La archidiócesis de Glasgow cerrará 24 iglesias y reducirá a la mitad sus parroquias

La archidiócesis de Glasgow cerrará 24 iglesias y reducirá a la mitad sus parroquias

En una carta dirigida a los fieles, el arzobispo William Nolan explica que la necesidad de reestructurar el mapa parroquial se venía planteando desde hacía años. La archidiócesis presenta las propuestas como la reorganización más amplia que ha emprendido nunca. Son fruto de varios años de consultas con los decanatos y el arzobispo y el Consejo de Sacerdotes ya las han aprobado en principio. Afectan a parroquias de Dunbartonshire East, Dunbartonshire West, Glasgow South, Glasgow West y Glasgow East & North.

«Hay demasiadas parroquias y muy pocos feligreses, demasiadas iglesias y muy pocos sacerdotes», resume el prelado. Nolan recuerda que hoy va a misa mucha menos gente que cuando se fundaron estas parroquias. También señala que algunos de los templos más grandes se encuentran en zonas con muy poca población.

Un clero envejecido y cada vez más escaso

Las cifras que ofrece el arzobispo describen un clero envejecido. Desde su toma de posesión, en febrero de 2022, el número de sacerdotes en activo ha caído en un tercio. Solo uno de cada cuatro tiene menos de 45 años y la mayoría supera los 60. Nolan agradece la presencia de sacerdotes y religiosos extranjeros, sin los cuales, admite, la situación sería «aún más crítica de lo que es».

El director de comunicación de la archidiócesis, Ronnie Convery, ofreció una previsión todavía más dura en el programa Drivetime de BBC Scotland. Según sus cálculos, con las unas 80 parroquias actuales, dentro de veinte años podrían quedar solo ocho sacerdotes en activo. Convery señaló dos problemas de fondo: templos situados en zonas que se han despoblado y una asistencia cada vez menor. Sin embargo, calificó la crisis de vocaciones como el «golpe de gracia».

Muchos de los cambios supondrán que dos parroquias pasen a compartir un mismo edificio. Según la revista archidiocesana Flourish, buena parte de los cierres se producirán en un plazo de cinco años y otros en un plazo de cinco a diez. Antes de aplicarse, las medidas se debatirán en los consejos pastorales de parroquia y de decanato.

El procedimiento canónico

La archidiócesis subraya que las fusiones y los cierres no llegarán en una única fecha. Cada caso seguirá el procedimiento que exige el derecho canónico. El Código reserva al obispo diocesano la supresión o modificación notable de parroquias, tras oír al consejo presbiteral (canon 515 §2). La reducción de una iglesia a uso profano está regulada por el canon 1222. Ese canon exige causas graves, la consulta al mismo consejo y el consentimiento de quienes tengan derechos legítimos sobre el templo. También exige que no sufra detrimento el bien de las almas.

El arzobispo recurre a la imagen evangélica del viñador que poda la vid «para que crezca». Pide a los fieles un «espíritu de cooperación y voluntad de hacer sacrificios, de mirar al pasado con cariño, pero de dejarlo ir para que un nuevo futuro pueda tomar forma».

Escocia, ante un retroceso general

El anuncio coincide con el debate abierto en la Conferencia Episcopal de Escocia sobre el futuro de sus diócesis. Los obispos estudian dos escenarios: estrechar la cooperación y compartir recursos dentro de la estructura actual, o fusionar diócesis. Según su comunicado, no se trata solo de «límites» o «ajustes administrativos», sino de cómo «proclamar mejor el Evangelio».

El censo de 2022 reflejó por primera vez que la mayoría de los escoceses se declara sin religión. En Glasgow, el 20,74 % de la población se identifica como católica, frente al 13,3 % del conjunto de Escocia. Aun así, el número de católicos ha disminuido en más de 117.000 personas en una década.

El fenómeno no es exclusivo de la Iglesia católica. DJ Johnston-Smith, director de Scotland’s Churches Trust, afirmó a la BBC que desde 2020 han cerrado 456 iglesias en toda Escocia. Su organización prevé entre 400 y 500 cierres más antes de que termine la década.

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