Las 43 antiguas numerarias auxiliares del Opus Dei que mantienen una causa penal en Argentina contra antiguos responsables de la prelatura han solicitado una audiencia con León XIV durante su próxima visita al país, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La petición fue presentada formalmente ante el Vaticano el pasado 15 de septiembre y, según su abogado, Sebastián Sal, todavía no ha recibido respuesta.
En declaraciones al medio argentino La Redacción, Sal explicó que la solicitud permanece sin contestación, «ni positiva ni negativa», y señaló que no descarta que el silencio de la Santa Sede termine siendo la única respuesta.
La petición cobra especial relevancia después de que la Oficina de Prensa de la Santa Sede anunciara que el Pontífice mantendrá encuentros con supervivientes de abusos cometidos por miembros de la Iglesia durante su viaje a Uruguay, Argentina y Perú, sin concretar en qué países tendrán lugar ni quiénes participarán.
El abogado considera que una audiencia con el Papa tendría un efecto reparador para las denunciantes. No obstante, señaló que León XIV también podría enviarles una señal de reconocimiento y cercanía aunque finalmente no llegara a recibirlas.
Por su parte, la periodista Paula Bistagnino, autora del libro Te serviré, dedicado a los testimonios de estas mujeres, expresó su confianza en que el encuentro pueda producirse. A su juicio, el Pontífice dispone de tiempo para tomar una decisión «hasta el último minuto» antes de abandonar Argentina.
Una denuncia por presunta explotación laboral y trata de personas
Las denunciantes sostienen que fueron incorporadas al Opus Dei cuando eran jóvenes, en algunos casos con la promesa de acceder a estudios superiores, y que posteriormente trabajaron durante años en tareas domésticas y de servicio sin recibir remuneración ni contar con horarios laborales definidos.
Según sus testimonios, vivieron sometidas a un régimen de fuerte control sobre su vida cotidiana, con restricciones en el contacto con sus familias y sin disponer de autonomía económica.
Bistagnino ha señalado que las mujeres debían firmar documentos testamentarios para ceder sus bienes futuros y que, durante buena parte de su permanencia en la institución, no contaron con cuentas bancarias propias. Varias de ellas tampoco dispondrían de aportaciones registradas en el sistema argentino de seguridad social.
Entre las prácticas descritas por las antiguas integrantes figuran también penitencias corporales, como el uso del cilicio y la disciplina.
Estas afirmaciones forman parte de las denuncias y testimonios recogidos durante la investigación. El Opus Dei rechaza las acusaciones y sostiene que la versión difundida sobre la situación de las numerarias auxiliares tergiversa los hechos.
Las mujeres presentaron en septiembre de 2021 una denuncia ante el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Según sus representantes, no recibieron respuesta. La causa penal en Argentina se abrió en 2023.
Cinco responsables del Opus Dei señalados por la Fiscalía, pero ninguno ha sido citado
La investigación judicial continúa sin que se hayan producido las declaraciones indagatorias solicitadas por el Ministerio Público.
En octubre de 2024, el fiscal federal Eduardo Taiano y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) solicitaron que fueran citados a declarar cuatro sacerdotes que habían ocupado puestos de responsabilidad en el Opus Dei en Argentina.
En julio de 2025, la petición se amplió al vicario auxiliar de la prelatura, Mariano Fazio, como se informó al abordar las nuevas actuaciones judiciales contra responsables del Opus Dei.
La Fiscalía contabiliza 44 presuntas víctimas, mientras que son 43 las antiguas numerarias auxiliares que han solicitado reunirse con el Papa.
Según Sebastián Sal, la petición de indagatoria fue reiterada recientemente, pero el juez federal Daniel Rafecas todavía no ha citado a ninguno de los cinco señalados.
La ausencia de citaciones no equivale a una resolución sobre la culpabilidad o inocencia de los investigados. Las acusaciones deberán ser examinadas en el correspondiente procedimiento judicial, con las garantías procesales y el derecho de defensa de las personas implicadas.
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos presentó además un escrito amicus curiae en el que se refiere a posibles prácticas de tortura física y psicológica con un componente de género.
Bistagnino ha calificado esta investigación como «la más importante que hay en el mundo contra el Opus Dei» y ha advertido de la importancia de los plazos de prescripción. Según su exposición, el único caso que todavía podría ser perseguido penalmente prescribiría en septiembre de 2027.
El Papa ya conoce las denuncias, según el abogado de las mujeres
La solicitud de audiencia no es el primer intento de trasladar las denuncias al Vaticano.
En octubre de 2025, León XIV recibió a representantes de la organización Ending Clergy Abuse, que posteriormente organizó en Buenos Aires un encuentro internacional en el que participaron algunas de las antiguas numerarias auxiliares.
Durante aquella reunión, celebrada en diciembre, las mujeres expusieron públicamente sus testimonios sobre las condiciones de vida y trabajo que denuncian haber sufrido dentro del Opus Dei.
En marzo de 2026, el Pontífice recibió también en audiencia privada al periodista británico Gareth Gore, autor del libro Opus, quien le entregó documentación relacionada con la investigación de la Fiscalía argentina.
Según relató Sebastián Sal, durante ese encuentro León XIV habría manifestado que conocía el asunto y que tenía intención de tomar medidas. Se trata de una versión transmitida por el abogado, sin que conste una confirmación pública de la Santa Sede sobre el contenido de aquella conversación.
El letrado también cuestionó que el Papa haya recibido al prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, y al vicario auxiliar Mariano Fazio, mientras las mujeres continúan esperando una audiencia.
«Llama la atención que el Papa los reciba a los victimarios y no reciba a las víctimas», declaró Sal. La expresión refleja la posición de la representación de las denunciantes y no una responsabilidad penal establecida judicialmente.
La petición coincide con la revisión de los estatutos del Opus Dei
El caso se desarrolla mientras continúa el proceso de adaptación de los estatutos de la prelatura a las disposiciones aprobadas durante el pontificado de Francisco.
El motu proprio Ad charisma tuendum, promulgado en julio de 2022, modificó el marco institucional del Opus Dei y trasladó su dependencia del Dicasterio para los Obispos al Dicasterio para el Clero.
Desde entonces, la prelatura trabaja en una revisión estatutaria que debe recibir la aprobación de la Santa Sede.
Aunque este procedimiento es distinto de la causa penal argentina, ambos asuntos coinciden en un período de especial atención a la organización interna y al funcionamiento de la prelatura.
Por el momento, no se ha anunciado ninguna audiencia entre León XIV y las antiguas numerarias auxiliares. La decisión dependerá de la Santa Sede y de la agenda del viaje apostólico.
Las denunciantes mantienen su petición de ser escuchadas personalmente por el Pontífice, mientras la investigación judicial continúa pendiente de las declaraciones solicitadas por la Fiscalía.