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Plenaria de obispos en Televisión

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Casi dos horas de obispos.

Es que salieron todos, más los administradores, con excepción de los tres del coronavirus los tres del coronavirus, los eméritos y los auxiliares. No recuerdo haber visto a Novell pero debió ser distracción mía. Supongo que no se habrá negado a aparecer al ser emisión para toda España.

Tenía que ser repetitiva pero en general las intervenciones fueron buenas o aceptables.

Encontré a media docena de obispos bastante mayores de lo que les recordaba. Y para los bobos que nunca faltan: Si yo, después de un mal partido del Real Madrid, dijera que el equipo  ha jugado mal es estúpido que alguien me replique que yo jugaría peor. Porque el como yo juegue no quita ni añade nada a como lo hizo el Madrid.

Algunos, pocos, se pasaron de largos. El de Teruel y Albarracín, tan enemigo de protagonismos según él impropios, nos sorprendió con una comparecencia en mi opinión absurda y totalmente protagonista. Aquellos dos niños sentaban al obispo como a un Cristo dos pistolas. Original que quiso ser Su Ilustrísima,

Y totalmente penosa otra comparecencia. Salvo que estuviera contagiado.

 

22 comentarios en “Plenaria de obispos en Televisión
  1. Conseguí con mucho sacrificio y paciencia oirlos a todos. Y la impresión fue muy penosa. Lo del numerito del «calabacín», esperpéntico, y denunciable. Lo del de Ciudad Real impresentable. Lo del de Mallorca mas falso que un judas de plastico, lo del castrense para echarse a llorar. Lo del de Lérida escandaloso… pero los demás, por lo que se vió y por lo que dejaron entrever, mas o menos igual. Dejaron bastante claro que no creen en Dios, o que proceden como si no creyeran, que actúan como funcionarios incapaces de transmitir nada. Salvo los 3 o 4 previsibles, los demas se limitaron a repetir frases hechas, que sonaban a hueco, adhesiones a las medidas politicas y solidaridades varias, y eso sí, muchiiiiiisimas flores a Caritas, que cada día se parece mas a una Oenegé laica, por mucho que digan lo contrario. Yo esperaba que nuestros pastores nos dijesen que Dios nos habla por medio de estos acontecimientos y que nosotros solemos pasar de Él. Yo me quede esperando que nos hablasen del cielo, que el cielo es el destino que nuestro Padre Dios quiere para cada uno de nosotros y que para eso su Hijo se hizo hombre y murió en la Cruz. Que nos dijesen que a Dios le importamos todos (tambien los mas pobres entre los pobres que somos los pobres pecadores) y que por eso quiere ayudarnos… que nuestra Madre del Cielo es consuelo y ayuda, siempre, pero sobre todo en los momentos de prueba y dificultad… pero de eso, practicamente nada. Yo, por si acaso, me vuelvo a confesar siempre que me encuentro con un sacerdote, y la Santa Misa que celebro cada día -por supuesto en privado, pues no nos dejan celebrarla de otra forma- , con una devoción y un recogimiento como hacía años que no lo hacía.
    Tenemos que insistir con más confianza que el Señor no nos dé sacerdotes solamente sabios, que sobretodo nos los dé santos. Y especialmente si son obispos.

  2. Es curioso que se empeñen en nominar la provincia eclesiástica de PAMPLONA como PAMPLONA Y TUDELA. Pues no, señores, Tudela es una diócesis de esta provincia eclesiástica de la que es titular el arzobispo de Pamplona. Por tanto, un arzobispo, el de Pamplona, con las diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Jaca, Tudela y San Sebastián.

  3. Personalmente, y estando avisado, no casi entrar a ver a los obispos. No les voy a hacer el agua, y la «ola» menos. Nos han dejado en la miseria. Salvo algunas excepciones, me parecen lamentables sus actuaciones ante la pandemia. ¿y ahora qué, a hacerse perdonar?. Por otra parte, parece que sean Fuenteovejuna, todos a una. ¿Para eso sirven la Conferencia E.E? seguro que sí, y para menos bien y responsabilidades. Respeto al cargo, desprecio a la actuación ¿o no existe el derecho a que no hagan «mobbing» con los «trabajadores» de a pie, como la mayoría?

