El cardenal Robert McElroy, arzobispo de Washington, ha ofrecido una explicación distinta a la que dio su archidiócesis hace apenas unas semanas sobre el relevo de monseñor Stephen Rossetti como exorcista. Mientras el comunicado oficial difundido en junio vinculaba la decisión a las declaraciones del sacerdote sobre los fenómenos OVNI y su actividad en redes sociales, el purpurado sostiene ahora que el motivo fue otro: preservar el carácter discreto propio del ministerio del exorcismo.
Las declaraciones fueron realizadas durante una entrevista concedida el 29 de junio a Catholic News Service, publicada el 8 de julio. En ella, McElroy aseguró que su decisión «no tenía que ver con la cuestión de los OVNIs», sino con su convicción de que el ministerio del exorcista «es tradicionalmente una misión muy privada» dentro de la vida de la Iglesia.
Una explicación distinta a la ofrecida en junio
El pasado mes de junio, la Archidiócesis de Washington anunció que Rossetti dejaba de ejercer como exorcista de la archidiócesis. En aquel comunicado se afirmaba que el cardenal había considerado que las declaraciones del sacerdote relacionando los OVNIs con la acción demoníaca, junto con la reciente actividad del centro que dirige en redes sociales, «socavaban gravemente» la enseñanza de la Iglesia sobre el demonio, los demonios y el ministerio del exorcismo.
Ahora, sin embargo, McElroy sostiene que esa cuestión no fue determinante. «Mi principal objeción es que creo que el papel tradicional del exorcista es muy privado. Es un ministerio sagrado», afirmó durante la entrevista.
El cardenal añadió que los exorcistas intervienen únicamente en «casos particularmente graves» y defendió que su misión debe desarrollarse con discreción, sin extenderse más allá del acompañamiento pastoral de las personas afectadas.
Las declaraciones de Rossetti sobre los OVNIs
La polémica se originó después de que monseñor Stephen Rossetti publicara un vídeo en YouTube en el que reflexionaba sobre el creciente interés por los fenómenos aéreos no identificados, reavivado tras la desclasificación de diversos documentos por parte de la Administración estadounidense.
En esa intervención, el sacerdote dejó claro que expresaba una opinión personal y afirmó que, a su juicio, muchos de los supuestos avistamientos podrían corresponder a manifestaciones de origen preternatural. Según explicó, los demonios pueden producir fenómenos extraordinarios que superan las capacidades humanas, lo que, en su opinión, ofrecería una posible explicación para algunos casos.
Pocos días después, el vídeo fue retirado y la Archidiócesis de Washington comunicó el relevo de Rossetti como exorcista.
Un ministerio habitualmente discreto
La práctica de mantener en reserva la identidad de los exorcistas forma parte de la tradición pastoral de la Iglesia en numerosos lugares. La propia Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos recomienda que la identidad del exorcista permanezca, en la medida de lo posible, reservada y conocida únicamente por el obispo y un reducido número de sacerdotes, con el fin de evitar que el ministerio se vea desbordado por consultas indiscriminadas.
Rossetti, sacerdote de la diócesis de Syracuse (Nueva York), continúa incardinado en esa Iglesia particular y permanece en plena comunión con ella.
Las nuevas declaraciones de McElroy introducen, no obstante, un cambio significativo respecto a la explicación ofrecida inicialmente por la Archidiócesis de Washington, al situar el acento en la naturaleza reservada del ministerio del exorcista y no en las controvertidas afirmaciones que el sacerdote realizó sobre los fenómenos OVNI.