Lunes, Conmemoración de todos los fieles difuntos. Hay menos intensidad de información de la normal, y lo que hay es casi todo del día de ayer: el Papa celebra esta tarde en el cementerio del Verano, cinco franciscanos españoles fueron beatificados el sábado en Georgia, y el arzobispo de Milán ha escrito a sus parroquias que para un funeral no hay tarifa que pagar.
Lo demás: el titular que atribuye al Papa una frase que no dijo así; un rabino israelí al que le han apretado la cita en tres pasos; el documento que da la razón a la Conferencia Episcopal Italiana y el diario de la Conferencia que se contradice consigo mismo; una entrevista sobre santos jóvenes que no tiene una sola estadística; un pulso protocolario en Buenos Aires que el canciller argentino desmiente con nombre y apellidos; y un sacerdote apartado en Chicago con un titular que dice abuso y una carta arzobispal que dice que no.
La Misa de los difuntos en el Verano
Empezamos por el día, que es lo que hoy manda. Esta tarde, a las cuatro, el Papa celebra la Misa en el Cementerio Monumental del Verano, y antes rezará ante una tumba. Concelebran el cardenal vicario de Roma, Baldo Reina, el vicegerente de la diócesis, monseñor Renato Tarantelli Baccari, y don Fabrizio Carli; el servicio litúrgico lo hacen los alumnos del Pontificio Seminario Romano Mayor y del Redemptoris Mater, y el acceso es libre hasta completar aforo. La cita estaba en el calendario de celebraciones pontificias que la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas publicó el 27 de octubre, de modo que lo de ayer fue confirmación y no anuncio. Y tampoco es estreno: León XIV ya celebró en el Verano el 2 de noviembre del año pasado. Segundo año consecutivo.
Y dedicamos el párrafo que el día pide, con documento y no con tono. Hoy el sacerdote puede celebrar tres Misas, lo tienen en la constitución Incruentum Altaris de Benedicto XV, del 10 de agosto de 1915, concede tres y reparte sus intenciones: una libre, una por todos los fieles difuntos y una por la intención del Papa. Conviene precisar lo que casi siempre se cuenta mal: la que va sin estipendio es solo la segunda, no dos de las tres. La indulgencia plenaria por la visita al cementerio con oración por los difuntos corre del 1 al 8 de noviembre y es aplicable únicamente a ellos, nunca a uno mismo; y hoy se gana además visitando una iglesia o un oratorio con el Padrenuestro y el Credo. De la Penitenciaría Apostólica no hay este año decreto extraordinario: los últimos fueron las prórrogas de 2020 y 2021, cuando la pandemia impedía ir a los cementerios. Rige, por tanto, la norma ordinaria, y rige entera.
De la frase que el Papa dijo ayer sobre todo esto, rezar «por los difuntos, especialmente por aquellos a los que nadie recuerda». En un cementerio como el Verano, donde junto a los panteones de las familias ilustres hay tumbas que no reciben a nadie.
El Ángelus de Todos los Santos
El Ángelus de ayer está publicado y no dice exactamente lo que se le atribuye. El titular que ha circulado pone en boca del Papa un «mañana estaré en el Verano». Lo que dijo fue: «mañana por la tarde, en la Conmemoración de todos los fieles difuntos, celebraré la Misa en el Cementerio del Verano». Y la frase que más se está copiando, «los santos son personas desarmadas en el corazón pero custodiadas por Dios», tampoco es suya en esa forma: el original va en aposición, «desarmados en el corazón, pero custodiados por Dios», y describe a los santos de los que acaba de hablar, no establece una definición.
Al felicitar a los franciscanos que ponen a los pobres en el centro, el Papa dijo «como hacía el Señor Jesús y como hizo san Francisco de Asís», y esa segunda mitad ha desaparecido de la cita; y al agradecer a las instituciones civiles y a las fuerzas del orden, agradecía algo concreto, «que han dado plena colaboración». La iniciativa que agradece, por cierto, se llama «la Missione con i poveri» y es del 8 al 15 de noviembre: todavía no ha ocurrido, de modo que el agradecimiento va por adelantado.
