La diócesis de Cuenca aclara que el sacerdote condenado por abusos recibió pena canónica

Obispado Cuenca
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En un correo enviado a InfoVaticana, la diócesis de Cuenca ha solicitado ejercer el derecho de rectificación ante la información que publicamos sobre la posible inocencia del padre Nilton Bustamante.

Hace unos días, el sacerdote pactó con la Fiscalía cuatro años de cárcel al declararse culpable, aunque no entrará en prisión. El día después del pacto entre el acusado y la Fiscalía, llegó a nuestra redacción un audio de media hora del sacerdote Juan María Sellas, quien compartía piso con el padre Nilton.

Este medio se limitó a hacerse eco de ese audio para ofrecer una versión alternativa de los hechos contada por una persona que conocía bien al padre Nilton y lo que ocurrió.

La diócesis de Cuenca quiere que publiquemos la rectificación «sin comentarios ni apostillas y haciendo figurar, asimismo, en el encabezamiento dicha exacta expresión» y que «de no ser así, emprenderemos las acciones legales que consideremos oportunas».

“En relación con las noticias referidas al sacerdote Nilton Bustamante, de la diócesis de Cuenca, publicadas ayer, 17 de abril de 2024, por D. Javier Arias en el portal de información Infovaticana bajo el título: “¿Es inocente el cura de Cuenca condenado a cuatro años de cárcel por abusos a menores?”, la Oficina de Comunicación de la diócesis de Cuenca, se ve obligada a precisar lo siguiente:

Se afirma erróneamente que “la diócesis de Cuenca abrió un expediente canónico para investigar internamente lo ocurrido y se cerró sin tomar ningún tipo de medida canónica ni disciplinaria contra el sacerdote al no encontrar ningún hecho delictivo ni conducta inapropiada por parte del sacerdote”.

La verdad es que se abrió un expediente canónico, es decir “una investigación previa”, cuyos resultados fueron trasladados al Dicasterio para la Doctrina de la Fe que, en base a la documentación presentada, mandó emanar un precepto penal por el que, con fecha de 16 de marzo de 2022, se impusieron unas penas al Rvdo. Nilton Bustamante.

Además, no fue el obispo diocesano quien puso en conocimiento de la fiscalía la denuncia, sino la Oficina Diocesana de Denuncias de Abusos. A partir de ese momento, el proceso penal siguió su curso en sede judicial y el canónico en la suya propia.

El caso, pues, ha sido visto y resuelto tanto en sede canónica como civil”.

Aclaraciones a la rectificación de la diócesis de Cuenca

Publicada la rectificación solicitada por la diócesis con el fin de ser más precisos con la información publicada, cabe señalar que por la información de la que disponemos, el padre Nilton no fue sometido a un juicio canónico como tal sino a “una investigación previa” como señala el obispado.

La diócesis no comunica las sanciones impuestas al padre Nilton pero sabemos que el sacerdote no fue penado con prohibición de celebrar la misa y administrar sacramentos, sino simplemente se le impusieron dos medidas prudenciales: durante 3 años no publicar en Youtube y no ejercer pastoralmente con menores de edad.

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Comentarios
19 comentarios en “La diócesis de Cuenca aclara que el sacerdote condenado por abusos recibió pena canónica
  1. 1- No deberían existir oficinas diocesanas de denuncias de abusos, como no existen oficinas de denuncias de otros pecados. La existencia de estas oficinas significa sobredimensionar el tema de los abusos, cuando son una cosa muy excepcional.
    2- A tenor de 1 Cor 6, los obispados no deberían trasladar a la fiscalía denuncias contra sacerdotes, sino resolver esos asuntos por cauces internos y con la misma misericordia con que se trata cualquier otro pecado.
    3- Hay que defender la presunción de inocencia de los sacerdotes, conscientes de que existen muchas falsas denuncias (como ocurrió por ejemplo con el cardenal Pell).
    4- Hay que combatir la campaña de difamación que con la excusa de la pederastia quiere perjudicar la religión católica, y no hay que hacer el juego a los enemigos de la Iglesia como está haciendo Francisco con su forma de tratar el tema.
    5- La normativa eclesiástica debe preservar la prescripción del delito.

    1. Artículo 262 LECrim..- “Los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieren noticia de algún delito público, estarán obligados a denunciarlo inmediatamente al Ministerio fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción (…)”

      No pueden encubrir a los sacerdotes que cometan abusos tal y como usted propone, de acuerdo con la ley tienen obligación de denunciar. Es decir, poder pueden hacerlo, pero se arriesgan a ir a juicio por encubrir un delito. La ley no reconoce una excepción que permita encubrir a delincuentes en el caso de que estos sean sacerdotes y el delito sean los abusos.

      1. Don José: En España, según la ley civil «No están obligados a denunciar los padres o ascendientes, cónyuge, hermanos, y los hijos o descendientes del autor de los hechos…así como los eclesiásticos respecto de las noticias que les hubieren sido reveladas en el ejercicio de las funciones de su ministerio.»

      2. “Los que por razón de sus cargos, profesiones u oficios tuvieren noticia de algún delito público, estarán obligados a denunciarlo inmediatamente al Ministerio fiscal, al Tribunal competente, al Juez de instrucción (…)”.

