Vivimos días de infarto con una situación en el Vaticano que podemos calificar de instable, nos movemos en arenas movedizas. De la figura del Papa dependen demasiadas cosas para que ele tema de una enfermedad papal, mucho más de la gravedad de la que hablamos, sea un tema menor. Sin días de ser muy escrupulosos en la información, incluso las traducciones pueden ser demasiado traidoras como para fiarnos. Sabemos que la información puede ser farragosa, la situación lo requiere y estamos dispuestos a hacer un esfuerzo. Vamos con otro día, un día más con mas que interesantes noticias.
Ayer dijimos que los médicos del Papa habían dejado tres preguntas abiertas por escrito el 15 de octubre: la composición molecular del tumor, si se había extendido más allá del lóbulo y si hacía falta tratamiento. Anoche, a las nueve, las contestaron en cuatro frases. La enfermedad estaba localizada y no es necesaria ninguna terapia ulterior.
Y por la mañana había cruzado la plaza en papamóvil bajo la lluvia sin decir una palabra sobre su enfermedad. Ese es el día. Lo demás, que es mucho, va detrás: la casación vaticana manda repetir el juicio del preseminario, la archivación de Chaouqui resulta que es italiana, y la palabra de Parolin que lleva una semana interpretándose no era la que creíamos. Cuarenta y cuatro enlaces hoy, que dejan esta Specola en un buen archivo de la jornada con la importante novedad del tratamiento del Papa. Buena lectura.
Cuatro frases a las nueve de la noche
La nota la firman dos nombres, no una oficina: «Il dott. Luigi Carbone e il prof. Stefano Margaritora comunicano quanto segue». Dice que en el día de ayer se emitieron los informes definitivos de los exámenes histológicos y de los estudios de biología molecular sobre el material extirpado en la intervención; que los resultados confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que «la malattia era localizzata»; y que una valoración oncológica posterior ha confirmado que «non è necessaria alcuna ulteriore terapia». Eso es todo. Son cuatro frases.
El soporte también dice algo. No es un boletín: no está en el Bollettino, que ayer tuvo cuatro entradas y ninguna médica, sino en la sección de comunicaciones a los periodistas, sin número de referencia y sin hora impresa, y salió en torno a las nueve de la noche. Es el mismo horario nocturno del parte del 13 de octubre, que sí llevaba número.
Lo que las cuatro frases no dicen
De las tres cuestiones que los propios médicos habían dejado abiertas, la nota cierra una, resuelve otra en lenguaje no técnico y declara cumplida la tercera sin dar el resultado. Dice que los estudios de biología molecular han sido emitidos; no dice qué salió en ellos. No hay perfil, no hay mutación, no hay un solo dato molecular. Y no aparecen en el texto las palabras estadio, márgenes ni ganglios. Esa última es la laguna que importa, porque «localizada» es precisamente la conclusión que en un adenocarcinoma resecado depende del resultado ganglionar: la nota da la conclusión y se guarda el dato del que depende.
Hay además una ausencia nueva, que el 15 de octubre no existía: ni controles, ni TAC, ni periodicidad, ni revisión. La nota termina en «ulteriore terapia» y se cierra. De un paciente oncológico operado hace nueve días no se ha publicado ningún plan de seguimiento. El estándar de prueba lo puso un cirujano ajeno al caso, Edoardo Mercadante, del Istituto Nazionale Tumori Regina Elena, cuando señaló a los periódicos que los ganglios y el perfil molecular eran los datos de los que dependería todo lo demás. Son los dos que faltan.
La palabra «localizado» no es de los médicos: es del Papa
Antes de que nadie la escribiera en un titular, la dijo él. El 11 de octubre, anunciando la operación desde la plaza, habló de un nódulo encontrado en fase inicial y localizado. Diez días después, la histología definitiva usa el mismo adjetivo. La palabra no ha cambiado; lo que ha cambiado es que ahora es un hallazgo y entonces era una expectativa.
