El obispo de Knoxville (Tennessee, Estados Unidos), monseñor Mark Beckman, ha publicado un memorando de siete páginas en el que pide a los fieles de su diócesis que no asistan a la misión «San Francisco de Asís», vinculada a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). El prelado considera que participar en sus actividades constituye una «ocasión próxima de cisma» y califica esa decisión de «gravemente imprudente».
El documento, fechado el 22 de octubre, lleva por título «Instrucción a los fieles sobre la FSSPX» e incluye preguntas, respuestas y explicaciones sobre la situación canónica de la Fraternidad y las razones por las que la diócesis no autoriza su presencia en el territorio.
La instrucción afecta directamente al padre David Mary Engo, sacerdote vinculado a la misión, a quien Beckman ha retirado las facultades ministeriales y ha ordenado abandonar la diócesis.
Beckman retira las facultades al padre Engo y le exige abandonar Knoxville
El padre David Mary Engo está incardinado en la diócesis de Fort Wayne–South Bend, cuyo obispo también le ha suspendido del ejercicio de las órdenes sagradas.
Por su parte, Beckman le ha retirado las facultades y autorizaciones para ejercer su ministerio en Knoxville. Asimismo, ha revocado el permiso que le permitía residir como ermitaño en la diócesis y le ha exigido organizar su salida del territorio.
La decisión había sido anunciada el pasado 2 de octubre, cuando la diócesis publicó un aviso dirigido a los fieles en el que advertía de que no había autorizado el establecimiento de ningún priorato, misión, capilla u otro apostolado vinculado a la Fraternidad San Pío X.
En el nuevo memorando, el obispo aborda también la situación canónica del sacerdote y recuerda que cualquier determinación sobre posibles sanciones corresponde a la autoridad eclesiástica competente.
La participación en la misión, una «ocasión próxima de cisma»
La instrucción se apoya en una declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 2 de julio de 2026, según la cual los ministros sagrados de la FSSPX se encuentran en situación de cisma y sujetos a la excomunión prevista en el canon 1364 §1 del Código de Derecho Canónico.
Beckman distingue, sin embargo, entre la situación canónica de los sacerdotes de la Fraternidad y la responsabilidad individual de los fieles que participan en sus celebraciones.
El obispo precisa que asistir a una misa de la misión no supone automáticamente incurrir en excomunión, pues para determinar una eventual adhesión formal al cisma deben examinarse la intención, el conocimiento y las circunstancias particulares de cada persona.
Pese a ello, recomienda expresamente a los católicos que no participen en las misas, sacramentos, retiros, conferencias ni otras actividades religiosas organizadas por la misión «San Francisco de Asís». También les pide que se abstengan de prestar apoyo económico, material u organizativo.
En su argumentación, Beckman reconoce que el apego a la Misa tradicional no constituye por sí mismo un acto cismático. No obstante, sostiene que la preferencia por una determinada forma litúrgica no puede anteponerse a la comunión con el Papa y los obispos unidos a él.
El obispo recurre a la historia de la Fraternidad San Pío X
El memorando incluye un repaso de la historia de la FSSPX, fundada por monseñor Marcel Lefebvre en Suiza en 1970.
Beckman recuerda la retirada de su aprobación canónica en 1975, las ordenaciones sacerdotales realizadas por Lefebvre en 1976 pese a las prohibiciones recibidas y las consagraciones episcopales de 1988 sin mandato pontificio, que dieron lugar a las excomuniones declaradas durante el pontificado de san Juan Pablo II.
También cita a Benedicto XVI, quien en su carta a los obispos de marzo de 2009 señaló que la Fraternidad carecía de estatuto canónico en la Iglesia. Aquel año, el pontífice levantó las excomuniones de los cuatro obispos consagrados por Lefebvre, aunque esa decisión no supuso la regularización de la situación jurídica de la comunidad.
El obispo de Knoxville sostiene que las diferencias entre la Fraternidad y las autoridades eclesiásticas no se reducen a la celebración de la liturgia tradicional, sino que afectan también a cuestiones de autoridad, obediencia y aceptación del Concilio Vaticano II.
Como alternativa para los fieles vinculados al rito romano tradicional, el documento recuerda que la diócesis mantiene una celebración mensual de la misa según el Misal de 1962 en el Christ Prince of Peace Retreat Center, situado en Benton.
La instrucción concluye con una llamada al padre Engo y a quienes participan en la organización de la misión para que cesen sus actividades y busquen la reconciliación con sus superiores eclesiásticos.
Una nueva medida en una diócesis que ha restringido la Misa tradicional
El memorando llega después de otras decisiones de Beckman que han afectado a las prácticas litúrgicas y devocionales tradicionales en Knoxville.
En octubre de 2025, la diócesis eliminó la celebración de la Misa tradicional en sus parroquias, limitándola a un centro de retiros con periodicidad mensual.
Más recientemente, el obispo pidió a sus sacerdotes que retiraran la oración a San Miguel Arcángel que los fieles rezaban antes de la misa, una disposición que suscitó críticas por la supresión de esta práctica devocional.
La nueva instrucción, cuya publicación ha sido recogida por AdVaticanum, amplía las medidas adoptadas a comienzos de octubre contra la misión vinculada a la FSSPX y establece una advertencia expresa a los fieles que deseen participar en sus actividades.