En todo el Ángelus no nombró un solo conflicto, salvo uno y de los Juegos Olímpicos de la Juventud dijo que son «el primer acontecimiento olímpico organizado en el continente africano», y dio las fechas, de ayer al 13 de noviembre, con atletas de quince a dieciocho años. Saludó también a los participantes en la Corsa dei Santi, la decimoctava, que organizan las Misiones Don Bosco y que este año destinaba lo recaudado a cuatro pozos en la República del Congo. El conflicto que sí nombró: Oleshky.
Oleshky está en el óblast de Jersón, ocupada, en la línea del frente. «Estos días se ha desarrollado la acción humanitaria en favor de la población civil de la ciudad de Oleshky», dijo, y deseó que la colaboración entre las partes «haga crecer la voluntad de diálogo y lleve a nuevas iniciativas concretas de paz». Hay un alto el fuego local desde el 27 de octubre y los primeros civiles salieron el 30. Lo que no conviene es atribuir esa acción al viaje del limosnero: monseñor Luis Marín de San Martín estuvo en Ucrania del 27 al 30, pero su itinerario fue Kiev, Zaporiyia, Dnipró y Fastiv. De la acción de Oleshky, comunicado de la Santa Sede no hay: está la frase del Papa y nada más.
Los cinco mártires españoles de Georgia
Beatificati a Savannah 5 francescani spagnoli, martiri in America. El rito fue el sábado 31 de octubre, en el Centro de Convenciones de Savannah, con Misa a las once, y el despacho de agencia del 1 de noviembre es la crónica del Ángelus en que el Papa los mencionó. Presidió el cardenal Frank Leo, arzobispo de Toronto, como legado pontificio.
El Papa, en el Ángelus, los llamó «Pedro de Corpa y cuatro compañeros, religiosos de la Orden de los Frailes Menores», dijo «originarios de España» y fechó el martirio en 1597, «en odio a la fe». Nombra a uno solo. Y el decreto sobre el martirio, del 27 de enero de 2025, que autorizó Francisco en audiencia al cardenal Semeraro, dice menos todavía: habla de «Pietro da Corpa y 4 compañeros», tampoco los nombra, no dice que fueran españoles y fecha el martirio solo en «septiembre de 1597», en «Florida, actual Georgia». La nacionalidad española, que es lo que aquí nos interesa, la aporta el Papa, no el documento.
Los cinco nombres los dan los medios vaticanos: Pedro de Corpa, Blas Rodríguez, Miguel de Añón, Antonio de Badajoz y Francisco de Veráscola. Cuatro eran sacerdotes y Antonio de Badajoz era hermano lego, cosa que ya se está contando mal. El móvil del martirio es que Pedro de Corpa se opuso a que el jefe guale Juanillo tomara una segunda mujer, y la revuelta recorrió misión por misión. Y hay un sexto franciscano del que casi nadie habla: Francisco de Ávila, secuestrado y torturado durante meses y liberado después, que no está entre los cinco beatificados.
De las provincias de origen no damos ninguna. La prensa española las ha publicado y se contradice: a Miguel de Añón lo hacen de Añón de Moncayo, en Zaragoza, en un sitio y vasco en otro, y las dos cosas no pueden ser. Ni el decreto ni el Ángelus ni la diócesis de Savannah dan provincia de nadie. Tampoco está en fuente vaticana el día exacto de cada muerte, que algunos ya han desglosado uno por uno.
La carta de Delpini sobre los funerales
El asunto que mejor encaja con la jornada, y trae números donde no se los espera. El arzobispo de Milán, monseñor Mario Delpini, ha escrito una Lettera alle comunità cristiane sulla celebrazione delle esequie e la professione di fede nella risurrezione, difundida el 29 de octubre y vinculada expresamente a la jornada de hoy. Y dispone dos cosas que se leen solas. La primera: «para la celebración del funeral no hay una tarifa que entregar a la parroquia», y añade que no es oportuno recoger ofrendas durante el funeral mismo. La segunda: «las agencias de pompas fúnebres están obligadas a no indicar en sus listas de precios la ofrenda para la Iglesia». Y una tercera frase que resume el fondo: «el servicio de pompas fúnebres no debe representar un filtro».
Lo que la carta no hace, y conviene decirlo para no mejorarla: no denuncia pagos, ni comisiones, ni cifras. No hay un solo importe en todo el texto, ni descripción de un circuito, ni casuística. Lo único que puede inferirse es que si se prohíbe a las agencias facturar la ofrenda eclesial, la práctica que existía.