  4. Me han parecido penosos. Suscribiendo a Mons. Schneider, la mayor parte de los obispos, por no decir todos, han actuado ante el coronavirus más como burócratas civiles que como pastores que deberían ser y encabezados, como se ha podido constatar, por ‘Omella, el Tibio’. Liberanos Domine!

  5. A ver, evidentemente uno no se va a ir a, por ejemplo la Almudena porque le gusta, pero si tiene una iglesia abierta en su zona de tiendas puede aprovechar para entrar al templo y visitar el Santísimo u oír Misa. Pero claro, si están cerradas pues no lo va a poder hacer. Si lo único que se está diciendo es que que menos que las iglesias estén abiertas como lo están supermercados, bancos, etc. (salvo que uno considere que la iglesia es una cosa perfectamente prescindible que al parecer es lo que dice Vd.)

  6. La gran mayoría me parecieron muy viejecitos. Vulgaridades en sus exposiciones. Por qué las cruces pectorales las llevan en la tripa algunos? El de Alcalá compareció revestido litúrgicamente y con mitra. Ninguno mencionó los Novísimos en este peligro de muerte.

  7. Novell como era de esperar no hizo un feo a nadie. No quiero interpretarlo como un feo a España y a la cadena 13, cuando una vez más su afán de llamar la atención, de ser la nota discordante… a mercede de su brotes esquizoides. En malísimo estado encontré a Cañizares, hablando a trompicones y con una apariencia física realmente deplorable. El peor de todos, a mi juicio, Gerardo Melgar, obispo de Ciudad Real, vestido con alba y con cinco folios, que afortunadamente no le dejaron terminar porque le cortaron. Imagen patética! Una homilía mal hecha, mal leída, sin mirar a cámara… ¿Tan difícil es decir de un modo natural y espontáneo cuatro palabras? Fuera de toda lógica el infantilismo del de Teruel – Albarracín con los niños. ¿Vive con ellos? ¿En confinamiento trae niños a casa?. La escena me recordaba mis tiempos de niño con Barrio Sésamo. La mayoría de las intervenciones me parecieron anodidas, aburridas, reiterativas… No me gustaron la de Abilio del Campo, de Osma-Soria –otro de los obispos cortos donde les halla–, ni la del de Lérida S.Giménez Valls. Que cumpla primero la sentencia que le obliga a la restitución de lo que no es suyo y luego salga a enfervorizar al pueblo. De lujo las de los obispos de San Sebastián, Oviedo, Vitoria, Córdoba,los Administradores de Coria Cáceres e Ibiza, entre otros.

  8. No lo vi entero, se me hizo largo y pesado (había una película muy mala mejor que ver, una con lagartos gigantes y monos como casas y, para almíbar de que los buenos ganan al final a pesar del esfuerzo, mejor con efectos especiales). Me perdí el mío, el de Mallorca. Por desgracia, supongo que no me perdí nada. Si no, don Francisco José se habría mostrado sorprendido. Pero sí que me di cuenta de que me faltaba algo en la Tarraconense, que la vi entera. ¡Novell!, es cierto. Por desgracia, por lo que sugiere irónicamente don Francisco José. Su contraprogramación ha sido su carta pastoral de ayer, sólo en catalán, y una bendición desde el campanario de la catedral, gesto que invitó a reproducir a sus párrocos. Es de estricta obediencia a la Generalitat como poder político catalán independiente. El 10 de marzo dijo que él no retiraba el agua ni pedía que se dejaran de besar imágenes, que eso eran cosas de la Conferencia episcopal española, que extendía la histeria colectiva (tal cual). Como días más tarde la Generalitat dijo que menos bromas, obedeció a la Generalitat, acogió su histeria colectiva ahora como muestra de sensatez y el 16 daba cerrojazo a la actividad pública de la diócesis. Y ayer sacó su carta pastoral y bendijo con el Santísimo la diócesis. La carta es de las más llenas de sentido que he leído si no perdiera aceite por la cosa nacionalista. No sólo por el catalán como lengua única (aunque al paso que va, ya mismo sólo le quedarán en misa castellanoparlantes sufridos en misa), sino por la estupidez, que comparte mi obispo, de ver sólo el sin-diós en la avaricia económica, pero no en la política que él adora. Me recuerda a aquel santo esforzado del desierto que se pensaba tan santo que llegó un día el diablo y le dijo que se tirara al pozo y se tiró. Y murió sin arrepentirse. Qué lástima de hombre. Recemos por nuestros obispos.

