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Vox, la zorra y las uvas

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Es curioso lo que pasa en torno a Vox, muy especialmente entre ciertos ‘cristianos preocupados’. Me refiero a los ‘activos en política’, que se han pasado décadas denostando con sus jeremiadas la sistemática y minuciosa destrucción de toda herencia humanista cristiana en España y la vesania con la que se atacan la vida y la familia desde las instituciones públicas, y ahora se deshacen en mohínes de repugnancia y visajes maricomplejines cuando un partido que pretende frenar esa deriva tiene probabilidades de gobernar. Uno tiene la impresión de que la queja les parece más divertida que la opción de ponerse manos a la obra con lo que creen.

Les pone tan extrañamente nerviosos, les provoca tales reacciones que uno esperaría que reservaran para los enemigos de todo aquello en lo que creen, que se diría que la aparición del partido verde ha tocado un nervio, y particularmente doloroso.

Ya hablamos en estas páginas del caso del Arzobispo de Granada y su modo de sacar los pies del plato en una diatriba contra Vox que, en el mejor de los casos, no venía mucho a cuento y, en el peor, desplegaba por arrobas eso que tanto denuncia Su Santidad: clericalismo.

Pero este no es el lugar para responder a la críticas vertidas contra Vox, algo que, por otra parte, sería como cribar las arenas del Sahara: una tarea imposible, agotadora y, en última instancia, inútil. Esas críticas suelen ser los ladridos con que el refrán asegura que se saluda al que cabalga.

Pero hay que hacer excepciones, sobre todo cuando son especialmente deshonestas y cuando dirigen sus dardos al mismo hombre de paja con el que se ensañó el obispo. Me refiero a quienes aseguran, por una parte, que Vox se presenta como un partido confesional y, por otra, aseguran con una seguridad pontificia que un cristiano no puede votar a Vox.

Ha aparecido en el diario El Mundo una tribuna que, a falta de un hombre de paja, ha creado tres muñecos y los ha llamado Vox para así alancearlo con más facilidad. La suprema deshonestidad, la vileza suma, está en la firma pero, como en los buenos relatos de género policiaco, dejamos eso para el final.

Se titula ‘¿Votar a Vox?’, con esos retóricos signos de interrogación que soslayan el coraje de transmitir el verdadero mensaje, que sería: ‘No votéis a Vox’. Y el primer muñeco que fabrica con la etiqueta del partido es ese del que hablábamos al principio, de partido, al menos, pseudoconfesional. Dice así: “Me parece, y lo he visto en muchas conversaciones, que hay personas de Iglesia en las que coinciden tres actitudes: su aversión al Papa Francisco; su entusiasmo por La opción benedictina, de Rod Dreher, y su esperanza en Vox. Cada una de las tres inspiraciones, por separado, podrían incluso llegar a entenderse, pero las tres juntas forman un conglomerado contradictorio que, en mi opinión, resulta indigerible para alguien de fe”.

No sé qué me parece más falso, si el batiburrillo que sugiere, que clasifique de “conglomerado contradictorio” esa combinación o que algo de ello le parezca “indigerible para alguien de fe”, aunque eso de negar la cualidad de cristiano en los demás se está convirtiendo en una epidemia.

El autor parece ser de los católicos que creen que sentir simpatía por el Papa reinante es casi una nota de catolicidad o, en todo caso, una virtud. Hubiera dado la mitad de mi fortuna viéndoles hacer equilibrismos intelectuales en determinados pontificados, no pocos.