El resto de la carta es disciplina de exequias, y es donde está el detalle pastoral. Los discursos de despedida han de acordarse antes con el ministro que presida, en número, duración y contenido, y recomienda pronunciarlos terminada la celebración, cuando los ministros ya se han retirado a la sacristía, para que se vea que no son parte de la liturgia. En las salas del commiato no puede celebrarse el funeral católico, y las visitas allí no lo sustituyen. Y sobre las cenizas: la inhumación es la forma más coherente, no se dispersan, se conservan preferentemente en el cementerio parroquial, y desaconseja tenerlas en casa porque contradice la dimensión comunitaria. Propone, en su lugar, una bendición comunitaria semanal de las urnas y, en las ciudades, espacios adecuados en la propia parroquia. Il Giorno lo tituló como un vademécum, y lo es.
La carta del rabino Weisz
El viernes contamos la carta abierta del rabino Eliezer Simcha Weisz al cardenal Parolin, y hay que volver sobre ella porque apareció el original y nos corrige a nosotros. Weisz la publicó en inglés, en su blog del Times of Israel, el 30 de octubre, un día antes de que la recogiera la agencia. Y ahí dice algo que no si ha publicado: «no toda crítica a la política del gobierno israelí es antisemita» y «no debemos etiquetar cada desacuerdo político como antisemitismo».
El titular de agencia convierte eso en que es antisemitismo también no reconocer a la nación judía y no es así: «naturalmente debe seguir siendo posible hacer críticas legítimas». El original dice «el pueblo judío no puede separarse de su historia, y su historia no puede separarse de la Tierra de Israel». La versión italiana lo contrae a «no puede ser separado de su patria histórica». Weisz no apela solo al agravio: invoca el artículo 2 del acuerdo fundamental entre la Santa Sede e Israel, que compromete a las dos partes a cooperar contra el antisemitismo, el racismo y la intolerancia religiosa. Y no es la primera vez que hace esto: en enero de 2025 escribió una carta parecida, entonces dirigida al Papa. Del cargo, la agencia acierta: es miembro del Consejo del Gran Rabinato, y escribe a título propio. De la Santa Sede, tres días después del discurso de Parolin, ninguna respuesta.
Las fichas del islam
Ayer dejamos el asunto en que el desmentido de la Conferencia Episcopal Italiana describía el proyecto de forma más estrecha que su propia web, y hoy hay que afinarlo, porque ha aparecido el documento. Las Schede per conoscere l’Islam declaran en su presentación que el objetivo es «asegurar a la escuela italiana textos de enseñanza de la religión católica de calidad», y la firman Wassim Salman, presidente del Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos, y Giuseppe Baturi, secretario general de la Conferencia.
No se sostiene es la coherencia del diario de la Conferencia consigo mismo. Avvenire publicó ayer una crónica de Agnese Palmucci que estrecha los destinatarios a los editores de libros de texto y a la formación de los profesores, y en la que las palabras «alumnos» y «estudiantes» no aparecen ni una vez. Dos días antes, el mismo diario había publicado una pieza de Milena Santerini que decía que las fichas van a los editores «pero son igualmente importantes para las escuelas, los profesores individuales y el mundo de la formación».
El historiador Franco Cardini sostiene que la mayoría de la gente no sabe cuáles son los fundamentos de la religión cristiana y que estudiar el islam sirve antes que nada para conocer mejor el propio pasado. Y no responde a la pieza de Riccardo Cascioli en La Nuova Bussola Quotidiana que originó el intercambio: no la nombra, ni nombra a su autor, ni toca la frase que Cascioli atribuye a monseñor Gaetano Castello sobre centenares de profesores de religión que usan las fichas con sus alumnos.
Las causas de los santos
Santi e Beati, sempre più giovani candidati agli onori degli altari, de Dorota Abdelmoula-Viet. Y hay que empezar diciendo qué es, porque no es lo que el titular promete: es una entrevista a monseñor Bogusław Turek, subsecretario del Dicasterio para las Causas de los Santos. No hay en toda la pieza una estadística, ni un recuento por pontificado, ni un estudio, ni una serie. La única cifra es «más de cien» procedimientos en curso en Polonia, y no está corroborada en ninguna otra parte.
