Culpable de 13 delitos sexuales: condenado el exobispo australiano Christopher Saunders

Culpable de 13 delitos sexuales: condenado el exobispo australiano Christopher Saunders

El obispo emérito de Broome, Christopher Saunders, de 76 años, ha sido declarado culpable de 13 delitos sexuales contra dos jóvenes aborígenes en Australia Occidental. El jurado lo condenó por doce cargos de agresión sexual y uno de penetración sin consentimiento, mientras lo absolvió de otros seis. Entre las víctimas se encuentra un joven que tenía 16 años cuando comenzaron los abusos y que, según sostuvo la Fiscalía durante el juicio, sentía que «no podía decir que no» al entonces obispo.

El veredicto llega después de años de acusaciones contra Saunders y de un complejo recorrido tanto dentro de la Iglesia como ante la Justicia australiana. Una primera investigación policial terminó sin cargos en 2021 por falta de pruebas, pero el caso fue reabierto después de que una investigación canónica ordenada por el Vaticano bajo las normas de Vos estis lux mundi produjera un informe que fue entregado a las autoridades. Saunders fue finalmente detenido en febrero de 2024.

Una víctima tenía 16 años cuando comenzaron los abusos

La mayor parte de los cargos estaban relacionados con una víctima que tenía 16 años cuando comenzó el contacto sexual y 19 cuando terminó. Aunque en Australia Occidental la edad general de consentimiento es de 16 años, la legislación eleva esa edad a 18 cuando la persona adulta ocupa una posición de confianza, poder o autoridad. Para el derecho canónico, además, son menores todas las personas que no han cumplido los 18 años.

El fiscal sostuvo durante el juicio que el joven sentía «vergüenza» por lo ocurrido, pero consideraba que «no podía decir que no». Saunders también fue acusado de delitos contra un hombre de 24 años y otro que se encontraba al final de la adolescencia. El jurado terminó absolviéndolo de los cargos relacionados con una tercera persona.

La Fiscalía presentó ante el tribunal un patrón de acercamiento a jóvenes aborígenes en el que tenían presencia el alcohol, los cigarrillos, el dinero y otros regalos. Según AP, los fiscales sostuvieron que Saunders llevaba a jóvenes hasta una vivienda de la Iglesia en Broome y les proporcionaba alcohol y tabaco sufragados con fondos eclesiásticos.

La defensa reconoció durante el proceso que el obispo organizaba fiestas con abundante alcohol en las que jóvenes invitados podían terminar parcialmente desnudos, pero negó que su comportamiento tuviera carácter sexual. El abogado Tony Hager admitió que aquellas situaciones podían resultar incluso «sórdidas», aunque sostuvo que no constituían delitos sexuales.

El jurado, después de tres semanas de juicio, consideró probados 13 de los cargos.

Otro obispo australiano declaró contra Saunders

Uno de los episodios más significativos del proceso fue la comparecencia como testigo de la acusación del obispo de Geraldton, Michael Morrissey.

Morrissey conocía directamente la situación de Broome porque ejerció como administrador apostólico de la diócesis después del apartamiento de Saunders y hasta el nombramiento de un nuevo obispo en 2024. Declaró ante el tribunal sobre el consumo de alcohol de Saunders durante encuentros con jóvenes que eran presentados como parte de su actividad «pastoral».

Las acusaciones que rodeaban al obispo no se limitaban a posibles delitos sexuales. Cuando dejó el gobierno de la diócesis en 2020 también habían surgido denuncias sobre el gasto de cientos de miles de dólares de fondos de la Iglesia en regalos destinados a jóvenes vulnerables, entre ellos dinero en efectivo, teléfonos móviles, alcohol y viajes.

Saunders renunció formalmente como obispo de Broome en 2021 alegando problemas de salud.

La investigación de la Iglesia permitió reabrir el caso

La Policía había cerrado en 2021 una primera investigación contra Saunders sin presentar cargos por falta de pruebas. Posteriormente, la Santa Sede abrió una investigación conforme a Vos estis lux mundi, la normativa eclesiástica para investigar, entre otros supuestos, determinados delitos sexuales y conductas de encubrimiento cometidos por obispos.

Las conclusiones de aquella investigación fueron entregadas a las autoridades de Australia Occidental. La documentación llevó a la Policía a volver sobre el caso y desembocó en una segunda investigación y en la detención del antiguo obispo en febrero de 2024.

Partes filtradas del informe eclesiástico describían, según medios australianos, un patrón prolongado de acercamiento a decenas de jóvenes vulnerables mediante regalos, dinero, alcohol y otros favores.

La Conferencia Episcopal Australiana había indicado inicialmente que la investigación de la Iglesia no había identificado presuntas o potenciales víctimas menores de 18 años. El veredicto judicial ha declarado ahora culpable a Saunders de delitos sexuales contra un joven que tenía 16 años cuando comenzaron los hechos.

El caso canónico de Saunders se encuentra en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe desde 2023, según declaraciones anteriores de la propia Conferencia Episcopal.

Saunders ignoró una orden del Vaticano para abandonar la diócesis

Tras su renuncia y la apertura de la investigación canónica, el Vaticano ordenó a Saunders que residiera fuera de la diócesis de Broome. El antiguo obispo desobedeció esa disposición y continuó viviendo en una propiedad de la Iglesia en Broome.

El medio estadounidense informó también de que Saunders mantuvo una considerable influencia sobre asuntos diocesanos después de su renuncia. En diciembre de 2023 todavía figuraba como persona responsable de nueve organizaciones benéficas católicas de su antigua diócesis, varias de ellas relacionadas con parroquias locales.

Broome es una diócesis particularmente extensa y poco poblada, situada en el extremo noroccidental de Australia. Comprende las regiones de Kimberley y Pilbara y atiende a alrededor de 15.000 católicos, con una importante presencia de población aborigen.

El nuevo obispo pide perdón a las víctimas

Timothy Norton, que asumió como obispo de Broome en diciembre de 2024, publicó tras el veredicto una carta pastoral en la que agradeció a la Policía y a los fiscales su trabajo para llevar el caso ante un jurado.

Norton destacó especialmente el valor de las víctimas, supervivientes y testigos que decidieron declarar después de un proceso prolongado y difícil.

«Lamentamos profundamente el daño que han sufrido. Lamentamos la vergüenza que han soportado. Lamentamos que haya tardado tanto tiempo en escucharse sus voces y reconocerse su dolor», afirmó.

El actual obispo se comprometió asimismo a recorrer las comunidades de la diócesis durante los próximos meses para desarrollar un proceso de escucha y acompañamiento.

Saunders permanece detenido después de no solicitar la continuación de su libertad bajo fianza tras el veredicto. La audiencia en la que se determinará su condena está prevista para el próximo 21 de septiembre.

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