Veamos: si esa ‘aversión’ se refiere a las opiniones de Francisco que no entran en su misión de confirmar en la fe y guardar el depósito de la fe, no entiendo cómo puede considerarla ‘contradictoria’, no ya con la esperanza en Vox, sino con una postura conservadora de lo más moderada. ¿Por qué no? Si alguien se define indirectamente de izquierdas, como ha hecho Francisco, ¿debe un católico conservador simpatizar con esa postura? ¿Puede llegar tan lejos la papolatría descerebrada como para vitorear una postura y, a continuación, llegado otro pontífice al Solio de Pedro, denostarla con igual entusiasmo? Esa es la descripción de una secta, no de la Iglesia universal. Aquí, en lo opinable, cada cual piensa por su cuenta, y al Papa hay que obedecerle, pero no tiene que gustarte en absoluto. Yendo más lejos, me apuesto los ingresos de un mes a que el propio autor de la tribuna, que se define como conservador, tendrá opiniones políticas que se den de bofetadas con algunas desplegadas por el Santo Padre.

Y no, Vox no es un partido católico, ni pretende ser un partido católico, ni se anuncia como partido católico. Por lo demás, sería inútil, porque España ya tiene un partido confesional, al menos al modo de entenderlo nuestra jerarquía eclesial, que ha unido su suerte a la del Partido Popular desde hace tiempo, haciéndole las veces de portavoz oficioso del partido en sus medios de comunicación, por mucho que los ‘peperos’ se pasen por el forro los famosos principios irrenunciables enunciados por Benedicto XVI como orientación del voto católico. El Partido Popular no puede aprobar medida no ya anticristiana, sino contraria al más elemental derecho natural, que baste para que nuestros obispos le nieguen sus favores mediáticos, lo que nos hace pensar que quizá la salvación de las almas no sea para ellos tan prioritario como conservar ciertas cuotas de poder.

Y Vox une para nuestro autor a su condición de partido confesional la de serlo falazmente, porque “demuestran muy a las claras que se tiene puesta la esperanza en la moral y no en la fe; porque no se vive de una presencia sobrenatural, sino de la ley; porque se profesa una religión política basada en la salvación política”. Afortunadamente, ¿no? ¿O no es este párrafo, por usar sus palabras, “un conglomerado contradictorio”? ¿Cómo va Vox, un mero partido político, a poner “su esperanza” en la “fe”? Los partidos no están para eso, ni deben intentarlo. En eso habíamos quedado, ¿no? No es que Vox profese “una religión política”, una “salvación política”; es que pretende modestamente dar una solución política a problemas políticos.

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El segundo muñeco es el de un partido al que no pueda votar ningún católico, para lo cual tiene que inventarlo. Leo: “Vox […] profesa un nacionalismo que, como tal, y por muy español que sea, resulta abiertamente incompatible con la fe. Seamos claros en esto: el nacionalismo de Vox es anticatólico, y limítrofe con las ‘religiones políticas’ que provocaron los desastres en el siglo XX”. Droga dura aquí.

Veamos, si el nacionalismo que profesa Vox es “abiertamente” incompatible con la fe, quizá el autor debiera tener la amabilidad de mostrarnos cómo. No sé, hacer alguna referencia al catecismo, a un punto de doctrina indisputada… En fin, que doctores tiene la Iglesia, por un tubo, y no debería costarle señalarnos la “abierta” incompatibilidad.

Naturalmente, no puede, y eso por la sencillísima razón de que el patriotismo no es algo que nuestra fe meramente tolere, sino que manda, encuadrándolo en el Cuarto Mandamiento, y que si las invocaciones patrióticas de Vox hoy nos llaman la atención no es porque supongan alguna novedad asombrosa, sino porque vivimos en una situación anómala y excepcional en la que el común amor a la patria se ha convertido en tabú.

Calificar el soberanismo de Vox de “religión política” y marcarse un Godwin, como ya hiciera Martínez, estableciendo la monótona comparación con los nacionalismos de entreguerras es pura y simplemente una barata calumnia, y eso sí es gravemente inmoral en cualquier código ético. Nada en los pronunciamientos patrióticos de Vox lo distingue del que podía desplegar, por poner un ejemplo poco sospechoso de filofascismo, el general Charles de Gaulle, sin que nadie lo encontrara raro o peligroso en absoluto y sin provocar el anatema de Roma.

