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El nuevo cardenal Cantalamessa visto por Pablo Cervera

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Que anticipa el prólogo que ha escrito para Los misterios de la vida de Cristo del capuchino italiano, de próxima aparición en su versión española, de la que Cervera es también traductor.

https://www.religionenlibertad.com/opinion/766220143/cantalamessa-cardenal-vida-servicio-palabra-dios.html

En él tenéis una opinión sólida sobre el nuevo cardenal con tan sacerdotal apellido.

 

17 comentarios en “El nuevo cardenal Cantalamessa visto por Pablo Cervera
  1. Aunque se trate de cardenales que por su edad no participarían en un cónclave, a la vista de tanta concesión del capelo a presbíteros, ¿Se recuerda que san Juan XXIII estableció que todos los cardenales fueran obispos, consagrando él personalmente en San Pedro en 1962 a una docena de ellos, entre los cuales se hallaba nada menos que Alfredo Ottaviani, creado cardenal por Pío XII en 1953?
    La norma se cumplió a rajatabla con san Pablo VI, pero san Juan Pablo II empezó a conceder «dispensas» en algunos casos.
    Sin contar los cardenales cuya creación fue anunciada el pasado domingo, ¿Cuántos miembros del colegio cardenalicio no son obispos y una vez celebrado el próximo consistorio, cuántos no lo serán si antes o después no son consagrados?

  2. También lo calificó de «cantamañanas» el propio blogger, Fernández de la Cigoña, por haber comparado las críticas a la Iglesia por la gestión -que todos sabemos nefasta- de los casos de abusos a menores, con la persecución a los judíos. La comparación está completamente fuera de lugar.

  3. De su comentada homilía el pasado viernes santo en el Vaticano, con su expresiva oratoria, hay un par de cosas a las que no paro de darle vueltas.

    Contó la anécdota, que creo ya otra vez la narró, de un pintor inglés que hace siglos estaba subido en un andamio pintando los frescos de la catedral en Londres. Se movió hacia atrás para contemplar como quedaba lo pintado, con riesgo de caerse. Otro lo vio y en vez de darle un grito de alerta, pensando que su reacción instintiva sería irse más hacia atrás y despeñarse, tuvo la sangre fría de arrojar un pincel con pintura sobre el fresco para provocarle la reacción contraria.

    Me pregunto si el Papa Francisco conocía previamente la homilía. Y si puede ser una explicación, al menos en parte, del sentido de su extraño pontificado.

    Otra cosa que dijo Cantalamessa, que parece clara y habitualmente no se tiene en cuenta, es que la mayor maldad que ha cometido el hombre fue el asesinato de Jesucristo. Todos sabemos la estructura de la conspiración para matar a Jesucristo. En la que va incluido Judas. Hace casi un año el Papa Francisco dijo, creo que por primera vez en un Papa, que Judas es un icono permanente. La deducción lógica sería que la mayor maldad en el mundo está, en parte, dentro de la Iglesia. Hasta me parece visible en estos tiempos víricos, más aún en España. Ya Pablo VI dijo que parecía que el humo de satanás había entrado en el templo de Dios.

    El manido argumento, repetido por Cantalamessa, que lo del virus no puede ser castigo divino porque afecta a los más pobres me parece absurdo. De hecho, lo del virus ha afectado mucho más a los países más ricos, y a las ciudades más ricas de ellos. Al menos por ahora, que los poderosos amenazan con escabechinas en los países más pobres. En cualquier caso, los designios del Señor son inescrutables. Creo que para todos es un misterio porqué el Señor consintió a Judas, para que se cumpliera lo que estaba escrito. Me parece más acertado reconocer que no sabemos nada, como cualquiera puede experimentar por sí mismo.

  4. Voy a contar mi vivencia personal. El que no quiera leerla que se salte el comentario.
    Hace 20-25 años seguía con mucha atención las prédicas de este fraile en los oficios del Viernes Santo en el Vaticano. En varias ocasiones (cinco, si no recuerdo mal) estuve físicamente presente en la basílica de San Pedro. Para entonces el declive del Papa polaco era ya más que evidente. Hablo del año 1997-1998 y siguientes, en los que por motivos que no son del caso tuve que viajar varias veces a Italia y la Semana Santa me encontraba allí, de modo que siempre hacía por conseguir entradas para los oficios en el Vaticano. Eran semones vibrantes, salpicados de referencias bíblicas y patrísticas, donde además se ponía de manifiesto una gran cultura. Lo mismo te citaba a Mahler que un poema de Hölderlin. Una maravilla escucharle, aunque ciertamente hacía gala de una «ecumanía» desaforada en dirección protestante.
    Luego con los años se me enfrió un poco entusiasmo. Reconozco que el principal responsable del enfriamiento fue el sacerdote andaluz que llevaba el blog Ex Orbe, que le tenía una manía tremenda a Cantalamessa y le ponía a escurrir cada vez que aparecía el nombre. Reidero Cantalaperra, le llamaba. Hay que ver las tonterías que se le quedan a uno en la memoria.
    Sea como fuere, su capelo es un reconocimiento comprensible y coherente con la trayectoria consistorial de Bergoglio, si se me permite la expresión. En estos momentos por desgracia el colegio cardenalicio cuenta con miembros mucho peores.

        1. Cuidado con Cantalamessa. Juan Manuel de Prada lo llamo el «Cantamañanas» tras negar que el Covid 19 no pueda ser un castigo de Dios:
          «Resulta muy llamativo, por contraste con esta intuición atea, el empeño del catolicismo pompier por negar que las plagas tengan una causa primera de orden sobrenatural. Así lo ha hecho, por ejemplo, un predicador de nombre Misacantano o Cantamañanas, que siempre nos hace roncar de admiración…’ Y mucho más en la dedicatoria que le deja en: https://www.xlsemanal.com/firmas/20200427/castigos-y-dolores.html

    1. Y entre otras tantas llamativas afirmaciones llama místico al janseanista Pascal. Además lo llama «discípulo tardío» de San Agustín, cosa totalmente errada ya que Pascal rompe con la tradición con su rechazo de la dimensión metafísica.

  5. Dada su edad (86 años) es improbable que el cardenal electo Cantalamessa llegue vivo al próximo cónclave. Pero si llega, su influencia puede ser enorme, porque todos o casi todos los cardenales han tenido trato personal con él y muchos le han oído predicar (de hecho, predicó en los dos cónclaves anteriores, los de 2005 y 2013). No tendrá derecho a voto, pero sí a participar en las reuniones previas, y es allí donde puede hacerse notar muchísimo. Atentos, pues.

    1. No solo se trata de que llegue vivo, sino también en condiciones de influir. Podría llegar, por ejemplo, en un calamitoso estado de salud (no sería el primero). Tiene usted mucha razón al afirmar que los que no entran en cónclave cuentan más de lo que parece. Yo mismo lo he dicho aquí cien veces. De hecho, a veces tienen más peligro los que están fuera que los que votan. Piense usted que Sodano, Bertone, Vallini, Re e incluso MacCarrick siguen teniendo mil formas de influir. De todos modos, nadie sabe ni cuándo será el cónclave ni quiénes ni cuántos asistirán (con o sin voto).

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