    1. Los castellanohablantes por desgracia pocos van a misa en Cataluña y esto era igual en tiempos de Franco. La mayoría al dejar su tierra dejaron la misa, que era en latín, y en las grandes ciudades las había en castellano. Y diría que lo mismo pasaba en las vascongadas.

  9. Cádiz y Ceuta ha mantenido los templos abiertos, pero el obispo invita a quedarnos en casa,.pura contradicción. Muchos templos están cerrados y nadie dice nada.

      1. El Gobierno no ha prohibido la libertad de culto,ha limitado la movilidad. Algunos obispos han cerrado templos, limitando la recepción de Sacramentos.

        1. Y si el gobierno ha limitado la movilidad y no podemos salir de casa, ¿cómo puñetas asiste uno a misa, o a confesarse, o a cualquier acto de culto? No diga sandeces.

          1. He dicho limitado. Y sandeces jamás he dicho. No insulte Diácono de Cadiz, en el caso q vd sea diácono y de Cádiz.

  10. Totalmente de acuerdo Joan. En esta epidemia se está viendo quien tiene Fe y quien, noooo.,válido para Obispos y sacerdotes( aunque estos en principio, deben obedecer pero diría que hasta cierto punto). Para mi, la mayoría de los miembros de la CEE están más que suspendidos y con cero patatero. Entre este gobierno social–comunista y los cobardes y si Fe de los Obispos, arzobispos, Cardenales en España- hay algunas excepciones – los católicos estamos que damos saltos y MORTALES pero de asco, pena, indignación, impotencia y etc. Etc. Etc…
    Me pregunto… La «peña» digo los miembros de la CEE, en 1934( ya no 36) en adelante… Como ACTUARÍAN??? Supongo que, si Dios no lo remediase, escondidos bajo las faldas de Mami, trasvestidos con pañuelo rojo al cuello y puño en alto, marchando Pirineos Arriba o nadando por cualquier mar, océano, río, acequia, alberca, pantano, charco, en UN SÁLVESE QUIEN PUEDA Y POR SUPUESTO, HACIÉNDOSE TODITOS «PEPSICOLA EN LOS CALZONES»… No comento que me pierdo…

  11. No, no es admisible la prohibición de misas públicas por falta de motivación, y la prueba de ello son que las normas sanitarias lo permiten. Las prohibiciones fueron hechas en medio de un estado de alarma, que ahora, pasados ya 16 días, permiten levantar las prohibiciones ante la evidencia científica, la cual debe de regir las normas prohibitivas ante una materia grave, como es impedir que un fiel vaya a misa y comulgue:

    http://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/ciudadania.htm
    http://www.lavanguardia.com/ciencia/20200329/48132966901/covid-19-coronavirus-no-transmite-aire-gotitas-respiratorias.html
    http://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public
    http://www.who.int/publications-detail/modes-of-transmission-of-virus-causing-covid-19-implications-for-ipc-precaution-recommendations