Pasa luego al asunto de la inmigración, de la que dice: “¿Acaso ese es un problema real ahora mismo en España? En Bélgica, Austria, Francia y otros países vecinos puede serlo, ¿pero aquí? ¿Ahora?”. Si lo es o no, tendrá el autor la bondad (cristiana) de admitir que es opinable. Pero lo divertido es el planteamiento: en los otros países se ha convertido en un problema, así que dejemos que primero se convierta en un problema de iguales magnitudes y ya, si eso, reaccionamos. ¿Les parece que tiene algún sentido?

Pero quizá el más carcajeante, aunque paradójicamente aburridísimo, es el tercer muñeco: el de Vox como partido ‘populista’ en las formas y la oportunidad. Esa parte llega hasta el final, y aunque no tengo duda de que mucho de lo que dice puede aplicarse a Vox, en realidad está describiendo la práctica de todos los partidos que he conocido jamás, en España y fuera de ella. Veamos: “Vox no me parece una opción razonable porque manipula de manera evidente un núcleo psicológico muy típico de la sociedad de masas: la explotación de una emotividad primaria y desinformada”. Los demás partidos, ya se sabe, organizan simposios socráticos para convencer a su electorado con elaborados silogismos y profundos argumentos. Seguro.

Leer lo que viene, si uno soporta el inevitable tedio, es leer lo que valdría para cualquier opción democrática que no nos guste: “Vox se está especializando en la manipulación de las emociones, en explotar el descontento para obtener rédito político”. Porque, claro, los partidos en la oposición deben obtener rédito político -i.e., votos- a partir de lo contenta que está la gente con la situación actual. ¿Este hombre se ha leído? ¿Ha tenido, al menos, la mínima honestidad de sustituir ‘Vox’ por cualquier otro partido, el que más rabia le dé, para ver si soportaba el mismo análisis? Si está a disgusto con el modo en que funciona el sistema, que lo denuncie, pero individualizar en esto a Vox es desternillante. Ya es todo así, hasta el final, frase sobre frase diciendo exactamente lo mismo, interpretando intenciones y achacando lo universal al grupo que quiere demonizar.

Pero lo más deshonesto de todo está en la firma, en esta sencillísima frase: “Antonio Torres es empresario”. ¿Solo? ¿Un empresario que se ha visto impelido por su conciencia a dar la (millonésima) voz de alarma? ¿Nada más? Este Antonio Torres, empresario, ¿no será el Antonio Torres presidente de Avanza, un proyecto político rival directo (in pectore, queremos decir) de Vox, verdad? Porque sería muy, muy vil no reconocerlo. Creo que es un detalle que interesaría al lector, ¿no?

El dato pondría un poco en perspectiva la diatriba de este “empresario católico alarmado” saber que Torres financió y lideró el último proyecto de Benigno Blanco.

Torres lo sabe. Sabe perfectamente que lo honesto es que, en su firma, hubiera aparecido como presidente o ex presidente (estas cosas nacen y mueren tan deprisa que uno ya no sabe) de una opción política que aspiraba, además, a pescar en el mismo estanque. Es más, lo suyo hubiera sido incluirlo en el cuerpo del artículo, eso que los periodistas americanos llaman ‘disclaimer’.

Pero lo evita. Cuidadosamente. Porque si uno tiene ese dato, si uno sabe que encabeza la penúltima escisión de melindrosos democristianos del PP, tendría la clave para entender todo el artículo, que no es otra que la contenida en la fábula de Esopo de la zorra y las uvas. Sí, sí, Antonio: las uvas a las que no alcanzan están verdes.

50 comentarios en “Vox, la zorra y las uvas
    1. No habrá otra oportunidad. Si la izquierda, el separatismo y la derechita aplastan a VOX, no volveremos a soñar con la España que quisiéramos, sino que la veremos con estos ojos hundida y disgregada para siempre.