Y por una vez hay que decir lo contrario de lo que venimos diciendo toda la semana: ningún medio escribió ayer «curado», ni «curación», ni «remisión», ni «estadio I», ni «pronóstico», y nadie habló de quimioterapia o radioterapia descartadas. ANSA reprodujo las tres frases sin añadir nada clínico. AgenSIR tampoco. Si publicamos la vara de medir cada día, hay que publicar también que esta vez la midieron casi todos.
Tres retoques pequeños y uno que no lo es
El original trae una coma espuria, «Una successiva valutazione oncologica, ha confermato». AgenSIR la reproduce; ANSA la corrige en silencio. Sirve para saber quién copia del documento y quién lo retoca, que es más útil de lo que parece. AgenSIR mete dentro de la cita que la comunica «la Sala stampa della Santa Sede», y rotula la pieza «Bollettino medico». No la firma la Sala de Prensa, la firman los dos médicos, y no es un boletín. Vatican News, por su parte, intercala un «explica la nota» dentro del texto entrecomillado: inserción editorial dentro de una cita literal.
Y Silere non possum publica la misma pieza con tres rótulos distintos a la vez, uno en la dirección web, otro en el titular y un tercero en los metadatos. Es la casa que más explica y la que mejor señala que el comunicado no da el estadio; también la que más difícil hace citarla. Añade dos cosas de su cosecha: que la convalecencia había sido más breve de lo previsto, que es caracterización suya, y que el próximo compromiso es el viaje a América, que es cierto pero lo da sin citar el Bollettino. De Mondosanità, que preguntaba en su titular cómo es posible.
La primera audiencia desde el 7 de octubre
El 12 de octubre la Prefectura de la Casa Pontificia anuló todas las audiencias hasta el martes 20. La de ayer era, por tanto, la primera que el calendario permitía, y la primera desde el 7. Entró en la plaza en el papamóvil habitual, abierto por los lados y con solo el techo para resguardarse de la lluvia, que caía con fuerza sobre Roma. Según Rai, saludó a los peregrinos y se detuvo sobre todo con los niños, a los que bendijo, y la audiencia se desarrolló según el programa habitual.
Sus primeras palabras fueron cuatro frases: «Cari fratelli e sorelle, buongiorno e benvenuti! La prima cosa che vorrei dirvi è grazie! Grazie per il sostegno delle vostre preghiere. Grazie a Dio per la sua generosità». Askanews titula con la tercera, que es cita exacta pero recorte: lo que se pierde es que agradeció en paralelo a los fieles y a Dios. Rai va más lejos y funde dos frases en una, suprimiendo la exclamación y el segundo «grazie».
De su enfermedad no dijo nada. En todo el texto no hay mención de la operación, del tumor ni del Gemelli: el agradecimiento por las oraciones es la única referencia. Del viaje a América tampoco dijo una palabra. Los avisos fueron una beatificación en Ibiza y un concierto polaco por el cuarenta y cinco aniversario de la Fundación Vaticana Juan Pablo II. L’Osservatore Romano publica la lista de grupos presentes, con recién casados y delegaciones de media docena de países, y en esa lista no figuran los enfermos como grupo, aunque el Papa los saludó en la fórmula habitual.
La catequesis retomó la serie por donde la dejó
Ayer apuntábamos que si retomaba la sexta entrega de Gaudium et spes la normalidad se habría restablecido al menos en el papel. La retomó. El encabezado oficial reza «I Documenti del Concilio Vaticano II. IV. Costituzione Gaudium et spes. 6. L’impegno per la famiglia nella società di oggi», con los números 47 a 52 y lectura de Efesios 5. La quinta entrega había sido el 7 de octubre, sobre los números 40 a 45. Constitución y numeración consecutivas, sin salto.
Una catequesis entera sobre el matrimonio sin citar «Amoris laetitia»
Silere non possum lo señaló ayer y lo hemos comprobado contra el texto oficial: es cierto. En toda la página no aparece Amoris laetitia, ni Familiaris consortio, ni Humanae vitae, ni el Código de Derecho Canónico. Lo único que cita la catequesis es Gaudium et spes, números 46 a 52, y Escritura: Mateo 19 y Efesios 5.
