León XIV: mirando a lo alto y tejiendo redes, el discurso de Banderas, Misa del Corpus en Madrid, la otra España ausente, cambio en medios del Vaticano, congreso de la Misericordia, preparando Lampedusa, vino ‘Laudato Sí’, el futuro ya está aquí.

León XIV: mirando a lo alto y tejiendo redes, el discurso de Banderas, Misa del Corpus en Madrid, la otra España ausente, cambio en medios del Vaticano, congreso de la Misericordia, preparando Lampedusa, vino ‘Laudato Sí’, el futuro ya está aquí.

Empezamos semana y el Papa León está en España. Inevitablemente tenemos que mirar hacia la actividad del Papa estos días en la patria del catolicismo de medio mundo. En América gusta denominar a España como la madre patria, a la que se debe, sobre todo la fe católica en el continente, la cultura Europa y un idioma que marca el nuevo mundo. La respuesta de los católicos españoles no puede ser más espectacular, no  llega a los números de las visitas de los dos papas anteriores que nos han visitado , pero sin duda muy respetable, hasta el punto de pensar que los medios generalistas siempre nos mienten y prefieren no hablar de la vitalidad del catolicismo que dan por muerto. El clero alto, casi todos los obispos y alrededores,  con muy gloriosas excepciones,  se creen el relato oficial y se dedican a pastelear con un mundo Woke que huele a muerto y enterrado desde hace tiempo.  ¿Qué hubiera pasado si en este viaje se suprimen todas la intervenciones y nos limitamos a rezar con el Papa?  posiblemente todo habría mejorado: «Buscad el Reino de Dios, el resto se os dará por añadidura». Los medios están llenos de mil informaciones que no pretendemos repetir.

Mirando a lo alto y tejiendo redes.

«Es un placer encontraros en este lugar, un espacio que no solo acoge actividades deportivas, artísticas y culturales, sino también las emociones humanas más profundas: alegría y admiración, entusiasmo y esperanza, así como tristeza y frustración. En este espléndido país, es imposible no admirar la impronta de la creatividad que recorre su historia y moldea su identidad».  León XIV exhortó a no rechazar el valor de la eternidad, piedra angular de la identidad europea, y a integrarla en la vida cotidiana. «Una belleza visible en sus ciudades, sus calles y monumentos, sus plazas y jardines, sus universidades e iglesias, en su música, pintura y danza, su gastronomía. Aquí también percibimos el alma de las generaciones que han transformado el paisaje y le han dado un rostro único, y esto nos revela en cada rasgo la inteligencia y la voluntad que residen en el alma humana».

«Escuché con gran interés cada una de las intervenciones de los oradores; estoy de acuerdo con ustedes. Nuestra sociedad, de hecho, posee una extraordinaria capacidad para producir, innovar y comunicar; sin embargo, parece que aún necesitamos aprender a cuidar el alma de lo que genera».  «La Iglesia comparte con humildad pero también con firmeza lo que ha descubierto en la experiencia de la fe: que Jesucristo responde a las grandes preguntas sobre la vida humana y su plenitud, ya en este mundo y hasta su culminación en la eternidad… Y por lo tanto, no puede ignorar la cultura, porque a través de ella, el hombre como hombre “es” más».

De ahí el desafío para una Europa que está perdiendo la fe, a través de la invitación a abrir de par en par las puertas a Jesús: «Esto no es una provocación, sino una invitación a reflexionar sobre si la eternidad, que irrumpió en el tiempo y el espacio mediante la encarnación de Jesucristo, puede conciliarse con la vida cotidiana. ¿Es realmente posible creer que Europa (a la que tanto amamos) sería la misma sin la huella de la fe? ¿Por qué temer que la eternidad impregne la vida cotidiana? El clamor de mis predecesores aún perdura: ¡No tengan miedo! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Jesucristo no nos quita nada y nos lo da todo».

El discurso de Banderas.

La intensa y contemporánea puesta en escena contrastó con el absoluto silencio que, minutos después, acompañaría la adoración eucarística presidida por el Papa. Dos lenguajes distintos —el arte y la oración— se unieron por una noche ante seiscientos mil jóvenes. «Godspell transmite un mensaje de más de dos mil años, pero lo hace de una forma novedosa», explicó Banderas. Estrenada originalmente en el circuito Off-Broadway en 1971 con música de Stephen Schwartz y letra de John-Michael Tebelak, la obra reinterpreta el Evangelio de Mateo en clave contemporánea, confiando a la música y las parábolas la tarea de conectar con las nuevas generaciones.

