El Patriarcado Latino alerta sobre el futuro de los cristianos en Tierra Santa: «La esperanza exige acción»

El Patriarcado Latino alerta sobre el futuro de los cristianos en Tierra Santa: «La esperanza exige acción»

El Patriarcado Latino de Jerusalén ha lanzado una llamada internacional para sostener la permanencia de los cristianos en Tierra Santa, ante unas condiciones económicas y sociales que están empujando especialmente a los jóvenes hacia la emigración. «Las piedras vivas deben permanecer», sostiene el Patriarcado, que advierte de que la presencia cristiana afronta «uno de los puntos de inflexión más críticos en sus dos mil años de historia».

Bajo el título La esperanza exige acción, el Patriarcado pone el foco en las familias cristianas de Belén, Jerusalén, Cisjordania y Gaza, afectadas por las restricciones de movilidad, la pérdida de permisos de trabajo y la paralización del turismo y las peregrinaciones.

Un 54% de desempleo entre los cristianos

Según los datos aportados por el Patriarcado, las comunidades cristianas afrontan actualmente una tasa de desempleo del 54%, aproximadamente el doble de la media nacional.

El impacto resulta especialmente grave por la dependencia histórica de numerosas familias cristianas del sector de las peregrinaciones. Artesanos, comerciantes, guías, conductores, trabajadores de la hostelería y propietarios de restaurantes han vivido durante generaciones de los peregrinos que visitan los Santos Lugares.

Con el turismo prácticamente paralizado, muchos de esos medios de subsistencia han desaparecido.

El Patriarcado señala especialmente las consecuencias para los jóvenes que terminan sus estudios universitarios o su formación profesional y encuentran pocas posibilidades de incorporarse al mercado laboral.

La falta de perspectivas convierte la emigración en una alternativa cada vez más difícil de evitar. Para estas familias, advierte el texto, abandonar Tierra Santa supone también romper una continuidad histórica y religiosa mantenida desde los primeros siglos del cristianismo.

«¿Qué ocurre cuando toda una generación empieza a creer que su futuro se encuentra en otro lugar?», plantea el Patriarcado.

Solo 541 cristianos permanecen en Gaza

La situación más extrema se encuentra en Gaza, donde el Patriarcado cifra actualmente en 541 el número de cristianos que permanecen en la Franja.

Parte de la comunidad ha abandonado el territorio, mientras otros cristianos han muerto durante el conflicto o como consecuencia del deterioro de la atención sanitaria y de la escasez de suministros básicos.

Los que continúan allí, señala el Patriarcado, «rezan sin cesar», se ayudan mutuamente y resisten. «Su presencia es un acto diario de valentía».

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El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, ya había advertido este mes del cansancio y la pérdida de confianza que se extienden entre los cristianos después de años de violencia e incertidumbre. Su preocupación se centra especialmente en que Tierra Santa permanezca atrapada en una situación prolongada de «ni guerra ni paz».

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El riesgo de una Tierra Santa convertida en «un museo vacío»

El Patriarcado advierte de que la desaparición progresiva de las comunidades cristianas no supondría únicamente un cambio demográfico.

«¿Qué significaría para la cuna del cristianismo convertirse en un museo vacío de piedras y yacimientos arqueológicos?», pregunta.

La respuesta del documento se condensa en una frase: «Las piedras vivas deben permanecer».

El término remite a las comunidades cristianas que han conservado durante siglos una presencia continuada en los lugares vinculados con la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.

El Patriarcado reclama por ello que la ayuda internacional no se limite a cubrir las emergencias inmediatas, sino que permita crear las condiciones necesarias para que las familias puedan continuar viviendo en su tierra.

Escuelas, empleo y pequeñas empresas para frenar la emigración

Una de las prioridades señaladas es la educación. Con el inicio del curso académico, el Patriarcado ha puesto en marcha una iniciativa para sufragar gastos escolares de niños pertenecientes a las familias más vulnerables de la región.

Mantener abiertas las escuelas —y reabrirlas allí donde resulte posible— forma parte de una estrategia más amplia para sostener a las comunidades locales.

El Patriarcado reclama inversiones en educación, formación profesional, creación de pequeñas empresas e instituciones comunitarias, con el objetivo de proporcionar a las familias posibilidades reales de trabajo y permanencia.

«Debemos dar a las familias motivos concretos para quedarse, no porque estén atrapadas, sino porque pueden construir una vida digna y sostenible en su tierra natal», sostiene.

El objetivo coincide con el expresado recientemente por Pizzaballa durante su visita a Taybeh, localidad cristiana de Cisjordania, donde aseguró que la Iglesia continuará haciendo cuanto esté a su alcance para preservar la presencia cristiana en Tierra Santa.

«No desean ser preservados como una curiosidad histórica»

Pese a las dificultades, el Patriarcado asegura que «la gran mayoría» de los cristianos de Tierra Santa mantiene su voluntad de permanecer en la región.

«No desean ser preservados como una curiosidad histórica ni quedar reducidos a una parte del pasado», señala el documento. Lo que reclaman es poder trabajar, educar a sus hijos y practicar su fe con dignidad en los lugares donde las comunidades cristianas han permanecido durante generaciones.

«Tierra Santa ofreció al mundo la mayor historia de esperanza jamás contada», concluye el Patriarcado. «Hoy, los cristianos necesitan nuestra ayuda para mantener viva esa esperanza en ellos».

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