El presidente francés, Emmanuel Macron, no asistirá a ninguna de las misas que celebrará León XIV durante su viaje apostólico a Francia, previsto del 25 al 28 de septiembre. El Elíseo ha confirmado la ausencia del jefe del Estado en las celebraciones litúrgicas, aunque Macron sí recibirá al Pontífice en su llegada al país y participará en los principales actos institucionales de la visita.
La ausencia será especialmente visible el sábado 26 de septiembre, cuando León XIV presida una multitudinaria Misa en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos de París. Macron estará representado por el primer ministro, Sébastien Lecornu, mientras que Brigitte Macron también asistirá a la celebración.
La decisión contrasta con lo ocurrido en septiembre de 2023, cuando Macron sí acudió a la Misa celebrada por Francisco en el estadio Vélodrome de Marsella, una presencia que entonces provocó críticas de sectores que consideraban incompatible su asistencia con la concepción francesa de la laicidad.
Macron recibirá al Papa en el Elíseo
La ausencia de Macron en las misas no significa que el presidente francés vaya a mantenerse apartado de la visita.
León XIV llegará el viernes 25 de septiembre al aeropuerto de Orly, donde será recibido por Emmanuel y Brigitte Macron. Posteriormente se trasladará al Palacio del Elíseo para mantener un encuentro con el presidente y pronunciar su primer discurso ante las autoridades, el cuerpo diplomático y representantes de la sociedad civil.
El lunes, Macron también participará en la etapa de Metz, donde León XIV pronunciará un discurso sobre la construcción europea como modelo para la paz ante representantes políticos europeos.
El viaje tiene, sin embargo, un carácter marcadamente pastoral. El programa oficial incluye París, Saint-Denis, Lourdes y Metz y contempla grandes celebraciones religiosas, entre ellas la Misa del sábado en la plaza de la Concordia, la Misa dominical en el Santuario de Lourdes y la celebración del lunes en la catedral de Metz.
Una visita con un protocolo reducido por Roma
La decisión de Macron se conoce después de varias semanas en las que el protocolo de la visita ha llamado especialmente la atención.
Como ya se conoció durante la preparación del viaje, la Santa Sede declinó varios de los elementos ceremoniales inicialmente planteados por el Elíseo. No habrá cena de Estado ni concesión a León XIV de la Gran Cruz de la Legión de Honor, y Roma pidió reducir también el ceremonial militar.
Macron había querido además mostrar personalmente al Papa la restauración de Notre-Dame y presentarle a quienes participaron en su reconstrucción después del incendio de 2019. Ese momento tampoco figura finalmente en el programa.
El Elíseo ha tratado de descartar que estas modificaciones respondan a un deterioro de las relaciones. Fuentes de la Presidencia francesa sostienen que el programa fue elaborado con «confianza», «serenidad» y sin «ninguna tensión».
León XIV sí acudirá a Notre-Dame el viernes para celebrar las Vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados y seminaristas.