Barcelona comienza este domingo 20 de septiembre los actos religiosos centrales en honor de Nuestra Señora de la Merced, patrona de la archidiócesis y copatrona de la ciudad, con una procesión que trasladará su imagen desde la basílica de la Mercè hasta la Catedral.
La celebración precede a la solemnidad de la Virgen de la Merced, que tendrá lugar el próximo jueves 24 de septiembre, y se integra en la novena que desde el pasado día 15 se celebra en la basílica dedicada a la patrona.
Según la programación de la Archidiócesis de Barcelona, la procesión comenzará a las 18.30 horas en la plaza de la Mercè.
De la basílica de la Mercè a la Catedral
La imagen de la Virgen recorrerá las calles del centro histórico hasta llegar a la Catedral de Barcelona aproximadamente a las 19.15 horas.
Allí se celebrará la Santa Misa tras la recepción de la imagen.
Mientras se desarrolla la procesión se mantendrá también la Misa de la novena prevista a las 19.00 horas en la basílica de la Mercè.
El traslado hasta la Catedral abre así los días centrales de unas celebraciones que culminarán el jueves con la solemnidad de la patrona.
Una devoción nacida en la Barcelona medieval
La historia de la Merced está inseparablemente vinculada a Barcelona.
La tradición mercedaria sitúa en la ciudad, en 1218, el origen de la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced. San Pedro Nolasco fundó la nueva familia religiosa dedicada especialmente a la redención de los cristianos que habían caído cautivos.
La tradición señala asimismo la intervención de la Virgen en la fundación y vincula a ella a san Raimundo de Peñafort y al rey Jaime I.
La Orden de la Merced desarrolló desde entonces una espiritualidad caracterizada por la disposición de sus religiosos a entregar incluso la propia vida cuando fuese necesario para preservar la fe de los cautivos cristianos.
La devoción mariana que acompañó a aquella obra quedó profundamente arraigada en Barcelona y terminó convirtiendo a Nuestra Señora de la Merced en una de las grandes advocaciones históricas de la ciudad.
Patrona de Barcelona
La vinculación de la ciudad con la Virgen de la Merced adquirió una dimensión particular en el siglo XVII. La tradición atribuyó a su intercesión el final de una grave plaga de langostas que afectó a Barcelona en 1687.
El Consejo de la ciudad acordó entonces proclamarla patrona, aunque el reconocimiento pontificio llegaría posteriormente.
Su fiesta del 24 de septiembre continúa reuniendo cada año actos litúrgicos y celebraciones populares. La dimensión religiosa precede, sin embargo, al programa festivo contemporáneo y hunde sus raíces en varios siglos de historia barcelonesa.
La procesión de este domingo abre el inicio de esta devoción en corazón de la ciudad cuatro días antes de la solemnidad, llevando la imagen desde el templo que la custodia hasta la Catedral.