  12. Joan, yo creo que con el panorama que tenemos se puede disculpar el que se tomen todas las máximas precauciones. Yo creo que ya que tenemos la tecnología que nos hace posible ver en directo la celebración de la Misa en soledad física del sacerdote, pero en comunicación y en espíritu de todos los fieles que desde sus casas comparten la presencia de espíritu, no pasa nada si temporalmente se suspenden las Misas públicas, en beneficio de toda la población , pues el riesgo de contagio es altísimo. Yo creo que no es por cobardía. Yo en eso creo que se hace de buena fe, y creo que el Señor no se va a enfadar por eso. El Señor lo que querrá es que oremos más y mejor, nos unamos a toda la Iglesia de corazón y pidamos por todos los hombres, pues la humanidad entera está en peligro.
    Amigo Joan, yo entiendo tus razones y es verdad lo que dices pero creo que no está mal tomar las máximas precauciones, ya que los gobernantes no las tomaron cuando debían haberlas tomado.
    Saludos y que el Señor nos proteja a todos.

    1. No, no es admisible la prohibición de misas públicas por falta de motivación, y la prueba de ello son que las normas sanitarias lo permiten. Las prohibiciones fueron hechas en medio de un estado de alarma, que ahora, pasados ya 16 días, permiten levantar las prohibiciones ante la evidencia científica, la cual debe de regir las normas prohibitivas ante una materia grave, como es impedir que un fiel vaya a misa y comulgue:

      http://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/ciudadania.htm
      http://www.lavanguardia.com/ciencia/20200329/48132966901/covid-19-coronavirus-no-transmite-aire-gotitas-respiratorias.html
      http://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public
      http://www.who.int/publications-detail/modes-of-transmission-of-virus-causing-covid-19-implications-for-ipc-precaution-recommendations

      1. …»las normas sanitarias lo permiten», dice.

        Otra vez….
        No, no, no. Las normas sanitarias, ¿lo permiten?. Lo que está claro es que las normas del gobierno rotundamente no lo permiten. El decreto deja la posibilidad de tener templos abiertos (artículo. 7), pero se contradice, pues en el artículo 11, sólo se permite salir a la calle para la compra, trabajar aquellos que son indispensables y poco más. No para ir a misa.
        Y algunos decretos regionales, más restrictivos, cierran templos. No está contemplada la posibilidad de ir a misa y punto. Otra cosa es que estemos disgustados, pero el decreto es claro.
        Al César lo que es del César. Y aquí el César es el que vela por la sanidad pública.

        Estaremos o no de acuerdo, nos gustará más o menos, pero no confunda a la gente. No se puede ir a misa y ya está. Nos queda la tele hasta que todo mejore.

  13. La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia la fe de los obispos, los que han suspendido la misa pública y los que han celebrado misa.

    No hay ninguna razón para tener miedo al coronavirus, se pueden celebrar perfectamente las misas públicas, teniendo en cuenta las recientes recomendaciones de la OMS: lavarse las manos, mantener una distancia física de al menos un metro o metro y medio, evitar el contacto cercano y sin protección con personas con síntomas respiratorios o fiebre, y limpiar y desinfectar con lejía u otros productos desinfectantes superficies potencialmente contagiadas. (Medidas de la OMS según la evidencia).

    Sí se pueden hacer misas públicas, y se pueden hacer perfectamente en la Capilla Mayor ante su Altar Mayor, que es el recinto más grande de toda iglesia, no las capillas laterales. Y sé que los curas dan la comunión en la mano, con o sin corporal, o en la boca, y no ha pasado nada desde que lo hacen.

    Aquí se ve la fe de los obispos: quienes han paralizado la vida sacramental de las parroquias, y quienes han seguido con el pueblo de Dios permitiendo la misa pública, como el Obispado de Cádiz y Ceuta, Barbastro Monzón, Provincia eclesiástica de Toledo, Mérida-Badajoz, Valladolid, Guadix, Segovia, Granada, Almería, Cartagena, Málaga.

    http://www.agenciasic.es/2020/03/25/notas-de-prensa-de-las-diocesis-en-relacion-a-la-situacion-creada-por-el-coronavirus/

    El obispado de Granada: «Con respecto a la comunión, se dará a quienes la deseen, y los sacerdotes la depositarán en la mano o en la boca de los fieles según ellos lo expresen con su gesto en el momento de recibirla, ya que las posibilidades de contagio son similares en ambos casos.»

