Cañizares sobre la ley Celaá: «La podríamos denominar no “ley de educación”, sino “ley de adoctrinamiento”

Cañizares y Celaá
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El arzobispo de Valencia ha vuelto a tratar en su última carta pastoral el tema de la enseñanza religiosa. Antonio Cañizares comienza su carta diciendo que «una vez más me voy a referir a la gran cuestión de la enseñanza, sobre todo teniendo presente la Ley Celáa a la que no me atrevo a llamar de “educación”, porque, entre otras cosas, ni siquiera menciona los términos “padre, “o madre o padres”, sin los que no cabe la educación, y los sustituye por los términos de “progenitor o progenitores”. Con lo que bien podríamos denominar no “ley de educación”, sino “ley de adoctrinamiento”, así de tajante se ha mostrado el arzobispo de Valencia.

Cañizares asegura que «me voy a basar en mi reflexión en la Encíclica “Fides et Ratio” (FR) de Juan Pablo II y su incidencia en la educación. La hago en unos momentos interpelados fuertemente por una emergencia educativa y por el anuncio o promulgación de leyes que nos hace plantearnos, una vez más, la cuestión de la enseñanza escolar, del papel de la enseñanza, de la libertad de enseñanza, de la enseñanza de la religión en el ámbito escolar: cuestiones que han salido nuevamente a la palestra».

El prelado insiste en su epístola señalando que «la Enseñanza religiosa escolar, para cumplir con su misión, ha de ayudar a niños, adolescentes y jóvenes a que se encuentren a sí mismos y puedan lograr la “identidad” de su personalidad mediante una adecuada orientación a un significado último y total de sus vidas: ha de ayudar a formar y liberar la personalidad de niños, adolescentes y jóvenes en una dirección; es decir, ha de ayudar a los educandos a que hallen un sentido último a sus vidas y la orienten conforme a él en libertad».  Cañizares continúa afirmando que «la Enseñanza religiosa en la escuela habrá de transmitir el “saber o verdad” de la comunidad religiosa a la que pertenecen los alumnos, en toda su originalidad y peculiaridad, en su propia manera de pensar, de querer y actuar, visión de la vida humana y del mundo, en toda su fuerza de provocación, en todo lo que tiene de interpelante y de donación de sentido, y con todo el máximo respeto a la libertad de los alumnos».

El arzobispo insiste en la idea de que la enseñanza religiosa católica debe dar respuesta a “las preguntas de fondo que caracterizan el recorrido de la existencia humana: ¿quién soy?,¿de dónde vengo y a dónde voy?,¿por qué existe el mal?, ¿qué hay después de esta vida?» Cañizares sostiene en su misiva que «el hombre tiene necesidad de una base sobre la que construir la existencia personal y social: Aquí está el quicio de la educación; y aquí está el núcleo de la enseñanza religiosa ahora y en el futuro», y es por ello que «esta exigencia profunda e insoslayable del corazón humano a la que ha de dar cumplida respuesta la educación, en general, y la enseñanza religiosa, de manera muy particular y específica, se siente todavía más, o de una manera más notable, cuando, como sucede hoy, el hombre de nuestro tiempo se ve obligado a «constatar el carácter parcial de propuestas que elevan lo efímero a rango de valor, creando ilusiones sobre la posibilidad de alcanzar el verdadero sentido de la existencia”, sostiene Cañizares citando a San Juan Pablo II

«No es descubrir nada nuevo, ni condenar nada ni a nadie, sino constatar simplemente los hechos, el afirmar que la escuela y el sistema educativo vigente, fiel reflejo de una cultura dominante en nuestros días, presenta una visión unilateral del hombre», asegura el cardenal. De igual modo, alerta de «las consecuencias prácticas, que quedan en evidencia: acaba comprometiendo el futuro del hombre; “su condición de persona acaba por ser valorada con criterios pragmáticos basados esencialmente en el dato experimental, en el convencimiento erróneo de que todo debe ser dominado por la técnica” (FR 5); se va extendiendo, o incluso imponiendo, una mentalidad positivista que no sólo se aleja de cualquier referencia a la visión cristiana del mundo, sino que, y principalmente, olvida toda relación con la visión metafísica y moral (Cf. FR 46)».

