Funerales de película

Iglesia modernista
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UNA CATÓLICA PERPLEJA

10 febrero 2024

Más bien, de telefilm de domingo por la tarde en Antena 3, con sus ceremonias pastelosas de funeral protestantes, cuando no existían más de 6 ó 7 canales de televisión (aunque los más jóvenes tal vez no recuerden cómo funcionaba la televisión antes de Netflix).

El caso es que esta semana asistí a una Misa de exequias por la abuela de una buena amiga desde la infancia. Una mujer entrañable, fallecida a los 96 años. Su imagen, una cálida y acogedora sonrisa, siempre. Viuda desde muy joven, tenía una única hija, la madre de mi amiga. La hija, una mujer que ronda los sesenta años y perteneciente desde su juventud a una asociación católica de base; de aquellas en que los miembros han mantenido una duradera amistad, pero hace tiempo que dejaron de ir a Misa los domingos.

El funeral se celebró cerca de mediodía en una de las capillas del tanatorio de Les Corts, en Barcelona. Llegué al lugar, me encontré con mi amiga, rezamos ante el cuerpo de su abuela y avisaron a la familia de que la retiraban y la llevaban hacia la capilla para la Misa. No había estado antes en ese tanatorio y me han dicho que hay capillas bastante dignas. Lamentablemente, no era el caso de aquélla en la que se celebraron las exequias. Una gran sala cuadrada muy blanca, con filas de bancos blancos iguales a las que uno se encuentra en una sala de espera de hospital. Sin reclinatorios, claro. Una especie de sala polivalente, con televisor incluido, y un altar. Es la de la imagen de la izquierda que ilustra el texto.

Entre los horrores, además del lugar, la misma celebración: aún podía apreciarse la estructura de la Misa novus ordo (he asistido a otros funerales en que ni siquiera ocurre eso); pero celebró un sacerdote sin casulla (con la estola morada sobre el alba), dos músicos fueron entonando melodías nada litúrgicas ni católicas a lo largo de la celebración (el típico Hallelujah de Leonard Cohen, del que es imposible escapar en una misa modernista); las preces fueron leídas por una de estas personas pertenecientes a la comunidad católica de base (supongo que también habían sido escritas por él; repletas de temas que debieron ser actuales en los años 1970, mucha paz y buenismo); la comunión, bajo las dos especies, dispuesta sobre el altar para que los asistentes procedieran al self-service

Es una verdadera lástima, además de ser indignante e indigno de nuestro Señor y de una persona creyente celebrar una Misa de exequias de estas maneras. En primer lugar, porque una Misa exequial bien celebrada es preciosa y presenta en toda su grandeza la esperanza cristiana en la vida eterna. Un santo y sabio sacerdote de ciudad de provincias de la Cataluña rural me explicó una vez que había calculado que el año anterior había celebrado 94 funerales. Es decir, casi dos por semana. Y que era con diferencia la Misa a la que acudían más personas. Así, ponía todo el esmero en una solemne y pausada celebración y una homilía sobre la tristeza que es humano sentir tras la pérdida de un ser querido y la esperanza cristiana en la resurrección y la vida bienaventurada en Dios. Y él celebra la Misa por el Novus Ordo, donde el rito ya ha sido mutilado y modificado respecto al Vetus Ordo. He de decir que, por mi experiencia, creo que, incluso para las personas que no conocen la liturgia antigua, una Misa exequial celebrada según las rúbricas del Misal de Pablo VI transmite belleza y esperanza, a pesar de la gravedad extrema de que, como todo tras el post-Concilio, haya desplazado el eje de Dios al hombre. Pero el problema se agrava cuando prácticamente ningún sacerdote – ninguno que yo haya visto por lo menos, a excepción del que he comentado – celebra la Misa exequial según las rúbricas del Misal. La Misa exequial se convierte entonces en una celebración de la vida del difunto, con los elogios presentes teniendo lugar en la iglesia. Considerando entonces que la liturgia en nuestra vida cristiana es fundamental, puesto que “según rezamos, así creemos y así vivimos”, cómo se celebra la Misa determina – positiva o negativamente – nuestra fe y nuestra vida. La conocida frase “lex orandi lex credendi”, de Próspero de Aquitania en el s. V, precisamente se refería a que, si se quiere saber lo que las personas creen, miremos cómo se expresan en la oración. ¿Qué dicen de nuestra fe estas celebraciones? ¿Qué dicen del sacerdote? No podemos conocer el fuero interno, pero el Señor sí nos habla de conocer por los frutos. Wanderer lo expresó en un post de manera muy cruda: “¿podemos, en buena fe, reconocer como católica esa liturgia? Ése no es el culto al Dios vivo y verdadero. Ése es el culto al hombre” (https://caminante-wanderer.blogspot.com/2016/10/odiosas-comparaciones.html). 

