PUBLICIDAD

Ha fallecido Alberto Ruiz de Galarreta, muy querido amigo

|

Sesenta años de amistad. Que el Señor le reciba como siervo bueno y fiel que fue.

Recojo la necrológica que publica Carmelo López Arias por parecerme muy exacta:

https://www.religionenlibertad.com/opinion/651165709/Alberto-Ruiz-de-Galarreta-y-la-unidad-catolica-de-Espana.html

P. D.; Miguel Ayuso, amiguísimo de Alberto, le dedica en el ABC de hoy esta sentida necrológica:

Alberto Ruiz de Galarreta Mocoroa (1922-2019)

 

EL ÚLTIMO CARLISTA HISTÓRICO

 

Cuando le conocí, en 1977, se estaba muriendo. Entusiasta y risueño. Como se mantuvo siempre. Era médico y sabía de lo que hablaba. Pero exageraba: advertía indicios de procesos que pueden llevar a la muerte. La que le ha llegado, finalmente, como a todos, pero más de cuarenta años después, a los casi noventa y siete, tras haber enterrado a innumerables amigos que, en cambio, gozaban de inmejorable salud.

Era un hombre extraordinario. Y la Providencia lo puso en el camino como mi mejor amigo, aunque por edad hubiera podido ser mi padre. Ligado desde su infancia, en la San Sebastián de antes de la guerra, a la Agrupación Escolar Tradicionalista (AET), se ha mantenido fiel al Carlismo hasta su muerte. Nada de extraño tiene, pues, que el Abanderado de esa Causa, Don Sixto Enrique de Borbón le distinguiera en 2013 con la Gran Cruz de la Orden de la Legitimidad Proscrita.

No hizo la guerra por poco, pero recordaba vívidamente aquellos años de terror y heroísmo. Mudada tras ella su familia a Valencia, estudió Medicina y probó su vocación en la Compañía de Jesús. En el noviciado de Veruela, de la provincia de Aragón, los superiores discernieron que no la tenía. Y Alberto, cincuenta años después, emocionado, protestaba: «Yo no fui infiel a Jesucristo». Desde luego que no. Ingresó en el Cuerpo de Sanidad de la Armada, en el que se retiró de Coronel. Se doctoró con una tesis de historia de la medicina. Ejerció con pasión y dedicación sacerdotal la profesión. No se casó y consagró su vida al apostolado tradicionalista. Fue, así, de los fundadores de la Ciudad Católica que Eugenio Vegas Latapie, rival dinástico, y Juan Vallet de Goytisolo traían de ultrapirineos a mediados de los cincuenta y cuya tertulia de los martes animó de modo que no puede describirse. Trabajó intensamente durante la Jefatura Delegada de José María Valiente. Colaboró con un enjambre de noms de plume (que a veces se divertía en hacer polemizar entre ellos) en el semanario «¿Qué pasa?», dirigido por Joaquín Pérez Madrigal, terror del clero progresista en los años del desastre conciliar, y luego en el quincenal navarro «Siempre p’alante», entre una serie no pequeña de revistas y boletines, como apóstol de la «unidad católica de España». Editó la extraordinaria recopilación «Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español (1939-1969)», en veintiocho tomos, algunos de dos volúmenes, prolongación de la historia canónica que don Manuel Fal Conde encomendó a Melchor Ferrer Dalmau en los años de la posguerra.

PUBLICIDAD

Nunca dejó de seguir la actualidad y a todo le sacaba moraleja profundísima, con frecuencia espiritual, aunque era lo más alejado de un beato, pues tenía una capacidad asombrosa de penetración y reflexión. «Individuum inefabile», dice el clásico. No es mala ilustración, genio y figura, la de Alberto Ruiz de Galarreta.

MIGUEL AYUSO

Alberto Ruiz de Galarreta Mocoroa nació en San Sebastián el 28 de diciembre de 1922 y ha muerto en Valencia el 12 de septiembre de 2019. Escritor pugnaz hasta el final, durante cerca de setenta años, ha sido uno de los últimos hombres relevantes del Carlismo histórico.

