El presidente de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, Richard Moth, ha felicitado a Andy Burnham tras su elección como líder del Partido Laborista y su llegada al cargo de primer ministro del Reino Unido. En nombre de la comunidad católica, le ha asegurado sus oraciones y ha expresado su disposición a mantener la colaboración de la Iglesia con el nuevo Gobierno.
Burnham accede a Downing Street después de la dimisión de Keir Starmer y de imponerse en el proceso interno del partido gobernante. Su llegada tiene una particular relevancia para los católicos británicos por las raíces religiosas que el propio político ha reivindicado durante años, aunque su trayectoria pública se encuentra alejada de la doctrina de la Iglesia en cuestiones como el aborto, el «matrimonio homosexual» y la moral sexual.
«En nombre de la Conferencia Episcopal y de la comunidad católica de nuestros países, ofrezco mi más cordial felicitación a Andy Burnham por convertirse en líder del Partido Laborista y ahora en primer ministro», señaló Moth en un mensaje difundido por el episcopado.
«Constructores de puentes y artífices de la paz»
El presidente de los obispos recordó que el nuevo Gobierno inicia su labor en un contexto marcado por distintos desafíos sociales y políticos.
«Vivimos tiempos difíciles. Como cristianos, tenemos el deber de ser constructores de puentes y artífices de la paz», afirmó.
Ante las tensiones, la hostilidad y la injusticia, Moth pidió responder con respeto por la dignidad de cada persona y con especial atención a las necesidades de las familias, los marginados y los más vulnerables.
El prelado aseguró al nuevo primer ministro y a su familia sus oraciones ante la responsabilidad que ahora asume.
Continuar la colaboración con el Gobierno
Moth expresó también su agradecimiento a Keir Starmer y a los miembros de su Ejecutivo «por su servicio durante los últimos años».
El presidente del episcopado manifestó su voluntad de trabajar con Burnham y de continuar la relación institucional mantenida entre la Iglesia católica y el Gobierno británico.
«Espero trabajar con el nuevo primer ministro para continuar nuestra larga trayectoria de colaboración constructiva con el Gobierno del Reino Unido y avanzar en nuestro esfuerzo común al servicio del bien común», indicó.
Un católico cultural alejado de la doctrina de la Iglesia
Burnham fue educado en el catolicismo, ejerció como monaguillo y ha atribuido parte de su sensibilidad social a la formación recibida en la Iglesia. También ha presentado en distintas ocasiones su identidad personal como vinculada al denominado «catolicismo de la clase trabajadora» del norte de Inglaterra.
Sin embargo, hace años que se distanció de la práctica religiosa y ha respaldado posiciones contrarias a la enseñanza católica sobre la vida y la familia. Ha defendido el aborto, la redefinición del matrimonio y las reivindicaciones políticas del movimiento LGBT, además de reclamar cambios en la doctrina moral de la Iglesia.
La felicitación de los obispos se limita al plano institucional y al deseo de mantener la cooperación con el Ejecutivo. El mensaje no aborda las diferencias existentes entre las posiciones políticas del nuevo primer ministro y la doctrina católica.