Y ya si comparamos los dos ritos aún podemos apreciar con mayor claridad la belleza y grandeza de la liturgia católica y su significado, que en el Novus Ordo ha sido mutilado y falsificado. A este respecto, leí recientemente un artículo de una persona en los Estados Unidos que había asistido a dos funerales por dos amigos suyos en días muy seguidos; uno por el novus ordo y, el otro, una misa de requiem en el rito antiguo. La persona que escribía el artículo decía haber quedado muy impactada por el contraste en la liturgia entre estas dos misas: en la primera – donde las oraciones eran muy breves – se hacía énfasis en la misericordia de Dios, mientras que en la segunda se ponía el énfasis en su justicia; “severo y solemne, el rito antiguo nos prepara incesantemente, llamando constantemente a la congregación a contemplar la temible naturaleza de la muerte, su completa otredad y su temible misterio”, afirma. El rito antiguo no teme abordar el tema del Infierno. El Dies Irae completo, la Secuencia, como conocen quienes asisten a misa en latín, es hermosa, pero está también prevista para inducir el temor de Dios”. La conclusión del articulista era que “la liturgia del rito antiguo es un instrumento deliberado de enseñanza para quienes asisten a un Requiem, así como una ocasión litúrgica solemne. Nos señala a Dios en vez de a nuestra fraternidad terrenal, a la vida después de la muerte en vez de antes de ésta, a la eternidad en vez del confort humano (https://dominusestblog.wordpress.com/2017/10/13/el-requiem-del-rito-antiguo-nos-muestra-la-temible-naturaleza-de-la-muerte/). 

Lamentablemente, nos encontramos ante un terrible proceso de auto-demolición de la Iglesia Católica que presenciamos desde hace décadas. Y no podemos culpar a la “sociedad secularizada” como si no tuviera nada que ver con lo que ocurre en la Iglesia. Por una parte, son los sacerdotes, intoxicados de modernismo, sentimentalismo e inmanentismo, pero por otra, los bautizados que viven como si no lo fueran, que ya no aceptan las enseñanzas de la Iglesia (¿se han fijado en cómo se indignan si en un sermón se habla del infierno?), como dice san Pablo (2Tm 4, 3).

Pero resulta que el problema es la Misa tradicional y los fieles que asisten a ella. En fin, que Dios se apiade de nosotros.

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Comentarios
44 comentarios en “Funerales de película
  1. Así lo vió venir Lefebvre. Sinceramente la integridad de la fe y la Iglesia Católica a día de hoy está en la FSSPX. Con eso no quiero decir que todo lo demás esté «fuera» de la Iglesia de Nuestro Señor. Pero hay que reconocer que sus santos sacerdotes custodian y transmiten la Fe Católica de siempre.

    1. En conclusión: fue a juzgar, no rezó por el alma de la difunta y salió a con el chisme, y quiso publicar sus juicios y sus chismes. Los fariseos de hoy sois un chiste.

      1. No estamos hablando de Francisco, troll desubicado, que es quien se dedica al chisme, al insulto a los católicos y a visitar capillas ardientes de comunistas a los que ni intentó convertir en vida, ni reza por ellos tras haber estirado la pata. En eso coinciden ambos; de ahí que finja siempre «defenderle», como buen fariseo que es usted. Pero luego, bien que le llama mentiroso cuando le interesa. ¿Cúando va a pedir perdón públicamente por ello? En vez de pasarse la vida chismorreando y mintiendo en webs católicas, debería usted dedicar tanto tiempo libre a estudiar, que es usted muy inculto, y someterse a un exorcismo, farsante.

        1. Al grano tío, me da náusea leer tus majaderías. Eres insufrible y desagradable en extremo, lo siento por los tuyos, qué pesadilla tener en casa a un desequilibrado, probrecillos.

