Diez católicos detenidos en el estado indio de Rajastán han recuperado la libertad después de pasar más de cien días en prisión acusados de «conversión» y «tentativa de asesinato», tras un incidente ocurrido el pasado 1 de mayo, cuando un grupo de activistas hindúes irrumpió durante la celebración de una Misa en una iglesia de la diócesis de Udaipur.
Los fieles regresaron a sus hogares la noche del 13 de agosto, después de que el Tribunal Superior de Rajastán ordenara su libertad bajo fianza. El obispo de Udaipur, monseñor Devprasad John Ganawa, explicó a EWTN News que la comunidad se encuentra «feliz y aliviada» después de que los católicos permanecieran encarcelados durante más de cien días bajo unas acusaciones que el prelado considera falsas.
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Una irrupción durante la Comunión acabó con los católicos detenidos
Los hechos se remontan a la tarde del 1 de mayo. Según el relato ofrecido por el párroco, el padre Arvind Amliyar, un grupo de activistas hindúes entró en la iglesia de Kalinjara mientras se distribuía la Comunión y comenzó a grabar a los presentes y a acusarlos de realizar conversiones religiosas.
El sacerdote aseguró que uno de los hombres llegó a sacar un cuchillo, que fue arrebatado por los feligreses antes de que estos expulsaran al grupo del templo.
Miembros de un grupo Hindu Sena sostuvieron, por su parte, que habían acudido al lugar tras recibir informaciones sobre supuestas actividades de conversión y sacrificio de vacas. La policía de Banswara señaló posteriormente que había abierto una investigación y recogido pruebas en el lugar.
Sin embargo, la actuación policial terminó dirigiéndose contra los propios católicos. Miembros de la parroquia fueron detenidos durante las noches del 1 y el 3 de mayo y acusados de conversión y tentativa de asesinato. Diez de ellos quedaron finalmente bajo custodia judicial.
«Nuestra gente es víctima de la ley anticonversión. Nuestro equipo jurídico siguió adelante con el caso después de que el tribunal de distrito denegara la libertad bajo fianza. Damos gracias a Dios porque ahora están fuera de la cárcel», declaró monseñor Ganawa a EWTN News.
«Los días en prisión solo nos han fortalecido en la fe»
La orden de libertad bajo fianza fue dictada el 12 de agosto por el Tribunal Superior de Rajastán y llegó al centro penitenciario de Kushalgarh al día siguiente. El padre Amliyar acudió personalmente a recibir a los detenidos.
«Fue ciertamente un día de gran alegría para nosotros», afirmó el sacerdote, quien durante los meses de encarcelamiento había realizado continuos desplazamientos para mantenerse en contacto con el equipo jurídico que llevaba el caso.
Los detenidos estuvieron un total de 104 días encarcelados. Durante ese tiempo, relató, los diez fieles permanecieron distribuidos en distintas celdas y no pudieron rezar juntos.
Lejos de debilitarles, la experiencia, segun indican, ha fortalecido su fe.
La ley anticonversión de Rajastán
El caso se desarrolla en el contexto de la legislación contra las conversiones religiosas vigente en Rajastán, estado gobernado por el nacionalista hindú Bharatiya Janata Party (BJP).
La Rajasthan Prohibition of Unlawful Conversion of Religion Act, que entró en vigor en 2025, establece restricciones a las conversiones consideradas ilícitas. Uno de sus aspectos más controvertidos es la inversión de la carga de la prueba: corresponde a los acusados demostrar que una conversión no se produjo de manera ilegal, circunstancia que dificulta la obtención de libertad bajo fianza en los tribunales inferiores.
La constitucionalidad de la norma se encuentra además cuestionada ante el Tribunal Supremo de la India. En noviembre de 2025, el alto tribunal notificó al Gobierno de Rajastán varias demandas contra la legislación, entre ellas una presentada por la Jaipur Catholic Welfare Society.
Las leyes anticonversión vigentes en distintos estados de la India han provocado desde hace años las protestas de responsables de la Iglesia y organizaciones cristianas, que denuncian su utilización contra sacerdotes, misioneros y fieles bajo acusaciones de proselitismo.
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Detenciones que se repiten en otros estados de la India
El episodio de Rajastán no es un caso aislado. Las acusaciones de conversiones ilegales han dado lugar en otros estados a detenciones prolongadas que posteriormente no se han traducido necesariamente en condenas.
Uno de esos casos fue el del padre Babu Francis, director de la sociedad diocesana de desarrollo y bienestar de la diócesis de Allahabad, en el estado septentrional de Uttar Pradesh. El sacerdote fue detenido el 1 de octubre de 2023 después de acudir a una comisaría para interesarse por la situación de su conductor, que había sido retenido por la policía.
Los agentes buscaban al hermano del conductor, un pastor denunciado por un activista hindú por supuestas conversiones tras celebrar oraciones en una vivienda. La investigación terminó con varias personas detenidas y acusadas de conversión y tentativa de asesinato, incluido el propio sacerdote.
El Tribunal Superior de Allahabad concedió finalmente la libertad bajo fianza al padre Francis 82 días después, poco antes de la Navidad de 2023.
El uso de las leyes anticonversión lleva años siendo motivo de preocupación para la Iglesia en la India. En 2024, organismos representativos de los católicos del país denunciaron el aumento de los ataques, la destrucción de iglesias y viviendas y el acoso contra instituciones cristianas mediante acusaciones de conversión.
La liberación de los diez católicos de Kalinjara cierra por ahora más de tres meses de prisión preventiva, pero el procedimiento judicial continúa y las acusaciones formuladas contra ellos no han sido retiradas.