El prefecto del Dicasterio del Clero lanza un mensaje de aliento a los curas ‘quemados’: «¡El Señor siempre está con nosotros y nos quiere felices!»

Cardenal Lazzaro You Heung-sik Cardenal Lazzaro You Heung-sik, prefecto del Dicasterio del Clero
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El prefecto del Dicasterio del Clero, el cardenal Lazzaro You Heung-sik, ha concedido una entrevista a L’Osservatore Romano para reflexionar sobre la vocación.

El purpurado coreano ofrece la siguiente definición sobre vocación: «es esencialmente la llamada a ser feliz, a tomar las riendas de la propia vida, a realizarla plenamente y no desperdiciarla». El cardenal prefecto señala que el primer deseo que tiene Dios es que «nuestra vida no se apague, que no se pierda, que pueda brillar en su máxima expresión«.

«Para ser felices -y la felicidad es la primera vocación que todos los seres humanos tenemos en común- es necesario que no cometamos errores en nuestras elecciones de vida, al menos en las fundamentales», señala You Heung-sik.

Preguntado por el discernimiento vocacional, el cardenal apunta que «no siempre nuestros deseos se corresponden con la verdad de quienes somos; puede suceder que sean fruto de una visión parcial, que surjan de heridas o frustraciones, que estén dictados por una búsqueda egoísta del propio bienestar o, de nuevo, a veces llamamos deseos a lo que en realidad son ilusiones». Para el prefecto del Dicasterio del Clero, el discernimiento se podría resumir en «el arte espiritual de comprender, con la gracia de Dios, lo que debemos elegir en nuestra vida».

En este sentido, subraya que «el discernimiento sólo es posible con la condición de que nos escuchemos a nosotros mismos y escuchemos la presencia de Dios en nosotros, superando la tentación muy actual de hacer coincidir nuestras sensaciones con la verdad absoluta«.

Las claves del sacerdote de hoy en día

Enfocado en la misión actual de los sacerdotes, el prefecto del Dicasterio del Clero asegura que «el mundo, la sociedad y la Iglesia necesitan sacerdotes profundamente humanos, cuyo rasgo espiritual se resume en el mismo estilo de Jesús: no una espiritualidad que nos separa de los demás o nos convierte en fríos dueños de una verdad abstracta, sino la capacidad de encarnar la cercanía de Dios, a la humanidad, su amor por cada criatura, su compasión por cualquiera marcado por las heridas de la vida».

Para cumplir con ello, el cardenal manifiesta que es necesario que los sacerdotes de hoy «tengan suficiente madurez psicológica, serenidad interior y equilibrio emocional«.

Ante las situaciones de agobio y dificultades que atraviesan algunos sacerdotes, el purpurado coreano indica que hay que «repensar nuestra manera de ser Iglesia y de vivir la misión cristiana, en la cooperación eficaz de todos los bautizados, porque los sacerdotes muchas veces estamos sobrecargados de trabajo, con las mismas tareas – no sólo pastorales sino también jurídicas y administrativas – de hace muchos años cuando eran numéricamente más».

Además, señala el cardenal, el sacerdote de hoy «debe redescubrir el valor sacramental de la fraternidad, de sentirse como en casa en el presbiterio, junto al obispo, a sus compañeros sacerdotes y a los fieles, porque especialmente en las dificultades de hoy esta pertenencia puede sostenerlo en el servicio pastoral y acompañarlo cuando la soledad se vuelve pesada».

A pesar de todo, el cardenal Lazzaro You defiende que «siempre vale la pena seguir al Señor» por el camino del sacerdocio.

Al final de la entrevista, el cardenal prefecto aprovecha para lanzar un mensaje a todos los sacerdotes, especialmente a aquellos que están desanimados o heridos en este momento: «el Señor nunca deja que su promesa falle. Si Él os ha llamado, no os faltará la ternura de su amor, la luz del Espíritu, la alegría del corazón. De muchas maneras Él se manifestará en tu vida de sacerdote. He aquí, deseo que esta esperanza pueda llegar a los sacerdotes, diáconos y seminaristas de todas partes del mundo, para consolarlos y animarlos. ¡No estamos solos, el Señor siempre está con nosotros! ¡Y nos quiere felices!»

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Comentarios
7 comentarios en “El prefecto del Dicasterio del Clero lanza un mensaje de aliento a los curas ‘quemados’: «¡El Señor siempre está con nosotros y nos quiere felices!»
  1. Se agradece. Tal vez faltó lo más importante ahora, que es la auténtica creatividad y, ¡qué desafío!

    Lo que no me gusta es el retintín derogativo con el cual están la palabra «abstracto», como si fuera algo malo. La inteligencia humana consiste precisamente en abstraer. Esa expresión «verdad abstracta» no me cuadra con la reflexión de todo el tiempo de Pascua, sobre los misterios. Nada hay más real y tangible que la verdad del ser, nada hay más transparente y eficaz que nuestros misterios.

  2. Animo curas, aunque la jerarquía os haga la vida imposible por defender la Fe verdadera.
    Hoy en dia ser un buen cura es heroico, por tener que soportar la persecución desde fuera y dentro de la Iglesia.

  3. Muchas cosas parece que necesita un sacerdote parece ser,según este señor.Yo pensaba que con la Gracia De Dios ,como a cualquier catolico,le bastaba.Al menos así se lo dijo nuestro Padre a San Pablo cuando este estaba siendo tentado por la carne y le pidió a Dios que desaparecieran las tentaciones.
    Ahora,eso si, la Gracia hay que ir a recogerlo a las fuentes de la Gracia .Todos los días y con la ilusión de seguir siendo felices.Oración ,Rosario,Misa y luego todo eso de la madurez ,el equilibrio sicologico y bla bla bla pues igual deja de importar por añadidura.

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