          1. No hace falta que nos cuente lo que dice de usted su familia. Usted limítese a estudiar y sométase a un exorcismo, farsante.

          1. Sí, manque pierda. Y viva su originalidad eligiendo nicks. ¿Por qué no prueba directamente con «Troll»? Ya debe de ser de los pocos que le faltan por usar.

    1. Es verdad: lo correcto es «mixtificación» (o «mistificación»; vid. DLE). Y para la causa de la Buena Nueva y su transmisión a las jóvenes generaciones, ha causado más estragos que una blasfemia.

    2. Lo de que roza la blasfemia es porque usted lo vale, ¿no? No sé hasta qué punto está usted familiarizado con el proceso que va aproximadamente desde 1962 hasta 1969 en el que se va reformando el misal, más bien, se va “diseñando” un nuevo misal. Y de los tejemanejes de Mons. Bugnini, engañando a dos bandas al Consilium y a Pablo VI. Pero sí, efectivamente la Misa fue mutilada, fue despojada de oraciones inmemoriales, así como de gestos, símbolos y, también, lecturas de las Escrituras esenciales para la fe (ejemplo: 1 Corintios 11, 29). Eso no significa que la misa novus sea menos válida, significa simplemente que es producto de una mutilación, y menos reverencial, menos sacral, menos teocéntrica, y menos centrada en el Misterio)

    3. O sea, que la «blasfemia» no consiste en mutilar el «Missale Romanum» eliminando el 80% de las oraciones del mismo (incluyendo el Ofertorio, del que sólo ha quedado el nombre), sino en decir lo que se hizo, ¿no? Porque si usted creía que lo que se había hecho era traducirlo, le han engañado: se creó «ex nihilo» en una «trattoria» de Roma (confesado por sus propios autores).

  2. «Lex orandi lex credendi.» En los funerales se constata la pérdida de la fe de muchos pastores.
    Muchos funerales se han convertido en un espacio de contraevangelización, en los que se predica que todo el mundo va al Cielo y que no hay Purgatorio, y además se da un falso consuelo a los familiares, en vez de rezar por el difunto.

        1. No Catholicvs, lo que digo es literal.
          Lo de los once años lo agregas tú, que odias con desmesura y voracidad de cocodrilo hambriento a Francisco.
          Estás podrido de odio, te vas a condenar.

          1. Qué troll tan incoherente: resulta que quien dice que hay corrupción en los últimos once años, se va a condenar. Usted, en cambio, que dice que la hay desde siempre (que es un periodo más largo), ¿no se va a condenar? En vez de dar cuenta de sus elucubraciones sobre odios ajenos (aún no se ha inventado la máquina para medirlos), debería dejar de soltar majaderías que no le llevan a ningún sitio y que no aportan nada.

  3. El artículo de esta buena señora no puede ser más atinado, pues pocas cosas ponen tan de manifiesto el proceso de autodestrucción de la Iglesia como la comparación entre un funeral novus ordo y otro vetus ordo. Nada te recuerda tanto la finalidad de tu vida, tu muerte, tu juicio, la vida eterna, la existencia de Cielo, Purgatorio e Infierno, como la liturgia de requiem según el vetus ordo. Es como una catequesis de las verdades más básicas. El propio sacerdote ni siquiera podría intentar canonizar al difunto o aguar las verdades eternas, porque los textos de la misa le contradicen inmediatamente. En la misa novus esto lamentablemente no es así, y todo queda a merced del cura. Si es de los que creen, el funeral podrá servir para que la gente rece por el difunto y se acuerde de que tiene que vivir cristianamente para ir al Cielo; si es de los que no cree, o sencillamente si es de los cobardes, la gente se volverá a su casa como llegó, o peor, convencida de que el difunto ha ido al Cielo.

  4. Y qué me dice de esos funerales de cuerpo presente donde pasan el cepillo.
    No he visto mayor falta de respeto y ordinariez en mi vida. Asistí una vez a uno así y me quedé perplejo.

    1. Vaya forma de justificar su tacañería, tan propia de los rojelios, y de exponer su ignorancia. Si usted fuera católico y pisara la iglesia de vez en cuando, no sólo en bautizos, primeras comuniones, bodas y funerales, sabría que la Colecta es parte integrante de la misa (no es optativa). Lo que deja perplejo es que alguien se asombre de algo que se lleva haciendo en la Iglesia desde hace dos milenios. Ha tenido tiempo de sobra para enterarse, ¿no cree?

