El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, ha perdido este jueves la apelación con la que pretendía revocar la condena que recibió en 2022 por no registrar el Fondo de Ayuda Humanitaria 612, creado para sufragar gastos médicos y jurídicos de personas detenidas durante las protestas antigubernamentales de 2019.
El Tribunal de Apelación de Hong Kong ha rechazado el recurso presentado por Zen, de 94 años, y otros cuatro antiguos administradores del fondo, por lo que mantiene las condenas dictadas hace cuatro años. Según informa Associated Press, la defensa ha anunciado que llevará ahora el caso ante el Tribunal de Última Instancia, la máxima instancia judicial del territorio.
Zen fue declarado culpable en noviembre de 2022 junto con la cantante Denise Ho, el académico Hui Po-keung y las exdiputadas prodemocracia Margaret Ng y Cyd Ho. Cada uno fue multado con 4.000 dólares de Hong Kong —unos 440 euros— por infringir la Ordenanza de Sociedades.
La infracción por la que fueron condenados consistió en no haber registrado el Fondo 612 como sociedad ni haber solicitado una exención dentro del plazo de un mes establecido por la legislación de Hong Kong.
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El tribunal considera que el Fondo 612 debía registrarse
El Fondo de Ayuda Humanitaria 612 fue creado en junio de 2019 (dejó de funcionar en 2021) y proporcionó asistencia económica, médica y jurídica a personas detenidas, heridas o afectadas durante las protestas que sacudieron Hong Kong aquel año. Zen formaba parte del grupo de fideicomisarios encargado de su gestión.
Los jueces Jeremy Poon, Aarif Barma y Derek Pang han considerado ahora que la organización no era simplemente una cantidad de dinero administrada mediante un fideicomiso, como sostenía la defensa, sino que entraba dentro de la definición de sociedad establecida por la legislación de Hong Kong.
Según la sentencia recogida por AP, los magistrados señalaron que los cinco administradores pretendían utilizar el fondo como instrumento para solicitar, recaudar y destinar donaciones al apoyo de las protestas de 2019.
El tribunal rechazó asimismo el argumento de que la obligación de registro impusiera una carga desproporcionada sobre el ejercicio de la libertad de asociación.
Tras conocerse la resolución, Margaret Ng anunció que los condenados recurrirán ante el Tribunal de Última Instancia. La exdiputada y abogada sostuvo que la máxima instancia judicial deberá aclarar qué puede considerarse una «sociedad» y hasta dónde alcanza la obligación de registrarse ante la Policía cuando varias personas desarrollan conjuntamente una actividad.
«Tiene un gran impacto en la sociedad civil de Hong Kong», afirmó Ng.
Detenido bajo la Ley de Seguridad Nacional, pero no condenado por ella
El cardenal y los demás administradores del Fondo 612 fueron detenidos en mayo de 2022 bajo sospecha de «connivencia con fuerzas extranjeras», delito contemplado en la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín a Hong Kong en 2020.
Sin embargo, Zen no fue acusado ni condenado por ningún delito en virtud de esa ley. La causa que llegó a juicio y por la que recibió la multa de 4.000 dólares de Hong Kong fue exclusivamente la relativa al incumplimiento de la obligación de registrar el Fondo 612.
Su detención bajo la legislación de seguridad nacional provocó entonces una considerable repercusión internacional y preocupación dentro de la comunidad católica.
Después de recibir la condena en noviembre de 2022, el propio Zen pidió no interpretar aquel procedimiento como un caso relacionado con la libertad religiosa en Hong Kong.
La situación judicial del purpurado volvió a primer plano en diciembre de 2025, cuando el Tribunal de Apelación examinó el recurso presentado por los cinco antiguos administradores. La resolución conocida este jueves es el resultado de aquel procedimiento.
Un fondo nacido durante las protestas de 2019
Las protestas de Hong Kong comenzaron en 2019 en rechazo a un proyecto de ley que habría permitido extraditar a sospechosos de delitos a la China continental. Aunque el proyecto terminó siendo retirado, las movilizaciones se prolongaron durante meses y se transformaron en un movimiento más amplio contra el creciente control de Pekín sobre el territorio.
Fue en ese contexto cuando se creó el Fondo 612, destinado a sufragar, entre otros gastos, la defensa jurídica de manifestantes detenidos y la asistencia médica de personas heridas.
En junio de 2020 entró en vigor la Ley de Seguridad Nacional, que contempla delitos como la secesión, la subversión, el terrorismo y la connivencia con fuerzas extranjeras. Desde entonces, numerosos dirigentes y activistas del movimiento prodemocracia han sido procesados y encarcelados.
Las autoridades de Pekín y Hong Kong defienden que la legislación permitió recuperar la estabilidad después de los graves disturbios de 2019, mientras que sus críticos sostienen que ha reducido considerablemente el espacio para la oposición política y la libertad de asociación en la antigua colonia británica, devuelta a soberanía china en 1997.
Zen, una de las voces católicas más críticas con Pekín
Salesiano y obispo de Hong Kong entre 2002 y 2009, Joseph Zen fue creado cardenal por Benedicto XVI en 2006. Tras su retiro ha continuado interviniendo públicamente tanto sobre la situación política del territorio como sobre las condiciones en las que viven los católicos en China.
Zen ha sido además uno de los críticos más destacados del acuerdo provisional entre la Santa Sede y Pekín sobre el nombramiento de obispos y ha advertido repetidamente sobre la situación de los católicos que durante décadas permanecieron al margen de las estructuras eclesiales reconocidas por las autoridades comunistas.
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A sus 94 años, el cardenal compareció ante el tribunal ayudándose de un bastón. La desestimación de su recurso mantiene vigente la condena impuesta en 2022, pero no cierra todavía el procedimiento: los antiguos administradores del Fondo 612 han anunciado su intención de llevar el caso ante el Tribunal de Última Instancia de Hong Kong.