Cañizares, concluye su carta asegurando que «sin la referencia ética, y con la conciencia de las “potencialidades inherentes al progreso técnico”, parece que haya que ceder a la “tentación de un poder demiúrgico sobre la naturaleza y sobre el ser humano mismo” (Cfr. FR 46), y aceptar sin más una mentalidad cientifista que lleva a que “muchos acepten la idea según la cual lo que es técnicamente realizable llega a ser por ello moralmente admisible” (FR 88). Así se conduce hacia un pragmatismo».

Cañizares alerta «del cambio cultural e imposición del pensamiento único de socialistas y socialcomunistas»

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Comentarios
11 comentarios en “Cañizares sobre la ley Celaá: «La podríamos denominar no “ley de educación”, sino “ley de adoctrinamiento”
  1. Bien contentos que estáis vosotros con ellos, mientras os suelten pasta. Y el jefe Francisco se deshizo con la Yoli, y verás con esta la invita a merendar una vez a la semana.

  2. Pues tu amigo Bergoglio, a quien calificaste como enviado de Dios para la Iglesia de nuestro tiempo, está recibiendo a los ministros social-comunistas del desgobierno español, quienes le van presentando sus proyectos de leyes para que reciban el debido impulso bergoliante, de modo que, a quien primero tienes que criticar, es a tu amigo, que te sigue prorrogando en el cargo. No lo harás porque llevas más de un año de prórroga y tu cuerpo pide más.

    1. Ha llamado la atención en los medios italianos la larga y cordial audiencia privada a la ministra de trabajo de España. No menos llamativo el regalo de una estola de plástico reciclado y un libro de poemas de la escritora gallega Rosalía de Castro que los emigrantes trajeron consigo a Argentina en los años sesenta. El encuentro se ha vestido de una visita de estado a lo grande. Se ha prescindido de la segunda parte de este tipo de visitas que son los encuentros con la diplomacia vaticana. El Papa Francisco se ha reservado este asunto sin intermediarios. La lectura que se hace es que la ministra de Trabajo ha sido recibida como representante del gobierno español con peticiones concretas de todo el gobierno. No es ningún secreto que el actual gobierno de España quiere reducir al máximo la influencia residual de la Iglesia en la sociedad española.

      1. Por eso va a ver al papa. Porque quiere «reducir al máximo la influencia residual de la Iglesia».

        ¡Anda qué!

        Va a ver al papa porque es una traidora. Es una traición a todo lo que representa que vaya a´llí. ¿A qué?

        1. Desiderio, una cosa no quita la otra. Quieren mandarnos a los católicos a las catacumbas, sin duda, y a la par se reúnen con el Papa. Ambas cosas.

    2. Entre los temas, son duda, el nombramiento de un nuevo embajador de España ante la Santa Sede, María Isabel Celaá Diéguez un nombre sonoro en nomenclatura socialista y en la lucha anticatólica. Specola.

  3. En ocasiones dice cosas sensatas, pero siempre vota con los pies. No tiene pinta de que vaya a llevar bien la jubilación, por otro lado necesaria viendo su salud física y que se ha rodeado de los obispos auxiliares que no querían en otros sitios, ya sea por incompetencia o incapacidad, en vez de nombrar auxiliares a sacerdotes jóvenes que le pudieran ayudar en el gobierno de la segunda diócesis de España.

  4. El Papa Bergo-Lío en vez de citarlos para instarlos a la conversión y al abandono del pecado, los llama para secundarios en el pecado y para que lo ayuden en su tarea incansable de persecución de cristianos » rígidos».
    Se juntan el hambre y las ganas de comer.

  5. Vale, de acuerdo, pero ¿qué hace la Conferencia Episcopal cooperando activa y gozosamente en semejante monstruosidad? ¿Por qué no se niega a semejante iniquidad, como se hizo en el pasado en otros regímenes totalitarios? ¿o es que la subvención nos hace temblar, Monseñor?

    1. Muy bien lo que dice monseñor de la ley Celaa, pero la cosa seria genial si añadiese que el hecho de cumplir en los colegios concertados
      la ley educativa no impedira enseñar también los crímenes de la masonería y el socialismo en la historia.

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