El tribunal de apelación vaticano aplaza a enero de 2027 el caso Becciu tras una audiencia de once minutos

Las sesiones del 26 al 29 de enero se dedicarán solo a cuestiones preliminares, mientras las defensas insisten en que falta el expediente íntegro y en que la condena puede caer

El tribunal de apelación vaticano aplaza a enero de 2027 el caso Becciu tras una audiencia de once minutos
El cardenal Becciu (de espaldas) ante el Tribunal (Vatican Media)

La Corte de Apelación del Vaticano ha aplazado hasta enero de 2027 el examen de las cuestiones preliminares del proceso por la gestión de los fondos de la Santa Sede, en el que fue condenado en primera instancia el cardenal Angelo Becciu. La audiencia celebrada este jueves 29 de octubre duró apenas once minutos y concluyó con la fijación de cuatro nuevas sesiones para determinar, entre otras cuestiones, si se ha cumplido la orden judicial de entregar íntegramente la documentación de la investigación.

Según informó Vatican News, la séptima audiencia de esta segunda instancia comenzó a las 9:17 y terminó a las 9:28. De los diez acusados comparecieron tres: el cardenal Angelo Becciu, Fabrizio Tirabassi y Enrico Crasso.

El presidente del tribunal, monseñor Alejandro Arellano Cedillo, anunció que las próximas sesiones se celebrarán del 26 al 29 de enero de 2027, entre las 9:00 y las 13:30 horas, y estarán «dedicadas exclusivamente a las cuestiones preliminares».

Arellano Cedillo precisó que la Corte «no entrará todavía en el fondo de la causa». Antes de establecer el calendario, el tribunal consultó a las partes civiles —la Secretaría de Estado, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el Instituto para las Obras de Religión (IOR) y la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF)—, al Promotor de Justicia y a los abogados defensores.

Las defensas exigen que se entreguen todas las pruebas sin omisiones

La cuestión central que deberá examinar la Corte es el cumplimiento de la orden dictada el pasado 17 de marzo, cuando el tribunal de apelación apreció una nulidad relativa en el procedimiento de primera instancia y dispuso la renovación de parte del debate.

Aquella resolución obligaba al Promotor de Justicia, Alessandro Diddi, a depositar en la cancillería judicial el expediente completo de la investigación antes del 30 de abril.

Sin embargo, las defensas sostienen que la documentación entregada continúa parcialmente censurada mediante omissis y que la acusación ha excluido determinados documentos por considerarlos «no pertinentes» o relacionados con otras líneas de investigación.

Los abogados ya habían denunciado esta situación en mayo, cuando acusaron al Promotor de Justicia de incumplir las órdenes del tribunal. Posteriormente, advirtieron de nuevas omisiones en pruebas consideradas fundamentales para el proceso.

Al término de la audiencia de este jueves, los abogados se mostraron satisfechos con el calendario establecido y reiteraron que la orden de marzo debe cumplirse íntegramente.

El letrado Luigi Panella, defensor de Enrico Crasso, insistió en que todos los documentos de la investigación deben ponerse a disposición de las partes sin fragmentos ocultos.

Por su parte, Becciu se limitó a comentar el nuevo aplazamiento con una breve frase en italiano: «Siamo nervosi» («Estamos nerviosos»).

El abogado de Becciu advierte de que «la condena entera puede caer»

La víspera de la audiencia, Fabio Viglione, abogado del cardenal Becciu, había cuestionado la validez del procedimiento en una entrevista concedida a Quotidiano Nazionale.

«La condena entera puede caer por un vicio en los actos», afirmó el letrado, quien considera que el incumplimiento de la orden de entrega de documentos impide subsanar la nulidad apreciada por la Corte de Apelación.

Viglione sostiene que la acusación no puede decidir unilateralmente qué documentos de la investigación deben conocer las defensas.

«Ninguna norma atribuye poderes “selectivos” a la Acusación sobre los actos de investigación», señaló.

Según el abogado, el problema no afecta únicamente a determinados documentos, sino a la propia regularidad del procedimiento que condujo a la condena de primera instancia.

La decisión sobre las consecuencias jurídicas de estas presuntas irregularidades corresponderá a la Corte de Apelación, que comenzará a examinarlas en las sesiones previstas para enero.

Los mensajes de Chaouqui y Ciferri vuelven al centro del proceso

Otro de los puntos destacados por la defensa de Becciu es el contenido de las conversaciones entre Francesca Chaouqui y Genoveffa Ciferri, relacionadas con monseñor Alberto Perlasca, uno de los principales testigos del proceso.

Viglione considera que estos mensajes respaldan la tesis de que el cardenal fue víctima de una «maquinación» y sostiene que su contenido apenas fue utilizado durante el juicio de primera instancia.

El abogado insiste en que la documentación debe examinarse en su totalidad para esclarecer las circunstancias en las que se desarrolló la investigación y se obtuvieron determinados testimonios.

En la entrevista con Quotidiano Nazionale, Viglione defendió además la inocencia de su cliente: «Becciu es plenamente inocente» y «no ha sustraído ni un céntimo», afirmó.

Estas declaraciones forman parte de la posición de la defensa y no constituyen conclusiones adoptadas por el tribunal.

Una apelación pendiente desde la condena de diciembre de 2023

El cardenal Angelo Becciu fue condenado en diciembre de 2023 por el Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano en el proceso relacionado con la gestión de fondos de la Santa Sede, que incluyó las operaciones inmobiliarias de la Secretaría de Estado en Londres.

El procedimiento de apelación ha quedado marcado por las controversias sobre el acceso de las defensas al expediente completo y por la resolución de marzo de 2026, que obligó a revisar parte de las actuaciones.

Con el calendario anunciado este jueves, el tribunal dedicará cuatro jornadas de enero a resolver las cuestiones preliminares antes de abordar el fondo de los recursos presentados contra la sentencia.

La decisión sobre la validez de las actuaciones y las consecuencias de las posibles omisiones documentales será determinante para la continuación del proceso.

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