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Giussepe Petrocchi: «Ser nombrado cardenal significa servir aún más»

Conocemos a Monseñor Giuseppe Petrocchi, uno de los catorce cardenales que Su Santidad, el Papa Francisco designó el pasado 20 de mayo de 2018.
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Monseñor Giuseppe Petrocchi, uno de los cinco italianos que el Papa Francisco ha convertido en cardenal, es el Arzobispo de la ciudad de L’Aquila.

Nació en Ascoli Piceno, capital de la región de Marcas, un 19 de agosto de 1948. Cuando tenía 17 años sintió su llamada a la vocación religiosa e ingresó en 1965 en el Seminario Episcopal de su ciudad natal. Allí alcanzó su madurez completando los estudios de bachillerato.

La formación de Petrocchi

Posteriormente se inscribió en la Pontificia Universidad Lateranense, donde cursó las carreras de Filosofía y Teología Dogmática. Su ordenación sacerdotal, que se produjo un 14 de septiembre de 1973, fue la antesala de una larga vida eclesial, ya que ha ostentado numerosos cargos y ministerios.

Ha sido Jefe de la Pastoral Juvenil de su diócesis y profesor de religión, entre otras cosas

Empezó como Jefe de la Pastoral Juvenil de su diócesis, donde estuvo hasta 1975. Compaginaba dicha labor con la enseñanza en la Escuela Secundaria «Orsini», donde fue profesor de religión de 1973 a 1978. De allí pasó a dirigir un centro vocacional y a impartir las asignaturas de Filosofía, Pedagogía y Psicología en el Instituto Magistral «Trebbiani» y luego en la Escuela Preparatoria Pedagógica «Stabili».

Cómo párroco ha estado al frente de iglesias en Cerreto di Venarotta y Trisungo. También ha sido editor jefe del boletín diocesano, de hecho siempre ha estado muy involucrado en este territorio de la Iglesia.

Arzobispo metropolitano de L’Aquila

El 8 de junio de 2013 fue designado arzobispo de L’Aquila. Después de que Su Santidad anunciara su nuevo rango de cardenal, Monseñor Petrochi comentó que en su corazón había un deseo de ser «sí para el fin dado a Dios en la Iglesia».

Cabe destacar que la ciudad de la que es arzobispo fue duramente castigada por un terremoto que se produjo en 2009. Por ello el ahora cardenal considera que su designación corresponde a «un signo de la cercanía del Papa a esta tierra y a las personas que han experimentado la destrucción».

El arzobispo comentó que «la gente de L’Aquila oye a Francisco muy cerca» y que su nombramiento había sido para ellos como «al abrazo de un padre». Para Petrochi ser cardenal significa «una llamada a un descenso, no a un aumento en sentido honorífico». Considera que dicho rango supone «servir aún más, con un corazón mayor».

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