COPE emite 17 cuñas de apuestas y casino en dos noches mientras el Papa lo llama plaga

Seis operadores de juego en línea, dos microespacios con cuotas leídas en directo y dieciséis avisos de «juega con responsabilidad» en la franja que permite la ley. La Santa Sede excluye el juego de sus inversiones y los obispos argentinos piden prohibir su publicidad

COPE emite 17 cuñas de apuestas y casino en dos noches mientras el Papa lo llama plaga

Entre la madrugada del miércoles 23 y la del jueves 24 de septiembre, la Cadena COPE emitió diecisiete inserciones publicitarias de seis operadores de juego en línea: tres casas de apuestas deportivas, una plataforma que combina apuestas con «el mejor casino en vivo», una marca de póker y tragaperras («más de 2.500 slots, juegos en vivo y estrenos exclusivos») y un sexto operador que vende una «apuesta gratuita» de hasta cien euros. Dos de esas inserciones no fueron cuñas grabadas sino cuotas leídas en directo por los presentadores del programa deportivo nocturno. Todo ello dentro de la franja horaria que permite la ley, y todo ello en una emisora cuyo 75% pertenece a Ábside Media, la plataforma de comunicación creada por la Conferencia Episcopal Española en 2020 con las acciones de la propia Conferencia y de la mayoría de las diócesis. Nueve meses antes, el 29 de diciembre de 2025, León XIV había hablado ante los alcaldes de Italia de «la plaga de los juegos de azar que arruina a tantas familias».

El inventario del miércoles arranca a la 01:07:28. El presentador anuncia «este mensaje» y una voz institucional explica que una casa de apuestas «te ofrece el avance del resto del programa»: no es un anuncio entre dos cortes sino el patrocinio de una sección del propio espacio. Sigue la cuña de esa misma casa («saben de apuestas», «combina miles de mercados en una sola jugada»), a la 01:08:41 la plataforma de casino en vivo, a la 01:09:11 una segunda casa que ofrece «una cuota personalizada» para «tu escenario ideal», a la 01:09:48 un exfutbolista que presenta en primera persona la promoción de la apuesta gratuita («si pierdes tu primera apuesta») y a la 01:10:32 una tercera casa que presume de «más de 40 años en esto». Entre el exfutbolista y la tercera casa, la cadena inserta la cuña del máster de periodismo deportivo de la Universidad CEU San Pablo y la Fundación COPE. En los tres minutos suena seis veces «juega con responsabilidad, solo para mayores de 18 años». A la 01:25:50 el formato cambia: un presentador repasa el Inglaterra-España del sábado en Wembley, «lo primero que miramos es victoria española», «te espero una cuota de 2.40», «un gol de Lamine Yamal tiene una cuota de 3.10», y remata con el eslogan de la casa.

El jueves repite y amplía. A la 01:09:17 el patrocinio de sección, «hoy con el Grupo Risa»; a la 01:10:26 el casino en vivo; a la 01:10:57 la casa de los cuarenta años; a la 01:11:17 la novedad, la marca de póker y tragaperras («entra en la casa del juego»); a la 01:12:00 la segunda casa con «el mejor bono de bienvenida del mercado», que consiste en reembolsar «hasta el 150% de tus apuestas perdedoras con tu primer depósito»; a la 01:12:40 el exfutbolista, que esta vez conversa con el presentador antes de leer la promoción y recibe un «gracias» al terminar. Entre medias, otra vez la Fundación COPE. A la 01:18:51 el presentador introduce «nuestro mensaje» del patrocinador, «como siempre a estas horas en el Partidazo», entra en la web del operador, lee las cuotas en vivo del Inglaterra-España («España gana o empata, una cuota de 1.40», «resultado exacto 0-1, 8.50») e invita a apostar. A la 01:19:41 vuelve la tercera casa. Y a las 04:34:02, ya fuera del programa deportivo y entre una promoción de Herrera en COPE y el boletín de la madrugada, suena de nuevo la cuña de las 2.500 tragaperras. Diez avisos de «juega con responsabilidad» en la noche del jueves, dieciséis entre las dos.