    1. Que hable de «frikismo» un troll cuya mayor ocurrencia es cambiar los nicks (tanto propios como ajenos), y dar la murga en una web católica, sin ser católico, además de ser de coña marinera, es para que se lo trate un especialista en salud mental.

  5. Por aquí solemos decir: «Me he clavado una almendra en un pie y me sangra una oreja». No culpemos al «Novus Ordo», que entró en vigor cuando un servidor contaba 17 años de edad, de los abusos de esta tropa cuyos desmanes litúrgicos nunca me han gustado. Y sobre los servicios fúnebres, que en muchos casos no pueden llamarse funerales, me crispan los nervios cuando veo que más que una súplica son un homenaje al muerto. Pero más me escandaliza la condescendencia de algunos curas y diáconos. Bastaría con seguir las rúbricas y no inventar nada. El «Novus Ordo» en sí no es malo. Lo he seguido siempre desde que entró en vigor. Lo malo son los abusos de que es objeto y que ninguna autoridad competente parece interesada en frenar.
    Para CATHOLICUS: Tengo 71 años y sé muy bien lo que significa » palmariano».

  6. Las puestas en escena de la liturgia vetus ordo son muy excesivas para los tiempos que corren.
    Son horteradas terrenales más destinadas al lucimiento de las personas que se creen superiores moral y espiritualmente al⁰ resto, personas que hacen de un acto litúrgico una obra de teatro destinada a los iniciados, los que anteponen a Dios lo que ellos piensan que es exquisitez, saber estar, conocer códigos,modos y maneras que los hace sentirse superiores a la masa.
    Para todo hay un término medio.
    Pero no se preocupe, en su despedida, Dios quiera que sea tarde; habrá tres sacerdotes oficiando,coro de voces blancas, turiferarios, casullas bordadas en oro, coro adulto, músicos y organista.
    Piezas de Buxtehude, Bach, Mozart y Faure y si acaso algo de Lloyd Weber y de Mazarrasa, ¡qué no se diga que no somos modernos!
    Un funeral católico oficiado en un pueblo pobre de África, ¿es indigno para Vd.?

    1. El vetus Ordo no tiene por qué tener pompa. Como usted ha dicho, se puede celebrar un vetus Ordo muy decente en África (así se empezó a Evangelizar, como en el resto del mundo).

      Si que creo que el Novus Ordo, no expresa tan bien la doctrina católica como el Vetus. Le falta unidad, da pie a que el sacerdote invente, oscurece el sentido sacrificial de la misa, está echa en un laboratorio y es excesivamente antropocentrica. Las oraciones, sin ir más lejos, no son las mismas: o están modificadas o cortadas. El ofertorio es un gran ejemplo de esto. Muchas veces, son oraciones buenistas. Lo mismo ocurre con las lecturas. Por ejemplo, en el matrimonio, se leía Gálatas 5 (que es la propia del matrimonio )y ahora se lee Corintios. Incluso, la carta de San Pablo donde habla que «el que come el cuerpo de Cristo sin discernir traga su propia condenación», está mutilada.

      1. Lo que los comentaristas llaman «frikismo palmariano» no deja de ser una burla a los ornamentos que la Iglesia usó siempre para el culto. En lo cual, me doy cuenta de que estamos completamente desarraigados con la Iglesia del pasado. Es cierto que existen elementos excesivamente barrocos y que deben reformarse, pero no por eso se justifica que se cambie el ofertorio o la liturgia de los 7 sacramentos o , incluso, las oraciones al pie del altar por poner algunos ejemplos.

