Infovaticana
Manuel Guerra

¿Es posible y aconsejable el diálogo entre católicos y masones?

Gabriel Ariza
9 marzo, 2016

Cuando se publicó en infovaticana.com mi bitácora o artículo en Internet: La bilocación o la presencia simultánea de la misma persona en dos lugres distintos y distantes, inmediatamente Frank Gómez, en el segundo de los comentarios de la bitácora, me indica: “La noticia a tratar es que la masonería se ha hecho con el control del Estado Español a través del pacto de Pedro Sánchez y de Albert Rivera”. Añádase que Pedro Sánchez, como él mismo ha reconocido, en su juventud estudio dos años en la Universidad Libre de Bruselas (la universidad masónica de Europa) y que Ciudadanos (Albert Rivera) es “el partido del actual arco parlamentario español que mejor refleja el espíritu de la masonería”, según uno de los altos directivos de la Gran Logia de España. Pero, casi inmediatamente un comunicante madrileño me sugiere que “la noticia a tratar” es la carta del cardenal Ravasi a los masones. Como respuesta, llamé a Gabriel Ariza, director de Infovaticana. para decirle que la bitácora sobre la bilocación, aunque no urgente, era importante tanto en sí misma como por ser un “homenaje” a dos mujeres excepcionales y santas -si bien todavía no oficialmente-, a saber la venerable “M. María de Jesús” de Ágreda (siglo XVII) y la beata “M. Esperanza de Jesús” (fallecida en 1983). Además, servía para emerger de la baraúnda politiquera que nos estaba aturdiendo esos días a los españoles y nos permitía respirar aire limpísimo y hasta sobrenatural. En fin, necesitaba que pasaran varios días para comprobar si se confirmaba o no el silenciamiento de la carta de Ravasi en los medios de comunicación españoles. Sigue la baraúnda y sigue al ritmo y sonido musical de la embrujada y masónica “Flauta mágica” en la cúpula directiva de los principales partidos políticos del arco parlamentario español.

  1. LA INVITACIÓN DEL CARD. RAVASI Y LA RESPUESTA DE LOS INVITADOS Y DE LOS “CONVIDADOS DE PIEDRA”

Como en las tragedias griegas, en esta escenificación hay dos actores en diálogo y un coro -los católicos- que aquí es marginado, aunque interviene no sin estupor exteriorizado en sus gestos, pero al que no se le invita a hablar. 1.1. El protagonista El 14 de febrero de 2016, el cardenal Ravasi escribe una carta a “los queridos hermanos masones”, publicada en el periódico italiano “Il Sole 24 ore” (“El Sol 24 horas”) en su edición del domingo. Sus directivos, vinculados con la masonería italiana, han conseguido que, por su difusión ocupe el cuarto puesto en el listado de los periódicos de Italia tras la fusión de los dos periódicos que forman su cabecera. 1.1.1. El cardenal Ravasi Gianfranco Ravasi nació el 12 de octubre de 1942 cerca de Milán. Su madre era una maestra de escuela; su padre, un funcionario de Hacienda que sirvió en Sicilia durante la Segunda Guerra Mundial y que estuvo desaparecido durante año y medio. Ravasi ha comentado alguna vez que la ausencia de su padre en una etapa decisiva de su vida pudo influir en él, atrayéndolo hacia Dios Padre, hacia la religión, en su búsqueda de seguridad. Comenzó a estudiar griego por su cuenta tras el quinto curso de escuela primaria, atraído por “las 64327 palabras que componen los cuatro Evangelios en lengua original”. Luego aprendió hebreo y una docena de idiomas antiguos y modernos. Estudio en el seminario de Venegono. Ordenado sacerdote el 28.6.1966, su diócesis de Milán le envió a completar estudios en el Pontificio Instituto Bíblico de Roma, donde enseñaba su futuro arzobispo Carlo María Martini. Elegido por Benedicto XVI para ser el responsable del encuentro con las religiones no cristianas “Atrio de los Gentiles”, actualmente es, además, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura y de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra. 1.1.2. El tratamiento: “cari fratelli massoni” y su alcance Inicia su carta con la fórmula: Cari fratelli massoni. Supongo que los obispos y sacerdotes italianos, como los de toda la Iglesia, usarán con relativa frecuencia estas mismas palabras: “Queridos hermanos” cuando hablan a sus feligreses o diocesanos. Vicente Jara, laico dominico, experto reconocido en sectas, miembro de RIES (= “Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas”), en su programa “Conoce las sectas” en Radio María (5. marzo. 2016), ha hecho atinadas observaciones y precisiones sobre la impropiedad de este tratamiento en esta carta. Además, debe tenerse en cuenta que “Hermano” es el título fraternal con que se tratan los masones entre sí, cuando no hay ningún “profano” (= “no masón”). A su vez los directivos de las logias (el “Venerable Maestro”) y de las diversas Obediencias o ramas masónicas (“Gran Maestro” de las “Grandes Logias” y de los “Grandes Orientes”, etc.,), en sus alocuciones y escritos, emplean la misma fórmula “Queridos Hermanos”. El card. Ravasi la habrá visto en los documentos masónicos e incluso en los rituales de los diferentes Ritos y Grados, generalmente en su sigla “QQ.HH”, pero separadas no por punto, sino por tres, correspondientes a los vértices de un triángulo isósceles. De ahí que los masones sean llamados Los Hermanos Tres Puntos (título de un libro del masón Léo Taxil; también Trois Points, c´tout, Paris 1976 de Fred Zeller, secretario de Trotski y Gran Maestro del Gran Oriente en laños 1971-1973). ¿Por qué los masones son tan adictos a las siglas y a las palabras con letra inicial mayúscula? Lea el artículo completo aquí.

Gabriel Ariza


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