Sobre los Sínodos, la fórmula es exacta y vale la pena leerla despacio: «fino alla duplice Assemblea sinodale voluta da Papa Francesco». Nombra a Francisco y no nombra ningún documento. Una catequesis sobre el matrimonio que llega hasta las dos asambleas de 2014 y 2015 por el camino de Francisco, y se detiene justo antes del texto que las recogió. Anotamos el dato y el contexto: el encuentro del décimo aniversario se celebró del 7 al 14 de octubre y sus conclusiones siguen sin publicarse, en manos del Papa, como contamos el día 14.
Donde el Papa dijo «y», dos medios escribieron «como»
El texto oficial dice: «Da ciò consegue sia che «la vita, una volta concepita, deve essere protetta con la massima cura», scongiurando «l’aborto e l’infanticidio»». Las palabras entrecomilladas son del Concilio, de Gaudium et spes 51, y la enumeración son dos delitos unidos por una conjunción copulativa.
AGI tituló «Papa: scongiurare l’aborto come infanticidio», y en el cuerpo escribe «scongiurando «l’aborto come l’infanticidio»». El cambio está dentro de las comillas, que es el único sitio donde no se puede tocar nada: convierte una enumeración de dos delitos en una equiparación del uno con el otro. Rai imprime la misma variante.
Y aquí hay que decir lo que no sabemos. Dos medios con la misma alteración puede significar que ambos copiaron el mismo teletipo, o que lo que se pronunció en la plaza no coincide exactamente con el texto que después se publicó. No tenemos forma de dirimirlo. Lo que sí sabemos es de dónde sale la tentación: el original conciliar dice «l’aborto come pure l’infanticidio sono abominevoli delitti», y ese «come pure» es el contaminante probable. Nótese además que el predicado del Concilio, «son crímenes abominables», el Papa no lo pronunció.
Y «atracción sexual» no está en ninguna parte
La dirección web de la crónica de Rai enlaza las palabras «famiglia, attrazione sessuale, aborto». El titular en vivo no dice nada de eso: dice «Papa Leone, ritorno tra i fedeli dopo l’operazione e una bella notizia: «Nessuna ulteriore terapia»». Y el ladillo del propio Rai es correcto: «L’amore coniugale non si limita all’attrattiva erotica».
El término oficial es «attrattiva erotica», atractivo erótico, y va en una construcción negativa y englobante: «Non limitandosi all’attrattiva erotica, che pure integra in sé, l’amore coniugale coinvolge tutta la volontà degli sposi». Es doctrina conciliar sobre la integración de la sexualidad en el amor conyugal. Sacada de ahí y puesta suelta en una dirección web, dice casi lo contrario. Cuarta vez esta semana que una palabra vive solo en una dirección web, y esta vez el medio es inocente en su texto.
El elenco estaba publicado, y nos equivocamos
Ayer escribimos que de los trabajos de la Comisión Teológica Internacional no hay mandato papal publicado, lo cual sigue siendo cierto, y dimos por hecho que tampoco había elenco oficial de los nombrados. Lo había. El Bollettino del 19 de octubre, en el apartado de renuncias y nombramientos, trae los nombres, veinticuatro, entre ellos los cuatro que el análisis de LifeSite ataca. Estaba a dos días de vista y no lo vimos. Y en esa lista hay un nombre español que nadie ha mencionado en toda la polémica: Ángel Cordovilla Pérez, decano de Comillas. La discusión en castellano ha ido entera sobre una teóloga chilena y un sacerdote brasileño, y se le ha pasado el único miembro español. El análisis de LifeSite, por su parte, lleva sello de actualización del 21 de octubre sin nota de corrección y sin decir qué cambió, y nadie de los nombrados, ni el dicasterio, ni ninguna universidad ha respondido.