  1. Espero se me disculpe, no trato de meterme en cosas que solo les incumbe a los españoles. Solo diría ! Cuanto me hubiera gustado que aquí en México, hubiera un “Vox”. Mi hermana y yo estamos “apostando”, ella le va a otro, y yo le digo que éste va a ser. Si no se permite pasar el comentario, está bien, 😁, gracias.

  2. Ya me gustaría que Vox defendiera la fe catolica como un bien para la sociedad pero no no lo hace. Denuncia a todo aquel que ofenda a España, pero no hace lo mismo con la fe, que es un valor muy superior a España y sin el cual no es posible la existencia de la sociedad, o se vuelve Babilonia o se deshace en trocitos.

    1. Ayer denunció la cristianofobia, y yo le he oído en un mitin defender el humanismo católico. Y defienden el derecho a la vida de verdad. Sale uno mucho más edificado de un mitin de Vox que de un sermón parroquial. Ni digamos de las chorradas vaticanas. No hace falta que sea confesional, con que sea medianamente sensato, basta. Basta de decir mentiras sobre Vox.

    2. No es tiempo de purismos. Es ahora o nunca. Es el único partido que está hablando sin complejos de las leyes ideológicas. Sin ellos no existirían ciertos debates que antes ni siquiera estaban, no reconocerlo es no ver la realidad.
      Para que las cosas cambien de verdad, tenemos que ir consiguiendo cosas. Ciertamente, ésto no lo veo posible sin Vox, a pesar de sus carencias. No podemos dejar pasar esta oportunidad.
      Y sí, es legítimo y yo diría que necesario, votarles para que las cosas puedan mejorar.

    3. Gastón,la fe no es un valor,es un don de Dios,inmerecido,gratuito,no me parece que se reduzca la fe a un mero valor humano,como si fuera posible tener fe ,por un acto de la voluntad,pues eso no es cierto.El don de la fe viene de Dios y el hombre se adhiere a ella con su libertad,pero nadie puede adquirir la fe,por si mismo.

      1. Hay cristianos que no son católicos. Los llamados “ortodoxos” por ejemplo. Por lo demás tiene Vd toda la razón MARIELA. El problema – y de ahí la crisis de la Iglesia- es que Francisco dice todo lo contrario.
        SUSANAA la verdad es que no sé por qué me dirije ese comentario porque no veo dónde haya dicho un servidor que la Fe no es un don de Dios.

        1. Disculpe ,si le he mal entendido,solo me refería a que se me queda corto,referirse a la fe como un valor,pues yo lo entiendo más como un don.Un saludo en Cristo.

  3. Que bien se está cuando se está bien tú me lo has enseñado. Jesús, que bien se está contigo.
    Nos encontramos en la V semana de la cuaresma. Se nos invita a conocer la verdad para ser libres, a seguir las huellas del Maestro, a jugárnoslo todo, también en las trágicas circunstancias de la vida; a ir más allá de lo palpable, de las certezas, de las seguridades o reconocimientos. Sólo Él da sentido y libertad a nuestra vida. la “belleza” y el sentido de la vida desde los mismos paradigmas de Jesús, es muy, pero muy difícil, no sólo comprender, sino también estar dispuesto, dispuesta a entregar la vida libremente para dar más vida, para estar con quien sufren, quien es descartada/o, ignorada/o; Necesitamos tu ayuda hermano en la fe, Cristo yo quiero mantenerme en tu palabra para ser verdadero y fiel discípulo tuyo. Rezamos cada día el Santo Rosario a la Virgen María. 6:30.Horas. R. María. Con Juan Pablo II. Él nos da al final su Santa bendición.Cristo yo quiero mantenerme en tu palabra.

