El nombre no se lo he puesto yo sino un comentarista del Blog.
Me parece acertadísimo.
Por eso lo recojo.
¿Quiénes son?
Pues todos esos a los que todo les parece mal. Que sacan los defectos de cuánta cosa ocurre, por leves que sean, con lo que no hay nada que pueda ser mínimamente aceptable de cuanto pasa. Si algo no es perfecto ya es criticable y como perfecto solo es Dios todo lo demás merece su rechazo. Y hasta da la impresión de que ni Dios les convence del todo.
Nadie dice que los kikos o el Opus Dei, las Jornadas de la Juventud o la Fiesta de la Resurrecciòn, Hakuna o los arzobispos de Valladolid o de Sevilla. el P. Santiago Martín o la parroquia de Caná, el vacunarse o sacar una procesión de Semana Santa sean perfectos. Claro que todos tenemos defectos y ellos también. Pero, para lo que hay, muchísimo mejor eso que nada. Y muchísimo mejor eso que los Don Cicutas y los Superatacañones que son un defecto permanente y exagerado.
Qué triste debe ser vivir cuando no encuentras nada bueno en el mundo, en los hombres y en la Iglesia.
A nadie se le obliga a la asistencia, ni siquiera a la alabanza. Pero deberían considerar el voto que reclamaba Maeztu de no atacar a los afines. ¿Ah, qué ellos no tienen afines? Pues así es, Viven en una absoluta y tristísima soledad que les incapacita para todo. No se puede contar con ellos para nada pues todo es impresentable y nada merece su aceptación.
Hasta son incapaces de una asociación de Don Cicutas y Supertacañones porque cada uno ve también enormes defectos en cada uno de sus teóricos colegas. A sus soledades van, de sus soledades vienen. Permanentemente enfadados con todo.
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