La casación vaticana manda repetir el juicio del preseminario
Lo publicamos ayer: la Corte de Casación del Estado de la Ciudad del Vaticano, que es la instancia suprema de esa jurisdicción penal y no un tribunal canónico, ha anulado la sentencia de apelación de enero de 2024 y ha devuelto el caso a segunda instancia ante un colegio distinto. El colegio que ha resuelto lo componen los cardenales Kevin Farrell, Augusto Paolo Lojudice y Ángel Fernández Artime y las juezas Patrizia Piccialli y Chiara Minelli.
La anulación es parcial y hay que decirlo con precisión: lo es «limitadamente al delito de corrupción de menores», y el nuevo colegio deberá pronunciarse solo sobre la calificación jurídica de ese delito. Quien impugnó fueron el promotor de justicia y la parte civil, representada por la abogada Laura Sgrò, que pedían que la conducta se valorase como violencia sexual. El recurso de Martinelli, que pedía ser absuelto, fue rechazado.
Y lo de 2021 no fue una absolución
Nuestra propia pieza llama absolutoria a la sentencia del 6 de octubre de 2021, y es inexacto. Lo que hubo fue un mosaico: Martinelli resultó no punible por los hechos anteriores a agosto de 2008, porque entonces tenía menos de dieciséis años; absuelto por el periodo posterior por insuficiencia de pruebas; y prescrito el delito de corrupción de menor por el tramo de agosto de 2008 a marzo de 2009. Al entonces rector, Enrico Radice, se le declaró prescrito un favorecimiento, absuelto de otro porque el hecho no existe, y no punible por sus declaraciones al promotor.
En apelación, en enero de 2024, Martinelli fue condenado por corrupción de menor a dos años y seis meses y mil euros de multa, absuelto de violencia carnal y actos de libídine por insuficiencia de pruebas, y se declaró inadmisible la demanda de indemnización de la parte civil. El tribunal de 2021 lo presidía Giuseppe Pignatone y la apelación la presidió monseñor Alejandro Arellano Cedillo. En la diferencia entre absolución, no punibilidad y prescripción está el fondo de este asunto, y por eso no vale resumirla en una palabra.
Nadie oficial lo ha contado
De esta resolución no hay nota del tribunal, no hay comunicado de la Sala de Prensa y no hay motivación publicada, de la cual depende el perímetro exacto del nuevo juicio. Tampoco se conoce su fecha: el 21 de octubre es la fecha de la noticia, no de la sentencia. Y hay un silencio que es el dato. Vatican News y L’Osservatore Romano cubrieron la sentencia de 2021 y la de 2024, y no han cubierto esta. La cadena de la noticia es Il Messaggero primero y nosotros a mediodía. La única parte beneficiada por la resolución es la acusación, no hay comunicado y no hay motivación: hasta ahí llegamos.
La archivación de Chaouqui es italiana, y es solo una petición
Conviene fijar la jurisdicción antes que nada, porque aquí se confunden a diario dos tribunales. La petición de archivación la formula la Procura de Roma, fiscalía italiana ordinaria, no el Promotor de Justicia vaticano. Y es petición: «sarà il giudice competente a pronunciarsi», será el juez competente quien se pronuncie.
El motivo que da la fiscalía es doble y técnico: que no se desprenden conductas de terceros funcionarios públicos instigados por Francesca Immacolata Chaouqui, y que el tramo reconducido a estafa es «procedibile a querela di parte che nel caso è mancante», perseguible a querella de parte, que en este caso falta. El procedimiento italiano se abrió a partir de una denuncia de Becciu, Enrico Crasso y Fabrizio Tirabassi en julio de 2025.
Y esto es lo que hay que no perder: en junio de 2025 el tribunal vaticano le abrió a Chaouqui un expediente propio por tráfico de influencias, falso testimonio y suborno, y no consta que se haya cerrado. Una archivación en Roma no toca ese expediente. Quien titule «Chaouqui, archivada» está fundiendo dos jurisdicciones y dos catálogos de delitos.