    1. Seguimos igual, la derecha de Vox denuncia a quien ofenda a Espana, pero cuando se trata de defender las ofensas a la Fe, silencio. Y despues querremos la proteccion y el auxilio de Dios para Vox

  4. Recuperar la conexión de la fe con la verdad es hoy aún más necesario, precisamente por la crisis de verdad en que nos encontramos. En la cultura contemporánea se tiende a menudo a aceptar solo la verdad tecnológica: es verdad aquello que el hombre consigue construir y medir con su ciencia. La verdad grande, la verdad que explica la vida personal y social en su conjunto, el gran amor de Dios que nos transforma interiormente y nos de ojos nuevos para ver la realidad. Necesitamos tu ayuda urgente para mi hija discapacitada en un 86%. Urgente tenemos que recuperarla, tiene que asistir al colegio cada día, y no lo hace por medios de transporte es muy triste pero necesitamos tu ayuda, para que ella pueda llevar una vida llevadera y aprender a hablar, ya que es muda. A comer, a hacer las cosas ya que no sabe ni puede: necesitar tratamiento urgente, nuestro correo josemanuelgarciapolo@gm.com.
    Si ves a un pobre no vuelvas la vista a un lado. Ayúdale.

  5. Prueba de habilidad: Tómense cinco minutos al azar de mitin de cada uno de los cinco principales candidatos a La Moncloa y compárense objetivamente entre sí… ¡¡¡No hay color!!!

  6. A Vox le sucede como a Salvini y su Lega: Tiene a la jerarquía, en especial Francisco, en contra, pero, a más críticas de la jerarquía y sus acólitos y monaguillos, más votos, muchos más, de los católicos. El divorcio entre la jerarquía y los católicos es ya patente, descomunal. Los católicos le damos a la jerarquía donde más le duele, con el voto y con el bolsillo. El voto católico, en España como en Italia, es fundamentalmente un voto anti episcopal. Se lo han ganado a pulso los señores obispos, incluido el de Roma.

  7. Lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar el poder. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor. Por él vosotros sois en Cristo Jesús, en este Cristo que Dios ha hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención Rey pacífico, haz que tu paz reine en el mundo que nosotros trabajemos sin cesar para conseguirla.
    Tú que ha muerto para que nosotros tengamos vida, da la vida eterna a los que han muerto.

  8. Cuando Vox alcance la aceptacion mayoritaria del pueblo español y llegue al poder con la meta de devolverle a la nacion el alma que le ha sido robada por la izquierda socialista todos los verdaderos amantes de España daremos gracias a Dios. Mientras tanto seguiremos orando a San Miguel Arcangel y a Nuestra Sra. de Covadonga.

  9. La postura de VOX en materia de aborto y uniones civiles es incompatible con la moral católica. Es el gran problema que yo le veo a esa formación política. No estoy diciendo con esto que ningún católico pueda votar a VOX; esto es algo que nunca he dicho. Yo, en conciencia, no puedo darles mi voto, pero cada uno debe examinar qué hacer, en conciencia.
    En las elecciones al Parlamento europeo, mi voto irá a la Coalición ADÑ, que defiende decididamente los principios innegociables, enunciados por Benedicto XVI. Con ellos hay más garantías.

    1. Vox tiene entre sus cien propuestas la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Ahora bien, Abascal ha dicho que aceptaría el aborto en el caso de violación, lo cual contradice lo que hay en su manifiesto. Muchos de los otros que forman parte de este partido son católicos y no parece que tengan la misma opinión. Que de momento es imposible acabar con el aborto en España cuando 76% de la población lo apoya según una encuesta del prestigioso Pew Instituto de Washington. Por ello, se necesita una campaña larga para cambiar primero la cultura de la muerte que reina. El problema es la democracia como ideología que no es realmente compatible con la Doctrina Social de la Iglesia dado que se basa en principios equivocados como la soberanía del pueblo (en teoría) excluyendo al Reinado Social de Jesucristo.