Lo que hay es la impresión de un funcionario del Dicasterio y en la misma entrevista se contradice: dice que las peticiones sobre candidatos jóvenes son «decididamente más numerosas que hace unos años» y, poco después, que «no se puede decir que sean muy numerosas». Lo que sí dice Turek y es serio, por venir de donde viene: que la muerte temprana de un joven, sobre todo por enfermedad, y la reacción emotiva que provoca no bastan por sí solas para valorar en serio una vida y unas virtudes. Nombra casos, de Carlo Acutis al juez Rosario Livatino, y laicos de la vida pública como Schuman, De Gasperi, Lejeune o Gaudí, pero sin una sola fecha.
El viaje a Argentina y el protocolo
Y una de las que piden separar los planos con cuidado, porque hay una crónica sin fuentes nombradas y una desmentida con nombre y cargo. Román Lejtman contó ayer en Infobae que la Cancillería argentina pidió formalmente que el presidente Milei saludara al Papa dentro del avión y bajara con él por la escalerilla, que el Vaticano lo rechazó y optó por el silencio, y que el Gobierno quiere dejar fuera del viaje a la vicepresidenta Victoria Villarruel, que habría pedido audiencia por su cuenta.
El programa oficial, publicado el 21 de septiembre, sitúa la llegada a Aeroparque el día 8 a las 16:30, la ceremonia de bienvenida en la Casa Rosada a las 17:20, la visita al presidente a las 17:50 y el encuentro con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático a las 18:30 en el Palacio Libertad, con su nombre completo, Centro Cultural Domingo Faustino Sarmiento. Confirma también el Cottolengo Don Orione en Claypole, Córdoba el día 10, la vigilia con jóvenes y la Misa en el Monumento de los Españoles, la cárcel federal y Luján el día 11. Y confirma, en efecto, que no hay visita al Congreso.
No consta una sola declaración de la Oficina de Prensa, de la Secretaría de Estado o de la Nunciatura en Buenos Aires sobre el protocolo de llegada, de modo que lo publicable es que no consta que la Santa Sede haya rechazado nada: un silencio no tiene fuente, y atribuirle intención es interpretación. Y enfrente hay una desmentida nominal: el canciller Pablo Quirno respondió «falso y falso», negó que haya habido pedido formal para que el presidente subiera al avión y negó que el Gobierno quisiera cancelar la presencia oficial de la vicepresidenta.
Un sacerdote de Chicago
Y cerramos con una que damos por el marco y no por los hechos, y en la que el encuadre es la noticia. El Chicago Sun-Times publicó ayer que el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, apartó temporalmente por carta del sábado 31 de octubre al párroco de Blessed Sacrament, en McKinley Park, con un periodo de evaluación durante el cual no puede ejercer ministerio público, y que queda como administrador interino el párroco de St. Elizabeth of the Trinity. Se enviaron cartas a las otras parroquias donde sirvió.
Lo que importa es lo que la carta del arzobispo dice y varios titulares no: que la denuncia no se refiere a abuso sexual de un menor y que la persona afectada es adulta. Lo descrito es contacto físico inapropiado y vulneración de límites. Cupich añade que las preocupaciones planteadas son «serias y merecen atención cuidadosa y acción apropiada», y que la archidiócesis busca que «todas las personas implicadas sean tratadas con equidad, dignidad y respeto». De la fase procesal no consta nada: ni remisión al consejo independiente de revisión, ni investigación previa canónica, ni denuncia a la autoridad civil, ni suspensión formal. Es una medida administrativa de gobierno con evaluación, y llamarla proceso canónico sería inventarlo. El sacerdote no ha podido ser localizado para responder.
Rematando la jornada
Vamos terminando. Esta tarde, a las cuatro, la Misa en el Verano; el jueves 5, a las nueve, la Misa de sufragio por los cardenales y obispos difuntos del año en la basílica de San Pedro; el viernes 6 empieza el viaje a Uruguay, Argentina y Perú; del 8 al 15, la misión con los pobres de los franciscanos en Roma; y el 18, a las cinco, la Misa por el cuarto centenario de la dedicación de San Pedro. Queda sin saberse quién sostiene la acusación en la apelación de Becciu, por qué se cambió el visitador de Medjugorje, y si alguien responderá a la carta del rabino.
Buen día.
«Que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día».