A eso hay que sumar, en horario diurno y bajo un régimen legal distinto, la publicidad de loterías públicas: una cuña de Euromillones a las 08:58 del jueves y, a las 08:18, en el tramo de mayor audiencia de la mañana, la promoción de una aplicación de venta de lotería que ofrece «saldo para probar gratis» a quien se registre e introduzca «el código COPE». La ONCE cierra el día a las 23:17. Nada de lo anterior es ilegal. El Real Decreto 958/2020 limita la publicidad del juego en radio y televisión a la franja de una a cinco de la madrugada, con la excepción de las retransmisiones deportivas que empiecen después de las ocho de la tarde, y las inserciones de COPE se ajustan a ese horario con exactitud de cronómetro. El decreto prohibía también los bonos de bienvenida y la aparición de personajes famosos, pero el Tribunal Supremo anuló esos artículos en su sentencia 527/2024, de 2 de abril, por falta de cobertura legal, de modo que el reembolso del 150% y el exfutbolista están hoy dentro de la norma. Lo que ninguna norma decide es si un medio acepta o no ese dinero. Eso lo decide el propietario.

Y el propietario tiene un magisterio que consultar. El Catecismo (2413) no condena el juego en sí: «los juegos de azar o las apuestas no son en sí mismos contrarios a la justicia», pero «resultan moralmente inaceptables cuando privan a la persona de lo que le es necesario para atender a sus necesidades y las de los demás», y advierte de que «la pasión del juego corre peligro de convertirse en una grave servidumbre». Sobre esa base, los últimos pontífices han ido subiendo el tono a medida que el juego pasaba del bingo al teléfono. Francisco, en la Universidad Roma Tre, en febrero de 2017, puso «la industria del juego de azar» como ejemplo de «contradicción actual» y pidió a las universidades trabajar contra «la ludopatía, que provoca daños graves a las personas y a las familias, con altos costes sociales». En septiembre de 2024, ante los movimientos populares, avisó de que las apuestas en línea «destruyen familias enteras» y pidió evitar que las redes se usen «para diseminar la ludopatía». En su libro «La esperanza no defrauda nunca», publicado ese mismo año, dejó una frase que los obispos argentinos han convertido en bandera: «Nuestros gobiernos no pueden ser cómplices de instigación a la ludopatía». Y no fue solo doctrina: la política de inversiones de la Santa Sede aprobada en 2022, y en vigor desde el 1 de septiembre de aquel año, excluye expresamente los sectores del juego de azar, la pornografía y las armas. El Vaticano no puede tener acciones de una casa de apuestas. Los obispos españoles sí pueden cobrarle una cuña.

León XIV ha continuado en la misma línea. En su audiencia con la Asociación Nacional de Municipios Italianos señaló «en particular la plaga de los juegos de azar que arruina a tantas familias», citó el informe anual de Cáritas y describió el fenómeno como «un grave problema educativo, de salud mental y de confianza social». Lo dijo en un país, Italia, que prohíbe toda la publicidad del juego desde 2019. Y otras conferencias episcopales han ido más lejos que el Papa: la argentina pidió en noviembre de 2024 al Congreso que se prohibiera la publicidad de las apuestas «como ocurre en otras áreas nocivas para la salud», y en 2025 escribió al Senado una carta titulada «La ludopatía es un atentado contra la vida» para reclamar la tramitación urgente de la ley que veta los anuncios del juego en línea. De la Conferencia Episcopal Española no consta, a la hora de escribir esto, un pronunciamiento equivalente sobre la publicidad del juego, ni una norma interna de Ábside Media que regule qué anunciantes acepta el grupo. Sus cuentas tampoco desglosan los ingresos publicitarios por sector, de modo que no es posible saber cuánto factura la cadena a los operadores de apuestas.

Lo que sí es posible saber, porque suena en antena, es la proporción. En las mismas veinticuatro horas del jueves en que la radio de los obispos emitió diez inserciones de juego, emitió once veces la cuña de la propia Conferencia Episcopal pidiendo a los oyentes que incluyan a su parroquia o a su diócesis en el testamento, doce segundos sobre los 159 capellanes de prisiones en el día de la Merced y, a las cinco y siete de la mañana, la campaña episcopal de inicio de curso dedicada a los catequistas. Los obispos de Argentina piden a su Gobierno que prohíba la publicidad del juego en línea. Los obispos de España, en la franja en que su Gobierno la permite, la emiten.

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