        Lea usted bien: «tuvieren noticia de algún delito público». Son delitos públicos aquellos que son perseguibles de oficio. Las agresiones sexuales solo son perseguibles a instancia de parte, incluyendo el ministerio fiscal en determinados casos.
        «Artículo 191 de CP:
        1. Para proceder por los delitos de agresiones sexuales y acoso sexual será precisa denuncia de la persona agraviada, de su representante legal o querella del Ministerio Fiscal, que actuará ponderando los legítimos intereses en presencia. Cuando la víctima sea menor de edad, persona con discapacidad necesitada de especial protección o una persona desvalida, bastará la denuncia del Ministerio Fiscal»

      3. «… se arriesgan a ir a juicio por encubrir un delito»

        ¿De qué está hablando usted?
        ¡No me hagas reír!
        Le ha faltado poner la parte final del artículo 262 que cita:
        «Los que no cumpliesen esta obligación incurrirán en la multa señalada en el artículo 259, que se impondrá disciplinariamente».
        Artículo 259: «… bajo la multa de 25 a 250 pesetas».
        ¡NO ES BROMA!

    2. No conozco el caso en particular más que por lo que se lee en el artículo. Pero algunos pecados son delitos y por eso son investigados y hay oficinas, etc.
      No reconocer eso es hacerle el juego a los enemigos de la Iglesia.
      Es cierto que debe primar la presunción de inocencia. Y sobre todo la búsqueda de la verdad y la justicia

  2. «… de no ser así, emprenderemos las acciones legales que consideremos oportunas».

    ¡Qué machotes!
    ¿Así de duros seríais si la noticia la hubieran publicado otros medios de información («El País», por ejemplo)?

    «… no fue el obispo diocesano quien puso en conocimiento de la fiscalía la denuncia, sino la Oficina Diocesana de Denuncias de Abusos».

    Si lo hizo sin conocimiento del obispo: malo. Si lo hizo porque el obispo tiene ordenado que así se haga de oficio… señores listillos: ¡LO HIZO EL OBISPO!; porque si no, aplicando vuestra regla de tres, tampoco lo hizo la Oficina, lo hizo el Padre Pepe o la Madre Felisa.
    No sé si habrá curas en esa oficina, pero si los hay vendrían de maravilla en pueblos de Cuenca que seguro no ven uno desde hace meses.

    1. ¡Ay, qué miedito que les tengo!
      ¡Alegrémonos! Nuestross enemigos de la fe, si leen este portal, quiere decir que en el fondo les agrada que se publiquen noticias llenas de verdad.

  3. He visto y oído a este joven sacerdote en entrevistas que hizo y me maravilló su espiritualidad. No quiero desmentir a nadie, pero me cuesta muchísimo creer esta denuncia. Me inclino a creer que su «pecado» sea su fidelidad a la doctrina, el magisterio y la tradición católicas. El Señor lo bendiga, que la Virgen y San José lo protejan. Oraré por él, como lo hago por todos los cristianos perseguidos.

    1. No es la primera vez que a cura, por decir la Misa Tradicional, le montan una denuncia falsa de abusos.
      En cualquier caso, todo parece muy extraño, y no encajan las cosas.

  4. Que hable, mejor, el Sr Obispo de Cuenca del Cardenal Bergoglio (al que conoce bien de cuando el mencionado Sr Obispo era oficial en la Sagrada Congregación pars Obispos). Creo que tiene datos muy interesantes

  5. Sr. Obispo de Cuenca. Hay un mandamiento de la ley de Dios que dice y ordena: «no dirás falso testimonio ni mentiras». Que es pecado mortal.

  6. Si la condena canónica es «no publicar en Facebook» durante 3 años, ¿qué tendrán que ver los c….s para comer trigo? Y eso de la libertad de expresión y demás libertades, dónde queda?
    En cuanto a no tener cuidado pastoral de menores, dado el incidente, aun sin culpabilidad ni abusos deshonestos de ningún tipo, quizá sea prudente en evitación de males mayores.
    La imprudencia, o ni siquiera eso, la inocencia, se pagan.

  7. Si ese sacerdote anduvo con mensajito coquetos e intimidades incorrectas en WhatsApp con chicas adolescentes y jugando a las tinieblas en su casa con niños ( que mira que hay juegos a la luz del sol y en público), yo prefiero que esté lejos de los menores desde ahora. Incluso aunque diga la misa tradicional. Los tradicionales no somos santos porque sí, también caemos, sólo que por lo menos sabemos la doctrina católica de siempre, para intentar no volver a pecar, y que Satanás no nos haga ver lo blanco negro, y lo negro blanco. Que tu sí sea sí y tu no sea no, y eso vale para todos los católicos.

    1. Podemos coincidir con usted, pero una cosa no quita la otra.
      A mí me llevan los demonios cuando veo chicas jóvenes que para saludar al obispo, en lugar de besarle el anillo, se abrazan a su cuello y le sueltan besos; ni que decir a los sacerdotes jóvenes de la parroquia.
      ¡No tienen la culpa ellas, la tienen el obispo y los sacerdotes!
      Me suelo acordar de aquello de Santa Teresa de Jesús: «Entre Santa y Santo pared de canto».
      Se ve que no han leído a Pío XII en Menti Nostrae: «Empeñaos, pues, con ardor y valentía, confiando en la protección de la Virgen Madre de Dios, en conservaros cada día «nítidos, limpios, puros, castos, como conviene a ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios»
      Y a este propósito juzgamos oportuno exhortaros de modo especial para que, en la dirección de asociaciones y cofradías femeninas, os mostréis tales como corresponde a los sacerdotes: evitad toda familiaridad…

  8. Nota aclaratoria:
    Se le prohibió cualquier acción pastoral, incluyendo la celebración de la Santa Misa en cualquier pueblo con fieles. Se le quitaron los pueblos a los que atendían. Todo por un audio a una chica en la que le reprendía por haber entrado a su casa con sus amigos a jugar? Y en la que la citaba al día siguiente? Vaya….no se yo, pero si todo es por un audio, a saber que dice ese audio.

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