    2. NOVA: “La postura de VOX en materia de aborto y uniones civiles es incompatible con la moral católica. Es el gran problema que yo le veo a esa formación política.”
      GASTÓN: ¿Y la postura de Francisco con respecto a dar la comunión a los divorciados vueltos a casar es compatible con la moral católica? ¿Y todos los recibimientos honoríficos de Fco. a líderes abortistas, LGTBs, visita domiciliaria a Fidel Castro sin l,a más mínima exigencia de conversión o más bien confirmándolos en sus errores son compatibles con la moral católica?
      El gran problema de hoy es que la primera incompatible con la moral católica es la Iglesia Católica. Ese es el problema y esa es la crisis de la Iglesia o su autodemolición. Y a VOX se le exige que defienda una pureza católica que no defiende la misma institución y Francisco para qué te cuento.

      1. Que yo sepa, el Papa Francisco no se presenta a las elecciones en España, ¿No? Pues no me venga con historias.
        Yo a VOX no le exijo nada. Hay cuestiones en su programa que, en conciencia, no comparto, sin más. Además, hay partidos políticos que sí defienden esa pureza católica a la que usted alude. Por ejemplo, los que integran la Coalición ADÑ, que se presentará a las elecciones al Parlamento europeo.

    3. Totalmente de acuerdo. El aborto, aunque sea solo en los casos de violación, no es un mal menor, es algo intrínsecamente malo. Un católico, con una conciencia rectamente formada no puede saltarse el quinto mandamiento y dar su voto a un partido que permita el asesinato de un ser inocente, aunque solo sea uno. Pero, ¡claro!, esto resulta muy radical para un pueblo, al que se le ha anestesiado la conciencia durante muchos años, no alzando la voz los obispos como se debería contra un PP promotor de la cultura de la muerte.

    4. Estoy a favor de las uniones civiles entre personas, que regulen una convivencia y generen seguridad jurídica entre personas que viven juntas, sean dos hermanas, una tía y su sobrina, o lo que sea. Esto no tiene nada que ver con el matrimonio. Y el Estado no tendría que meterse en la vida íntima de esas personas, sus asuntos de alcoba. Por tanto, no se trata de regular uniones civiles entre homosexuales, sino una regulación civil de la convivencia, sin meterse en más, sin meterse en la sexualidad de nadie.
      La Iglesia, eso sí, no debe nunca dejar de enseñar la verdad y la doctrina católica, por supuesto la moral sexual incluida, y claramente, sin confusiones.
      Si alguna vez el Estado vuelve a adoptar la doctrina social de la Iglesia como modo de conducirse, sería maravilloso. Pero me parece que eso no va a ocurrir de la noche a la mañana.
      Respecto al aborto, la realidad es que Vox tiene un compromiso con la vida. Que veo además más claramente por la implicación de algunos de sus

  10. Mientras no se pueda elegir representante a doble vuelta, que responda ante el distrito, dá lo mismo , los diputados de partido obededen al mismo , se meten en el estado, modifican las leyes a su conveniencia, donde habia delito ya no lo hay y al reves se persiguen pensamientos ,
    En resumen el sistema verdaderamente democratico tiene que cumplir con REpresentacion y separación de poderes, lo que hay ahoRa es MENTIRA ,
    Un abrazo.

  11. No estoy de acuerdo con VOX en el tema de las armas y en algún otro tema. Pero el PP nos ha engañado demasiadas veces a los católicos, y muchos Obispos también.

    Yo, VOX. Y por encima de todo, Dios.

  12. He preguntado repetidas veces a Arzobispos, Obispos y Sacerdotes Consejeros de varias Webs y Revistas católicas sobre si un católico podía votar a partidos políticos que defienden el aborto, el matrimonio homosexual, leyes LGTB, la eutanasia, las relaciones extramatrimoniales, la comunión de divorciados y vueltos a casar o cualquier idea en contra del magisterio de la Iglesia y llevo esperándolo la respuesta varios años……y nadie me contesta, ¿será que les quitarían la X de la Declaración de la Renta ?. Con respecto al Arzobispo de Granada ya sufrí su cobardía y abandono cuando estábamos adheridos a la “Carta Circular” para la Misa “tradicional”. Mi enfrentamiento le llevó a privarnos del permiso y conste que había estado en casa almorzando…aunque verdad que el día en que faltó a su palabra le tiré a los pies la boina de la D.A.

