Las uniones civiles del Papa Francisco, el género de Europa, la pésima comida del Vaticano, Búffalo Bill y León XIII, el pastor luterano.

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Siguen siendo titulares las claras afirmaciones del Papa Francisco: «Sí a las uniones civiles entre homosexuales, pero nada que ver con el matrimonio «que es entre un hombre y una mujer». En cuanto al aborto, es «un asesinato, sin medias palabras». Lo que no casa mucho en esta bipolaridad habitual del Papa Francisco es su simpatía por los gobiernos e instituciones que promueven descaradamente y sin disimulos los llamados nuevos derechos y sus antipatías manifiestas a todo lo que huele a defensa de la vida y de la familia. Para muestra tenemos lo sucedido con el instituto Juan Pablo II y sus cambios radicales que lo ha desnaturalizado y desviado de su sentido original. El Papa Francisco hacía referencia a los padres fundadores de Europa para que esta retome sus raíces, los padres fundadores del Juan Pablo II estaban muy lejos de lo que hoy es y seguro, muy seguro, que un Paglia cualquiera los hubiera purgado. Bonitas palabras que siempre son de agradecer, pero ya nos avisaron hace mucho tiempo, y alguien que contaba, y cuenta, con gran autoridad, ‘por sus frutos los conoceréis’ , y los frutos son los que son.

El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ayer 16 de septiembre, ha convocado a los Moderadores, Presidentes y líderes internacionales de todos los movimientos eclesiales, nuevas comunidades y asociaciones reconocidas o establecidas por la Santa Sede en Roma, para reflexionar sobre el tema ‘La responsabilidad de gobernanza en agregaciones de laicos. Un servicio eclesial ‘, para profundizar en los temas contenidos en el decreto general ‘Asociaciones internacionales de fieles ‘con el objetivo de reflexionar sobre el ejercicio de la autoridad en las agregaciones laicales. Unos trescientos asistentes, en parte en  videoconferencia. Saludo de bienvenida del Papa Francisco que se detuvo en el decreto relativo a las asociaciones internacionales de fieles: “Gobernar es servir. El ejercicio del gobierno dentro de las asociaciones y movimientos es un tema que me preocupa especialmente, sobre todo considerando los casos de abusos de diversa índole que también se han dado en estas realidades y que siempre tienen su raíz en el abuso de poder». Introducción del Macarrista Farrell y largas intervenciones de los ‘superiores’ de dicasterio.

Las actuales autoridades europeas no disimulan sus  intenciones y aprovechan la epidemia para lo suyo. En el discurso sobre el estado de la Unión de Ursula von der Leyen mide las palabras sobre inmigración, los fondos adicionales para el clima, y tiene clara la  dirección para imponer la llamada ideología de género en todos los estados. Con la inmigración empezamos a ver recortes y ya no es una genérica  llamada a la solidaridad, sino la idea de un «nuevo pacto sobre migración y asilo» basado en el realismo: «Debemos reprimir la migración irregular, pero también ofrecer un refugio para los que se ven obligados a huir de su país” y pueden integrarse.

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No ha sentado nada bien la alusión a las quejas por la comida en el Vaticano, suponemos que se refiere a su residencia de Santa Marta o al comedor de los empleados. El problema de estar gracietas pontificias es que esto es tan pequeño que a todo se le pone nombre y apellidos: «Pienso en nosotros, aquí en el Vaticano nos quejamos de que la comida no está bien hecha cuando en el mundo la gente no tiene que comer». Al Papa Francisco se le olvida que aquí, en el Vaticano, la comida se paga y a un buen precio, la pésima gestión habitual hace que el resultado sea lamentable. Estamos seguros de que las quejas disminuirían mucho si fuera gratuita, por ahora no lo es y además de pagar hay que soportar en silencio. No ha sentado nada bien y en este caso las quejas de los empleados son más que razonables.

En el año 1890,  el Papa León XIII, que celebra el décimo aniversario de pontificado,  observa a Buffalo Bill y su colorido acompañamiento de vaqueros y nativos americanos desde lo alto de la silla de gestatoria.  Buffalo Bill contó con la presencia de muchos indios, siendo el más famoso Toro Sentado y tuvieron la oportunidad de recibir la bendición papal y  asistir a la ceremonia en  la Capilla Sixtina sin restricciones en la vestimenta. Los periódicos de la época hablan de que  Buffalo Bill se desmayó ante tanta magnificencia o de haber visto el rostro de León XII contraerse en muecas de miedo.

Un pastor abiertamente homosexual, Lars Gårdfeldt, luterano, ahorramos a nuestros lectores la fotografía del esperpéntico personaje que ilustra el artículo y nos quedamos con Buffalo Bill, se niega a casar  parejas heterosexuales. Las parejas del mismo sexo pueden casarse en la Iglesia luterana Sueca desde 2009, pero los  sacerdotes tienen el derecho de objeción de conciencia y pueden negarse a celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo o si sienten que hay algún problema, por ejemplo si una de las partes está borracha o bajo la influencia de drogas.  El semoviente alega: «Entonces lo mismo debe ser cierto para mí como sacerdote homosexual». «Entonces debo tener derecho a rechazar parejas heterosexuales».

«Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios»

Buena lectura.

 

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1 comentarios en “Las uniones civiles del Papa Francisco, el género de Europa, la pésima comida del Vaticano, Búffalo Bill y León XIII, el pastor luterano.
  1. «Siguen siendo titulares las claras afirmaciones del Papa Francisco: «Sí a las uniones civiles entre homosexuales, pero nada que ver con el matrimonio «que es entre un hombre y una mujer». En cuanto al aborto, es «un asesinato, sin medias palabras». Lo que no casa mucho en esta bipolaridad habitual del Papa Francisco es su simpatía por los gobiernos e instituciones que promueven descaradamente y sin disimulos los llamados nuevos derechos y sus antipatías manifiestas a todo lo que huele a defensa de la vida y de la familia. Para muestra tenemos lo sucedido con el instituto Juan Pablo II y sus cambios radicales que lo ha desnaturalizado y desviado de su sentido original.»

    Una magnífica prueba para todos los católicos que piensan que hay una evidente ilegitimidad de la renuncia de Benedicto y otra ilegitimidad de origen o elección y de ejercicio en la elección y ejercicio del poder de Francisco: es decir, que Francisco es un antipapa un falso papá hay sede vacante, o sede impedida absoluta o sede limitada y condicionada.

    Además de la herejía de Francisco qué consiste en negar la existencia de los actos intrínsecamente malo s o intrínsece malum y sustituirlos por los actos luteranos bonum imperfectum et incompletum, existe un cisma que ha roto la unidad de pensamiento entre el Papa como cabeza jerárquica de la Iglesia peregrina y Jesús como cabeza mística de la Iglesia total. Francisco dice herejías, es heresiarca excomulgado, y además está en cisma con aquel a quien debe obediencia, Jesús.

    Francisco ha proclamado una herejía y ha realizado un acto de cisma con Jesús pues ha dado justificación y legitimación a unos actos de sodomía que saben que son un pecado que clama al cielo, que son intrínsecamente perversos, y son unos actos desordenados objetivamente que no admite ningún tipo de justificación, además de violar la obligación que estableció Benedicto para todo católico que participe en la vida pública en la defensa rígida y a ultranza de los principios, valores y conceptos innegociables como la vida, la familia y el matrimonio según Dios, la educación de los hijos por los padres y el bien común.

    Sus palabras indican que también ha cometido un pecado grave y mortal de escándalo para la salvación de muchísimas almas, además de una herejía y un cisma.

    Confirma totalmente lo que dijo Seifert cuando se aprobó Amoris laetitia: que ésta sería una bomba atómica lanzada de lleno contra la moral Católica en su cumpletitud.

    En efecto, la moral Católica se basa en los actos morales intrínsece malum per se semper et pro semper in omnibus locis, o sea, en los actos objetivamente e intrínsecamente malos. La subjetividad o culpabilidad puede estar modificadas en un sentido de atenuación, pero la objetividad del acto moral es íntimamente perversa, no tiene arreglo alguno: Dios ama al pecador por la muerte de su Hijo, pues éramos hijos de la ira y hemos pasado a ser hijos adoptivos de Dios, comprende perfectamente su desorden por qué tiene conocimiento omnisciente de las consecuencias del pecado original, pero le pide que con su gracia abandone de corazón su desorden.

    Francisco está totalmente abonado a la moral luterana herética de los actos bonum imperfectum et incompletum, por el que la objetividad intrínsecamente mala de un acto moral como la homosexualidad queda totalmente sanada por la existencia de una circunstancia o elemento bueno, como puede ser el amor, el respeto o el cuidado mutuo. Por tanto la homosexualidad pasa a ser una virtud moral santificadora querida por Dios, tal como dice en el capítulo octavo de Amoris laetitia.

    Por analogía de la fe, Francisco no sólo declara como un heresiarca cismático luterano que la homosexualidad es una virtud santificadora, sino también la transexualidad y la poligamia, por lo que para Francisco es totalmente licito y bueno que la autoridad civil apruebe leyes a favor de las familias y matrimonios bajo el nombre eufemístico de uniones con derecho a niños en adopción, en el formato homosexual, transexual, polígamo, temporal y con menores: lo trascendental es la existencia de un solo elemento o circunstancia buena, porque te convierte un acto intrínsecamente malo en un acto objetivamente bueno imperfecto e incompleto pero virtuoso y santificador, en igualdad con un acto bueno perfecto y completo.

    Francisco debe renunciar inmediatamente a su cargo de Papa, y si no lo hace él lo deben de pedir los cardenales y obispos, porque si no lo hacen, son tan culpables del pecado y delito de herejía y cisma por omisión de su deber de adoptar la debida decisión en la defensa de la fe y moral católicas.

    La actual unidad de la Iglesia basada en la mentira es un acto propio del Anticristo, del antiEvangelio y de la antiIglesia.

    La unión y la unidad solo se basa en la verdad, en la justicia y en el amor en el cumplimiento de los mandamientos.

    La unidad nunca está por encima de la verdad, es mentira que la unidad se tenga que preservar aceptando a la mentira de fe y moral.

    Francisco, malo, vete ya.

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