A diferencia de algunos obispos que, tras la excomunión a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, han mostrado interés en acoger a fieles del vetus ordo en sus diócesis —como es el caso de Oslo— y ampliar la presencia de la Misa tradicional, varias diócesis alemanas han dejado claro que no tienen intención de flexibilizar las restricciones a la Misa tradicional impuestas por el motu proprio Traditionis Custodes. Pese a las peticiones formuladas por destacados cardenales y obispos para recuperar el espíritu de Summorum Pontificum, las diócesis consultadas por CNA Deutsch apuestan por mantener sin cambios la política vigente.
La posición de estas diócesis contrasta con la defendida por el cardenal Gerhard Müller, quien ha reclamado restablecer la plena libertad para la celebración de la liturgia tradicional, o por el arzobispo Georg Gänswein, que ha considerado necesario corregir las restricciones introducidas durante el pontificado de Francisco.
Ratisbona mantiene su línea dura
La respuesta más significativa fue la de la diócesis de Ratisbona (Regensburg), una de las pocas de Alemania que dispone de dispensas de la Santa Sede para celebrar la Misa tradicional en iglesias parroquiales.
El director de comunicación de la diócesis, Stefan Groß, ha insistido en que la oferta de Misa tradicional constituye una respuesta pastoral frente a la presencia de la FSSPX, pero ha subrayado que el conflicto con la Fraternidad «no está relacionado con la liturgia, sino con cuestiones doctrinales».
Según explicó, la FSSPX sigue rechazando aspectos fundamentales del Concilio Vaticano II, especialmente en materia de libertad religiosa, ecumenismo y relaciones con las religiones no cristianas. Para ilustrarlo, citó unas declaraciones del superior general de la Fraternidad, el padre Davide Pagliarani, en las que defendía el rechazo del «verdadero Concilio», identificado con la nueva Misa, el ecumenismo y la libertad religiosa.
Groß sostuvo además que la aplicación de Traditionis Custodes «no ha planteado problemas» en Ratisbona y negó que las restricciones litúrgicas hayan influido en el distanciamiento entre Roma y la Fraternidad.
Hamburgo tampoco contempla cambios
En la misma línea se expresó el arzobispado de Hamburgo. Su portavoz recordó que las normas de Traditionis Custodes continúan siendo las vigentes para toda la Iglesia y aseguró que no existe ninguna intención de modificar la práctica actual.
La Misa tradicional seguirá celebrándose únicamente en los lugares donde ya está autorizada y no se prevén nuevas medidas de apertura.
Passau y Colonia también descartan revisar la situación
La diócesis de Passau y la archidiócesis de Colonia respondieron de forma mucho más escueta a la consulta de CNA Deutsch, pero tampoco mostraron disposición a respaldar un regreso al régimen establecido por Benedicto XVI con Summorum Pontificum, que permitía a cualquier sacerdote celebrar la Misa tradicional sin necesidad de autorizaciones especiales.
Un episcopado dividido
Mientras algunas diócesis se muestran decididas a conservar el marco restrictivo de Traditionis Custodes, voces alemanas de gran peso en la Iglesia, como el cardenal Gerhard Müller y el arzobispo Georg Gänswein, han defendido públicamente la conveniencia de recuperar la orientación marcada por Summorum Pontificum, distinguiendo entre los fieles vinculados a la liturgia tradicional y las posiciones doctrinales de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.