 

Y esta, sentidísima de Miguel Menéndez Piñar;

https://www.elcorreodemadrid.com/nacional/895986167/Nunca-seras-heroe-anonimo-Por-Miguel-Menendez-Pinar.html

Tres muy queridos amigos que recuerdan a un queridísimo amigo de los cuatro. Y salvo yo, diecisiete años más joven que él, dos de los que le recuerdan, por edad, podrían ser sus hijos y el tercero casi su nieto. Alberto Galarreta no dejaba indiferente a nadie. Dos de mis hijas sintieron muchísimo su muerte.

Y el Movimiento Católico Español, con buen número de fotografías:

https://mceaje.blogspot.com/2019/09/necrologicas-alberto-ruiz-de-galarreta.html#more

Yo, que no he sido nunca carlista aunque he tenido entre ellos, y tengo, muchos y muy queridos amigos, no me resisto a recoger entre esas fotografías una en la que aparecen dos de los más queridos y ambos notabilísimos; Alberto Galarreta y Carlos Etayo.

Ambos son de esas personas, la lista es muy numerosa y más de una vez he escrito de mis amigos muertos, por las que doy todos los días gracias a Dios que las puso en mi camino y que me han hecho crecer en mi amor a Él, a su Iglesia y a España. Alberto y Carlos con letras de oro.

También tuve un trato muy cordial con el tercero de la fotografía, Antonio Vallejo, excelente y notable persona también pero nada que ver con la enorme amistad que tuve con los otros dos. Con Alberto me encontraba todos los martes del año y con Carlos comía todas las veces que venía él a Madrid e, invitado por él en Las Pocholas de Pamplona, las muchas más escasas en las que yo iba a la capital navarra. En una ocasión organizó Carlos un ciclo de conferencias que yo iba a inaugurar. Li inauguré y lo clausuré pues tras mi conferencia el arzobispo Cirarda impidió las siguientes. Las anécdotas de Alberto llenarían páginas y páginas.

 

 

 

 

8 comentarios en “Ha fallecido Alberto Ruiz de Galarreta, muy querido amigo
  1. Se ha ido una persona de grandes convicciones, leal e íntegro, pero sobre todo se me ha ido un gran amigo. Don Alberto le echaré siempre de menos, echaré de menos poder charlar con usted, aprender de su experiencia, de sus opiniones y anécdotas. De usted aprendí muchas cosas, aprendí sobre libros antiguos, también aprendí lo que es dedicar toda una vida a unos ideales, por todo esto y mucho más lo llevaré siempre en el corazón y no le olvidaré nunca. Espero que esto sea tan sólo un «hasta luego» y no un «adiós». Qué descanse en la gloria de Dios y disfrute de la compañía de los que le habían precedido. Hasta siempre Don Alberto!!!

  2. Sieno muchísimo la muerte de D. Alberto, que debió ser un hombre verdaderamente magnífico. Mi más sentido pésame, D. Francisco José… Dios tenga en Su Gloria a D. Alberto, descanse en paz.

  3. Extraordinario hombre católico de una pieza, de una gran cultura y con una inteligencia aguda, que hacía mejor su entorno. Ha sido para mí un privilegio conocerlo.

  4. Formidable personaje, militante católico hasta el último aliento que nunca hizo acomadaticios los principios de La FE Católica con el oportunismo político, con el religioso panenteísta o simplemente por conveniencias temporalistas. Propagandista católico en serio con una reciedumbre de convicciones excepcional, no por eso fanático, su obra escrita constituye un monumento que hoy se considera integrista al contrario de los sucesores pre y postconciliaristas del fundador Herrera Oria que después de todo fue un posibilista, de pensamiento sometido a los poderes civiles o eclesiásticos sin dejar de reconocerle sus extraordinarios méritos de organizador y activista.
    D. Alberto Ruiz de Galarreta que entre otros heterónimos utilizaba el de Manuel de Santa Cruz en Siempre P´ Alante desde 1982 y anteriormente en la revista Qué Pasa? con otros varios, la revista benemeritísima de Pérez Madrigal el jabalí converso que fustigó desde primera hora a los descatolizadores del Vaticano II que se hicieron interconfesionales pastoralistas profanos y por consecuencia gnósticos inevitables en su discurso interreligioso, es un ejemplar de fidelidad a la Hispanidad de raigambre católica inclaudicable, pese a las posturas existenciales e ideologías pluralistas que personal y socialmente se quieran validar y legalizar políticamente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *