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San Lorenzo y los tesoros de la Iglesia

San Lorenzo, cuadro de Francisco de Zurbarán
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La ‘opción preferencial por los pobres’ puede ser una expresión moderna, pero es una realidad tan antigua como la Iglesia, y así lo prueba la historia del santo del día, San Lorenzo, patrón de Roma.

Lorenzo vivió en un momento que se parece, en realidad, a todos los momentos de la historia de la Iglesia en alguna parte del mundo, no muy distinto de la China de hoy o de algunos países islámicos o comunistas. Es decir, un momento de persecución.

Aunque el cristianismo fue, hasta Constantino y su célebre Edicto de Milán, una ‘religio illicita’, no hay que imaginar esos primeros trescientos años como una persecución continua. Hubo épocas en las que emperadores o gobernadores de provincias hacían la vista gorda o se limitaban a castigar los casos más recalcitrantes, junto a otras en las que la autoridad se proponía desarraigar de una vez por todas la ‘superstición del Nazareno’ con campañas crudelísimas.

Uno de estos ‘brotes’ fue el que le tocó vivir al diácono Lorenzo, natural de Huesca, en Roma bajo el reinado del emperador Valeriano, que en 257 publicó un decreto en el que ordenaba que todo el que se declarara cristiano fuera condenado a muerte. No era una amenaza vacía: ese mismo año, mientras celebraba la Santa Misa, el Papa de entonces, San Sixto, fue asesinado junto con cuatro de sus diáconos.

Como diácono, Lorenzo custodiaba los fondos que la Iglesia de Roma empleaba para subvenir a las necesidades de los pobres y los ‘descartados’ del sistema. Y el prefecto de Roma pensó aprovechar la renovada hostilidad anticristiana para hacerse con ese tesoro, que la imaginación popular hacía fabulosos. Sí, ya en aquella época existía el mito de ‘las riquezas de la Iglesia’.

Así que el prefecto hizo comparecer a Lorenzo y le emplaza para que, en el plazo de tres días, vuelva a verle llevando consigo los afamados tesoros de la Iglesia para incautarlos a favor del tesoro imperial (descontando, es de suponer, una cantidad para el propio prefecto).

Al tercer día, llega Lorenzo a presencia del magistrado y le dice que salga al atrio, donde ha acumulado los tesoros de su Iglesia. Al salir el prefecto, que ya esperaba ver el espacio cubierto de pilas de monedas, lingotes de oro y joyas, se encuentra apelotonada en el patio una multitud de ancianos, pobres, lisiados, ciegos y familias enteras que eran atendidas por la Iglesia de Lorenzo, quien antes de que se recuperara de su sorpresa el representante del emperador habló así: “Éstos son el tesoro de la Iglesia, como hizo Jesús, el Hijo de Dios; así hacemos los cristianos hoy y así hará la Iglesia siempre: eran los más queridos de Jesús, también son los nuestros”.

La ocurrencia le costó a Lorenzo la vida, en un martirio especialmente cruel que todos conocemos: carne de barbacoa, asado sobre una parrilla cuyo diseño imita el Monasterio de El Escorial.

Pero si el martirio es solo ocasional en la historia de la Iglesia, la ‘opción preferencial’ por lo que a veces Su Santidad llama ‘los descartados’ -los que nadie quiere, los que a nadie interesan- sigue siendo central en su misión y lo seguirá siendo hasta el final de los tiempos, porque si la Iglesia es la Esposa de Cristo, se la reconocerá por obrar como obró Cristo.

8 comentarios en “San Lorenzo y los tesoros de la Iglesia
  1. Pero esos “descartados” tienen cuerpo y alma. La Iglesia de Verdad, la Católica, se ha ocupado siempre de los dos componentes del ser humano. La Misericorditis reduce las obras de misericordia a las corporales y con intenciones nada católicas: profanar iglesias, transformadas en comederos y evacuatorios, y salir en la foto.

  2. Como muy bien recuerda Belzunegui, las obras de misericordia no son solo las corporales: están también las espirituales. Y una verdadera misericordia, una misericordia auténticamente cristiana, al estilo de la que practicaba nuestro Señor, ha de conllevar ambas. así lo vemos en los Evangelios: el Señor, daba de comer y curaba, pero también enseñaba y llamaba a la conversión, todo en uno

    1. Los pobres desde siempre han sido el tesoro de la Iglesia,sirviendo a los pobres,servimos a Dios,en ellos,sirviendo y amando cumplimos los Mandamientos y Proclamamos e Evangelio,dando testimonio.

  3. Los pobres siempre han sido el tesoro de la Iglesia,porque es la oportunidad de imitar a Cristo,sirviendo a los pobres lo servimos a El,y sirviendo y amando cumplimos los Mandamientos y proclamamos e Evangelio.

  4. Susana si los pobres pero solo como LA VOLUNTAD DE DIOS INDICA! no se vaya a confundir lo que indica la falsa enseñanza modernista y la ha predicado también Francisco! Así también como lo indica el tal socialismo o comunismo! Si es verdad que en la pobreza mundana lleva a ser mejores,pero no significa que todos los pobres mundanos estén con DIOS!porque hay muchos pobres mundanos que se quieren ser ricos mundanos y se justifican también en la falsa enseñanza! Como también hay ricos mundanos que se vuelven pobres mundanos porque su corazón en verdad los hace volver a DIOS! Y LA VERDADERA POBREZA ESTA SOLO DE CORAZON! quien lleva verdadera pobreza rechaza el mal de este mundo! Confía solo en DIOS! Y SOLO EN DIOS! ESPERA!así también está conforme solo con lo que DIOS! LE BRINDA!

    1. La pobreza,abarca a todo el ser de la persona,pobres en el espíritu y pobres en lo temporal,y los más pobres de todos los que no conocen a Dios.No conozco otro modo de definir la pobreza.

  5. Un gran santo San Lorenzo. No me extraña nada que nuestro buen rey Felipe II, que Dios guarde, se inspirase en él y en su martirio para erigir el Monasterio del Escorial, la Octava Maravilla del Mundo. Cristo y sus mandamientos son inseparables, pues como Él mismo enseña “quien Me ama cumplirá Mis mandamientos” y “el que cumple Mis mandamientos ese Me ama.”

    Si decimos que amamos a Cristo y no cumplimos sus mandamientos somos uno mentirosos y la verdad no está en nosotros. !Viva San Lorenzo, el santo martirizado en la barbacoa¡ Qué brutos eran aquellos romanos.

  6. Don nadie los romanos y ahora muchísimos más que después de la enseñanza de JESUS! han seguido y siguen en la terquedad que lleva a aceptar al anticristo! Imaginense hasta dentro de la iglesia desde arriba hasta abajo! Si JESUS! hoy día viniera en la misma manera que vino
    Lo crucificarán otra vez desde el Vaticano hasta abajo y todos los sectores! Y les digo que ya lo han hecho con sus enviados hasta con LA SANTISIMA VIRGEN MARIA! lo han hecho en tal rechazó y ofensas directas e indirectas!

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