“El presidente niño”

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“El presidente niño”

Es el título de un artículo aparecido en “La Prensa” de hoy, domingo 10 de marzo, escrito por Dardo Gasparré.

El articulista escribe que nuestro novel presidente se asemeja a veces a un rey infante, con su arbitrariedad y sus berrinches. Pero, otras veces se parece al Princpito, “con una sabiduría simple e inocente, que le hace defender principios indiscutibles y dar por supuesto que todos lo van a entender y aceptar.

Sin embargo, existen analogías, pero también grandes diferencias y varias cosas por aclarar. En primer lugar, el Principito que su autor dibujaba en los papeles más insólitos era él mismo de chico, ese niño que llevaba en su corazón y que alguna vez lo haría hablar.

En la obra, el niño es visitante de un asteroide habitado por un extraño rey de quien se convierte en discípulo. Ese rey, a pesar de sus extravagancias es “muy bueno”, le enseña que la autoridad reposa en la razón y que por eso sus órdenes y leyes no deben ser caprichos de su voluntad sino ordenaciones racionales, conforme con la naturaleza de las cosas sociales y políticas y atendiendo a las circunstancias.

El rey le enseña que su derecho a exigir se funda en el recto ejercicio del poder, porque el olvidado primer derecho de un pueblo es algo en la Argentina muy olvidado: el derecho a ser bien gobernado, gobernado en forma austera y decente.

Podría también, aunque no lo hace, señalar modelos históricos notables de buenos gobiernos desde el de Solón, sabio de Grecia, filósofo y poeta, hasta el de San Luis, rey de Francia.

En otra de sus obras, Saint-Exupéry apunta al último fundamento de la autoridad, que según nuestra constitución vigente es Dios, fuente de toda razón y justicia. El escritor-piloto lo escribe más bellamente: “Tu pirámide no tiene sentido si ella no acaba en Dios… Puedes sacrificarte al príncipe si él se postra ante Dios. Porque entonces tu bien vuelve a ti vuelve cambiado de gusto y de esencia” (Ciudadela XC).

Ese niño que el piloto lleva en su corazón, atesora una larga y rica tradición, esa que nos “abre los ojos del entendimiento interior”.

Dudamos que Milei tenga algo parecido. Ese niño era un heredero de muchos y grandes maestros: Daurat, Mermoz, Guillaumet; con ellos había aprendido a mandar con justicia y a obedecer con responsabilidad; ese niño había atravesado los cielos de España y había penetrado en los secretos del Sahara; ese niño tenía incluso su experiencia argentina que tanto le enseñó durante un año y tres meses.

Milei carece de todo esto e incluso de modales aristocráticos. Milei no tiene una cultura detrás; es como un nuevo rico, que al decir de Aristóteles “carece de educación sobre la riqueza”.

Pero ahora se metió en el baile y tiene que bailar con los elementos que dispone. Lo rodea, no un equipo sino un montón de gente. La Argentina se encuentra

en  medio. Que Dios y la Virgen nos ayuden.

Buenos Aires, marzo 11 de 2024

Bernardino Montejano

Comentarios
5 comentarios en ““El presidente niño”
  1. Totalmente de acuerdo Dr. Montesano. Miley tiene una única fuente, los libros liberales de economía, no creo que haya aprobado ni Catecismo I y mucho menos Doctrina Social de la Iglesia.
    No tiene la principal virtud, ni el ni Suu equipo, que es la prudencia. Es cierto hay algunas cosas que estta haciendo bien, me quedan dudas si son por convicción o por demagogia o simplemente por demostrar poder. El tendal de desocupados que habrá de dejar su política será escandaloso. Sus héroes son personajes cipayos, como Rivadavia o Menem (A quienes colocaron en el nuevo salón de los héroes)… Cosa rara hoy están tratando.el tema Rosario y el principal responsable (no el único) del incremento narco en la Argentina ha sido el último nombrado.
    Y aclaro por las dudas que esto no nos une a los anteriores, hay algunos que podemos tener la cabeza abierta.para ver los errores de unos y de otros.sin casarnos con ninguno

  2. Todo es bueno para,viniendo a cuento o sin venir,dar palos al titánico y necesario esfuerzo que está tratando de poner fin al caos argentino.Ni Milei es lo que Montejano sugiere,no lo es su magnífico equipo de gobierno,ni esa impresionante millonada de argentino que le están apoyando,»sin nada que perder,con mucho que ganar».
    Qué tristeza que los sesudos «ortodoxos» , purísimos ellos(con la pureza de las de Port Royal,y la soberbia de Lucifer),se den a esas batallas.
    Sin duda que la Santísima Virgen y su Hijo Salvarán a Argentina.Pero que nadie ose decirles cómo y con qué personas.
    Mucha,muchísima soberbia.Y un tufo a envidia que anonada.

    1. No se moleste. Este señor sigue inasequible al desaliento (contra Mi Ley) e impasible el ademán (¿o era «imposible el alemán»?).

      1. De ese tipo de personas abominaba Donoso Cortés.
        Cuando todo el esfuerzo y la lucha se pone contra lo malo,y no contra lo peor,se actúa al servicio de éste.Es cómo consagrarse a curar un eczema,dejando campar a sus anchas un tumor letal.

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