Oslo, primera diócesis del mundo que reacciona ampliando la disponibilidad de Misa tradicional

Oslo, primera diócesis del mundo que reacciona ampliando la disponibilidad de Misa tradicional

El obispo de Oslo, Fredrik Hansen, ha publicado el pasado 3 de julio —fiesta del apóstol Santo Tomás— un comunicado dirigido a sus sacerdotes y fieles sobre las consagraciones episcopales celebradas el 1 de julio en Écône por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) y sobre la Nota Explicativa del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 2 de julio, que calificó aquel acto de «cismático».

El documento noruego reitera la posición de la Sede Apostólica: los dos obispos consagrantes y los cuatro sacerdotes consagrados incurrieron ipso facto en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica (can. 1387 CIC), y recoge la afirmación de la Nota según la cual los sacerdotes de la Fraternidad «ya no pueden absolver válidamente» en el sacramento de la confesión. En consecuencia, pide a los católicos de su diócesis abstenerse de participar en las Misas y actividades organizadas por la FSSPX, y convoca un Rosario por la unidad de la Iglesia el 8 de julio, fiesta de Santa Sunniva, patrona de Noruega occidental.

Pero lo verdaderamente noticioso del comunicado está en su segunda mitad. Lejos del tono punitivo que ha caracterizado otras reacciones episcopales, Mons. Hansen se dirige expresamente a los fieles de su diócesis apegados a la liturgia preconciliar —incluidos quienes venían asistiendo a las Misas de la Fraternidad— con palabras de comprensión: «Entiendo que estos son días difíciles y angustiosos para vosotros». Y ofrece una respuesta pastoral concreta: la Misa según el Misal de 1962 seguirá celebrándose todos los domingos en la iglesia de San José de Oslo, y el obispo se compromete a ampliar esta forma de celebración en la diócesis «si hay necesidad de ello y si es para el bien de la Iglesia y de las almas».

Se trata de una de las primeras respuestas episcopales a la crisis abierta por Écône que, en lugar de limitarse a la condena canónica, aborda de frente la cuestión de fondo: qué alternativa real ofrece la Iglesia a los fieles que buscan la liturgia tradicional. En un contexto en el que numerosas diócesis carecen de cualquier celebración autorizada según el Misal de 1962, el gesto del joven obispo noruego —diplomático de carrera de la Santa Sede antes de su nombramiento— marca un camino que otros ordinarios harían bien en observar: firmeza doctrinal sobre la comunión con Pedro, acompañada de generosidad litúrgica hacia quienes, precisamente por esa falta de generosidad, habían terminado en las capillas de la Fraternidad.

Ofrecemos a continuación la traducción íntegra del comunicado.


Comunicado del obispo Fredrik Hansen sobre la «FSSPX» y las excomuniones

Diócesis de Oslo — 3 de julio de 2026

Queridos hermanos en el ministerio sacerdotal,
queridos fieles:

(1) «Por la unidad con el obispo de Roma, en la comunión y en la profesión de la verdadera fe, la Iglesia de Cristo es un solo rebaño bajo el supremo pastor. Esta es la enseñanza de la verdad católica, y nadie puede apartarse de ella sin poner en peligro su propia fe y su salvación» (Concilio Vaticano I, Pastor Æternus, cap. III).

(2) Nuestra unidad con el obispo de la Iglesia de Roma, con el Papa, es expresión concreta de nuestra pertenencia a la Iglesia una, santa, católica y apostólica, que Nuestro Señor Jesucristo fundó para «difundir la verdad» a todos los hombres (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, 8).

(3) El 1 de julio —en contra del llamamiento sincero y paternal del Papa León XIV, y sin el mandato pontificio requerido— cuatro sacerdotes pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (conocida también como «Fraternidad de San Pío X» o FSSPX) fueron consagrados obispos en Écône, Suiza. El obispo consagrante y uno de los obispos co-consagrantes pertenecen también a dicha Fraternidad.

(4) Los dos obispos consagrantes y los cuatro obispos ordenados se apartaron por este acto (ipso facto) de la comunión eclesial y de la unidad con el Papa. Incurrieron con ello en la pena eclesiástica más grave: la excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica (CIC, can. 1387).

(5) La Iglesia y su unidad han sufrido una grave herida. Esto es triste y doloroso, y nos llama a la oración y a la penitencia. Como expresión concreta de ello, os exhorto a todos a rezar el Rosario por la unidad de la Iglesia en la fiesta de Santa Sunniva, el 8 de julio de 2026.

(6) La Sede Apostólica ha definido la consagración episcopal de Écône como un «acto cismático» (Nota Explicativa del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, 2 de julio de 2026). El mismo documento señala además que los sacerdotes pertenecientes a la Fraternidad, marcados ahora por el acto cismático y sus consecuencias, ya no pueden conceder válidamente la absolución en el sacramento de la confesión.

(7) Para no extender ni agravar aún más las consecuencias de este acto cismático, el llamamiento de la Santa Sede es claro: permaneced firmes y seguros en la unidad con el Papa y con los obispos en comunión con él. Esto significa que los católicos deben abstenerse de participar en las Misas y demás actividades organizadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

(8) Una palabra a los católicos de nuestra diócesis que sienten atracción y afecto por la liturgia preconciliar y su espiritualidad asociada, y que por ello han asistido a Misas celebradas en nuestra diócesis por sacerdotes de la Fraternidad: comprendo que estos son días difíciles y angustiosos para vosotros. Quizá os sintáis tirados en distintas direcciones, y tal vez os encontréis desconcertados ante todo lo que ha sucedido. Algunos de vosotros podéis estar experimentando incertidumbre sobre el futuro.

(9) Como vuestro pastor, os ofrezco por tanto un aliento y unas palabras sobre lo que está por venir. El aliento es sencillo: manteneos firmes en la unidad con nuestro Santo Padre, el Obispo de Roma, y conmigo como obispo de Oslo.

(10) En cuanto al futuro: deseáis poder participar en la celebración litúrgica según el Misal de 1962. Muchos de vosotros buscáis además una expresión espiritual y una espiritualidad moldeadas por la liturgia preconciliar. Lo comprendo. Las Misas según el Misal de 1962 se celebran todos los domingos en la iglesia de San José de Oslo. Esto continuará. Si hay necesidad de ello, y si es para el bien de la Iglesia y de las almas, ampliaré también esta forma de celebración de la Misa en nuestra Iglesia local.

(11) Para terminar: rezad por la unidad de la Iglesia. Rezad por el Papa. Y rezad para que quienes se han colocado ahora fuera de la comunión eclesial se arrepientan y regresen.

¡Alabado sea Jesucristo! ¡Alabado sea su santo nombre!

Dado en la Curia de Oslo, el 3 de julio de 2026, fiesta del santo apóstol Tomás.

+ Fredrik Hansen
Obispo de Oslo

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