Los «hechos desconcertantes» que no se dicen
Los seis abogados del cardenal Becciu, Massimo Bassi, Gian Domenico Caiazza, Cataldo Intrieri, Luigi Panella, Fabio Viglione y Andrea Zappalà, respondieron con una nota de prensa, no con un escrito procesal: «dagli atti di indagine depositati dalla Procura di Roma abbiamo appreso nuovi fatti sconcertanti», que serán objeto de ulteriores iniciativas judiciales.
No dicen en qué consisten. Anuncian que existen. Y la oposición a la archivación tampoco está presentada: dicen estar valorando proponerla, «che pure stiamo valutando di proporre», y además sostienen que la República italiana carece de jurisdicción penal en el asunto. De manera que lo publicable es exactamente eso: un anuncio sin contenido, en nota de prensa, y un recurso que todavía no existe.
Y el estado real del caso Becciu, que no es el que se repite
Se sigue escribiendo que Becciu está condenado en primera instancia desde diciembre de 2023. Hace falta una corrección de fondo. El 17 de marzo de este año la Corte de Apelación del Estado de la Ciudad del Vaticano, presidida por monseñor Arellano Cedillo, decretó la nulidad relativa del primer grado y ordenó la renovación del debate ante ella misma, por un vicio en el decreto de citación: los actos de investigación se habían depositado de forma incompleta, con documentos parcialmente tachados.
Precisión importante: no es casación, no es absolución y no es un nuevo juicio de primera instancia. Es renovación del debate en apelación, y el juicio y la sentencia de 2023, dice la propia resolución, mantienen sus efectos. Avvenire, que lo contó bien en el cuerpo, se contradijo en el titular. La próxima vista es el 29 de octubre, dentro de una semana, después de que las defensas depositaran sus memorias el 21 de septiembre.
«Rimodulerà», no «rimodellato»
Llevamos una semana escribiendo sobre una frase de Parolin, y la frase no era la que teníamos. Lo que dijo el 15 de octubre, al margen de un acto en la embajada de Irak en Roma, fue: «In base a tutti questi elementi, se necessario, il Papa rimodulerà il suo pontificato». Remodulará, no remodelará. El «rimodellato» que circula, y que nosotros dimos ayer sin acreditar, venía de la traducción italiana de una columna inglesa. Y el «pontificado por remodular» de los titulares es formulación de prensa, no cita suya.
Americo Mascarucci publicó ayer en el blog de Tosatti que todo esto nace de una frase desafortunada y no de una trama, lo cual es razonable, y añade una hipótesis propia: un final de carrera en Milán, en la cátedra de San Ambrosio, como «conclusione onorevole». La hipótesis no lleva fuente alguna, ni con nombre ni anónima, y es del articulista. Y hay un dato que la desarma. Milán no está vacante: monseñor Mario Delpini cumplió setenta y cinco años en julio y presentó su renuncia, pero León XIV la aceptó con fórmula nunc pro tunc prorrogándole el encargo un año, hasta julio de 2027, y después seguirá hasta que se publique el nombramiento del sucesor. No hay vacante, no hay inminencia y no hay un solo dato que conecte esa sucesión con Parolin. Ni siquiera los medios que llevan meses empujando su salida mencionan Milán.
El nuncio confirma el viaje, la Santa Sede no ha dicho nada
Monseñor Paolo Rocco Gualtieri, arzobispo titular de Sagona y nuncio apostólico en el Perú desde agosto de 2022, dijo ayer: «El viaje está confirmado. Lo esperamos con tanta alegría». Exitosa lo tituló «¡Papa León XIV sí vendrá al Perú!» y se quedó con la segunda frase, dejando fuera la que lleva el verbo. La pieza atribuye las citas a EWTN News Español y al mismo tiempo las sitúa en el Desayuno Nacional de Oración de Lima, sin aclarar cuál de las dos cosas fue.
El propio cuerpo del texto concede lo esencial: «hasta el momento, la Santa Sede no ha anunciado oficialmente cambios». Y eso es exacto. Lo último que ha publicado la Santa Sede sobre este viaje es del 21 de septiembre, tres semanas anterior al diagnóstico de adenocarcinoma y a la operación. Hemos recorrido los índices del Bollettino de septiembre y de octubre: entre el 22 de septiembre y ayer no hay una sola entrada sobre Uruguay, Argentina o Perú. La palabra de un nuncio es testimonio cualificado; no es un acto de la Santa Sede.