    Los fieles y sacerdotes cuyo obispo prohibió la misa pública, pueden pedir al obispo que levante la prohibición, de acuerdo con el derecho de petición del canon 212 CDC, y pueden alegar tanto el Real Decreto de Sánchez, las normas sanitarias, el derecho canónico (la misa es lo más importante y el principio supremo es el de la caridad), así como las resoluciones de otros obispos como derecho comparado.

    1. Considero no conforme al Derecho Canónico la prohibición de los obispos a celebrar la misa pública, máxime cuando la norma científica médica lo permite tomando precauciones, por lo que ante la falta de motivación de la norma prohibitiva, deben proceder a autorizar las misas públicas por estas justificaciones:

      1. Ius ad sacramenta: “Los fieles tienen derecho a recibir de los Pastores sagrados la ayuda de los bienes espirituales de la Iglesia, principalmente la palabra de Dios y los sacramentos” (CIC, can. 213; CCEO, can. 16). A este derecho fundamental del derecho eclesial para todos los fieles, clérigos y laicos, que es un derecho público derivado de la misma condición de “persona in Ecclesia Christi” (cfr. CIC, can. 96), corresponde un deber de la Jerarquía, una obligación de justicia, no sólo de caridad, que el can. 843 formula así: “Los ministros sagrados no pueden negar los sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos” (§ 1; cfr. CCEO, can. 381, § 2).

      2. Ius ad sacram communionem”: “Todo bautizado a quien el derecho no se lo prohíba, puede y debe ser admitido a la sagrada comunión” (CIC, can. 912). Siendo la Eucaristía el más excelso de todos los sacramentos –porque en él no sólo se comunica la gracia divina, sino que se recibe al Autor mismo de la gracia–, es comprensible que el derecho universal de la Iglesia establezca una serie de normas, algunas ya de derecho divino, tanto para proteger y regular el ejercicio de ese derecho como para limitarlo, cuando así lo exigen la veneración debida al Cuerpo y la Sangre de Cristo, la recta formación de las conciencias y el bien común de la sociedad eclesial.

      3. Concilio Vaticano II, Presbyterorum ordinis, n. 5. “En la Santísima Eucaristía está contenido todo el bien espiritual de la Iglesia»

      4. Código de Derecho Canónico, can. 897: “El sacramento más augusto, en el que se contiene, se ofrece y se recibe al mismo Cristo Nuestro Señor, es la santísima Eucaristía, por la que la Iglesia vive y crece continuamente” (CIC, can. 897).

      5. Encíclica Ecclesia de Eucharistia, 11: “La Iglesia ha recibido la Eucaristía de Cristo, su Señor, no sólo como un don entre otros muchos, aunque sea muy valioso, sino como el don por excelencia, porque es don de sí mismo, de su persona en su santa humanidad y, además, de su obra de salvación”

      n. 18: “Quien se alimenta de Cristo en la Eucaristía no tiene que esperar el más allá para recibir la vida eterna: la posee ya en la tierra como primicia de la plenitud futura (…). En efecto, en la Eucaristía recibimos también la garantía de la resurrección corporal al final del mundo: «El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día» (Jn. 6, 54)”

      http://www.iuscanonicum.org/index.php/derecho-sacramental/el-sacramento-de-la-eucaristia/15-los-limites-del-derecho-a-recibir-la-comunion.html

      6. Normas de la OMS y del ministerio de sanidad:

      http://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/ciudadania.htm
      http://www.lavanguardia.com/ciencia/20200329/48132966901/covid-19-coronavirus-no-transmite-aire-gotitas-respiratorias.html
      http://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public
      http://www.who.int/publications-detail/modes-of-transmission-of-virus-causing-covid-19-implications-for-ipc-precaution-recommendations

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