Pakistán confirma la pena de muerte de un cristiano por blasfemia y absuelve a su hermano tras más de una década de proceso

El tribunal rechaza el recurso de Qaiser Ayub, padre de tres hijos, y absuelve a su hermano Amoon por falta de pruebas suficientes

Pakistán confirma la pena de muerte de un cristiano por blasfemia y absuelve a su hermano tras más de una década de proceso

El Tribunal Supremo de Pakistán ha confirmado la condena a muerte de Qaiser Ayub, un cristiano de 49 años y padre de tres hijos, acusado de publicar contenidos considerados ofensivos para el profeta Mahoma en internet. En la misma resolución, dictada el pasado 7 de octubre, el tribunal absolvió a su hermano Amoon Ayub, de 46 años, al considerar que no existían pruebas suficientes para mantener su condena.

Ambos hermanos llevaban más de una década encarcelados por un caso que se remonta a 2011. La organización cristiana CLAAS-UK, que ha seguido el procedimiento, ha celebrado la absolución de Amoon, pero ha expresado su preocupación por la situación de Qaiser, que permanece recluido en la prisión de Sahiwal y todavía se enfrenta a la posibilidad de ser ejecutado.

Una acusación por publicaciones en internet que se remonta a 2011

El procedimiento comenzó después de que se denunciaran supuestos contenidos blasfemos publicados en una página web vinculada a Qaiser Ayub. El acusado sostiene que había cerrado el sitio en 2009 y que otra persona lo reactivó posteriormente, conservando su nombre en la información sobre derechos de autor.

Según CLAAS-UK, las acusaciones surgieron después de un conflicto con conocidos de su entorno laboral. Ante las amenazas y el temor por su seguridad, los dos hermanos abandonaron temporalmente Pakistán y viajaron a Singapur y Tailandia antes de regresar al país.

Las detenciones se produjeron en 2014 y el 13 de diciembre de 2018 un tribunal los condenó a muerte. Por motivos de seguridad, el juicio se celebró en el interior de la prisión de Jhelum. En junio de 2022, el Tribunal Superior de Lahore ratificó ambas sentencias.

La acusación contra Qaiser se apoyó, entre otros elementos, en pruebas digitales relacionadas con la página web y en información obtenida de dispositivos electrónicos. El Supremo consideró que existían elementos suficientes para mantener su condena, mientras que, en el caso de Amoon, concluyó que no había quedado acreditada su responsabilidad en la publicación de los contenidos.

Nasir Saeed, director de CLAAS-UK, acogió favorablemente la puesta en libertad del hermano menor, aunque lamentó los años que ambos han pasado en prisión.

«Acogemos con satisfacción la absolución de Amoon Ayub después de tantos años de encarcelamiento, pero nuestro alivio queda ensombrecido por la devastadora noticia de que su hermano Qaiser continúa enfrentándose a la pena de muerte», declaró.

Saeed recordó que Qaiser tiene esposa y tres hijos y subrayó que ninguna familia debería permanecer durante tantos años bajo la amenaza de una ejecución. También expresó su esperanza de que se agoten las vías legales disponibles para salvarle la vida.

La defensa acude a Naciones Unidas para intentar evitar la ejecución

El American Center for Law and Justice (ACLJ), que participa en la defensa de los hermanos a través de su oficina pakistaní, la Organization for Legal Aid (OLA), ha presentado una comunicación urgente ante los procedimientos especiales de derechos humanos de Naciones Unidas.

La organización considera especialmente grave la decisión del Supremo y sostiene que se trata de la primera ocasión en que la máxima instancia judicial pakistaní confirma una condena a muerte por blasfemia.

El equipo jurídico también ha anunciado que prepara una petición de revisión ante el propio Tribunal Supremo para intentar revertir la sentencia contra Qaiser.

El caso ya había llamado la atención de Naciones Unidas. En 2025, varios expertos independientes en derechos humanos expresaron su preocupación por las condenas impuestas a los hermanos Ayub y por las garantías judiciales del procedimiento.

En una comunicación oficial dirigida a las autoridades pakistaníes, los expertos cuestionaron la valoración de las pruebas y advirtieron de las consecuencias de aplicar la pena capital en procesos relacionados con acusaciones de blasfemia.

Las leyes contra la blasfemia y la situación de los cristianos en Pakistán

El Código Penal de Pakistán contempla la pena de muerte por insultar al profeta Mahoma, en virtud de su artículo 295-C. Estas disposiciones han dado lugar a numerosos procesos contra miembros de minorías religiosas, especialmente cristianos, hindúes y ahmadíes, aunque también afectan a ciudadanos musulmanes.

Las organizaciones de defensa de la libertad religiosa denuncian que las acusaciones de blasfemia pueden utilizarse para resolver disputas personales, intimidar a determinadas comunidades o provocar represalias contra los denunciados, incluso antes de que los tribunales examinen las pruebas.

Entre los casos recientes figura el de Shagufta Kiran, una cristiana condenada a muerte en septiembre de 2024 por un mensaje de WhatsApp considerado blasfemo.

CLAAS-UK ha reclamado mayores garantías frente a las denuncias falsas, protección para los acusados y sus abogados, y medidas para impedir que las amenazas o las presiones externas interfieran en los procedimientos judiciales.

Mientras Amoon Ayub afronta el regreso a la libertad después de años de encarcelamiento, su hermano Qaiser permanece condenado a muerte en la prisión de Sahiwal. Sus abogados preparan nuevas actuaciones judiciales y han solicitado la intervención de Naciones Unidas para intentar evitar su ejecución.

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