El profesor en Comunicación No Verbal y Oratoria José Luis Martín Ovejero ha sido uno de los primeros en analizar su discurso: «Una sola palabra para definir el discurso de Antonio Banderas ante el Papa, tanto desde el fondo como desde la forma: ejemplar».  «Me lo llevo para mis cursos de Oratoria: está leyendo y a pesar de eso, gesticula, mira al protagonista, juega con las palabras y los silencios. Si no lo has visto, te recomiendo hacerlo».  «Ha sido de lo mejor que he visto y oído en mucho tiempo. Por un momento creía que perdía la voz, sentido, emotivo y muy medido letra a letra».

«Santo Padre, autoridades, amigas y amigos: hay encuentros que no se miden por el tiempo que duran, sino por lo que significan, y su presencia hoy en Madrid no es solo una visita, sino un gesto de cercanía, escucha y diálogo con la sociedad civil. Ese diálogo encuentra muchas veces en el arte un lenguaje común, un puente histórico entre la Iglesia y el ser humano. La relación entre la Iglesia católica y el arte no solo ha sido fructífera, sino decisiva para la historia cultural de la humanidad, teniendo en Jesucristo a la figura más representada a través de los siglos, símbolo permanente de amor, paz, sacrificio y misterio.

Y es precisamente desde mi propia experiencia personal desde donde quiero compartir una reflexión: debo remontarme a la Semana Santa de mi Málaga de los años sesenta, a esas calles llenas de fe, música, belleza y emoción donde, siendo apenas un niño, nació en mí una pregunta sencilla pero inmensa: “¿Dios?”. Poco a poco fui encontrando respuestas en la mirada emocionada de mi madre ante la Virgen de la Esperanza, en la voz desgarrada de las saetas, en la devoción humilde de quienes cargaban imágenes buscando también encontrarse a sí mismos. Porque el arte no es solamente belleza: es pregunta, reflexión, denuncia, conciencia y también esperanza. El arte debe servir para mirar de frente el alma humana, para señalar la injusticia y para convertirse en una alternativa frente a cualquier forma de violencia. Como Cristo, el artista debe conservar siempre el valor de ser una conciencia crítica ante la sociedad, ante la religión y ante sí mismo.

Todos los seres humanos compartimos las grandes preguntas de la existencia —quiénes somos, qué sentido tiene el dolor, qué significa amar verdaderamente al prójimo o qué existe más allá de nosotros— y, en esa búsqueda, nos acercamos inevitablemente a lo trascendente. En un mundo acelerado y fragmentado, el arte nos ayuda a recuperar profundidad y humanidad frente al riesgo de que tecnologías e inteligencias artificiales desplacen aquello que nos hace verdaderamente humanos. Necesitamos seguir creando, preguntando y buscando no solo belleza, sino también verdad, porque toda pregunta profunda abre un camino hacia lo espiritual, hacia esa fraternidad que late tanto en el corazón humano como en el misterioso corazón de Dios. Como decía San Agustín: “Sed vosotros mejores y los tiempos serán mejores. Vosotros sois el tiempo”. Y hoy estoy aquí precisamente por “Godspell”, cuyo significado es “El hechizo de Dios”, confesando, humildemente, haber sido también víctima de ese hechizo. Muchas gracias»

Misa de Corpus en Cibeles.

Multitudinaria, algunos llegan a los dos millones, más de uno con seguridad.  Al finalizar la Misa, el Papa llevó personalmente la custodia en una breve procesión. Nada que ver con lo que suelen ser en España, más parecida a la de una humilde aldea que a la procesión de Toledo o Sevilla, o la misma  de Madrid de todos los años, pero muy significativa por ver al Papa portando al Santísimo por las calles de Madrid. 

«No se trata de una exhibición externa, una supervivencia folclórica ni un mero adorno estético: se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue estando entre nosotros, que se convierte en pan para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestros corazones y de nuestra historia, incluso los más oscuros».  «No se trata solo de llevar una custodia, sino más bien de dejarnos guiar más allá del egoísmo, la indiferencia y una fe cómoda y privada, para responder a su llamado a la conversión, para cambiar nuestra perspectiva, acogiendo su presencia que nos transforma y nos convierte en constructores de un mundo nuevo».