        Por todo esto, considero que la liturgia nueva, (a la que voy más y donde me bauticé, comulgue por primera vez y me confirmé), si bien es válida, la veo bastante pobre espiritualmente y transmite la idea de que lo importante es la gente y cómo se sienta. No es Dios. Ese es el principal problema. Y esto, como dice el artículo, se extrapola a lo que creemos y lo que creemos a cómo vivimos. No es de extrañar que, en estas circunstancias, exista tanta gente que se cree tan importante que se cree que sabe más que Dios

    2. Vaya sarta de tonterias acaba de soltar. Precisamente la Misa Tradicional es mas austera: el Sacerdote cara a Dios en voz baja, mientras que el Novus Ordo el Sacerdote tiene que lucirse porque tiene el pueblo de espectadores, por eso encontramos tantas «liturgia creativas».
      Si usted confunde la solemnidad con horteradas, lo unico que demuestra es su incultura. Diga esto a tantos eventos sociales que hay que acudir vestido de etiqueta, y quedara como un garrulo.

      El Antiguo Testamento, describe como deben ser los vestidos sacerdotales y seguramente son muy recargados para su gusto, con lo cual, seguro que le podria dar varias sugerencias al mismo Dios de como debe ser el culto a El.

    3. Otra vez el troll con neurosis obsesiva dando lecciones de sectarismo e ignorancia, como si a alguien le importaran los disparates que dice. Al estar fuera de la Iglesia, se la pelan las excomuniones, por lo que va coleccionando unas cuantas cada semana:

      «CAN. VII. Si alguno dijere, que las ceremonias, vestiduras y signos externos, que usa la Iglesia católica en la celebración de las Misas, son más bien incentivos de impiedad, que obsequios de piedad; sea excomulgado».

      «CAN. IX. Si alguno dijere […] que sólo debe celebrarse la misa en lengua vulgar debe celebrarse la misa en lengua vulgar […] sea excomulgado».

      [Cánones dogmáticos del Decreto sobre el Santísimo Sacrificio de la Misa, del Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento, definido ‘ex cathedra’ en la sesión XXII, el 17 de septiembre de 1562, sancionado y rubricado por Su Santidad el Papa Pío IV].

  7. Otro Carlista Lefebvriamo que le echa la culpa al Concilio Vaticano II de cualquier cosa que ocurra.
    La Vaquilla (La Iglesia) se muere porque tanto la Teología de la Liberación como el Carlismo Lefebvrista quieren apropiársela.

    1. ¿El «carlismo lefebvrista»? ¿Y eso qué es? El carlismo es un movimiento político de hace dos siglos. Y lo del «lefebvrista» supongo que hará alusión a los sacerdotes de la FSSPX, que no sé que tendrán que ver con quienes apoyaban al infante don Carlos de Borbón contra la reina Isabel II de España al morir el rey Fernando VII en 1833. Tiene tanto sentido la majadería que ha escrito, como hablar de «visigodos marxistas». Pero es lo que tiene no haber estudiado.

  8. Para Guillermo PF: El matrimonio es una trampa. Se lo digo por experiencia, ja, ja.
    Pero hablemos en serio: Como supongo que muy bien sabe CATHOLICUS, el Concilio de Trento reguló este sacramento obligando a los párrocos (feliz la parroquia que lo tiene, pues en la mía llevamos casi año y medio de orfandad), a llevar el correspondiente libro de matrimonios. Antes, las parejas aprovechaban la bendición final de la misa para darse la mano y ya se consideraban casados.
    Hemos empezado hablando de funerales y ¿terminamos? hablando de matrimonios. No está mal.
    Dicen en la tierra de mi señora: «Más vale una mala boda que un buen entierro».

    1. «Antes, las parejas aprovechaban la bendición final de la misa para darse la mano y ya se consideraban casados»

      ¿Quién le ha contado a usted eso? Lo que hace que un matrimonio lo sea, no es la bendición. Ni la del final de la misa, ni la propia de una misa nupcial. Lo que decretó el Concilio de Trento es que los obispos dejaran constancia por escrito de los sacramentos administrados, no que antes no se administrasen. Y la razón la da el propio Concilio de Trento: «considerando los graves pecados que se originan de los matrimonios clandestinos, y principalmente los de aquellos que se mantienen en estado de condenación, mientras abandonada la primera mujer, con quien de secreto contrajeron matrimonio, contraen con otra en público, y viven con ella en perpetuo adulterio». La única forma de evitar esa trampa era considerar válido sólo el matrimonio contraído ante el párroco, con testigos y registrado documentalmente.

  9. Para CATHOLICUS: Yo oí decir que se hacía. Aquí decimos: «Si quieres mentir, di lo que oyes decir». Que fuera válido, si es que se hacía, desde luego que no.

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