El obispo de Arlington, Michael F. Burbidge, ha dado un paso inusual ante las próximas elecciones en Virginia, Estados Unidos: ha pedido a todos los sacerdotes de su diócesis que lean durante la Misa una carta en la que insta expresamente a los católicos a votar «no» a dos enmiendas constitucionales relativas al aborto y al «matrimonio homosexual».
La petición alcanza a las 70 parroquias de la diócesis, que atienden a más de 430.000 católicos en el norte de Virginia. Según Burbidge, nunca antes había pedido a todos los sacerdotes de Arlington que hicieran algo semejante. Los electores decidirán sobre las dos propuestas el próximo 3 de noviembre y la votación anticipada comenzará este viernes 18 de septiembre.
«Debemos votar no a esas preguntas y decir sí a la verdad», afirmó el prelado durante la Misa dominical en Saint Leo the Great, en Fairfax.
Una enmienda sobre el aborto y otra sobre el «matrimonio homosexual»
La primera propuesta, que aparecerá como Pregunta 1, pretende modificar la Constitución de Virginia en materia de aborto.
Burbidge advierte en su carta a los fieles de que la enmienda crearía un derecho constitucional a «abortos no regulados, realizados por personas sin licencia para practicarlos en cualquier momento del embarazo».
Según el obispo, la modificación permitiría además abortos «dirigidos a bebés sanos hasta el momento del nacimiento» y extendería ese supuesto derecho a las menores de edad, reduciendo la capacidad de intervención de los padres en decisiones que afectan a sus hijas.
«Lamentablemente, el aborto ya es legal en Virginia», recuerda Burbidge. Sin embargo, sostiene que la enmienda «ampliaría el aborto más allá de lo que la mayoría de los ciudadanos consideran límites razonables».
«La enmienda propuesta es extrema. Es innecesaria. Y es errónea», afirma.
La Pregunta 2 eliminaría de la Constitución estatal la definición del matrimonio aprobada en 2006 como unión entre un hombre y una mujer y la sustituiría por una disposición que reconoce el derecho de dos adultos a contraer matrimonio independientemente de su sexo, género o raza.
Burbidge sostiene que la propuesta eliminaría de la Constitución «la verdad, tal como la enseñó Jesús, de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer» y, además, «consagraría la ideología de género al separar falsamente la realidad del sexo y el género».
Los defensores de las propuestas sostienen, por su parte, que las modificaciones garantizarían constitucionalmente el acceso al aborto y protegerían en Virginia el reconocimiento legal del «matrimonio homosexual».
«La Iglesia no es partidista»
Burbidge ha insistido en que su llamamiento no constituye un respaldo a ningún candidato ni partido político.
«La Iglesia no es partidista. La Iglesia nunca aboga a favor ni en contra de candidatos o partidos específicos», señala en la carta que los sacerdotes de Arlington han leído durante las Misas.
Pero el obispo rechaza que esa neutralidad partidista implique silencio cuando están en juego cuestiones de fe y moral.
«La Iglesia, fiel al Evangelio y a su misión, siempre habla con claridad, fidelidad y veracidad sobre cuestiones de fe y moral en la vida pública», afirma.
Por ello, Burbidge sostiene que el «sí» de la Iglesia a la protección de los no nacidos y a la santidad de la vida humana exige en esta ocasión votar «no» a las dos propuestas.
«Para que podamos decir este Sí, debemos proclamar juntos “¡No!” a estas iniciativas electorales radicalmente injustas, en fidelidad a Dios y por el bien de toda nuestra sociedad», escribe.
La iniciativa continúa la carta preelectoral publicada en agosto por Burbidge junto al obispo de Richmond, Barry Knestout, en la que ambos prelados ya advirtieron de la importancia de las dos enmiendas.
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Tres peticiones a los católicos de Virginia
Burbidge ha acompañado su llamamiento con tres peticiones concretas.
En primer lugar, pide a los católicos que se comprometan a votar contra ambas enmiendas a través de la campaña Catholics Vote No, donde se han reunido materiales e información sobre las propuestas.
En segundo lugar, les insta a comprobar que están inscritos en el censo electoral y a emitir su voto lo antes posible. La votación anticipada comienza este viernes 18 de septiembre.
«Les insto a votar con anticipación para garantizar que nada les impida emitir su voto en estas elecciones cruciales», escribe.
Finalmente, pide a los fieles que hablen «con familiares, amigos y colegas, con sinceridad y amor», especialmente con quienes puedan movilizarse para defender la vida y la verdad sobre el matrimonio.
«Nuestras promesas bautismales nos llaman a cumplir con nuestro sagrado deber de participar en la vida pública con una conciencia informada, basada en la oración y los hechos», recuerda el obispo.
La movilización tendrá también una dimensión espiritual. Este martes, Burbidge presidirá una Hora Santa en la Catedral de Santo Tomás Moro, en Arlington, para rezar ante las dos iniciativas electorales.
«Tenemos que derrotar estas enmiendas»
Las dos propuestas llegan a las urnas después de haber sido aprobadas en dos sesiones consecutivas de la Asamblea General de Virginia, requisito establecido para someter una modificación de la Constitución estatal al voto de los ciudadanos.
Burbidge ha reiterado que la campaña no pretende indicar a los católicos qué partido deben apoyar.
«No le estamos diciendo a nadie a qué partido unirse», explicó en su podcast Walk Humbly. «Sin embargo, en lo que respecta a la fe y la moral, la Iglesia se pronuncia de forma clara y coherente sobre la vida humana y el matrimonio, porque estos son dones de Dios».
Para el obispo de Arlington, la participación en la votación constituye además una responsabilidad del católico en la vida pública.
«Debes permitir que tu voz sea escuchada y que tu voto cuente», afirmó. «Es un deber sagrado no solo ser ciudadano, sino un ciudadano fiel».
Y concluyó su llamamiento con una petición directa a los católicos de Virginia: «Cada voto cuenta. Por favor, pueblo de Dios, salgan a votar no. Tenemos que derrotar estas enmiendas».