencia de público o la amplia cobertura mediática», comentó el presidente de Paix Liturgique, quien relacionó esa supuesta valoración con la negativa recibida este año.

La expresión atribuida a León XIV procede del relato de Marquant sobre aquella audiencia y no de una declaración pública del Pontífice.

El presidente de Paix Liturgique también lamentó lo que considera un desconocimiento de los fieles tradicionales por parte de las autoridades eclesiásticas.

«Es muy triste ser ignorados por la jerarquía de la Iglesia. Ignorados en el sentido literal: no saben quiénes somos, qué hacemos. No conocen más que la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y también a esta muy mal», declaró.

«Nosotros somos cum Petro et sub Petro»

Los organizadores han insistido en que la peregrinación reúne a católicos que reconocen plenamente la autoridad del Romano Pontífice y desean manifestar públicamente su fidelidad a la Sede Apostólica.

En declaraciones recogidas por Il Messaggero, los promotores rechazaron cualquier identificación con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, especialmente después de las consagraciones episcopales realizadas este verano en Écône sin mandato pontificio.

«Nosotros no estamos excomulgados. Nosotros somos cum Petro et sub Petro», afirmaron, subrayando que su vinculación con la liturgia tradicional se desarrolla dentro de la comunión eclesial.

La peregrinación está organizada por el Coetus Internationalis Summorum Pontificum, una coalición internacional de asociaciones dedicadas a la promoción de la liturgia tradicional. Su nombre procede del motu proprio Summorum Pontificum, promulgado por Benedicto XVI en 2007, que amplió las posibilidades de celebrar la Misa según el Misal Romano de 1962.

Incertidumbre ante la procesión de este sábado

El programa oficial contempla para este sábado el rezo del rosario a las 10:00 horas y la salida de la procesión desde la iglesia de los Santos Celso y Giuliano, con llegada prevista a la plaza de San Pedro alrededor de las 11:00.

La procesión cuenta con autorización de las autoridades policiales italianas, pero los organizadores desconocen qué ocurrirá cuando los peregrinos alcancen el territorio vaticano.

Según Il Messaggero, durante el encuentro de este viernes algunos participantes plantearon la posibilidad de intentar acceder al menos al atrio de la basílica, aunque no está claro qué disposiciones aplicará la Gendarmería vaticana.

La controversia se produce, además, cuando la Basílica de San Pedro tiene programados otros actos para la tarde del sábado. A las 15:30 horas está prevista la conferencia Lectio Francisci, dedicada a san Francisco de Asís, seguida de una Misa a las 18:00 en el Altar de la Cátedra.

Como se informó el pasado mes de septiembre, se trata del mismo altar donde los peregrinos tradicionales habían solicitado celebrar su Misa pontifical.

Los actos están programados para la tarde, varias horas después de la llegada prevista de la procesión a San Pedro.

A pocas horas de la peregrinación, los organizadores mantienen su intención de dirigirse a la basílica, aunque la nueva comunicación de la Secretaría de Estado les impediría acceder como grupo para rezar ante la tumba del Apóstol.

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