El Papa encomendó a España «una misión para hoy y para mañana: que la religiosidad que ha animado a este país durante siglos no sea un museo del pasado para ser visitado, sino una escuela de fe de la que podamos nutrirnos incluso hoy». «Una escuela», recalcó, «que nos enseñe a arrodillarnos ante Dios y ante nuestro prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar a su hermano ; una escuela que nos enseñe la gratuidad del amor que se convierte en don, para que circule entre nosotros y rompa las cadenas de todo egoísmo; una escuela de la que aprendamos que Dios es una presencia real y que nosotros también estamos llamados a estar presentes en las situaciones y desafíos de la sociedad, no para huir, sino para comprometernos personalmente a construir el bien común».

Críticas a la visita del Papa León a España.

Un muy seguido periodista español, Federico Jiménez, nos ofrece un comentario que no tiene desperdicio.  «El viaje del Papa León XIV ha empezado ya con signos dignos de comentario, tanto de la deriva progre de la Iglesia en España, cuyo símbolo es el rojo Cobo, como de la confusión en el Vaticano de la herencia de Bergoglio, la llamada sinodalidad, palabro sin tradición pero con claro significado: asambleario, la sustitución, al modo protestante, de la jerarquía eclesial por una especie de reunión en la que los laicos voten, al mismo nivel que los cardenales y obispos, lo que cabe llamar la política del dogma, la Revelación a votación».  «Una Tercera de Cobo en ABC, mediocre en lo literario y ayuna de cualquier referencia evangélica, insistió el primer día de la visita papal, en que el futuro de la Iglesia es sinodal, una frase de Bergoglio contra la que se alzó, en presencia de León XIV, el anciano cardenal chino Zen, víctima de las cárceles comunistas, diciendo que liquidaba la jerarquía y el dogma, y reducía el carácter divino de la Iglesia a materia opinable. No ha sido el único cardenal en señalarlo, y se dice que León XIV, en la última tenida sinodal, sentados en unas mesas redondas como de boda, no respaldó la dirección marcada por Bergoglio como testamento. Eso ha dado esperanzas a los enemigos de la iglesia tumultuaria, pero lo cierto es que el nuevo Papa tampoco dio carpetazo al peligroso invento. Y los bergoglianos como Cobo mantienen que es la línea a seguir».  «La primera visita del Papa, con Cobo, fue a un centro de Cáritas, esos cristianos rojos, cantera de Podemos, que nunca dicen Caridad sino Justicia, en un barrio pobre y encontró a inmigrantes ilegales que se dicen migrantes, y le regalaron una tarjeta de residente y unas sandalias, como símbolo apostólico.

«Bergoglio odiaba a España (por eso nunca vino) tanto por su significación histórica, desde la Reconquista a la evangelización de América, como por el triunfo del ejército católico de Franco y los mártires de la Guerra Civil, Iglesia Triunfante a la que Roma condenó a un silencio ominoso. Cobo, el monaguillo jabonoso que el argentino creó cardenal, pactó con Bolaños su nuevo entierro al resignificar, o sea, profanar, el Valle de los Caídos. Y los primeros pasos de la visita del Papa han sido aplastantemente cobianos. No ha ido a Compostela —la cita de Santiago en su primer discurso no lo arregló, al revés— ni tampoco a rezar ante la Cruz más alta del mundo, que es la del Valle, condenado a derribo por Cobo».

«Lo peor, sin embargo, no fue la verdad de la iglesia perseguida que ocultó, ni el lío que se armó comentando a San Juan de la Cruz, sin el san, sino la genuflexión ante el Islam, encubierta con la trola de la convivencia de las tres culturas en los siglos de dominio musulmán, que nunca existió. Lo que hubo fue un contrato de traductores por Alfonso X el Sabio, que, al tiempo, hizo implacablemente la guerra al Islam, conquistó el Valle del Guadalquivir con su padre Fernando III el Santo, más el reino de Murcia. La escuela de Traductores de Toledo no es símbolo de convivencia, sino de tolerancia cristiana, de la recuperación, vía Bagdad, de la raíz griega del pensamiento occidental y de los textos sagrados hebreos y latinos. Católico significa universal y ese era el designio de Alfonso X, como el de los Reyes Católicos cuando, tras conquistar Granada tras diez años de guerra, dejan la Alhambra, hoy con el Palacio de Carlos V, tan de Bernini como el Vaticano».

