Una comunidad misionera católica de Estados Unidos ha recuperado la antigua práctica de las Témporas como días de ayuno y oración por las vocaciones y, tres años después de adoptar la iniciativa, ha pasado de siete a 18 hombres en formación.
Se trata de la Sociedad de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad (SOLT), cuyo capítulo general de la rama clerical decidió en 2023 dedicar los doce días de Témporas distribuidos a lo largo del año a pedir de manera particular por nuevas vocaciones.
El padre Dave Brokke, sacerdote de SOLT y actualmente director de vocaciones de la comunidad, ha explicado a EWTN News que anteriormente recibían habitualmente uno o dos nuevos candidatos al año. En el primer año después de comenzar esta práctica entraron nueve.
«Hemos visto muchos buenos frutos», resume el sacerdote.
Doce días al año de ayuno y oración por las vocaciones
Las Cuatro Témporas constituyen una antigua práctica del calendario litúrgico romano distribuida en cuatro momentos del año, asociados tradicionalmente a las estaciones y a los ciclos agrícolas.
Cada una comprende un miércoles, viernes y sábado, lo que suma doce días anuales de oración y penitencia.
Su celebración estuvo históricamente relacionada con la acción de gracias por los frutos de la tierra y con la petición de la bendición de Dios sobre las cosechas. Esa dimensión adquiría además un significado eucarístico por el trigo y la vid, de los que proceden el pan y el vino.
Con el tiempo, las Témporas quedaron también especialmente relacionadas con las vocaciones sacerdotales. Durante siglos fue habitual conferir las órdenes sagradas en sus sábados.
Brokke vincula ambos significados con las palabras de Cristo sobre la mies y los trabajadores:
«Jesús dijo: “Rogad al dueño de la mies que envíe obreros a su mies”».
La comunidad decidió recuperar precisamente esta dimensión vocacional.
Las Témporas de septiembre comienzan este miércoles
Las próximas corresponden a las Témporas de septiembre y tendrán lugar los días miércoles 16, viernes 18 y sábado 19 de septiembre.
Tradicionalmente, los cuatro periodos podían recordarse mediante una sencilla fórmula: las Témporas posteriores al inicio de la Cuaresma, las que siguen a Pentecostés, las vinculadas a la Exaltación de la Santa Cruz en septiembre y las próximas a la fiesta de santa Lucía en diciembre.
Brokke explica que SOLT no se concentró especialmente en el antiguo significado agrícola cuando estudió la posibilidad de recuperar la práctica, sino en su relación histórica con las vocaciones.
La intención era añadir a la oración diaria de la comunidad una práctica penitencial concreta:
«Dedicar al menos doce días al año al ayuno y a la oración y hacerlo de manera más intencional».
Una antigua práctica que ya no obliga a ayunar
La observancia de las Témporas experimentó cambios importantes con la reforma del calendario litúrgico.
Las normas de la Iglesia sobre el año litúrgico mantienen las Témporas y las Rogativas como ocasiones en las que los fieles pueden pedir al Señor por las distintas necesidades humanas, aunque su determinación concreta fue encomendada a las conferencias episcopales.
En Estados Unidos, la aplicación de estos días corresponde a cada obispo diocesano.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos señala expresamente que las Témporas ya no comportan una obligación de ayuno y abstinencia.
Sin embargo, el episcopado estadounidense no descartó la práctica penitencial. En su declaración sobre penitencia y abstinencia recordó la antigua idea de «un ayuno antes de una fiesta» y animó a los fieles a prepararse voluntariamente para las celebraciones de la Iglesia mediante la abnegación, la oración penitencial y el ayuno.
SOLT ha optado precisamente por recuperar voluntariamente ese componente penitencial.
De siete a 18 hombres en formación
Los datos aportados por la comunidad muestran un aumento de candidatos desde que comenzó la iniciativa.
Según Brokke, en 2023 había siete hombres en formación y actualmente son 18.
Hasta entonces, la comunidad recibía aproximadamente uno o dos nuevos candidatos cada año. Durante el primer año de la nueva iniciativa fueron nueve.
El sacerdote recuerda que ya durante las primeras Témporas de septiembre se produjeron dos acontecimientos que la comunidad relacionó con su oración por las vocaciones.
Un joven llegó desde una misión en Honduras hasta la misión de SOLT en Belice y manifestó allí su interés por incorporarse a la sociedad. Actualmente es novicio.
Ese mismo sábado, 27 jóvenes de la Franciscan University of Steubenville participaron en un programa de discernimiento sacerdotal para conocer la comunidad. El hombre que encabezó aquel grupo es ahora aspirante de SOLT.
La coincidencia adquirió además un significado particular para los religiosos cuando revisaron las antiguas oraciones de las Témporas.
Brokke explica que descubrieron que la oración por las vocaciones que SOLT rezaba diariamente desde la fundación de la comunidad procedía precisamente de una de las antiguas oraciones de Témporas por las vocaciones.
Una sociedad misionera nacida en Estados Unidos
La Sociedad de Nuestra Señora de la Santísima Trinidad reúne sacerdotes, hermanos, religiosas y fieles laicos que desarrollan su apostolado conjuntamente.
Su actividad se dirige especialmente a lugares con menor atención pastoral y a comunidades necesitadas. La propia sociedad señala que su vida apostólica y misionera constituye un elemento central de su identidad.
El padre Dave Brokke, ordenado sacerdote en 2020, ejerce actualmente como director de vocaciones de la región estadounidense de SOLT.
Tres años después de que el capítulo de su rama clerical decidiera recuperar las Témporas para pedir específicamente por las vocaciones, la comunidad ha pasado de siete a 18 hombres en formación.
Brokke evita presentar ese crecimiento como el resultado automático de una fórmula. Lo interpreta desde la oración de la Iglesia y la comunión de sus miembros:
«Está el Cuerpo Místico de Cristo y todos estamos conectados. El Señor lo utilizará, como utiliza todo, y nada se desperdicia».