Dos precisiones de itinerario, una ajena y otra nuestra. Exitosa enumera Lima, Callao, Chiclayo, Cusco y Pucallpa, y Callao no está en el anuncio oficial, que da cuatro ciudades peruanas; lo más probable es que se cuente por el aeropuerto. Y ayer escribimos que la etapa peruana es del 11 al 16: eso sale del programa detallado y de la aclaración del propio nuncio en agosto, mientras el anuncio oficial del 5 de agosto encorcheta «del 11 al 17». Quien tenga delante ese anuncio leerá 17, y conviene que sepa por qué nosotros escribimos 16.
De El Telégrafo, el diario de Paysandú, que titulaba que no hay otra visita anunciada a Uruguay, no podemos decir nada: su servidor no responde. Sí decimos lo verificable: la etapa uruguaya oficialmente vigente es del 6 al 8 de noviembre, Montevideo, Paysandú y Florida, y nada publicado desde el 21 de septiembre la altera. Lo que sí circula, y por boca de Rai el 19 de octubre, es que los obispos sudamericanos se declaran dispuestos a reorganizar o simplificar el viaje.
La Santa Sede en la OEA, y un observador que no es obispo
Quien habló ante la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos fue monseñor Juan Antonio Cruz Serrano, observador permanente desde febrero de 2021. Es sacerdote de la diócesis de Almería, monseñor, y no obispo, a diferencia de todos sus antecesores hasta Mark Miles. Vatican News lo titula correctamente y, en cambio, deja en la dirección web un titular descartado: el publicado dice «rispettare dignità e cultura dei popoli indigeni».
Del discurso, según esa crónica: el encuentro entre Europa y los pueblos de América abrió nuevos horizontes «ma è stato anche accompagnato da sofferenze e ingiustizie che hanno colpito i popoli indigeni, la cui dignità e cultura non sono state sempre rispettate», y reconocer esas luces y sombras «non significa rimanere prigionieri del passato, ma imparare da esso per costruire un futuro diverso». Cita a Pedro Claver, a Las Casas y a Vitoria, y apunta al quinto centenario de las apariciones de Guadalupe.
Y una advertencia que nos obliga a nosotros. El texto íntegro no está publicado en ninguna parte: ni en vatican.va, ni en un sitio de la misión, ni en la web de la misión ante la ONU, que es otra. Solo existe la crónica italiana. Siendo casi seguro que el discurso se pronunció en español ante el Consejo Permanente, cualquier cita nuestra en español sería una retraducción del italiano de una redacción, con el original a la vista de nadie. De ahí que lo demos como lo que es, lo que cuenta Vatican News, y no entre comillas en castellano.
Viena, y la Convención de Palermo
El otro foro no es la ONUDI, ni el Organismo Internacional de Energía Atómica, ni la OSCE. Es la decimotercera Conferencia de las Partes en la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la Convención de Palermo, reunida en Viena del 19 al 23 de octubre. La declaración de la Santa Sede sostiene que la lucha contra esa delincuencia «deve porre al centro la dignità della persona umana», conjugando la aplicación rigurosa de la ley con medidas de prevención y protección, y habla de «schiavitù informatica» para quienes son forzados a cometer delitos. Una precisión de cargos, que es nuestra manía y aquí hace falta. Quien leyó la declaración es monseñor Luca Marabese, presentado como consejero de la misión, y de él no hemos encontrado nombramiento en el Bollettino. Quien encabeza la misión en Viena es monseñor Richard Allen Gyhra, nombrado en julio de 2024. Un consejero leyó el texto; eso no es lo mismo que encabezar la delegación, y la crónica permite confundirlo. Jueves, memoria de san Juan Pablo II y seguimos rezando por el Papa León con una preocupación menos.
«He venido a traer fuego a la tierra, y ojalá estuviera ya encendido».