«León XIV pretende ser el pacifista anti-Trump, no anti-Irán, ni anti-Hamas, ni anti-Boko Haram, ni anti-Xi Jinping. Las masacres de cristianos le preocupan menos que las de los terroristas islámicos y su entorno social. Pero España, que es como decir con la historia del catolicismo, le plantea un problema: nuestra nación nace o renace con la Reconquista, defendió siempre la Fe de Cristo. Fiel a Roma, ha luchado contra todas las herejías. El catolicismo que hoy subsiste es obra española con la Cruz y la Espada. Y la última vez que se puso a prueba la fe de nuestro pueblo fue en la Guerra Civil, donde al final, tras miles de mártires, triunfó el bando católico, el de Franco. ¿Va a seguir la Iglesia con León XIV, con Cobo ya sabemos que sí, escupiendo, como socialistas y comunistas, en la tumba del que la salvó?». «Es muy posible que la belleza de los ritos, la elegancia del Palacio Real, el encanto de Gaudí y la alegría de los fieles sean siembra de fe y cosecha de amor a España, a la puerta de una recristianización que supondría una recuperación nacional. Ojalá. Mientras tanto, ojo a Cobo, ojo a Sánchez, y ojo a los cayucos vaticanos».

La revolución en las comunicaciones del Vaticano.

Eso es lo que apunta la llegada de Alvarado, una figura formada en Estados Unidos que dirigirá la red de comunicaciones de la Santa Sede. Bisigniani está siempre atento a los cambios de poder.  «León XVI acaba de realizar uno de los movimientos más significativos de su pontificado: confiar las comunicaciones de la Santa Sede a María Montserrat Alvarado, una directiva que se formó en EWTN, la mayor cadena de medios católicos del mundo, fundada por la Madre Angélica, la monja de clausura que, como Steve Jobs, comenzó en un garaje para construir un imperio».  «Las cifras eran impresionantes: ciento noventa y una publicaciones, ciento cincuenta y siete editoriales, cientos de miles de ejemplares distribuidos y millones de lectores. Una declaración de fe estadística que hoy se asemeja sobre todo a un preludio de un «de profundis» de la larga etapa de la comunicación eclesiástica italiana, escrito por el trío Ruffini, Tornielli y Bruni: el primero ya retirado, los otros dos a punto de hacerlo.

Una elección que trae de vuelta al Vaticano la escuela estadounidense de comunicación católica y recuerda a Greg Burke, el hombre del Opus Dei que, entre Benedicto XVI y Francisco, fue nombrado jefe de comunicaciones papales. Algunos lo llamarán coincidencia, otros, una cadena de suministro. El nuevo prefecto proviene de una organización que mide resultados, una especie de Monica Mondardini que, junto con Francesco Dini, hizo grande al Grupo L’Espresso en su época dorada. En los últimos años, las comunicaciones de la Santa Sede han sobrevivido gracias a presupuestos millonarios, una supervisión modesta y una sorprendente capacidad de autopreservación. Pero ahora, la llegada de Alvarado corre el riesgo de sacar a la luz algunas cuestiones incómodas que, durante demasiado tiempo, en parte debido a la falta de atención de Bergoglio, nadie se había planteado. Cuestiones que también atañen a la eficacia del aparato.

Durante años, el Dicasterio para la Comunicación del Vaticano ha contado con una plantilla de casi seiscientas personas y recursos que muchos observadores consideran superiores a los destinados a toda la red diplomática de la Santa Sede. Esta imponente estructura estaba concebida como un laboratorio para la nueva evangelización digital, pero parece haberse especializado principalmente en la gestión de las estructuras existentes y en la búsqueda de la sostenibilidad administrativa.

La paradoja es que, a pesar de los recursos, las estructuras, el personal, las redes y la financiación, no ha logrado evangelizar ni construir una comunidad mediática católica, pero la pertenencia, la influencia y la comunidad nacieron en otro lugar: en Alabama.

Congreso de la Misericordia.

