El papa León XIV ha solicitado votar por correo en las elecciones de mitad de mandato que se celebran en Estados Unidos el próximo martes, 3 de noviembre. La petición quedó registrada el 3 de octubre en la oficina del secretario del condado de Will, en el área metropolitana de Chicago, donde el Pontífice figura inscrito en el censo electoral con su nombre civil, Robert Francis Prevost, y con el domicilio de su hermano John en la localidad de New Lenox.
La información la adelantó el 23 de octubre la emisora WJOL de Joliet, que atribuyó la solicitud a una persona del entorno del Papa y señaló que la petición había sido verificada y la papeleta remitida. El jueves la confirmó al Chicago Sun-Times Kim Fladhammer, jefa de gabinete de la oficina del condado, que precisó que el nombre de Prevost consta en la relación de electores que han pedido el voto postal.
No se sabe todavía si el Papa ha devuelto la papeleta. En caso de hacerlo, sería el primer pontífice en ejercicio del que se tiene constancia que vota en unas elecciones. Ni la Oficina de Prensa de la Santa Sede ni la familia han hecho declaraciones. John Prevost se encontraba esta semana en Roma, junto a medio centenar de feligreses de la parroquia de San Judas de New Lenox que fueron recibidos por el Papa en la plaza de San Pedro.
Qué se vota en Illinois
Además de la renovación de la Cámara de Representantes y de parte del Senado federal, los electores de Illinois eligen gobernador, cargo al que opta a la reelección el demócrata JB Pritzker, así como jueces y cargos del condado. Desde 2010 cualquier elector del estado puede votar por correo sin necesidad de justificar su ausencia, y la legislación federal ampara el derecho de voto de los ciudadanos estadounidenses que residen fuera del país mientras mantengan su domicilio electoral.
La ley electoral de Illinois establece que nadie recibe una papeleta por correo sin haber presentado antes una solicitud, que se tramita a nombre del elector y se envía a su domicilio censal. Una vez rellenada, la papeleta puede devolverse por correo, depositarse en uno de los buzones habilitados por el condado o entregarse en mano, ya sea por el propio votante o por una persona a la que este autorice expresamente. En este último caso, ambos deben firmar la autorización impresa en el sobre de devolución, y la ley tipifica como ilícito que cualquier otra persona recoja o transporte la papeleta. Las enviadas por correo se aceptan hasta catorce días después de la votación siempre que lleven matasellos del día de la elección como fecha límite. Ni la Santa Sede ni la familia han aclarado por cuál de estas vías se ha tramitado el voto del Papa.
Su historial electoral
Los registros del condado, difundidos tras el cónclave de mayo de 2025, muestran que Prevost votó por correo en las presidenciales de 2024 y en las elecciones generales de 2012, 2014 y 2018. Illinois no exige afiliación a ningún partido, y en las primarias el elector escoge cada vez la papeleta de uno de ellos: Prevost optó por la demócrata en 2008 y 2010 y por la republicana en 2012, 2014 y 2016. No participó en las primarias celebradas el pasado mes de marzo.
El marco canónico e internacional
La singularidad del caso reside en la condición del votante. El Papa es soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y cabeza de la Santa Sede, sujeto de derecho internacional que mantiene relaciones diplomáticas con Estados Unidos y que, por el artículo 24 del Tratado de Letrán, se declaró ajena a las contiendas temporales entre Estados. No existe precedente de un jefe de Estado que participe como elector en los comicios de otro país, lo que convierte la decisión en un asunto que excede lo estrictamente personal.
La solicitud llega en un periodo de relaciones tensas entre el Vaticano y la Administración Trump. León XIV ha criticado públicamente la guerra con Irán, la política migratoria y la reanudación de las ejecuciones federales; el presidente llegó a calificarlo de «débil en el crimen», y el vicepresidente JD Vance pidió a la Santa Sede que no interviniera en la política estadounidense. El acercamiento también ha tenido sus gestos, como las pelotas de béisbol firmadas que el Papa envió a Trump, Vance y Rubio el pasado verano.
Aunque el sentido del voto es secreto, la noticia ya ha sido incorporada a la campaña. Algunas publicaciones católicas estadounidenses han lanzado iniciativas que invitan a los fieles a comprometerse a votar siguiendo el ejemplo del Papa, un uso de su figura que la Santa Sede, fiel a su tradición de neutralidad, ha procurado evitar históricamente.