  13. En youtube hay claras listas de abascal donde deja y dice ro y directamente que está contra el aborto, que no vale la ley del 85 ni ninguna otra, que el camino es seguir las medidas de países como noruega (alabadas por one of us) y los prolive de estados unidos y las medidas que están tomando diversos estados norteamericanos y cortar la financiación abortista como hace trump.

  14. La hora de VOX es la hora de España y de los españoles de bien
    Los españoles en general somos católicos de andar por casa
    Ser Cristiano es otra cosa

    1. Disculpe, Cándido pero no le he entendido .
      Ser católico es la única manera de ser cristiano.
      Podemos ser más o menos tibios, pero la plenitud de la verdad se encuentra en la Iglesia fundada por Cristo. La católica.

  15. ¿Defender La Fe Católico? ¿Cuál FE Católica, el Ecumenismo Intereconfesuional de la Iglesia que está en salida y no es autorreferencial? ¿Cuál Doctrina Social de la Iglesia? ¿EL Gobierno Mundial que promueve el Turcson? ¿Cuál Moral Sexual? ¿La de James Martin que funge en la Curia francisquita caballo de Troya o de los obispos cómplices y fautores de la sodomía?.
    ¡Por favor, señores levitas y letrados y pontífices! Un mínimo de coherencia aunque sean ya más seculares que de dedicación y oficio sacralizador.
    No culpen a los demás de su desbarajuste ideológico, católico y poco o nada ejemplificador.

  16. Respecto a la tercera crítica y, para ser honestos, hay que decir que, si lees los 30 últimos artículos de opinión de “El mundo”, cuando se hace mención a los cargos del autor, solo aparecen aquellos vigentes en la actualidad. De modo que, si en la fecha de la publicación del artículo Antonio Torres ya no pertenecía a este partido, no sería tan raro que no lo incluyesen.

  17. El último que dijo aquello de “ahora o nunca” fue Anguita. Y quedó en nunca. Con Vox ocurrirá otro tanto. Algunos viven en Babia y se creen el cuento de la lechera. La ley electoral supone un blindaje frente a los nuevos. Muchos se acostarán votando a VOX y se despertarán con Sánchez y sus muñecos. Por analfabetos políticos. Es lo que hay. Yo también votaría a VOX pero no quiero ser cómplice de que, carambolas de la ley electoral, gane el mendrugo de Pedrito Faltones.

    1. Y qué más da que gane Sanchez si el PP va a hacer lo mismo con un par de añitos de retraso o lo va a mantener a marchamartillo. Que Casado es más de lo mismo que Rajoy, Soraya y demás ralea se puede ver en Galicia, en Murcia, en Andalucía (lo intentan ya que dependen de Vox), en Madrid (ley Cifuentes), etc. amen de Valencia, Extremadura o Baleares, aunque ahora lo oculte bajo promesas y retórica, como hicieron sus antecesores. Usted haga lo que mejor le parezca aunque, eso si, llegará antes el Juicio Universal a que pare el corrimiento al rojo del PP. Cuarenta años con la misma cantinela lo demuestra.

    1. Está claro.
      Pero también le digo: los que vamos a votar a Vox no vamos a tolerar luego medias tintas una vez vayan consiguiendo escaños y poder. Estaremos vigilantes. Si se acomodan y dejan de defender lo que se supone que defienden, los mismos que hemos dado nuestro apoyo para que estén dando la batalla, se lo retiraremos si no la dan.
      Espero que nunca se olviden del bonito slogan de que Vox no es un fin en sí mismo.

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