El Papa León XIV envió un mensaje en vídeo a los participantes de la sexta edición del Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia, que tiene lugar en Vilna del 7 al 12 de junio.  Saludo a los participantes del congreso, recordando el deseo de San Juan Pablo II de promover la difusión del mensaje de la Divina Misericordia.  El Congreso de Vilna se celebra en la ciudad que la tradición de la Divina Misericordia vincula particularmente con Santa Faustina Kowalska y el Beato Michał Sopoćko. Fue precisamente en Vilna donde el mensaje de la misericordia se renovó para nuestro tiempo a través de Santa Faustina. Allí, en 1934, se pintó la primera imagen de Jesús Misericordioso, según las visiones de la santa, y desde entonces, la devoción a la Divina Misericordia se extendió por todo el mundo.

Preparando Lampedusa.

Se han finalizado las obras en el puerto y en el Molo Favarolo de Lampedusa, en preparación para la visita del Papa León XIV el 4 de julio.  «Estamos haciendo todo lo posible para garantizar, mediante permisos y financiación, que cada proyecto se complete a tiempo». «Este compromiso concreto nos permitirá dar la mejor bienvenida al Santo Padre y mostrarle el extraordinario entorno natural de Lampedusa durante su estancia en la isla, con la esperanza de que se lleve consigo el recuerdo de un lugar generoso y maravilloso». La Región también financió la restauración del campanario de la Iglesia Madre, atendiendo a la petición expresada por el Papa Francisco durante su última visita a la isla.

El vino ‘Laudato Si’.

Un vino de la cosecha de 2023, elaborado con uvas Refosco dal Peduncolo Rosso, Pinot Noir y Cabernet Sauvignon, en una edición limitada de 5.000 botellas por la Fundación Villa Russiz en la zona de Collio. Bautizado como «Laudato Si’», está destinado al Vaticano para la celebración de ocasiones especiales. Será el vino oficial de la Santa Sede, al menos hasta que comience la producción en el viñedo Borgo Laudato Si’.  «El vino «Laudato Si'» representa una primera producción que aún no es posible en Borgo di Castel Gandolfo, pero que sí lo es en Friuli-Venecia Julia gracias a este hermanamiento».

La iglesia del futuro ya está aquí.

Y vamos terminando, una Iglesia está naciendo y lo hace con fuerza, otra se resiste a morir y pretende imponer de mil maneras a las nuevas generaciones lo que ha sido causa de tanto dolor. Es pocos años muchos de los jóvenes que asistieron al encuentro con el Papa León serán nuestros sacerdotes y nuestros obispos. El cambio ya está aquí, solo hay que abrir los ojos, los tiempos de Dios no son los nuestros, pero los andares se ven y van por donde van. Todo lo demás es hojarasca que arrastrará el viento de la historia mucho más rápido de lo que pensamos. En España estamos viendo un pueblo católico orgulloso de su historia pero  pastoreado por los que lo quieren arrastrar a pastos infames. Tocar las narices a las ovejas no es buen camino, se encabritan y embisten. El pueblo de Dios tiene corazón, quizás demasiado, pero también cabeza: “Qué buen vasallo sería si tuviera un buen señor a quien servir.”

«Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados».

Buena lectura.

Nasce nel Collio il vino ufficiale della Santa Sede: Laudato Sie della Fondazione Villa Russiz

Lampedusa rifà il look aspettando il Papa: finiti i lavori al porto e al molo Favaloro

A Vilnius il Congresso Mondiale della Misericordia. Leone XIV: «Dio non si stanca mai di mostrare il suo amore»

Il ruggito di Papa Leone: così li ha mandati… in pace. Il repulisti nella comunicazione Vaticana

Pope Leo XIV in Madrid: Corpus Christi Must Not Become Museum of the Past

Banderas al Papa: «L’arte è alternativa alla violenza. L’Intelligenza artificiale ci ruba l’anima»

Antonio Banderas al Papa: «L’IA ci ruba l’arte e l’anima. Io vittima dell’incantesimo di Dio». L’incontro a Madrid

Un milione e 200mila fedeli alla messa del Papa a Madrid. Leone: «Basta egoismo e indifferenza, costruiamo un mondo nuovo»

Papa Leone XIV ha invitato a tessere fili nuovi

Foto dalla Processione del Corpus Domini a Roma di oggi

Un experto en oratoria analiza el discurso de Antonio Banderas ante el papa León XIV y lo describe con una contundente palabra 

P.S. (P.S.O.E., Sánchez) espera que un Papa sinodalizado y un mundial apañado le den un respiro judicial

Ayuda a Infovaticana a seguir informando