El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha rechazado el recurso del diácono permanente estadounidense Scott Peyton y ha confirmado que incurrió en excomunión automática por cisma al ingresar con su familia en una comunidad anglicana, después de que su hijo sufriera abusos sexuales de un sacerdote de su propia diócesis, la de Lafayette, en el estado de Luisiana. Según informó el miércoles 21 de octubre el National Catholic Reporter, el decreto lleva fecha del 22 de mayo de 2026 y lo firman el prefecto del dicasterio, el cardenal Víctor Manuel Fernández, y el secretario de la sección disciplinar, el arzobispo John Joseph Kennedy. No llegó a manos del diácono hasta el 16 de octubre, casi dos años y medio después de que recurriera a Roma.
Peyton, ordenado diácono en 2012 y destinado en la parroquia de San Pedro de Morrow, comunicó en diciembre de 2023 que abandonaba la Iglesia católica y el ministerio diaconal. En enero de 2024 fue recibido formalmente en la Trinity Anglican Church. Su decisión llegó después de que su hijo Oliver revelara en 2018 que el párroco, el sacerdote Michael Guidry, había abusado de él en 2015.
Guidry, que hoy tiene 83 años, se declaró culpable en 2019 de abusar de un menor y fue condenado a diez años de prisión, tres de ellos en suspenso. Sigue en la cárcel y podría salir a finales de 2026. La diócesis pidió perdón a la familia, dio por creíble la denuncia y lo apartó de por vida del ministerio, pero no ha aclarado si ha sido expulsado del estado clerical. Según relató la canonista que defiende gratuitamente a los Peyton, Dawn Eden Goldstein, el obispo de Lafayette, J. Douglas Deshotel, le reconoció que había recomendado que Guidry siguiera siendo sacerdote en lugar de ser reducido al estado laical, debido a su edad.
Deshotel declaró en marzo de 2024 que Peyton había incurrido en excomunión latae sententiae, después de que el diácono anunciara públicamente su marcha. El Código de Derecho Canónico define el cisma, en su canon 751, como el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia sometidos a él, y el canon 1364 establece que el apóstata, el hereje y el cismático incurren en excomunión automática.
El decreto, según el resumen que publica el National Catholic Reporter, distingue entre asistir de manera informal al culto de otra confesión y el acto público de ingresar en otra Iglesia, y concluye que la recepción de Peyton en la comunidad anglicana y su anuncio en las redes sociales manifiestan una ruptura consciente con el Papa y con la comunión católica.
El dicasterio califica de trágicas las circunstancias de la familia y de nobles los fines del diácono, pero sostiene que esos fines no justifican una separación formal del Romano Pontífice. Rechaza también la analogía, planteada por la defensa, con el derecho de un cónyuge a abandonar un matrimonio en el que sufre maltrato. Admite, eso sí, que el obispo pudo advertir con más claridad a Peyton de las consecuencias canónicas de su decisión.
Según el decreto, la remisión de la excomunión corresponde al obispo diocesano, mientras que levantar el impedimento para ejercer el orden recibido está reservado a Doctrina de la Fe. Goldstein asegura que Deshotel entregó el documento en persona a Peyton el 16 de octubre y le dijo que solo levantaría la pena si se arrepentía del cisma. El diácono dispone de sesenta días desde la notificación para recurrir de nuevo, y su abogada afirma que lo hará. La diócesis no respondió a la petición de comentarios que el periódico le envió el 19 de octubre.
En una declaración al National Catholic Reporter, Peyton resumió su reacción en una frase: «Aunque estoy decepcionado, no me sorprende». Sostuvo que el obispo considera que buscar una comunidad de fe para su familia es un escándalo mayor que el abuso de un niño, algo que calificó de profundamente preocupante, y criticó la diferencia entre el castigo civil que recibió Guidry y la disciplina eclesiástica que se le aplica a él.
La familia, que actualmente acude a una congregación cristiana no confesional, denuncia además que la diócesis difundió datos que permitían identificar a Oliver y que no la protegió de la hostilidad que sufrió después. La demanda de los Peyton contra Guidry y la diócesis se cerró con un acuerdo en 2021.
Deshotel cumple 75 años el próximo 6 de enero, la edad a la que los obispos deben presentar su renuncia al Papa.
De si el sacerdote que abusó de su hijo continúa perteneciendo al estado clerical, la diócesis no ha dado una respuesta pública. La excomunión del padre que abandonó la Iglesia tras aquellos hechos, en cambio, ya ha sido confirmada por Roma.