Por Christopher Kaczor
¿Quién es el MVP de Notre Dame? No me refiero al Jugador Más Valioso del equipo de fútbol americano, sino al Profesor Más Valioso del cuerpo docente. Si hay algo de justicia en este mundo, John Cavadini merece ese honor. En una época en la que abundan las quejas sobre malos docentes universitarios y deserciones de la verdad católica, él ha sobresalido no solo por una temporada, sino a lo largo de más de treinta años. Más que cualquier otra persona durante ese período, ha preservado y transformado a Notre Dame y a la Iglesia para bien.
Cavadini obtuvo su doctorado en la Universidad de Yale en 1988. Durante su etapa de estudiante de posgrado, se levantaba antes del amanecer para trabajar como recolector de residuos y mantener a su creciente familia. Cierto día, uno de sus profesores de Yale se le acercó en medio de un grupo de otros docentes y alumnos de posgrado: «John, hacés un trabajo fantástico». Esperando escuchar un elogio por su perspicacia sobre San Agustín o por su exégesis de Orígenes, John oyó al profesor continuar: «Siempre les ponés las tapas a los tachos y los dejás exactamente donde van».
De hecho, los demás recolectores de basura también reconocieron su talento y lo eligieron presidente de su sindicato. Como solían decir, «el negocio está levantando».
En 1990 se incorporó al Departamento de Teología de Notre Dame y se retiró (en su mayor parte) de la recolección de basura. Conocí a John en su clase sobre cristianismo antiguo en el otoño de 1992 y, más tarde, en un curso sobre San Agustín de Hipona. Al dirigirse a sus alumnos en clase, nos llamaba «amigos», y lo decía de corazón. Como un amigo mayor y más sabio, nos guió, nos desafió y nos formó. Invitó a toda nuestra clase —más de veinte estudiantes— a su casa para compartir una cena italiana y presentarnos a su esposa, Nancy, y a sus siete hijos.
Pero en aquel entonces yo no sabía —nadie lo sabía— lo importante que llegaría a ser John Cavadini no solo para sus alumnos, sino para el Departamento de Teología, para la Universidad de Notre Dame y para la Iglesia universal.
En 1997 fue nombrado director del Departamento de Teología, siendo el primer laico en ocupar ese cargo. En aquel momento, la abrumadora mayoría del cuerpo docente de teología de Notre Dame quería suavizar, abolir o pintar de un color neutro todo lo que el catolicismo tiene de distintivo, peculiar y desafiante.
Estos profesores creían cumplir con el «espíritu del Concilio» empujando a la Iglesia de Roma a asemejarse a la Iglesia de Inglaterra. En el ámbito académico, pocas cosas son más difíciles que cambiar la orientación de un departamento grande y lleno de profesores titulares. Son ellos quienes determinan las contrataciones y, casi siempre, buscan incorporar académicos que piensen de manera similar a la suya.
Sin embargo, como director entre 1997 y 2010, John contrató a especialistas en Newman, von Balthasar, Ratzinger, San Ireneo, San Ignacio de Antioquía y San Gregorio Nacianceno. Cavadini apostó por un catolicismo intelectualmente riguroso, históricamente fundado y vibrante. Contra todo pronóstico, transformó el departamento.
Los frutos nutritivos de estos cambios han sido asombrosos. A diferencia de los departamentos de teología de otras universidades católicas que se encuentran en crisis —con muy pocos estudiantes en carreras de grado y orientaciones menores—, el Departamento de Teología de Notre Dame cuenta con 306 alumnos regulares de la carrera y 585 que cursan la orientación, lo que representa nada menos que el 10 % del total de estudiantes. Llevan diez años consecutivos marcando récords históricos. A diferencia de aquellos departamentos que en la práctica pasaron de la teología católica a estudios religiosos seculares, el de Notre Dame es, en verdad, un auténtico departamento de teología.
Este fortalecimiento en la fe estuvo acompañado por un incremento correlativo en su prestigio. El Departamento de Teología de Notre Dame ocupa actualmente el primer puesto en el ranking mundial, por delante de Harvard, Oxford, Princeton y Yale. A quien le interese la pregunta «¿Cómo puede un departamento de teología alcanzar los primeros puestos dados los vientos intelectuales dominantes en su contra?», puede leer las «6 reglas sencillas para alcanzar un primer puesto» de Cavadini.
La sola transformación del Departamento de Teología de Notre Dame bastaría para hacer a Cavadini merecedor del estatus de MVP.
Pero en el año 2000, Cavadini también asumió la dirección del McGrath Institute for Church Life. Al momento de su nombramiento, el instituto contaba apenas con una sala individual, una asistente administrativa y ningún fondo de dotación. Tras más de un cuarto de siglo con John a la cabeza, el McGrath Institute posee un edificio con piso propio, un equipo docente y administrativo de 56 personas y una dotación multimillonaria.
El McGrath Institute for Church Life forma líderes católicos fieles mediante su programa Echo, cursos virtuales, conferencias, aprendizaje-servicio, retiros, disertaciones y el Church Life Journal. Al igual que sus alumnos, quienes trabajan en el McGrath Institute simplemente lo adoran. ¿Y cómo no hacerlo? A cada uno le da un regalo de Navidad y los invita a todos a su casa para celebrar el 4 de Julio. Los ama de verdad.
En 2015, Cavadini también combatió con éxito una propuesta de reforma del plan de estudios general que pretendía reducir el requisito de teología para los estudiantes de grado de dos materias a una sola. Gracias a ello, los alumnos tienen ahora el doble de oportunidades para descubrir o redescubrir la belleza y riqueza de la tradición católica. La exigencia de cursar dos materias de teología es, sin duda, parte del motivo por el cual un número récord de estudiantes de Notre Dame fue recibido en la Iglesia durante la vigilia pascual de este año.
Todas estas transformaciones positivas están impulsadas por lo que Cavadini es en el fondo: un hombre de oración fiel. En su gimnasio, Cavadini vio a un alumno de secundaria y comenzó a rezar por él. Jamás se habían dirigido la palabra. Tras rezar por él durante un par de años, el joven se acercó a Cavadini y le pidió que fuera su padrino al ingresar en la Iglesia. ¡Esa fue su primera conversación!
Alguien dijo una vez que se puede reconocer a un verdadero santo incluso por cómo se sube a un árbol. Quizás también se pueda reconocer a un verdadero santo por cómo levanta pesas.
Sobre el autor
El Dr. Christopher Kaczor es presidente de la American Catholic Philosophical Association, profesor de Filosofía en la Loyola Marymount University y coautor, junto con Matthew Petrusek, de Is Belief Believable?: Reasoning About God from Plato and Aquinas to C. S. Lewis and Jordan Peterson. Kaczor fue distinguido como becario von Humboldt, es miembro de la Pontificia Academia para la Vida, investigador visitante en la Universidad de Notre Dame y becario visitante William E. Simon en la Universidad de Princeton. Se lo puede encontrar en X en @Prof_Kaczor.