El padre John Inalegwu Otache, sacerdote de la diócesis de Otukpo, en Nigeria, fue liberado el pasado domingo 18 de octubre después de permanecer cinco días secuestrado. La noticia ha sido confirmada por la diócesis y por las autoridades policiales del estado de Benue, según informa la Agencia Fides, órgano de información de las Obras Misionales Pontificias.
El sacerdote, párroco de Santa Margarita de Ajegbe-Awume, había sido secuestrado el martes 13 de octubre mientras regresaba de Otukpo por la carretera que une Otobi Amejo con Ajegbe, en el área de Ohimini, en el centro-norte del país.
La diócesis confirma su liberación
«Con el corazón rebosante de alegría y gratitud a Dios, os comunicamos la liberación de nuestro sacerdote, el reverendo padre John Inalegwu Otache», anunció la diócesis de Otukpo en un comunicado firmado por su canciller, el padre Joseph Itodo.
El obispo de Otukpo, monseñor Michael Ekwoyi Apochi, expresó su agradecimiento a los sacerdotes, religiosos, fieles y personas de buena voluntad que acompañaron con sus oraciones los días de cautiverio del sacerdote.
Según las autoridades policiales de Benue, el padre Otache fue rescatado durante una operación de las fuerzas de seguridad en la que también fueron liberadas otras personas secuestradas. Los liberados fueron trasladados al hospital universitario de Otukpo para someterse a reconocimientos médicos.
La Agencia Fides señala que algunas fuentes locales también han informado de la participación de grupos de vigilancia ciudadana en el operativo. No se han comunicado detalles sobre la identidad de los secuestradores.
Otro sacerdote permanece desaparecido desde diciembre
La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) también celebró la liberación del padre Otache y recordó la situación del padre Emmanuel Ezema, sacerdote de la diócesis de Zaria, secuestrado el 2 de diciembre de 2025.
El padre Ezema fue capturado por hombres armados en su residencia de la parroquia de San Pedro de Rumi, en el estado de Kaduna. Desde entonces no se ha informado de su liberación.
La desaparición del sacerdote fue denunciada por su diócesis, que pidió oraciones por su regreso. Su situación continúa siendo motivo de preocupación para la Iglesia nigeriana.
Los secuestros de sacerdotes en Nigeria
La liberación del padre Otache se produce en medio de la persistente inseguridad que afecta a distintas regiones de Nigeria, donde sacerdotes, seminaristas y fieles han sido víctimas de secuestros.
La propia diócesis de Otukpo sufrió otro episodio en agosto, cuando un seminarista secuestrado en la residencia episcopal logró escapar de sus captores después de permanecer retenido durante más de dos semanas.
En mayo también fue liberado el padre Nathaniel Asuwaye, de la diócesis de Kafanchan, que había sido secuestrado en febrero durante un ataque contra su parroquia en el estado de Kaduna.
La sucesión de secuestros ha provocado reiteradas reclamaciones a las autoridades. El pasado julio, el cardenal John Onaiyekan, arzobispo emérito de Abuya, exigió al Gobierno nigeriano medidas para poner fin a esta situación y aseguró que las autoridades «no tienen excusa» para no garantizar la seguridad de la población.