Monseñor Stephen Rossetti, apartado en junio por el cardenal Robert McElroy como exorcista de la Archidiócesis de Washington, retomará su ministerio de oración y liberación a través del St. Michael Center for Spiritual Renewal, organización con sede en territorio de la propia archidiócesis. El sacerdote ha anunciado para el próximo 28 de septiembre una nueva sesión de oración de liberación en línea, mientras permanece en situación canónica regular en su diócesis de origen, Syracuse, en el estado de Nueva York.
La reanudación de la actividad no supone que Rossetti haya recuperado su función como exorcista de Washington. El sacerdote sostiene, sin embargo, que conserva facultades sacerdotales en varias diócesis y facultades como exorcista en otras dos, además de asegurar que cuenta con el respaldo de su propio obispo para continuar desarrollando este apostolado.
Rossetti asegura contar con el respaldo de su obispo
En un vídeo publicado el pasado 13 de julio, Rossetti explicó su situación después de la decisión adoptada por McElroy. Según afirmó, mantiene «facultades como sacerdote» en varias diócesis y «facultades como exorcista en un par de diócesis».
También aseguró que su propio obispo —en aparente referencia a Douglas Lucia, obispo de Syracuse— respalda la continuidad de su ministerio. «Mi propio obispo me ha animado y apoyado para continuar este ministerio», afirmó.
Rossetti continúa como sacerdote en situación canónica regular en Syracuse. La decisión de McElroy afectó específicamente a su función como exorcista de la Archidiócesis de Washington y no implicó una suspensión de su ministerio sacerdotal.
El St. Michael Center for Spiritual Renewal, por su parte, mantiene su sede dentro del territorio de la Archidiócesis de Washington y se dispone ahora a reanudar públicamente sus actividades.
Oración de liberación y exorcismo no son lo mismo
La actividad anunciada por Rossetti debe distinguirse del exorcismo mayor regulado expresamente por la Iglesia. El hecho de que vuelva a dirigir sesiones de oración de liberación no significa, por tanto, que haya sido restituido como exorcista de Washington.
El canon 1172 del Código de Derecho Canónico establece que nadie puede realizar legítimamente exorcismos sobre personas poseídas sin haber obtenido del ordinario del lugar una licencia «peculiar y expresa». Esta autorización debe concederse específicamente a un sacerdote que reúna las condiciones de piedad, ciencia, prudencia e integridad de vida exigidas por la Iglesia.
Las oraciones de liberación tienen un alcance diferente y consisten fundamentalmente en pedir a Dios la liberación o sanación de una persona ante determinadas dificultades o posibles influencias espirituales. Dependiendo de su naturaleza, este tipo de oración no está reservado exclusivamente al exorcista.
McElroy apartó a Rossetti tras la polémica sobre ovnis y demonios
McElroy apartó a Rossetti como exorcista de Washington después de que el sacerdote publicara un vídeo en el que abordaba la posible existencia de extraterrestres y planteaba que algunos fenómenos atribuidos a ovnis podrían tener en realidad un origen demoníaco.
Tras conocerse la decisión, Rossetti respondió públicamente manifestando su obediencia a la Iglesia. «Pido perdón por cualquier forma en la que no haya sido fiel a las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia», afirmó el pasado 3 de junio.
El sacerdote insistió posteriormente en la necesidad de «permanecer en la barca» de la Iglesia y calificó de «fundamental» la obediencia a sus enseñanzas.
McElroy ofreció después una explicación diferente sobre las razones de su decisión. El cardenal aseguró que el relevo «no tenía que ver con la cuestión de los ovnis», sino con su concepción del exorcismo como un ministerio que tradicionalmente debe ejercerse de forma reservada.
«El papel tradicional de un exorcista es muy privado», señaló el cardenal, quien describió también esta tarea como un ministerio «sagrado».