El obispo de Ratisbona, Rudolf Voderholzer, ha prohibido las ordenaciones sacerdotales que la Fraternidad San Pío X (FSSPX) tenía previsto celebrar a finales de junio en su seminario de Zaitzkofen, situado dentro de los límites de su diócesis.
El prelado ha reiterado una medida que ya había adoptado en años anteriores, argumentando que la Fraternidad no cumple las condiciones jurídicas exigidas por la Iglesia para la celebración legítima de las ordenaciones.
La decisión llega además en un momento especialmente delicado para la fraternidad fundada por monseñor Marcel Lefebvre, con las próximas consagraciones episcopales de cuatro sacerdotes previstas para el 1 de julio en Écône (Suiza).
Voderholzer no puede impedir las consagraciones episcopales
En una declaración difundida a través de la Agencia Católica de Noticias (KNA), el obispo de Ratisbona aclaró que no tiene autoridad para impedir las consagraciones episcopales previstas en Écône, ya que una medida de esa naturaleza correspondería exclusivamente al Papa León XIV.
Sin embargo, sí considera de su competencia actuar dentro del territorio de su diócesis para impedir las ordenaciones sacerdotales previstas por la FSSPX en Zaitzkofen.
Voderholzer sostiene que la fraternidad continúa ignorando las disposiciones canónicas requeridas para la administración legítima de las órdenes sagradas, motivo por el cual considera necesario intervenir para proteger el orden jurídico de la Iglesia.
El rector del Seminario de Zaitzkofen
Uno de los cuatro eventuales obispos que serán consagrados en Écône, el sacerdote suizo Pascal Schreiber, es actual rector del Seminario del Sagrado Corazón de Jesús de Zaitzkofen desde 2020.
Schreiber, nacido en una familia católica del cantón suizo de Argovia, ingresó en el seminario de la Fraternidad San Pío X en 1992 y completó posteriormente su formación en Écône, donde fue ordenado sacerdote en 1998.
Tras varios años de apostolado en Alemania y Suiza, ocupó distintas responsabilidades dentro de la fraternidad, entre ellas la dirección de centros educativos, la administración económica de la congregación y el cargo de superior de distrito. Desde hace cinco años dirige el seminario de Zaitzkofen, uno de los principales centros de formación de la Fraternidad San Pío X en Europa.
Su elección como candidato al episcopado sitúa ahora al seminario bávaro —uno de los principales centros de formación de la fraternidad a nivel internacional— en el centro de la actualidad eclesial, al coincidir con la decisión del obispo de Ratisbona de impedir las ordenaciones sacerdotales de la Fraternidad en territorio diocesano.