El obispo de Maguncia, Peter Kohlgraf, ha asegurado que no adoptará medidas disciplinarias contra las parroquias de su diócesis en las que los laicos continúen predicando durante la celebración de la Misa, pese a reconocer expresamente que el Derecho Canónico no permite esta práctica y que él carece de autoridad para autorizarla. «Si me entero, no intervendré disciplinariamente ni lo sancionaré conforme al derecho eclesiástico», afirmó en una entrevista publicada el 11 de agosto por el portal de la Iglesia alemana Katholisch.de.
Las declaraciones se producen menos de dos meses después de que el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos rechazara la petición de la Conferencia Episcopal Alemana de obtener un indulto que permitiera a laicos debidamente autorizados pronunciar la homilía durante la celebración eucarística en determinadas circunstancias. Roma recordó entonces que reservar la homilía al sacerdote o al diácono «no es una mera norma disciplinaria», sino que deriva de la propia naturaleza de la liturgia.
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«No puedo permitirlo», pero tampoco lo sancionará
Kohlgraf, que además preside la Comisión Pastoral de la Conferencia Episcopal Alemana, reconoce en la entrevista que la respuesta recibida de Roma no introduce una norma nueva y que afecta a todas las diócesis, no únicamente a las alemanas.
Al ser preguntado directamente sobre si una agente pastoral con formación para predicar podría hacerlo durante una celebración eucarística en su diócesis, su respuesta fue negativa: «No, según las disposiciones romanas no puede hacerlo. Tampoco puedo conceder ese permiso. El Derecho Canónico no lo permite y esa sigue siendo nuestra base».
Sin embargo, inmediatamente después explicó que en algunas comunidades de Maguncia la predicación de laicos durante la Misa se ha convertido ya en una práctica habitual y dejó claro que no tiene intención de intervenir para impedirla.
«Si me entero, no intervendré disciplinariamente ni lo sancionaré conforme al derecho eclesiástico. Tampoco lo promuevo y no puedo autorizarlo. Simplemente tomo nota de que en algunas parroquias existe esta práctica establecida», señaló.
La posición del obispo establece así una distinción entre la norma que reconoce como vigente y la actuación que piensa mantener ante su incumplimiento. Según Kohlgraf, la reciente respuesta vaticana no supondrá «ningún cambio» en la práctica pastoral concreta de la diócesis de Maguncia.
Kohlgraf cuestiona parte de la argumentación de Roma
El obispo también manifestó reservas sobre los argumentos empleados por el Dicasterio para el Culto Divino. «La argumentación del Vaticano sobre la prohibición de la predicación de los laicos, en algunos puntos, no me parece del todo coherente», afirmó.
Kohlgraf se refiere concretamente a la relación entre quien preside la Eucaristía y quien pronuncia la homilía. A su juicio, si el argumento se basara exclusivamente en que debe predicar el sacerdote que celebra la Misa, «consecuentemente» tampoco debería hacerlo un sacerdote concelebrante o un diácono.
La respuesta de Roma, sin embargo, había fundamentado la reserva de la homilía en el ministerio ordenado. El Dicasterio señaló que esta constituye un ejercicio del munus docendi confiado sacramentalmente a los ministros ordenados y subrayó la unidad entre la proclamación de la Palabra y el Sacramento dentro de la celebración eucarística.
Kohlgraf recordó además que Alemania contó en la década de 1970 con un indulto que permitía en determinadas circunstancias la predicación de laicos con formación teológica, por ejemplo en Misas escolares, y se mostró favorable a volver a estudiar una excepción semejante.
«Si hubiera un indulto, me parecería bien y lo agradecería», afirmó, aunque reconoció nuevamente que no corresponde a un obispo diocesano tomar por sí mismo esa decisión.
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Le preocupa que la decisión de Roma fomente «denuncias»
Más que la continuidad de una práctica contraria a la norma litúrgica, Kohlgraf aseguró estar preocupado por otra consecuencia de la intervención romana: que aumenten las denuncias de los fieles por abusos litúrgicos.
«Me preocupa más que la prohibición de Roma sobre la predicación de los laicos fomente ahora la denuncia», declaró.
El obispo explicó que recibe comunicaciones de personas que le informan de infracciones litúrgicas y le exigen intervenir. Algunas, añadió, recurren incluso al nuncio apostólico o directamente a Roma.
Kohlgraf asegura responder a esas quejas «con amabilidad y serenidad». Toma nota de ellas y habitualmente las remite al párroco o al responsable pastoral de la comunidad correspondiente.
La discusión sobre la predicación de los laicos ha continuado en Alemania desde la negativa vaticana de junio. Organizaciones vinculadas al Camino Sinodal reclamaron inmediatamente después que los obispos volvieran a negociar la cuestión con Roma, mientras otras voces han defendido que las diócesis mantengan las prácticas ya existentes.
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«Los fieles tienen derecho a buenas homilías»
La entrevista aborda también la calidad de la predicación, un asunto que Kohlgraf considera relacionado con el debate. El obispo sostiene que limitarse a volver a narrar el Evangelio durante la homilía «es demasiado poco» y que tampoco resulta adecuado utilizar el texto evangélico únicamente como punto de partida para una enseñanza moral desconectada de su contenido.
«Los asistentes a Misa tienen derecho a buenas homilías», afirma.
Para Kohlgraf, una buena predicación debe servir «a la alabanza de Dios», fortalecer a los fieles, ofrecer orientación para la vida y llevarlos a reflexionar personalmente sobre el Evangelio.
En cuanto a los laicos con formación teológica, el obispo los considera «una riqueza para la Iglesia» y reconoce comprender la decepción de quienes desearían predicar durante la Eucaristía. Al mismo tiempo, afirma que seguirá ateniéndose formalmente a las posibilidades previstas por el Derecho Canónico.