Una consulta realizada en 2016 entre 33 cardenales, obispos y expertos vinculados a la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe habría arrojado una amplia mayoría contraria al origen sobrenatural de Medjugorje. Según documentación confidencial publicada por el periodista italiano David Murgia, 21 de los consultados se pronunciaron por el constat de non supernaturalitate, nueve por el constat de supernaturalitate y tres consideraron que no existían elementos suficientes para emitir un juicio definitivo.
La existencia de la consulta y el contexto en el que se produjo están respaldados por declaraciones posteriores de Francisco y por información oficial de la Santa Sede. Lo que no ha sido confirmado públicamente por el Vaticano es el reparto exacto de los 33 votos que Murgia revela ahora por primera vez.
21 votos contra la sobrenaturalidad, nueve a favor y tres sin una conclusión
Murgia asegura que los 33 pareceres llegaron a la Santa Sede el 17 de septiembre de 2016. A los participantes se les habría pedido que expresaran por escrito y de manera razonada su posición sobre el origen de los fenómenos iniciados en Medjugorje en junio de 1981.
Según los datos publicados, 21 optaron por la fórmula constat de non supernaturalitate, considerando que Medjugorje no tenía origen sobrenatural; nueve se pronunciaron por el constat de supernaturalitate, favorable a la sobrenaturalidad; y tres por el non constat de supernaturalitate, al entender que no había elementos suficientes para alcanzar una conclusión definitiva.
Entre los 33 nombres divulgados por Murgia figuran algunos de los principales responsables eclesiásticos de aquellos años, como los cardenales Gerhard Müller, Christoph Schönborn, Antonio Cañizares, Ricardo Blázquez, Angelo Scola, Donald Wuerl, Marc Ouellet y Fernando Filoni, además del propio Camillo Ruini y el entonces secretario de Doctrina de la Fe, Luis Ladaria.
Sin mencionar qué opción votó cada uno, los números revelan que casi dos tercios de los consultados se habrían inclinado por rechazar la sobrenaturalidad del fenómeno.
La consulta llegó después del informe Ruini
El resultado conocido ahora corresponde a una fase distinta de la investigación realizada por la Comisión Internacional sobre Medjugorje presidida por el cardenal Camillo Ruini.
Benedicto XVI constituyó oficialmente la comisión en 2010 dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe. La Santa Sede explicó entonces que trabajaría de manera reservada y que el resultado de su investigación sería sometido posteriormente a las instancias del dicasterio.
La Comisión Ruini llegó a conclusiones mucho más favorables respecto a las primeras supuestas apariciones. En 2024, el cardenal Víctor Manuel Fernández hizo públicos los resultados de la votación durante la presentación de la nota vaticana sobre Medjugorje: 13 miembros se pronunciaron a favor del constat de supernaturalitate respecto a las primeras siete supuestas apariciones, uno votó constat de non supernaturalitate y otro consideró que la decisión debía aplazarse.
La valoración cambió al examinar las supuestas apariciones posteriores. En ese caso, dos miembros se pronunciaron por el constat de non supernaturalitate y doce consideraron que todavía no podía emitirse un juicio definitivo.
Doctrina de la Fe mantuvo reservas sobre las conclusiones de Ruini
El expediente, sin embargo, no terminó con la Comisión Ruini. La existencia de una fase posterior y más crítica está confirmada por la propia Santa Sede.
Durante la presentación de la nota sobre Medjugorje en septiembre de 2024, Fernández explicó que la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe preparó posteriormente «una serie de estudios en profundidad» sobre el conjunto del fenómeno. También fueron consultados dos expertos cuyas conclusiones, según indicó el prefecto, fueron «muy diferentes» de las alcanzadas por la Comisión Ruini.
Francisco había hablado ya públicamente de esas discrepancias en mayo de 2017, durante el vuelo de regreso de Fátima. El Pontífice explicó que, una vez recibido el informe Ruini, surgieron dudas dentro de Doctrina de la Fe y se decidió distribuir entre sus miembros toda la documentación disponible, incluidos materiales contrarios a las conclusiones de la comisión.
El propio Francisco decidió intervenir en el procedimiento y pidió que los pareceres de los miembros fueran remitidos directamente a él. La existencia de aquellos votos, por tanto, era conocida; lo que permanecía sin conocerse era su resultado concreto.
Francisco asumió personalmente el expediente
La reconstrucción ofrecida oficialmente por Doctrina de la Fe en 2024 añade otro elemento relevante. Fernández explicó que Francisco, después de recibir toda la documentación, decidió en diciembre de 2015 asumir personalmente las decisiones relativas a Medjugorje.
El resultado mayoritariamente contrario a la sobrenaturalidad que ahora atribuye Murgia a la consulta de 2016 no se convirtió, en cualquier caso, en una declaración oficial de constat de non supernaturalitate de la Santa Sede.
Roma optó posteriormente por separar el acompañamiento pastoral de Medjugorje del juicio sobre la autenticidad de las supuestas apariciones. En 2019, Francisco autorizó las peregrinaciones organizadas oficialmente por diócesis y parroquias, pero la Santa Sede precisó expresamente que la decisión no debía interpretarse como una autentificación de los fenómenos.
El «nihil obstat» de 2024 no declaró sobrenaturales las apariciones
El cambio definitivo de enfoque llegó con las nuevas normas para el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales promulgadas por Doctrina de la Fe en mayo de 2024.
En septiembre de ese mismo año, el dicasterio publicó la nota La Reina de la Paz y concedió el nihil obstat a la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje. El documento reconoce los numerosos frutos espirituales asociados al lugar y permite a los fieles adherirse prudentemente a esta propuesta espiritual.
Pero el Vaticano estableció al mismo tiempo una distinción explícita: el nihil obstat «no implica una declaración del carácter sobrenatural del fenómeno». Tampoco la valoración positiva de muchos de los mensajes significa que Roma les atribuya directamente un origen sobrenatural. El propio documento ordena referirse a ellos como «presuntos mensajes».
Murgia promete revelar cómo votó cada participante
Murgia ha publicado por ahora los nombres de los 33 participantes y el resultado global de la consulta, pero no ha atribuido cada voto a su autor. Según explica, pretende evitar por el momento polémicas, instrumentalizaciones y «cazas de brujas».
El periodista asegura, sin embargo, que terminará publicando también los votos individuales «sin omisiones», en cumplimiento de una promesa realizada a una persona cercana recientemente fallecida.
Hasta que aparezcan esos documentos o exista una confirmación independiente, el reparto de 21 votos contrarios, nueve favorables y tres sin conclusión debe atribuirse a la documentación divulgada por Murgia. Lo que sí consta oficialmente es que la Comisión Ruini fue seguida por nuevos estudios y pareceres dentro de Doctrina de la Fe, que existieron discrepancias importantes sobre el fenómeno y que Roma no ha reconocido como sobrenaturales las supuestas apariciones de Medjugorje hasta la fecha.