El obispo de Arlington, Mons. Michael Burbidge, ha pedido a los católicos de Virginia, Estados Unidos, que recen y ayunen todos los viernes de octubre ante las dos enmiendas constitucionales sobre el aborto y el matrimonio que serán sometidas a votación el próximo 3 de noviembre. La convocatoria llega cuando ya ha comenzado la votación anticipada y supone un nuevo paso en la campaña impulsada por el prelado en defensa de la vida y del matrimonio entre un hombre y una mujer.
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Burbidge hizo la petición en la última entrega de su podcast Walk Humbly. «Animaré a todos a rezar y ayunar cada viernes durante el mes de octubre», explicó, con la intención de pedir a Dios «que mueva nuestros corazones e inspire a todos los católicos a votar no a las preguntas 1 y 2 por el bien común» de Virginia.
«Oración, ayuno, sacrificio: todo esto es importante. Tenemos la verdad y tenemos el poder de la oración», añadió.
Un mes de penitencia con las urnas ya abiertas
La petición abarca los cinco viernes de octubre y llega después del comienzo de la votación anticipada, abierta en Virginia desde el 18 de septiembre. Las elecciones se celebrarán el 3 de noviembre.
Los electores deberán pronunciarse sobre tres reformas de la Constitución estatal. La pregunta 1 pretende incorporar al texto constitucional un «derecho fundamental» al aborto. La pregunta 2 propone eliminar la disposición que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer y sustituirla por el reconocimiento del matrimonio entre «dos personas adultas». La Conferencia Católica de Virginia ha pedido oficialmente votar «no» a ambas propuestas.
Burbidge ha advertido de que la primera enmienda tendría consecuencias sobre los límites al aborto, el consentimiento de los padres cuando se trate de menores y las garantías de conciencia y sanitarias. Sobre la segunda, sostiene que eliminaría de la Constitución estatal «la verdad bíblica de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer». Los partidarios de las reformas, por su parte, las presentan como una forma de garantizar constitucionalmente el acceso al aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.
De la carta en las parroquias al ayuno de los viernes
La convocatoria de octubre se suma a las iniciativas que el obispo de Arlington viene desarrollando durante las últimas semanas. Burbidge dispuso que una carta sobre las enmiendas fuese leída durante las Misas del 12 y 13 de septiembre en las 70 parroquias de la diócesis, una decisión que, según explicó, no había tomado anteriormente durante sus diez años al frente de Arlington.
La diócesis ha impulsado además la campaña Catholics Vote No, y el obispo presidió una Hora Santa en la catedral de Santo Tomás Moro de Arlington para rezar ante la próxima votación.
Burbidge ha reconocido que sus intervenciones también han provocado rechazo entre algunos fieles. Según relató, hubo católicos que optaron por asistir a Misa fuera de la diócesis durante el fin de semana en que se leyó su carta. El obispo pidió a los sacerdotes dialogar con quienes discrepan, pero insistió en mantener la posición de la Iglesia sobre ambas cuestiones.
«Nuestro deber sagrado de votar»
En el mensaje difundido dentro de la campaña, Burbidge afirma que Virginia afronta «amenazas legales muy serias para la vida humana y el matrimonio» y ha pedido a los católicos que participen en la votación.
«Nuestra llamada bautismal a apoyar el bien común incluye nuestro deber sagrado de votar con una conciencia formada en la oración y en los hechos», sostiene el prelado.
La Conferencia Católica de Virginia mantiene la misma posición. Burbidge y el obispo de Richmond, Mons. Barry Knestout, ya habían dirigido conjuntamente una carta a los fieles en la que calificaban las dos propuestas como cuestiones que afectan a «materias fundamentales del bien y del mal» y pedían rechazarlas en las urnas.
Con la votación ya en marcha, el obispo de Arlington añade ahora una petición concreta para las semanas que quedan hasta las elecciones: rezar y ayunar todos los viernes de octubre.